miércoles, 8 de junio de 2011

Operación Exporter: Los Aliados invaden Siria y Líbano - 08/06/1941.

Camaradas,

Los autoproclamados defensores de la libertad, de los derechos humanos y de los valores democráticos, aquellos que año tras año y generación tras generación se han llenado la boca con empalagosos discursos de respeto entre los pueblos e igualdad entre todos los seres humanos al tiempo que mantenían y ampliaban su dominio militar sobre vastos territorios e infinidad de naciones, han cometido hoy la enésima felonía de su Historia lanzándose como aves de rapiña sobre Siria y el Líbano en una simple y llana guerra de agresión injustificada.

Franceses contra franceses por mandato del Imperio Británico.

En efecto, los Aliados han desatado hoy la Operación Exporter: la invasión de Siria y Líbano. Las fuerzas de Francia Libre, al mando del General Legentilhomme, ascienden a 6.000 soldados de infantería con el apoyo de 8 cañones, 10 tanques y 24 aviones. Los británicos, por su parte, aportan una división australiana, una brigada de caballería y dos de infantería además del apoyo de 60 aviones. En total, los Aliados cuentan con 34.000 soldados: 5.000 franceses libres, 9.000 británicos, 18.000 australianos y 2.000 indios. A ellos se oponen las fuerzas de Francia Vichy al mando del General Henri Dentz, que comprenden 35.000 soldados coloniales (senegaleses, argelinos y marroquíes) y 3.000 soldados del 6º Regimiento de la Legión Extranjera Francesa, compuesta por franceses, alemanes, españoles, rusos e irlandeses. Además, Dentz cuenta con 25.000 soldados sirios, circasianos y bielorrusos, además del apoyo de 120 cañones, 90 tanques y alrededor de un centenar de aviones.

El Imperio Británico, sembrando la semilla de la guerra durante siglos.

Desde el armisticio francés de junio de 1940, los británicos habían mirado con ojos codiciosos los territorios controlados por franceses y en especial Siria y el Líbano, situadas en plena ruta de uno de los oleoductos iraquíes. La excusa para la invasión se la dio la propia Luftwaffe, cuando el pasado 6 de mayo hizo aterrizar su primer avión en Siria de camino a Irak para prestar ayuda a Rashid Ali, causando a los británicos un incómodo comezón.

Siria y Líbano: los próximos objetivos de Winston Churchill.

El comezón no tardo en convertirse en urticaria. El 8 de mayo Londres recibió un informe acerca de aviones alemanes que aterrizaban y repostaban en Damasco con la total anuencia de las autoridades de Vichy. El 14 de mayo por la mañana, un Blenheim avistó a un Junkers Ju 90 despegando de Palmyra, y después del mediodía otros aviones de la Luftwaffe fueron observados, algunos de ellos repostando combustible. Ese mismo día, y sin previo aviso ni declaración de guerra, la RAF bombardeó por primera vez los aeródromos sirios. Al parecer, los británicos no estaban dispuestos a tolerar que ningún país neutral concediera derecho de paso ni repostaje a ninguna nación del Eje, aunque, curiosamente, ella misma hubiese exigido mediante coacción derecho de paso, aterrizaje, repostaje y hasta escolta a tantos otros (Irlanda por ejemplo).

La cola de un Junkers Ju 90, con colores iraquíes, camino de Irak.

Finalmente, aterrados ante la posibilidad de que la Wehrmacht lograse establecerse en Oriente Medio y amenazase la retaguardia de su frente en Egipto, el Canal de Suez y sus pozos petrolíferos en Irak, el pasado 19 de mayo el Alto Mando Británico dio la orden de invadir Siria a la mayor brevedad posible. Para el día 25 los Aliados ya habían reunido las fuerzas necesarias sobre la base de la 7ª División Australiana, seis batallones de franceses libres, la 10ª División de Infantería India, elementos de la 8ª División de Infantería India  y parte de la 1ª División de Caballería Británica.

Líneas de avance de los enemigos de la libertad contra Siria y Líbano.

A las 02:00 de la madrugada de hoy, en medio de una noche estrellada típica del desierto, el General Sir Henry Maitland Wilson, el mismo a quien la Wehrmacht hizo morder en polvo en Grecia hace apenas un mes, ha dado inicio a la invasión Aliada de Siria, cruzando la frontera por cuatro puntos distintos. Los australianos han liderado la primera de las líneas de ataque, avanzando desde el Mandato de Palestina a lo largo de la costa hacia Beirut, el puerto principal de Siria; la segunda ha estado a cargo de los franceses libres, que se han adentrado en Siria desde Amman en Transjordania a través del distrito montañoso Druse hacia Damasco; la tercera columna, compuesta por una brigada de caballería y algunas pequeñas unidades de infantería del grupo Habforce (columna Kingcol), que había desempeñado un importante papel en la lucha de Irak y que ha recorrido un largo trecho para estar a punto para la nueva campaña, se ha adentrado en Siria desde Irak con destino Palmyra; por último, las tropas indias han atacado desde Irak remontando el Valle del Éufrates hacia Deir-ez-Zor, una de las guarniciones francesas más importantes del país. Al tiempo, unidades navales de la Royal Navy han abierto fuego desde el mar contra la costa de Siria y Líbano y bombarderos de la RAF se han lanzado contra los aeródromos de Francia Vichy.

Representación propagandística de Gran Bretaña acerca de cómo el Reich inunda los países neutrales de agentes para a continuación lanzarse ella misma a invadirlos.

Para justificar su vil agresión, los Aliados han inventado un sinfín de historias a cada cual más difícil de creer. Así, han hablado de infiltraciones en Siria por parte de “nazis” camuflados como turistas que nada más llegar a Siria han asumido roles militares. Los británicos han publicado panfletos, porque no merecen otro nombre esos informes, en los cuales hablan de cierto buque hospital que ha desembarcado en Beirut cientos de alemanes supuestamente heridos que se reían y bromeaban con las vendas puestas. Otros, rubios, apuestos y fuertes han entrado a través de Turquía con pasaportes falsos de judíos rumanos, con sus maletas marcadas con grandes “J”s. En Aleppo han sido vistos oficiales alemanes practicando footing cerca de instalaciones militares. Todos estos agentes camuflados se han encargado, con el apoyo de tropas aerotransportadas traídas desde Rodas, de hacerse con el control de los aeródromos sirios y establecer una base de desembarco en Latakia, el puerto sirio más septentrional. Al parecer, también hay pilotos alemanes disfrazados de pilotos franceses; alguien ha afirmado que un grupo de aviones franceses que han logrado derribar hoy a un bombardero británico estaba siendo manejados por pilotos alemanes, seguro que ataviados con monóculo. Cualquier cosa con tal de acallar sus conciencias y convencer al mundo de que, una vez más, el Imperio Británico se lanza a la guerra no por su insaciable codicia capitalista ni por su colosal sed de poder, sino por la democracia y la libertad. Así ha sido y siempre será.

Es lebe Vichy-Frankreich!
Es lebe Nationalsozialismus!

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