viernes, 3 de septiembre de 2010

La Luftwaffe allana el camino a la Operación Seelöwe - 03/09/1940.

Camaradas,

Hermann Göring ha convocado una reunión en la Haya con todos sus Comandantes de Flotas Aéreas. Después del acostumbrado tentempié a base de vino, canapés y ambiente distendido con que a Göring le gusta dispensar a sus invitados, los altos oficiales de la Luftwaffe han entrado en harina.

Los distendidos momentos previos a la importante conferencia.

El primero en intervenir ha sido el Comandante en Jefe de la Luftwaffe, Reichsmarschall Göring, quien ha hablado de la siguiente forma a sus Comandantes:

Las tácticas que hemos desarrollado durante el último mes, consistentes en trasladar nuestros escuadrones de caza al Paso de Calais para que dispongan de mayor tiempo junto a nuestros bombarderos sobre el territorio enemigo, agrupar a los bombarderos en formaciones mayores y el apoyo añadido de nuestros versátiles escuadrones de Bf 110, que están culminando con éxito misiones tanto de escolta como de bombardeo, deben de haber causado una terrible impresión en los británicos a medida que intentan contrarrestar nuestros ataques con su deteriorada fuerza aérea.

Mis estimados Comandantes, nos encontramos ahora a las puertas de la victoria. El asalto y la invasión de Inglaterra son ahora más prometedores que nunca. Nuestro Servicio de Inteligencia nos ha informado de que la RAF dispone de menos de un centenar de cazas, los aeródromos que protegen Londres están fuera de servicio debido a los espléndidos y precisos bombardeos de nuestras fuerzas, sus comunicaciones están dislocadas y además, por lo que se nos ha dicho, sus comandantes están enfrentados entre sí.

Caballeros, una nueva fase está a punto de completarse. La RAF ya no es la gran amenaza que solía, y ahora podemos arrastrar al aire a todos los aviones de caza de que la RAF dispone todavía, porque el siguiente objetivo debe ser el propio Londres.

Nuestra Luftwaffe, a las puertas de la victoria.

El Generalfeldmarschall Albert Kesselring, Comandante de la Luftflotte 2, de acuerdo con su Comandante de que la RAF anda corta en máquinas y pilotos, cree no obstante que los ataques contra las ciudades británicas deberían comenzar de inmediato. Por otro lado, el Generalfeldmarschall Hugo Sperrle, Comandante de la Luftflotte 3 con base en París, es menos optimista. Señala que no está de acuerdo en que la RAF esté recurriendo a sus últimas reservas. Sus fuentes indican que la RAF dispone todavía de más de 600 aparatos en la porción sur de Inglaterra y que un refuerzo adicional de 400 aviones podría ser convocado de otras áreas del norte y del oeste, elevando el número total a cerca de 1.000 aviones.

Curiosamente, ni Göring ni Sperrle andan muy desencaminados en sus apreciaciones. Quizás no sea del todo cierto que los ingleses cuenten con apenas un centenar de cazas, pero la realidad es que Gran Bretaña lo tiene crudo. Keith Park, Comandante del 11 Grupo de caza, suda y resopla ante la grave falta de aviones que padece, pero todavía más ante la falta de pilotos entrenados. Por muchos esfuerzos que puedan hacer las fábricas inglesas en mantener elevada su producción de cazas, los pilotos muertos en combate son siempre irremplazables y la entrada de nuevas dotaciones formadas apresuradamente en las escuelas de entrenamiento no hace sino disminuir la calidad general de los escuadrones de la RAF. Los ingleses disponen, sí, de más de un centenar de cazas en sus hangares, pero los pilotos experimentados que han sobrevivido a los combates son sólo un puñado. Una situación muy delicada que saben que no va sino ir a peor a medida que los combates se alarguen.

Barcazas de desembarco en un río junto a la costa francesa, en Bolougne.  Fotografía de reconocimiento de la RAF.


La Wehrmacht realiza ensayos de desembarco en las playas.

Mientras tanto, el Führer emite nuevas órdenes para la invasión de Gran Bretaña, Operación Seelöwe (León Marino). Se confirma que la decisión de iniciarla será tomada diez días antes de que la invasión tenga lugar, aunque el Día-S (Seelöwe) queda programado para el 21 de septiembre.

Documento secreto del OKW con el plan de desembarco. 

Según el plan, en la primera oleada de asalto participarán 11 divisiones. Dos divisiones aerotransportadas serán lanzadas al completo, pero las nueve restantes comenzarán con una fuerza de 6.700 hombres y sólo alcanzarán su potencia completa después de varios días. Unos 250 tanques acompañarán el asalto. Cuatro divisiones del 16º Ejército con apoyo aerotransportado desembarcarán cerca de Folkestone, dos del 9º Ejército lo harán cerca de Eastbourne y tres más del 9º Ejército, también con apoyo aerotransportado, en Brighton. Estas cabezas de playa no se apoyarán mutuamente en las primeras etapas. En este momento, las fuerzas británicas defensoras tan sólo se han recuperado en parte de las pérdidas de equipamiento que sufrieron en Dunkerque. El Reino Unido cuenta quizás con cuatro divisiones plenamente equipadas y unas ocho más en un estado razonable. Además, dispone de varias brigadas motorizadas. Cuentan con unos 350 tanques y alrededor de 500 cañones antitanque.

Wir fahren gegen England!

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