viernes, 21 de enero de 2011

La batalla por Tobruk - 21/01/1941.

Camaradas,

Los británicos han desatado su esperado asalto contra la sitiada plaza de Tobruk, defendida por las valientes tropas del General Manella, que reúnen en el perímetro defensivo 25.000 soldados de la 61ª División de Infantería Sirte, el regimiento de artillería de la 17ª División de Infantería Pavia y dos batallones adicionales además de 232 cañones pesados, medios y de campaña, 48 cañones antiaéreos, 24 piezas antitanques, 25 tanques medios y 45 ligeros.

Plan de ataque británico contra el perímetro defensivo italiano en Tobruk.

Una vez más, el plan del General británico O’Connor para la captura de la fortaleza se basa en una demostración de fuerza por parte de su contingente blindado, visiblemente reducido, pero que no va a llegar a comprometerse del todo en el combate, mientras la división de infantería ataca para penetrar el perímetro italiano. Cuando la infantería de la 6ª División Australiana, una vez más los cabezas de turco del Imperio, haya conquistado Tobruk, los tanques, conservando intacta toda su fuerza, podrán avanzar hacia Mechili y más al oeste, seguidos en la medida de sus posibilidades por la infantería a lo largo del flanco costero.

El primer movimiento del plan británico consiste en formar una cabeza de puente de modo que los tanques puedan irrumpir en el interior del perímetro defensivo italiano, “morder en las defensas y golpear pronto a su artillería”. Al mismo tiempo, los sectores al este de la cabeza de puente deben tomarse para permitir penetraciones adicionales sobre ese flanco, en particular a lo largo de la carretera principal.

Objetivos del plan de ataque para el primer día.

Un batallón de la 16ª Brigada se encargará de establecer la cabeza de puente y entonces girar al oeste, apoyado por un destacamento de tanques. Un segundo batallón con más tanques capturará el perímetro hasta la carretera de Bardia y el tercero, con tanques y vehículos de transporte, penetrará profundamente para capturar las baterías de artillería de campaña y antitanque desplegadas en el área entre las carreteras de Bardia y el Adem. La 17ª Brigada se encargará de limpiar el sector oriental y la 19ª Brigada avanzará al interior del perímetro a través de las posiciones de la 16ª Brigada hasta la fortaleza de Tobruk. Al final del día, la 19ª Brigada deberá encontrarse sobre las lomas que dominan Tobruk con la 17ª a su derecha y la 16ª a su izquierda. La 7ª División Blindada efectuará una finta contra la mitad occidental de las defensas, contra la que se ha llevado a cabo un nutrido bombardeo durante los cuatro días anteriores.

Fuego de artillería contra Tobruk.

El ataque se ha llevado a cabo finalmente antes de las primeras luces del alba de hoy. El 3º Batallón del 2º Regimiento, apoyado por una compañía de ingenieros armados con torpedos Bangalore, han avanzado hasta primera línea. A las 5:40 ha comenzado el fuego de artillería. El 3º Batallón ha reanudado el avance, y a unos pocos metros de la trinchera antitanque italiana se han producido una serie de explosiones entre sus líneas. Los británicos se han topado con “trampas para bobos” italianas. Los británicos han perdido numerosos hombres, pero por suerte para ellos los italianos no han dado la voz de alarma, en la creencia de que no se trata sino de otro bombardeo rutinario..

Trampas explosivas italianas.

Los británicos han atravesado la trinchera antitanque y han llevado sus torpedos hasta las barreras de alambre de espino. Después de una serie de explosiones los británicos han abierto cuatro brechas y se han deslizado al interior. Antes de que los italianos hayan podido salir de sus refugios, el Puesto 57 ha caído en manos británicos sin un solo disparo. Se han producido luchas encarnizadas en torno a los Puestos 54, 55 y 56, pero después de muchas pérdidas en ambos bandos todos han ido cayendo uno tras otro.

Artillería británica abre fuego contra Tobruk.

En el Puesto 62, a pesar del apoyo de la artillería y tanques, los italianos han resistido con firmeza. Los británicos han tenido que verter por las ranuras del bunker una mezcla de petróleo y keroseno para lograr silenciar a los italianos. 11 han resultado muertos y 35 se han rendido. Los británicos han reanudado el avance, preparados para culminar la primera parte del avance, cuando se han encontrado bajo el fuego de tanques italianos enterrados que les han causado muchas bajas. A pesar de la férrea oposición, 1.300 prisioneros han caído en manos británicas. Al mismo tiempo, los artilleros italianos han disparado contra las unidades británicas que han abierto la brecha y han desatado un contraataque con el apoyo de nueve tanques. La compañía británica en cabeza se ha visto obligada a retroceder tras haber perdido 100 hombres entre muertos, heridos y capturados. Los británicos han enviado tanques Matilda y se ha producido un encarnizado combate cuerpo a cuerpo. Los puestos 41 y 42 han caído después de duros combates, pero la tenaz resistencia de los Puestos 34 y 35 ha rechazado los ataques británicos.

Direccciones de la ofensiva británica.

Situación al anochecer de hoy.

Las compañías australianas han avanzado hacia los Fuertes Pilastrino y Solaro, que han caído sin apenas resistencia.  Los británicos están ansiosos por encontrar el Cuartel General Italiano antes del anochecer y se han lanzado contra unos riscos que han asaltado con fuego de rifles antitanque para impresionar a los defensores.  Detrás de los sangars y de las trincheras han descubierto que la posición defensiva protegía nada más ni nada menos que la entrada a una red de túneles: los Cuarteles Generales del General Petassi Manella, Comandante del XXII Cuerpo de Ejército Italiano y de la guarnición de Tobruk.  Los italianos han comenzado a ser desalojados de los túneles y, al cabo de un tiempo, el propio General Manella ha aparecido con lágrimas en los ojos y ha entregado su pistola.  Los australianos le han urgido a ordenar a sus hombres a cesar la lucha, pero el italiano se ha negado diciéndoles que tiene órdenes de luchar hasta el final.  Manella, en efecto, había recibido una llamada telefónica personal del Duce prohibiéndole rendirse y prometiéndole el refuerzo de varios escuadrones de bombarderos.

Tobruk en llamas y el crucero San Giorgio, alcanzado por la RAF, sobre el fondo de arena.

Para los británicos, la batalla parece ganada.  En Bardia, los cañones italianos todavía disparaban con vigor al finalizar el primer día; en Tobruk están casi silenciosos.  Sobre el puerto se elevan grandes columnas de humo negro.  Por delante de los Fuertes de Solaro y Pilastrino, no se oye nada salvo las explosiones de los italianos deshaciéndose de almacenes de munición y combustible.  A lo largo de la línea australiana el desierto queda ilumnado por los fuegos que brillan al oeste y por los estallidos interminentes de los depósitos en llamas.  Más al sur una sucesión de fogatas muestran el lugar donde 8.000 prisioneros italianos recluidos en campo vallado tres millas al norte de El Adem intentan calentarse.

Vinceremo!
Per il Duce, per l’Impero!

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