lunes, 25 de abril de 2011

Führerdirektive Nr. 28: Operación Merkur - 25/04/1941.

Camaradas,

La mente preclara de nuestro Führer ha ideado hoy la que será la primera invasión paracaidista de la historia: la Operación Merkur (Mercurio). La operación estará dirigida contra la isla griega de Creta, un enclave estratégico de primer orden que junto con el puerto de Alejandría en Egipto, está siendo el punto de destino principal de las tropas británicas evacuadas del continente. Al parecer, los británicos tienen intención de establecer una base en Creta, desde donde los aviones de la RAF tendrían a su alcance tanto el sudeste de Europa como el Norte de África. El Führer no está dispuesto a permitir la existencia de una amenaza de ese calibre.

La importancia estratégica de Creta.

No va a ser ésta ni mucho menos la primera operación de desembarco que efectúa la Wehrmacht en las islas griegas. Al acabar con la resistencia Aliada en la Línea Metaxas y obtener la capitulación del Segundo Ejército Griego, el Alto Mando del Duodécimo Ejército Alemán reservó a la 164ª División de Infantería para encargarse de asegurar la costa del Mar Egeo y ocupar sus islas. Así, el 16 y el 19 de abril elementos de la división capturaron Thasos y Samothraki, respectivamente. De la misma manera, Limnos ha sido conquistada hoy, y en breve caerán el resto. A pesar de que la resistencia enemiga ha sido escasa, estas operaciones de desembarco han sido muy complicadas para las tropas de tierra. Las unidades de infantería han tenido que ser transportadas a bordo de una flota de pequeñas embarcaciones incautadas en varios puertos a lo largo de la costa griega. Algunas de las embarcaciones han tenido que recorrer distancias de más de sesenta millas.

Infantería alemana se dirige hacia las islas del Mar Egeo a bordo de toscas barcazas requisadas en los puertos griegos.

La situación de la isla de Creta, en cambio, en pleno Mediterráneo Oriental, impide efectuar contra ella una operación similar. Ante la amenaza de la Flota Británica del Mediterráneo resulta del todo impensable cargar tropas de infantería a bordo de buques pesqueros y llevarlos a través del mar abierto hasta Creta. Por otro lado, el control que Gran Bretaña ejerce sobre el Estrecho de Gibraltar impide que la Kriegsmarine puede hacer llegar al Mediterráneo barcazas de desembarco ni buques de guerra que no sean submarinos. Por último, y dado que a la luz del resultado de los combates navales librados en el Mediterráneo, el Führer prefiere no fiarse de la solvencia y capacidad operativa de la Regia Marina y cargar sobre sus hombros el peso de la invasión, la única alternativa sensata es precisamente la que el Führer ha pergeñado: una invasión aerotransportada haciendo uso de la supremacía aérea que la Luftwaffe ejerce sobre la RAF y que durante la Campaña de los Balcanes se ha situado en una relación de 10 a 1.

El Führer vuelve a confiar en sus Fallschirmjäger.  Aquí posa con los héroes de Eben Emael, en mayo de 1940.

Führerdirektive Nummer 28: Operación Merkur.

1. La ocupación de la isla de Creta (Operación Mercurio) ha de ser preparada para obtener una base desde la que poder llevar a cabo la guerra aérea contra Inglaterra en el Mediterráneo Oriental.
El requisito previo es que toda la Grecia continental, incluido el Peloponeso, se encuentre en manos de las potencias de l Eje.

2. Asigno el mando de la operación al Comandante en Jefe de la Luftwaffe, que obtendrá las fuerzas necesarias principalmente del Cuerpo Aerotransportado y de las unidades de la Luftwaffe que están siendo empleadas en el Mediterráneo.
El Heer (Ejército), que deberá llegar a un acuerdo al respecto con el Comandante en Jefe de la Luftwaffe, ha de tener listos en Grecia refuerzos para el Cuerpo Aerotransportado, incluido un batallón de tanques mixtos, que puedan ser transferidos a Creta por mar.
La Kriegsmarine deberá efectuar los preparativos para las comunicaciones por mar que deben quedar aseguradas para el comienzo de la ocupación de la isla. Para la protección de las comunicaciones y, hasta el extremo que resulte necesario, para el suministro de transporte, el Comandante en Jefe de la Marina deberá llegar a un acuerdo con la Regia Marina.

3. Todos los medios han de ser empleados en llevar al Cuerpo Aerotransportado junto con la 22ª División, que ha sido puesta de nuevo bajo el mando del Comandante en Jefe de la Lufwaffe, a la zona de reunión que éste último designe. El Jefe de transporte de la Wehrmacht, a través del Alto Mando del Ejército y de la Luftwaffe, deberá proveer los camiones necesarios. Los movimientos de transporte no deben conllevar ningún retraso a la concentración estratégica para Barbarroja.

Un Fallschirmjäger, a punto de lanzarse hacia el vacío y hacia la victoria.

4. Para la protección antiaérea en Grecia y Creta, el Comandante en Jefe de la Luftwaffe puede recurrir a las unidades antiaéreas del Duodécimo Ejército. El Comandante en Jefe de la Luftwaffe y del Heer tomarán las oportunas medidas para su relevo o reemplazo.

5. Después de la ocupación de la isla, el Cuerpo Aerotransportado al completo o en parte deberá estar listo para su siguiente misión. Por lo tanto, habrá que suministrar cuanto antes las fuerzas del ejército que lo reemplacen.

6. Emplazo a los Comandantes en Jefe a que me informen de las medidas planeadas y emplazo al Comandante en Jefe de la Luftwaffe que me informe también de la fecha prevista para la conclusión de los preparativos. Yo mismo emitiré la orden de ejecución de la operación.

Adolf Hitler.

La Línea de las Termópilas, abandonada.

Mientras tanto, en Grecia, las tropas de la Wehrmacht continúan avanzando.  Durante la noche, los australianos y neozelandeses se han retirado de la Línea de las Termópilas y nuestras unidades se han encontrado sus trincheras vacías.  Los Aliados continúan evacuando todas las tropas que pueden y parece que han establecido otra línea de contención más atrás, a la altura de Tebas.  ¡Hacia allá se dirigen ya nuestros soldados!

Führer befiehl, wir folgen!

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