martes, 20 de septiembre de 2011

Torpedos tripulados italianos atacan con éxito Gibraltar – 20/09/1941.

Camaradas,

Durante la noche de ayer a hoy, los torpedos humanos italianos de la 10ª Flotilla MAS se han apuntado un gran éxito contra el puerto de Gibraltar justo cuando está a punto de cumplirse un año desde la primera intentona.

Un torpedo tripulado italiano SLC o maiale surca las aguas.  Sus dos tripulantes, provistos de equipo completo de hombre rana, parecen venidos de otro planeta.

En efecto, mientras los aviones de la Regia Aeronautica desarrollaban su particular campaña de bombardeo contra Gibraltar, la Regia Marina Italiana decidió colocar en escena sus medios de asalto, representados por los buceadores de combate y los torpedos de baja velocidad pertenecientes a la 10ª Flotilla MAS de la que ya hemos relatado algunas hazañas.

Funcionamiento de los maiali.

Maiale (cerdo en italiano) es el apodo que las tripulaciones italianas han dado al "Siluro a Lenta Corsa" (SLC) o "Torpedo a Baja Velocidad", un tipo especial de sumergible tripulado por dos hombres ranas que las fuerzas especiales de la Real Marina Italiana han desarrollado para infiltrarse en el interior de los puertos enemigos y atacar a los buques amarrados.

Aspecto de un SLC.

Por lo general, los SLC se encuentran encerrados en cilindros colocados en la cubierta de un submarino nodriza, en el interior del cual se encuentran los operadores. Para poner en el mar los SLC, el submarino se tiene que acercar los mas posible al puerto objetivo, teniendo en cuenta las dificultades naturales y los obstáculos tendidos por el enemigo.

Submarino italiano con dos maiale en el interior de sendos contenedores cilíndricos.

Una vez fuera del sumergible, los hombres sacan a SLC de los cilindros y comprueban que no hayan sufrido daños durante el viaje. Comprobado esto, proceden a toda velocidad hacia la embocadura del puerto, siguiendo las indicaciones de la brújula luminosa. Suele ser habitual elegir noches de luna nueva para evitar ser descubiertos por el enemigo.

Durante el acercamiento, los tripulantes mantienen la cabeza afuera del agua para orientarse y respirar aire natural; mientras se acercan al sector de vigilancia de las centinelas enemigas, reducen la velocidad y, en caso de peligro, el SLC realiza una rápida inmersión, desapareciendo bajo el agua.

Esquema de un maiale.

En la embocadura del puerto se encuentra casi siempre una red de protección. Para superarla el maiale busca un pasaje por debajo de tal red, si existe, o, en caso contrario, lo crea con el alza-red o la corta-red. Una vez en el interior del puerto, a baja velocidad y con media cabeza fuera del agua, el SLC se dirige hacia el objetivo asignado (un barco) hasta acercarse a unos 30 metros. Después se sumerge hasta debajo del barco.y a continuación emerge lentamente hasta tocar el casco del barco objetivo.

Aproximación final al objetivo.

Mientras el piloto controla el maiale, el otro hombre procede a fijar una cuerda entre las dos aletas que se encuentran en cada lado del casco. Una vez fijada la cuerda, se saca la cabeza del maiale, donde se encuentra la carga con 300 kilos de explosivo, y se une con la cuerda, ajustando el reloj de la explosión entre las siguientes dos horas y media.

Después de haber hecho todo esto, el SLC se aleja emergiendo lentamente, y regresa al submarino.

Tres intentos fallidos y éxito final.

La primera incursión contra Gibraltar fue planeada para el 24 de septiembre de 1940. El submarino nodriza Scire, especialmente modificado para colaborar en las misiones realizadas por la flotilla, abandonaba la base naval de La Spezia con la orden de trasladar hasta las proximidades del enclave británico tres torpedos tripulados o Maiali con sus respectivas tripulaciones.  Desgraciadamente para los componentes del equipo italiano, la incursión tuvo que ser anulada al saberse que los buques de la armada inglesa habían levado anclas poco antes de producirse la llegada del submarino a la zona de operaciones.

El Scire, 

Los contenedores cilíndricos del Scire, al mando del Capitano di Corvetta Junio Valerio Borghese, transportaron nuevamente en su interior tres Maiali destinados a ser botados frente a Algeciras el 30 de octubre de 1940. Como sucedió en la vez anterior, a través de la misión codificada como BG 2 tampoco se obtuvo ningún resultado positivo. En esta ocasión los Maiali hicieron honor a su nombre (cerdos), planteando a las tripulaciones un sinfín de problemas técnicos.

El Capitán Tesei desprendió la cabeza de guerra de su torpedo y abrió las válvulas con el propósito de provocar su hundimiento. En lugar de ello, el ingenio decidiría por su cuenta enfilar hacia la costa española para terminar embarrancado en la playa de La Línea. Posteriormente, Tesei y su segundo en la acción, el Sergente Pedretti, no tuvieron dificultades para regresar a Italia desde el territorio español.

Un SLC navega por debajo del agua.

En mayo de 1941, las aguas de Gibraltar albergaban la presencia del portaaviones HMS Ark Royal y los cruceros HMS Renown y HMS Sheffield, tres objetivos susceptibles de ser atacados por el personal de la 10ª Flotilla MAS. El 23 de mayo, el Scire partió de La Spezia con tres Maiali a bordo. Las tripulaciones no lo acompañaban, sino que aguardaban en Cádiz esperaban la llegada del submarino embarcados en el petrolero Fulgor, internado en España desde el comienzo de la guerra. Poco antes de iniciar la misión fueron trasladados en secreto al Scire.

Sin embargo, mientras se encontraban realizando la incursión descubrieron que toda la operación había sido organizada en balde, cuando comprobaron que los tres buques de guerra habían partido con rumbo al Atlántico para participar en la caza del Bismarck. Pese a ello trataron de dirigir su ataque contra un mercante, aunque sin éxito, debido a la recurrente aparición de problemas mecánicos. Tras el fracasado intento, las tripulaciones regresaron a Italia vía España.

El operador de un SLC coloca los explosivos bajo el casco de uno de los mercantes Aliados mientras el conductor aguarda.

La cuarta ha sido la vencida, y los torpedos italianos finalmente han logrado apuntarse un éxito en Gibraltar. Durante la noche de ayer a hoy, el Scire ha regresado a Gibraltar con un nuevo complemento de tres Maiale. En esta ocasión, los pilotos italianos han logrado atravesar las defensas del puerto y situar sus cargas bajo dos buques cisterna (Fiona Shell y Denbydale) y un buque de municiones (Durham). Los explosivos han detonado y los tres buques se han ido a pique, resultando además gravemente dañado por la explosión un gran buque mercante que permanecía amarrado en las inmediaciones. Después de hundir sus Maiale, los tres italianos han logrado llegar a Algeciras sin novedad. En breve regresarán a Italia y estarán listos para otra misión.

Viva l’Italia!
Vinceremo!

5 comentarios:

  1. el coronel Skorzeni hace una mencion de esta unidad en su libro "Luchamos y perdimos" vive peligrosamente. y como su propia unidad batallon de cazadores 502 probo las llamadas armas especiales siguiendo el trabajo de la X Flotilla MASS.

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  2. La X Flotilla MAS demostró que los soldados del Duce eran bravos soldados, y que con los medios adecuados también podían lograr excelentes resultados.

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  3. Los japoneses tenían un arma parecida, los Kaiten, aunque ya os podéis imaginar como acababa el piloto...

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  4. Si hubieran conquistado la isla de Malta, el Afrika Korp hubiera podido recibir suministros de manera abundante y vencer a sus rivales. Ese pequeña isla determino el rumbo de la guerra.

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  5. @Koloraro: Durante la guerra alguien dijo que la Segunda Guerra Mundial la ganarían rusos y japoneses, cuyos soldados eran los más sacrificados de todos los bandos con diferencia. Pocos soldados igualaron el arrojo de los japoneses. Quizás tan sólo algunas unidades de las Waffen-SS y de la Wehrmacht que dieron lo mejor de sí en situaciones auténticamente desesperadas. En la batalla final de 1945 en el Frente Este, regimientos enteros alemanes luchaban literalmente hasta el último hombre tratando de proteger a sus civiles en retirada de las hordas asesinas rojas.

    Por otro lado, recuerdo haber leído que los alemanes tenían un arma V-1 tripulada y que entre los restos de alguna V-1 que explotó se encontraron restos de uniforme alemán.

    @Gustavo: Africa del Norte fue relativamente insignificante en el desarrollo de la guerra. Por sí solo no habría supuesto la derrota ni la victoria definitiva de Alemania. Si Rommel hubiera llegado a Oriente Medio, pero los soviéticos hubiesen empujado a la Wehrmacht hasta el Reich, no habría tenido sentido. Del mismo modo, si Rommel hubiese sido rechazado como de hecho lo fue, pero Stalin hubiese capitulado, la victoria final de la Wehrmacht habría sido inevitable. La clave de la Segunda Guerra Mundial fue el Frente Este. Sin el Frente Este, los Aliados occidentales no habrían podido con la Wehrmacht. A menos, eso sí, que se hubiesen atrevido a lanzar bombas atómicas sobre las ciudades alemanas...

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