sábado, 18 de septiembre de 2010

Londres vive bajo tierra - 18/09/1940.

Camaradas,

Durante la mañana se producen algunas escaramuzas cuando una formación de cazas Messerschmitt Bf 109 volando a 20.000 pies se adentra en territorio inglés. La RAF envía a varios escuadrones a interceptarlos pensando que se trata de una formación de bombarderos, pero en cuanto descubren que tan sólo hay cazas, rompen el contacto. Algunos cazas británicos, no obstante, no son capaces de eludir el combate y dos Hurricanes resultan derribados.

El Führer finalmente ha conseguido mandar a Londres bajo tierra.

Para las 18:00, muchos civiles en toda Gran Bretaña han iniciado su habitual desfile hacia sus refugios Anderson o hacia las estaciones de metro. Para las 19:30, el primero de los bombarderos alemanes hace acto de presencia y da inicio al primero de los ataques. Londres vuelve a ser alcanzado gravemente; muchos edificios cuyos incendios acababan de ser extinguidos vuelven a ser alcanzados y todo comienza de nuevo. En cuenta una formación llega y arroja su carga de bombas, otra formación ya se está acercando poniéndose a la cola para añadir más destrucción mientras la anterior formación abandona la zona. Liverpool y Manchester son alcanzados también. En esta última, los muelles Merseyside encajan cuantiosos daños.  Les dejamos con la "poesía bélica" de un civil en Londres un tanto trastornado por los continuos bombardeos:

Los flashes con forma de estrella en el cielo...

La noche estaba despejada y estrellada, con la luna alzándose sobre Westminster. Nada podía ser más bonito y los focos de luces antiaéreas que se entrelazaban en varios puntos del horizonte, los flashes con forma de estrella en el cielo donde los proyectiles estallaban, la luz de los fuegos distantes, contribuían todos a añadir belleza a la escena. Era magnífico y terrible, el espasmódico zumbido de los aviones enemigos por encima, el trueno de los cañones, a veces cerca, a veces en la distancia, la iluminación, como la de los trenes eléctricos del tiempo de paz, mientras los cañones disparaban y los millares de estrellas, lo real y lo artificial en el firmamento. Nunca ha habido un contraste similar entre esplendor natural y vileza humana.

Bomben auf London!

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