jueves, 28 de octubre de 2010

Ultimátum del Duce a Grecia - 28/10/1940.

Camaradas

A las 2:50 de la madrugada del domingo 28 de octubre de 1940, el General Ioannis Metaxas, Primer Ministro de Grecia, ha sido despertado en su residencia ateniense. En la puerta se ha encontrado con el Embajador italiano, el Conde Emmanuelle Grazzi, que le ha entregado un ultimátum dirigido al Gobierno heleno en el que se exige que se les conceda paso libre a las fuerzas italianas hacia el interior del territorio griego desde Albania y que se les permita establecer guarniciones en ciertos “puntos estratégicos del territorio griego.” Leamos lo que el propio Conde Grazzi ha escrito sobre este momento histórico:

Apenas tomamos asiento, y ya que era un poco más de las tres de la mañana, le dije inmediatamente que mi Gobierno me había encargado de hacerle llegar un escrito, que no era sino el ultimátum de Italia a Grecia, con el cual el Gobierno Italiano exigía la disolución de las fuerzas armadas griegas, a partir de las 6 de la mañana del 28 de octubre de 1940. Metaxas comenzó a leerlo. Detrás de los vidrios de sus gafas, veía sus ojos en lágrimas. Cuando terminó de leerlo, me dijo con voz triste pero firme: «Alors, c'est la guerre» («Entonces, es la guerra»).

Retrato del General Metaxas.

El texto del ultimátum italiano es el siguiente:

El Gobierno italiano ha notado repetidas veces cómo, en el curso del presente conflicto, el Gobierno griego ha asumido y mantenido una actitud contraria no sólo a lo que deberían ser las formales, pacíficas y cordiales relaciones vecinales entre dos naciones, sino también a las obligaciones que se le suponen al Gobierno griego a la vista de su situación como país neutral. En varias ocasiones el Gobierno italiano ha encontrado necesario urgir al Gobierno griego a cumplir con esas obligaciones y protestar contra su violación sistemática, especialmente seria desde que el Gobierno griego permitió que la flota británica empleara sus aguas territoriales, sus costas y sus puertos en el desempeño de sus operaciones bélicas, ayudó a las fuerzas aéreas británicas en su abastecimiento y permitió la organización de un servicio de información militar en el archipiélago griego para perjuicio de Italia.

28 de octubre de 1940, día del "no" en Grecia.

El Gobierno griego era perfectamente consciente de estos hechos que en varias ocasiones fueron el motivo de la comisión de representaciones diplomáticas por parte de Italia a las que el Gobierno griego, que debería haber tenido en consideración las graves consecuencias de su actitud, no quiso responder con ninguna medida que protegiera su propia neutralidad sino que, en cambio, intensificó sus actividades en favor de las fuerzas armadas británicas y su cooperación con los enemigos de Italia.

El Gobierno italiano dispone de pruebas de que esta cooperación fue prevista por el Gobierno griego y que fue ejecutada con medios militares, navales y aeronáuticos. El Gobierno italiano no se refiere sólo a la garantía británica aceptada por Grecia como una parte del programa de acción contra la seguridad de Italia sino también a maniobras explícitas y precisas llevadas a cabo por el Gobierno griego para poner a disposición de las potencias en guerra con Italia importantes posiciones estratégicas sobre territorio griego, incluyendo bases aéreas en Tesalia y Macedonia diseñadas para atacar territorio albanés.

En conexión con esto, el Gobierno italiano debe recordar al Gobierno griego las actividades provocativas que ha llevado a cabo contra la nación albanesa junto con la política terrorista que ha adoptado hacia el pueblo de Ciamuria y los esfuerzos persistentes en fomentar desórdenes más allá de sus fronteras.
Hoy comienza la resistencia griega a la invasión italiana.

Por estas razones también, el Gobierno italiano ha aceptado la necesidad, aunque inútilmente, de llamar la atención al Gobierno griego de las consecuencias inevitables de su política hacia Italia. Italia no puede seguir tolerando esta situación.

La neutralidad griega ha estado inclinándose continuamente hasta convertirse en una mera sombra. La responsabilidad de esta situación reposa principalmente sobre los hombres de Gran Bretaña y en su objetivo de involucrar a más países en la guerra. Pero ahora resulta obvio que la política del Gobierno griego ha estado y está siendo dirigida en transformar el territorio griego, o al menos permitir que el territorio griego sea transformado, en una base para el desempeño de operaciones de guerra contra Italia.

Esta situación sólo puede conducir al conflicto armado entre Italia y Grecia, algo que el Gobierno italiano tiene el propósito de evitar a toda costa. El Gobierno italiano, por consiguiente, ha resuelto solicitar al Gobierno griego, como garantía de la neutralidad griega y de la seguridad italiana, permiso para ocupar con sus propias fuerzas armadas varios puntos estratégicos del territorio griego durante la duración del actual conflicto contra Gran Bretaña.
"¡Griegos a las armas!."  Primera página del diario "Asirmatos" del 28 de octubre de 1940

El Gobierno italiano pide al Gobierno griego que no se oponga a esta ocupación y no obstruya el paso libre de las tropas que lo lleven a cabo. Estas tropas no vienen como enemigos del pueblo griego y el Gobierno italiano no tiene ninguna intención de que la temporal ocupación de ciertos puntos estratégicos, dictada por las especiales necesidades de un carácter puramente defensivo, comprometa la soberanía e independencia griegas.

El Gobierno italiano solicita que el Gobierno griego de la orden inmediata a sus autoridades militares de que esta ocupación se efectúe de forma pacífica. Allá donde las tropas italianas se encuentran con resistencia, esta resistencia será rota mediante la fuerza armada y el Gobierno griego será responsable de las consecuencias que resulten.

Viva il Duce!

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