lunes, 6 de septiembre de 2010

Göring toma el mando de la Batalla de Inglaterra - 06/09/1940.

Camaradas,

08:00: Varios grupos de cazas Bf 109 sobrevuelan en solitario fábricas y áreas industriales de los alrededores de Londres. Los ingleses envían a un escuadrón de cazas a patrullar, manteniendo una prudente distancia para no entrar en combate con los Messerschmitts. Cuando los Spitifires regresan a repostar, una formación de Bf 110s hace acto de presencia y atacan la fábrica Hawker en Brooklands.

En Londres esperan que el ataque de la Luftwaffe llegue en cualquier momento.

08:45: Thameshaven, todavía en llamas después del ataque de ayer, vuelve a ser bombardeado. Un escuadrón de Hurricanes enviado a su encuentro es interceptado por la escolta de Bf 109s, que no pueden impedir el ataque y sufren numerosas bajas.

09:10: Se producen combates aéreos sobre la costa del norte de Kent, el Estuario del Támesis, Maidstone, Tunbridge Wells, Rochester y los aeródromos de Kenley y Biggin Hill. Dover vuelve a ser objeto de ataques. Una formación de 15 Bf 110s escoltados por 25 Bf 109s se enfrenta a un escuadrón de Spitfires.

Se produce una reunión de emergencia en el Alto Mando de la RAF entre Hugh Dowding, Keith Park y Leigh-Mallory, en la que Dowding les hace ver a sus subordinados la gravedad de la situación y les expone que en este momento de la batalla, con tantos escuadrones agotados y diezmados con que cuenta ahora la RAF, no les queda otra que recurrir a los escuadrones del norte de Inglaterra.

Hugh Dowding, Comandante en Jefe del Comando de Caza de la RAF.

"Tenemos escuadrones que han estado envueltos en combates desde la mañana a la noche, operando de este modo durante días, y esto incluye a muchos de nuestros escuadrones más experimentados. Estos hombres no son inmortales; son seres humanos a los que día tras día de combates sin cesar les han dejado rendidos. No podemos ganar si nuestros pilotos no pueden ni mantenerse en pie."

La RAF se encuentra bajo mínimos, con pilotos y escuadrones extenuados. Están perdiendo Spitfires y Hurricanes a un ritmo mucho mayor con que son reemplazados. En sólo dos semanas la RAF ha sufrido la pérdida total de 295 aparatos y la pérdida parcial de 171, gravemente averiados. 103 pilotos británicos han perdido la vida y 128 han resultado heridos en el mismo periodo. Sus escuadrones están tan diezmados que sólo cuentan con 16 pilotos en lugar de su dotación normal de 26. En cuanto a los aeródromos, Lympne y Manston están fuera de servicio mientras Biggin Hill, inmensamente machacado, apenas puede albergar entre sus restos de chatarra y cráteres a un escuadrón de caza. Las estaciones de radar están siendo reparadas con parches chapuceros y los sistemas de comunicaciones no pasan de un 75% de efectividad.

Rodeados de mapas y sistemas de comunicaciones, los miembros de las salas de control de operaciones son vitales para la efectiva coordinación de la fuerza de cazas de la RAF.  Debido al daño infringido por la Luftwaffe a las salas de operaciones del Grupo 11, estas han debido trasladarse a cualquier habitación disponible.

Los británicos son conscientes de que una vez dejen de interceptar a las formaciones alemanas, Göring sabrá inmediatamente que ha conseguido su primer objetivo: que ha destruido a la RAF y que ya nada puede detenerlo: entonces cualquier punto de Gran Bretaña podrá ser bombardeado impunemente y la invasión, la Operación Seelöwe, dar comienzo. Por eso, a pesar de las terribles pérdidas y de las calamidades a que se ven sometidos, los británicos siguen muriendo en el aire. Esa misma noche, desde la oficina del Ministerio de Guerra, el Cuartel General británico de la Defensa Nacional establece su nivel de alerta Número 3 “Invasión probable dentro de tres días”.

Termina la segunda fase de la Batalla de Inglaterra, durante la cual la Luftwaffe ha buscado la destrucción de la RAF atacando sus bases aéreas.

Mientras tanto, en una vía de ferrocarril secundaria entre Calais y Boulogne, en el interior de su lujoso tren especial, Göring celebra un banquete con los Comandantes de sus Flotas Aéreas Göring regala a sus invitados con los más selectos vinos franceses y un opíparo menú francés. Les informa a sus invitados de que, a partir del día de hoy, asumirá personalmente el mando de la batalla y que no se conformará con menos que la victoria. Göring se dispone a establecer su Cuartel General en el puesto avanzado del Cabo Gris-Nez y observar en persona cómo oleada tras oleada de bombarderos de la Luftwaffe hacen rugir sus motores a través del Canal… su destino… Londres.

Bomben auf England!

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