miércoles, 20 de octubre de 2010

Las manadas de U-Boote se cubren de gloria - 20/10/1940.

Camaradas,

Al nombre clave HX-79 responde un convoy británico compuesto de 49 buques que partió de Halifax el pasado 8 de octubre con destino Liverpool cargado con mercancía bélica varia. Ayer, día 19 de octubre, tuvo la mala suerte de que su derrota lo acercara a la posición del convoy SC-7, que durante toda la noche había sido presa de los U-Boote. Fue avistado, tal y como se informó ayer, por el U-47 del Kapitänleutnant Günther Prien, que en seguida informó al BdU (Comando de Submarinos) en Lorient.

El Vice-Almirante y Jefe de Submarinos Karl Dönitz.  "Mientras tengamos submarinos, tendremos dientes con que morder."

Karl Dönitz dio orden inmediata de que aquellos U-Boote que habían atacado al convoy SC-7 y que todavía se encontraban en condiciones de combatir, se dirigieran a la nueva posición. El U-99 y el U-101 habían agotado sus torpedos y hubieron de regresar a puerto, pero tres acudieron a la llamada: el U-100 de Joachim Schepke, el U-46 de Engelbert Endrass y el U-38 de Heinrich Liebe, y durante el día de ayer se unieron al U-47 de Günther Prien, que esperó pacientemente la llegada de sus camaradas y sin quitar ojo a su objetivo.  El U-48 de Heinrich Bleichrodt se incorporó más tarde.

Un submarino alemán surca el Atlántico a toda máquina.

El almirantazgo británico envió con urgencia buques de guerra para reforzar la magra escolta del convoy HX-79, temiéndose un nuevo ataque debido a la proximidad de su posición con respecto al malhadado convoy SC-7. Antes de la llegada de la noche, dos destructores, cuatro corvetas, un remolcador armado, un dragaminas y un submarino se unieron al convoy.

La manada de U-Boote, sin inmutarse ante este refuerzo, han atacado en cuanto ha caído la noche, haciendo uso de la oscuridad para enmascarar su aproximación sobre la superficie, sin inmersión. El U-47 de Prien ha penetrado a través de la barrera de la escolta desde el sur para atacar desde el interior del convoy mientras el U-46 de Endrass (que aprendió esta táctica como Primer Oficial de Prien) ha hecho lo propio desde el norte.

Mercante británico yéndose a pique.

A pesar de la considerable fuerza de la escolta británica, su acción ha resultado completamente inefectiva. Sus buques estaban descoordinados, nada habituados a trabajar juntos y cooperar, sin ningún plan común de batalla ni táctica. Los buques de escolta eran enviados de uno a otro lado sin orden ni concierto según llegaban, cambiando el Mando de la fuerza a medida que los buques hacían acto de presencia y aparecía un oficial de mayor rango que el anterior. Cualquier ajuste táctico debía ser hecho ahí mismo y comunicado mediante lámpara de señales a cada barco por turnos. Por último, la presencia de un submarino aliado ha sido más un estorbo que una ayuda. El submarino británico no ha encontrado ningún objetivo y ha sido atacado dos veces por error por la propia escolta británica.

Así, durante las seis horas siguientes, trece mercantes han sido torpedeados, seis de ellos por el U-47 (de los cuales se han hundido cuatro). En total, han resultado hundidos diez buques, a los que hay que añadir otros dos que han sido torpedeados durante el resto del día. Por lo tanto, el convoy HX 79 ha perdido 12 buques de 49, con una masa total de 75.069 toneladas.

Puntos geográficos donde se han producido los hundimientos del convoy HX-79.

El cómputo general del ataque conjunto contra los convoys SC-7 y HX-79 arroja unas cifras estremecedoras: 32 mercantes hundidos de un total de 83, 28 de ellos en sólo dos días (19 y el 20 de octubre); 154.661 toneladas de buques y materiales bélicos británicos que han ido a parar al fondo del mar. Por su parte, la Kriegsmarine no ha perdido un solo U-Boot. Ni siquiera ha habido que lamentar daños en ninguna unidad.

El as de U-Boot, Günther Prien.

Con la acción de hoy en la que ha tenido un papel protagonista siendo el descubridor y principal ejecutor del convoy HX-79, el Kapitänleutnant Günther Prien ha alcanzado la cifra récord de 200,000 toneladas hundidas. Por este motivo, el Führer le ha concedido la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro con Hojas de Roble, la quinta condecoración de este rango que se concede en la guerra tras el General Eduard Dietl (por su heroica defensa de Narvik) y los pilotos de caza Werner Mölders, Adolf Galland y Helmuth Wick (por haber alcanzado 40 victorias aéreas).

Es lebe unsere U-Boote!
Sieg Heil!

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada