domingo, 26 de junio de 2011

Risto Ryti “inaugura” la Guerra de Continuación – 26/07/1941.

Camaradas,

Finlandia ha declarado hoy la guerra oficialmente a la Unión Soviética.  Por su estrecha relación con la anterior Guerra de Invierno, de cuyas consecuencias los finlandeses ansían desquitarse, será conocida como la Guerra de Continuación.  El Presidente finlandés Risto Ryti ha explicado en una retransmisión radiofónica las razones que han conducido a la nueva guerra y señalado tanto a los culpables como a sus amigos:


Risto Ryti durante su alocución radiofónica.

Ciudadanos,

Nuestro pueblo, que ama la paz, en su segundo año de reconstrucción tras una dura guerra, ha caído de nuevo bajo un asalto brutal. Una vez más, el enemigo ha penetrado en nuestro territorio, matando a ciudadanos pacíficos. Ya en la guerra soviético-alemán, el inicio de la misma se ha producido como resultado de una serie de violaciones de la frontera por parte de la Unión Soviética. Pues bien; desde ayer la Unión Soviética, sin previo aviso, ha dado inicio a operaciones militares a gran escala en todas las partes de nuestro país y sin consideración hacia la población civil.

Comienza la segunda guerra de defensa. Con este nuevo ataque de la Unión Soviética contra Finlandia, Moscú pone punto final a su política de paz y deja clara su intención de destruir la independencia de nuestro país y someter a nuestro pueblo a la esclavitud. Durante la guerra de invierno, que Finlandia condujo sin ayuda militar alguna, nuestros enemigos se vieron obligados a hacer la paz el 13 de marzo de 1940, una paz que se nos hizo muy pesada. Los términos de paz impusieron nuevos límites para destruir las oportunidades de defensa finlandesa y de hecho la Unión Soviética utilizó el tratado de paz para situarse en una situación de partida militarmente ventajosa en una nueva guerra de agresión en nuestra contra. A este fin sirvió el establecimiento de la base naval de Hanko y la construcción de la carretera de Salla.

Sesión secreta del Parlamento finlandés durante el día de hoy en la cual los parlamentarios reciben la noticia de que Finlandia vuelve a entrar en guerra con la Unión Soviética.

La Unión Soviética anunció que el acuerdo satisfacía plenamente sus exigencias, garantizando la seguridad de Leningrado y el Ladoga. En cualquier caso, los negociadores finlandeses quedaron convencidos de que la política nacional y exterior finlandesa quedaba completamente bajo el control de Finaldnai. Incluso si hubiéramos esperado problemas, en cualquier caso habríamos esperado al menos en cierta medida, que los compromisos adquiridos se mantendrían. De hecho, la Unión Soviética se comprometió a ignorar sus demandas en lo que respecta a la política exterior de Finlandia.

Después de los combates y de las grandes pérdidas sufridas, Finlandia quedó sin protección posible ante un nuevo ataque. Debido a ello, el Gobierno finlandés solicitó debatir una defensa conjunta entre todos los países nórdicos. La Unión Soviética presentó una fuerte protesta, alegando en tono amenazante que semejante acuerdo sería incompatible con el acuerdo de paz. El mismo problema surgió otras tres veces, como si Finlandia careciera de soberanía en política exterior. Esto ocurrió a pesar de que dicho programa de defensa no iba dirigido a nadie en concreto, sino para una defensa general de Escandinavia. Además, y contrariamente a todas las formas y decoro internacionales, la misión diplomática soviética en FInlandia se dedicó a soliviantar la política interna del país y al espionaje, ofreciendo a algunos ciudadanos finlandeses las monedas de Judas. La Unión Soviética ha tratado de inmiscuirse groseramente en los asuntos internos de Finlandia.

El Mariscal Mannerheim inspecciona a una unidad del Ejército finlandés.

Los requisitos políticos y económicos de la Unión Soviética establecidos en el acuerdo de paz se han ido extendiendo a otras áreas y han atentado crecientemente contra la seguridad de Finlandia. Entre otras cosas, se exigió que se despejaran las islas Åland y se presentó una demanda sobre las minas de níquel en Petsamo. También se exigió el transporte de tropas por ferrocarril a través de territorio finlandés. Todos los esfuerzos económicos de la Unión Soviética iban encaminados a debilitar nuestra resistencia. En muchos casos nos vimos obligados a ceder a sus exigencias, mientras que otros fueron objeto de negociación. Lo hicimos para mantener nuestra palabra de que los finlandeses deseábamos mantener el acuerdo que nos vimos obligados a firmar en Moscú. Lo hicimos porque vivimos como vecinos de Rusia. Para mostrar nuestro deseo de paz aceptamos con flexibilidad muchas de las demandas que habíamos rechazado al iniciarse el conflicto.

Sobre la base de todo lo anteriormente expuesto, se refleja claramente el deseo de la Unión Soviética de destruir la independencia de Finlandia, ya sea por medio de la conmoción interna o por el derrocamiento violento. Durante su visita a Berlín en noviembre de 1940, el Ministro de Asuntos Exteriores Soviético Molotov intentó negociar con Alemania tener vía libre al sometimiento militar de Finlandia. Le debemos aquí al Canciller Alemán Adolf Hitler nuestra más profunda gratitud al rechazar esta exigencia de la Unión Soviética. Desde el estallido de la guerra es fácil discernir cuáles son los deseos de la Unión Soviética y su actitud hacia esta guerra. La Unión Soviética vio con agrado el comienzo de la guerra y está tratando de asegurarse continuamente de que la guerra se expanda y continúe el mayor tiempo posible para que los pueblos de Europa y, si es posible, de más allá de Europa, se vean materialmente y moralmente debiltados de modo que su resistencia a la agitación bolchevique sea mínima y puedan así ser convertidos en presa fácil ed las ambiciones soviéticas.

Despliegue de tropas al inicio de la Guerra de Continuación.  El Ejército Alemán se encarga de cubrir 500 kilómetros de frente en el norte de Finlandia, en Laponia y Petsamo.

Ya hemos sufrido una guerra que nos ha causado grandes estragos. Sin embargo, cuando la Unión Soviética conduce sus esfuerzos de guerra hacia el territorio de Finlandia, es nuestro deber defendernos, lo cual haremos con decisión y con todos los medios a nuestro alcance moral y militar. Nuestra capacidad para afrontar con éxito esta nueva batalla es diferente a la última. A nuestro lado está el grandioso ejército del Reich Alemán y su líder brillante, el Canciller Adolf Hitler. Juntos conformaremos un equipo invencible que nos llevará al éxito ante las fuerzas militares de la Unión Soviética. Otras naciones se han unido a la lucha en un frente que se extiende desde el Océano Ártico hasta el Mar Negro. Ahora que los soviéticos han de enfrentarse en una lucha en igualdad numérica, nuestro éxito es seguro. Nuestras endurecidas fuerzas de defensa son igual de valientes, pero están mucho mejor armadas que en la anterior lucha patriótica por la libertad. Ahora como entonces, lucharemos por nuestro territorio, por la fe en nuestros padrs y por la libertad en nombre del orden social. La confianza en las Fuerzas Armadas y en el Mariscal de Campo Mannerheim es absoluta.

¡Ciudadanos! Los siglos han demostrado que el destino está del lado de Finlandia. Sometidos siempre a presión desde el Este, ahora tenemos la mejor oportunidad para salvar a las generaciones futuras de la amenaza eterna que nos ha asolado. Una oportunidad así quizás no volvamos a tenerla nunca, y por ella hemos de luchar. Roguemos por que el Señor, que con sus manos a dado la vida a nuestro pueblo, nos conceda la victoria final en esta lucha.

Es lebe Finnland!
Es lebe Deutschland!

6 comentarios:

  1. en la guerra ruso-finesa del 39 soldados voluntarios de varios paises nordicos se enfrentaron al ejercito rojo en defensa de finlandia. entre ellos estaban frederick von schaulborg y hugo hasslund oficiales daneses que en estos momentos tambien como voluntarios pero ahora enrrolados en las waffen ss marchan sobre territorio ruso para aniquilar al judeo-volchevismo sovietico.

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  2. finlandia va a aportar al esfuerzo de guerra aleman una gran ayuda para destruir a la bestia roja. esperemos que dios proteja a sus soldados como a todos los violuntarios vikingos (freikorps) que pelean por un ideal de libertad.

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  3. Toda Europa unida en una causa común. Quién sabe la Europa que podría haber surgido de aquellas alianzas selladas con sangre si se hubieran alzado victoriosas. Desde luego que la Europa que vendría después, con un frente de combate surcándola de punta a punta y la constante amenaza de la guerra nuclear, no fue de lo más idílica.

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  4. "Europa puede que para siempre no sera mas que un pañuelo de bolsillo donde se sonaran los poderosos" Leon Degrelle. la suerte adversa de las armas para la alemania de Hitler, le dio la oportunidad a la coalicion sionista-plutocrata-bolchevique de demostrar lo correcto de sus sistemas, la bondad de sus intenciones el resultado final, fue una decepcion para aquellos que creyeron en ellos y una desgracia para la humanidad entera. un dia mi padre me dijo. la historia nos dara la razon.

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  5. No son pocas las personas que conozco personalmente, procedentes de Europa del Este, que dicen que al menos entonces con los comunistas tenían trabajo y podían comer. Ahora, en sus países tienen que rebuscar entre la basura. Hasta una aberración ideológica como el comunismo puede llegar a ser capaz de crear sociedades más justas que el capitalismo. El problema es que el capitalismo tiene una gran capacidad de supervivencia porque además de una economía basada en el beneficio (no en la producción ni en el bienestar, sino en el puro y duro balance económico), cuenta con los pingües recursos de los antiguos imperios coloniales, que continúan siendo explotados a través de las multinacionales, de los políticos corruptos del Tercer Mundo que pueden ser fácilmente sobornados y del chantaje de la deuda externa. Esto hace que el capitalismo pueda amasar cantidades obscenas de recursos económicos con los que enfrentarse a sus enemigos y a los que osen alterar el estado de cosas.

    El capitalismo quizás pudiera sobrevivir, pero en mi opinión sería necesario someterlo a un implacable y feroz control por parte del estado, que imponga precios, sueldos y gestione directamente los beneficios privados. Es absurdo que una empresa como Telefónica (Movistar) reparta dividendos entre sus accionistas durante años pero que congele el sueldo a sus trabajadores y que incluso se permita el lujo de echar (prejubilar) a unos cuantos miles de sus trabajadores no habiendo tenido sino ganancias y con el simple objeto de aumentar todavía más sus beneficios. El Estado debería ir a saco contra esta clase de situaciones, si es necesario poniendo entre rejas o imponiendo un castigo todavía más ejemplar a los responsables. Resulta de lo más significativo que Mussolini fuera capaz de barrer a la Mafia Siciliana pero que en cuanto la democracia regresó a Italia, la Mafia volvió a recuperar su feudo. El Estado debe saber modular su fuerza y aplicarla sin complejos en los sitios y momentos oportunos. Esto no tendría que ser necesariamente fascismo, sino puro sentido común.

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