miércoles, 8 de septiembre de 2010

Londres, en llamas - 08/09/1940.

Camaradas,

El ultimo de los bombarderos alemanes sale de Londres y se dirige de vuelta a su base antes de que salga la primera luz del día, a eso de las 4:30 de la madrugada. Londres ha sido objeto de casi doce horas de bombardeo continuo. La luz de la mañana revela una ciudad sumida en el caos. Tres de las principales estaciones de ferrocarril, London Bridge, Victoria y Waterloo están cerradas hasta nuevo aviso y al menos diez de las restantes estaciones han resultado dañadas. Uno de los dos túneles subterráneos bajo el Támesis, Rotherithe, ha sufrido daños considerables y va a quedar cerrado durante un periodo de tiempo indeterminado.

Ruinas de una estación de ferrocarril.

Los almacenes y depósitos en la orilla del Támesis desde el Tower Bridge hasta un punto tan al este como Woolwich arden todavía. Infinidad de calles han quedado arrasadas, lisas como la palma de una mano. El Vice Mariscal Keith Park, jefe del Grupo 11 de Caza, realiza un vuelo de reconocimiento sobre Londres y se queda horrorizado ante la visión en llamas de su querido Londres, aunque no puede evitar pensar que si la Luftwaffe centra a partir de ahora sus ataques en Londres y no en sus aeródromos, le dará el tiempo necesario para reconstruir estos y consolidar su fuerza de cazas.

Ruinas en el Extremo Este (East End) de Londres.  Por lo visto, algunos en la RAF se alegran de que su capital se haya convertido en una gran pira.

11:30: Una formación compuesta por más de 20 Dorniers Do 17 y 30 Bf 109s atraviesa el Canal. Un escuadrón de Spitfires sale a su encuentro. Entran en picado para atacar a los bombarderos pero los Bf 109s pronto caen sobre ellos y los británicos se ven obligados a entablar combate con nuestros cazas.

12:30: El escuadrón de Spitfires se ve superado por los Bf 109s, que derriban uno de sus aparatos, y acaban siendo relevados por dos escuadrones de Hurricanes. Los Messerschmitts consiguen derribar otros cinco cazas ingleses mientras que los Hurricanes, que reciben nuevos escuadrones de refuerzo, destruyen un Dornier y un Messerschmitt.  La Luftwaffe aborta el ataque.

Durante la tarde todo permanece tranquilo. Los miembros de la RAF en los aeródromos se frotan las manos: dos días seguidos sin sufrir ataques. Poco a poco van reparando los daños en las pistas, haciendo habitables los edificios dañados y reparando sus aviones.

Cascotes por doquier.

Mientras tanto, en la traumatizada Londres la población no es tan optimista. Hay una mezcla de frustración, indefensión, tristeza y desaliento. Cientos de personas, especialmente en el Extremo Este, todavía rebuscan sus pertenencias entre los cascotes de las casas destruida, las apilan en carros y parten en busca de familiares o amigos en otras partes de la ciudad. Algunos se desploman a un lado del camino y lloran.

Silueta de un bombardero alemán recortada sobre Londres.

19:30: Las sirenas de alarma aérea de Londres vuelven a sonar. Cientos de civiles corren a refugiarse a cualquier sitio que pueden encontrar, cualquier cosa que proporcione una fuerte cobertura sobre la cabeza se considera seguro pero por supuesto, ningún sitio es seguro si se produce un impacto directo. Es casi de noche, demasiado tarde para que los cazas de la RAF puedan hacer nada, cuando los bombarderos de la Luftflotte 3 incluidos Do 17s, He 111s y Ju 88s vuelven a volar sobre Londres. La población civil se agazapa con el zumbido constante y sordo de los motores de unos 250 bombarderos sobre sus cabezas. Entonces, el zumbido es roto por el repentino silbido de las bombas que caen y que se vuelve mayor a medida que las bombas alcanzan unos pocos pies sobre ellos.

Almacén en llamas.

Mucho de los almacenes a lo largo del Támesis vuelven a ser los objetivos. Edificios que todavía están en llamas son alcanzados otra vez, reavivando el infierno de cientos de incendios, muchos de los cuales se unen para formar una gran hoguera. El daño de esta noche es más disperso dado que algunos bombarderos han apuntado contra áreas residenciales mientras otros han vuelto a atacar estaciones de ferrocarril y edificios administrativos. El número de víctimas asciende a 412 muertos y 747 heridos.


Bomben auf England!

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