martes, 8 de junio de 2010

El hundimiento del HMS Glorious - 08/06/1940.

Camaradas,

Hoy ha sido un día “gloriouso” para la Kriegsmarine. La Operación Juno que se está llevando a cabo en aguas noruegas ha obtenido hoy un éxito sin parangón. Nuestros buques de superficie han localizado y hundido nada más ni nada menos que al portaaviones británico HMS Glorious, asestando a la columna vertebral de la Royal Navy un golpe mortal mientras huye derrotada de Escandinavia.

El veterano HMS Glorious, un antiguo crucero de la Gran Guerra reconvertido a portaaviones.

La crónica de la acción naval del día de hoy es la siguiente:

Durante la ejecución de la Operación Alphabet, la evacuación aliada de su base en Harstad, al norte de Noruega, los Aliados han organizado dos grupos de convoys distintos. El primero de ellos partió ayer y hoy ha hecho lo propio el segundo, que ha evacuado a los últimos 24.500 soldados aliados que quedaban en Noruega. Durante la noche de ayer a hoy, los portaaviones HMS Ark Royal y HMS Glorious operaban juntos al norte de las islas Lofoten.

La última foto del HMS Glorious antes del combate.

Los dos portaaviones iban a formar parte de la escolta del segundo grupo del convoy de evacuación que ha partido hoy, pero a las 3:00 de la madrugada el HMS Glorious ha solicitado permiso al Vicealmirante Liones Victor Wells a bordo del buque insignia HMS Ark Royal para proceder de manera independiente a Scapa Flow por una ruta alternativa. Por razones no del todo esclarecidas, su petición ha sido aprobada y el HMS Glorious y sus dos destructores de escolta, el HMS Ardent y el HMS Acasta, han partido a las 3:53.

El día ha amanecido bien para la Kriegsmarine. A las 9:40 de la mañana el crucero pesado Admiral Hipper ha interceptado y hundido a 300 millas al oeste de Narvik al buque de transporte de tropas Orama. El Orama ha tenido 19 muertos, pero el grueso de los tripulantes, 280, han sido tomados prisioneros por nuestra flota de superficie. El buque hospital británico Atlantis ha sido avistado después, pero se le ha dejado marchar en un encomiable gesto de humanidad de nuestra Kriegsmarine.

El Orama yéndose a pique.

Un destructor de escolta alemán pasa junto al Orama mientras se hunde.

Supervivientes británicos del Orama son rescatados por el Admiral Hipper.

A las 13:30 el Admiral Hipper y los cuatro destructores de escolta se han dirigido a Trondheim para repostar mientras los cruceros de batalla Scharnhorst (al mando del Kapitän zur See Kurt Caesar Hoffmann) y Gneisenau (Kapitän zur See Harald Netzband) han continuado hacia Harstad, con el Scharnhorst en cabeza.

A las 16:46 los vigías a bordo del Schanhorst han avistado humo en el horizonte hacia el este. En ese momento la flota alemana navega con rumbo norte a 18 nudos de velocidad, pero el Comandante de la Flota, Almirante Wilhem Marschall, a bordo del Gneisenau, tras recibir los informes, da la orden de proceder a toda máquina.

Una de las torretas de artillería secundaria del Gneisenau.  Al fondo, el Scharnhorst.  Fotografía obtenida antes del combate.

En ese momento el HMS Glorious (Capitán D'Oyly-Hughes) y sus destructores de escolta viajan a 17 nudos de velocidad siguiendo un rumbo en zig-zag como defensa contra ataques de submarinos. El portaaviones británico se encuentra en el grado cuatro de alerta, lo que significa que sólo 12 de sus 18 calderas se hallan encendidas. No tiene ningún avión listo en cubierta ni ninguno en el aire, y en el interior sus hangares transporta 10 cazas Hurricane y 10 Gladiators de la RAF además de sus propios 9 cazas Sea Gladiators y 5 bombarderos Swordfish.

Los destructores HMS Ardent y HMS Acasta navegan a ambos lados del HMS Glorious. Ninguno de los tres buques británicos dispone de sistemas de radar. El HMS Ardent se destaca para identificar a los buques desconocidos mientras el HMS Glorious se apresura a sacar de los hangares los 5 Swordfish y llevarlos a cubierta.

A las 17:02, a bordo de los cruceros de batalla alemanes se da la orden de alarma y de prepararse para la batalla. A las 17:06 los buques giran a estribor y se dirigen directos hacia los buques aliados, con el Scharnhorst en vanguardia.  A las 17:13, los vigías del Scharnhorst distinguen con claridad los detalles de un portaaviones al que escoltan dos destructores. Mientras tanto, el despistado HMS Ardent se acerca a los buques alemanes emitiendo señales luminosas de identificación.

A las 17:18 el HMS Ardent da un informe hostil de los buques que se aproximan y se dispone a atacarlos para que el HMS Glorious y HMS Acasta dispongan de algo más de tiempo para escapar, si les resulta posible.  A las 17:20, la alarma suena a bordo de los tres buques ingleses.  El HMS Glorious comienza a transmitir por sus equipos de radio informando del avistamiento de dos cruceros de batalla alemanes, su rumbo, velocidad y posición..

A las 17:23, el HMS Glorious vira a babor mientras el HMS Acasta comienza a desplegar a su lado de estribor una pantalla de humo para ocultarle. A bordo del portaaviones se sigue intentando preparar a los Swordfish para el despegue. Sólo tres de los cinco bombarderos son sacados del hangar y sólo dos llegan a ser subidos al puente. Cargados con bombas antisubmarinas, por cierto, no con torpedos.

La pantalla de humo tendida por el HMS Acasta, sobre el horizonte.

A las 17:26, con una velocidad de 26 nudos, se dan órdenes desde el Scharnhorst para que la artillería principal apunte el portaaviones y la secundaria al destructor situado al norte (el HMS Ardent).  El Gneisenau abre fuego contra el destructor HMS Ardent que es alcanzado en la sala de máquinas número uno con la primera andanada. Pierde velocidad y comienza a zig-zaguear hacia su propia cortina de humo mientras dispara sus cañones de 4,7 pulgadas (120 mm).

A las 17:28, la velocidad del Scharnhorst es de 29 nudos. El HMS Ardent dispara su primera salva de torpedos, uno de los cuales pasa cerca de la proa del Scharnhorst. Después se retira de nuevo al interior de su pantalla de humo.  A las 17:32, el buque insignia Gneisenau ordena al Scharnhorst abrir fuego con la artillería principal de 11 pulgadas (280 mm) contra el portaaviones. Los buques alemanes abren fuego desde 26.000 metros contra el HMS Glorious. Su primera salva resulta demasiado corta.

Artillería principal de 11 pulgadas del Scharnhorst empleándose a fondo.

A las 17:34, el primer grupo de Swordfish a bordo del HMS Glorious se encuentra en cubierta y preparándose para despegar. La segunda salva del Scharnhorst sobre el HMS Glorious cae demasiado larga.

A las 17:38, un proyectil de la tercera salva del Scharnhorst alcanza al HMS Glorious desde 24.175 metros. El proyectil de 11 pulgadas (280 mm) atraviesa la cubierta de despegue y explota en el hangar superior, causando un gran incendio. El gran agujero en medio de la cubierta hace imposible el despegue de ningún avión. Los aviones en cubierta caen por la borda.

A las 17:45, el Scharnhorst realiza una maniobra evasiva para esquivar un torpedo lanzado por el HMS Ardent. Éste, entrando y saliendo de su cortina de humo, dispara su tercera salva de torpedos. Un proyectil de su artillería de 4,7 pulgadas alcanza al Scharnhorst. 

A las 17:56, el HMS Glorious encaja otro proyectil de 280 mm que destroza el puente y mata al Capitán y a casi toda la oficialidad. El Oficial Lovell asume el mando del portaaviones. El HMS Glorious está ardiendo y muy escorado.  A las 18:00, el Gneisenau detiene el fuego de la artillería principal debido a que el humo ya no permite avistar al portaaviones británico. La artillería secundaria mantiene el fuego sobre los destructores. El Almirante Marschall ordena que no se desperdicie demasiada munición.


Al fondo, el HMS Glorious en llamas.  Las volutas de humo sobre el horizonte son cortinas de humo tendidas por los destructores.

A las 18:04, el Scharnhorst acierta de nuevo al HMS Ardent con sus cañones secundarios. Tras ser alcanzado, el HMS Ardent navega a escasos 15 nudos de velocidad y muy escorado a babor. La artillería pesada antiaérea (105 mm) del Scharnhorst se une a la fiesta y abre fuego con proyectiles de contacto contra el HMS Ardent. Inmediatamente después se advierte otro impacto en el destructor británico. El HMS Ardent dispara su sexta salva de torpedos contra el Scharnhorst.

A las 18:13, el HMS Glorious vuelve a ser visible a través de la pantalla de humo.  El portaaviones arde como una barbacoa. El HMS Ardent dispara su séptima salva de torpedos mientras es alcanzado a su vez.  El Almirante Wilhelm Marscharll da la orden de que los dos buques alemanes reanuden el fuego de su artillería principal contra el portaaviones británico. El HMS Ardent, en llamas, continúa disparando.

El HMS Glorious, herido de muerte.

A las 18:19, el Scharnhorst comunica que por el momento no puede superar los 28,5 nudos de velocidad debido a una avería. El Gneisenau se convierte en el principal cazador del HMS Glorious y HMS Acasta. Con no pocas dificultades, el Scharnhorst se encarga del HMS Ardent.  A las 18:20, navegando con un rumbo de 150º, el Gneisenau continúa disparando contra el HMS Glorious a una distancia de 20.000 metros. El HMS Glorious encaja otro proyectil de 280 mm que explota en la sala de máquinas central del buque, haciendo temblar todo el buque, que comienza a perder velocidad, se escora a estribor y comienza a describir un círculo hacia babor. Este proyectil sella el destino del portaaviones.

A las 18:22, el HMS Ardent todavía se encuentra a la vista, con su mastil derribado. Finalmente, el destructor se hunde. El Scharnhorst detiene el fuego de su artillería secundaria y reanuda el fuego de su artillería principal contra el HMS Glorious a 23.450 metros de distancia.  La última alarma de torpedos suena en el Scharnhorst, correspondiente a la última salva disparada por el HMS Ardent. La artillería principal del Gneisenau continúa acertando al HMS Glorious, que cada vez navega más lento, lo que facilita la puntería del Gneisenau. Ya no se ve al destructor HMS Ardent, tan sólo buques salvavidas alrededor del punto donde se ha hundido.

La artillería alemana machaca al portaaviones HMS Glorious sin misericordia.

A las 18:24, la artillería secundaria del Scharnhorst apunta al Acasta. Los últimos torpedos del HMS Ardent pasan por delante del Scharnhorst. El HMS Glorious arde como un auténtico infierno.  El Almirante Wilhelm Marschall a bordo del Gneisenau manda el siguiente mensaje al Scharnhorst: “Felicidades por haber hundido el destructor norte.”

A las 18:30, la artillería principal del Gneisenau dispara a corta distancia sobre el portaaviones HMS Glorious, que navega muy lentamente con graves daños, escorado y ardiendo a 18.500 metros, distancia que a cada minuto se acorta y que vuelve el fuego alemán más preciso e intenso.  El HMS Acasta despliega pantallas de humo y dispara su artillería mientras navega con rumbo oeste separándose del HMS Glorious. Sus proyectiles caen sobre el agua 50 metros por delante del Scharnhorst. El HMS Glorious vuelve a ser claramente visible y la artillería principal del Gneisenau lo somete a un intenso fuego.

Salvas de "gloria" del Gneisenau.

A las 18:33, el HMS Acasta vira y dispara por babor su primera andanada de 4 torpedos contra los dos buques alemanes después, tras completar un giro de 180 grados hacia el este, navega en zig-zag mientras continúa disparando y maniobra para ocultarse en su propia pantalla de humo.  Recibe otro impacto, pero todavía es capaz de disparar su segunda andanada de cuatro torpedos por el lado de babor.  Mientras, los cañones principales del Gneisenau se encuentran rematando al HMS Glorious a unos escasos 9.000 meros de distancia.

A las 18:39 el Scharnhorst se tambalea por un impacto de torpedo. Su artillería principal deja de disparar y el radar queda fuera de servicio. El Gneisenau dispara una última andanada contra el HMS Glorious.  La tripulación del HMS Acasta observa la columna de agua que se levanta en el lado de estribor del Scharnhorst. Saben que han alcanzado al buque alemán. El Capitán Glasfurd felicita a la tripulación.

El desarrollo de la batalla.

A las 18:40, el HMS Acasta continúa desplegando pantallas de humo ante los buques alemanes para proteger al portaaviones. En lugar de escapar y abandonar a su suerte al portaaviones gravemente averiado y condenado, el HMS Acasta navega una y otra vez entre los buques alemanes y el HMS Glorious disparando sus cañones de 4,7 mm y describiendo zig-zags.

A las 18:44, a bordo del Scharnhorst, el control de artillería notifica que se ha evacuado una torreta debido a una gran explosión e inundación que ha causado una espesa humareda. El torpedo ha alcanzado al buque a la altura de la torreta C en el lado de estribor, inundando los depósitos de munición. El motor de estribor está fuera de combate. La velocidad del navío se ve reducida a 26 nudos, pero continúa disparando al HMS Acasta desde 11.000 metros de distancia.  Para evitar ser torpedeado como el Scharnhorst, el Gneisenau describe un semi-círculo alrededor del HMS Acasta manteniéndose fuera del alcance de sus torpedos.

A las 18:55, el Gneisenau ordena al Scharnhorst que se coloque a su popa. El Scharnhorst vira y establece un rumbo de 160º. El HMS Acasta recibe varios impactos que le hacen perder velocidad. Se dirige al sur gravemente averiado.  Los informes de la sala de control del Primer Oficial aseguran que el impacto del torpedo no deberían interferir en el funcionamiento del buque. El Scharnhorst se aproxima al Gneisenau.

El HMS Acasta, bajo el fuego de nuestra artillería y herido de muerte.

A las 19:08, el HMS Glorious comienza a hundirse. El HMS Acasta está en llamas y muy escorado a babor. El Scharnhorst recibe la orden de dejar de disparar para ahorrar munición.  El HMS Acasta, todavía dispara y alcanza al Scharnhorst en una torreta. El Scharnhorst reanuda el fuego. El HMS Acasta ya no puede maniobrar.

A las 19:12 el HMS Glorious se ha hundido y en el agua flota una multitud de botes salvavidas. En el HMS Acasta se da la orden de abandonar el buque.  El Scharnhorst deja de disparar sobre el HMS Acasta, que todavía arde. Botes salvavidas flotan a su alrededor.

El combustible en llamas levanta columnas de humo en el lugar donde los buques aliados han sido hundidos.

A las 19:25, los tres buques británicos han sido hundidos y de ellos sólo quedan botes salvavidas con unos 900 supervivientes. Los buques alemanes se dirigen a Trodheim en Noruega con un rumbo de 70º. 

Las cifras de esta nueva tragedia naval aliada son las siguientes: de la tripulación del HMS Glorious han perecido 1.207 hombres, incluidos 75 oficiales y 18 pilotos de la RAF.  A bordo del HMS Acasta han fallecido 160 hombres (8 oficiales) y 152 (10 oficiales) se han perdido con el HMS Ardent.  En total, 1.519 muertos que los británicos deberán añadir en el cómputo de sus derrotas y que con dolor, no exento de orgullo, nosotros añadimos al de nuestras victorias.

Es lebe Kriegsmarine!

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