domingo, 13 de marzo de 2011

La ofensiva italiana en Albania se detiene ante la Colina Monasterio - 13/03/1941.

Camaradas,

La ofensiva de primavera italiana en el frente albanés cumple hoy su cuarta jornada, y el Comando Supremo Italiano ha ordenado a sus soldados reanudar los ataques a cualquier precio. La aviación italiana ha arrojado panfletos sobre sus propios hombres invocando la presencia del Duce en Albania para mantener alta la moral e impulsar el asalto de sus tropas.

Benito Mussolini observa el desarrollo de las operaciones en el frente albanés.  En cierto momento, varios aviones de la RAF han atacado las posiciones italianas situadas en las inmediaciones de el puesto de mando donde se encontraba el Duce.  Mussolini ha sido el último en resguardarse en el refugio antiaéreo.

El pasado 10 de marzo, al segundo día de la ofensiva, los soldados alpinos de la 5ª División Pusteria alcanzaron el primer éxito tras capturar el pico fortificado de Mali Spadarit, en el extremo izquierdo del Frente. Sin embargo, los italianos quedaron en una posición adelantada, lejos de cualquier unidad amiga. El pesado fuego de las posiciones griegas adyacentes sobre sus flancos y retaguardia obligó finalmente a los bravos soldados de la División Pusteria a retroceder a las faldas de la montaña.

Homenaje a Pietro Colobini, soldado italiano condecorado con la Cruz de Guerra al Valor Militar que halló la muerte durante valerosa participación en el asalto del Monte Spadarit el pasado 10 de marzo.

El complejo defensivo de la Colina Monasterio.

Sin embargo, el punto clave de la ofensiva se encuentra en el sector central del Frente donde el General Gastone Gambara dirige el grueso de las fuerzas italianas implicadas en la ofensiva Primavera. Ante ellos se alza la imponente Colina Monasterio, que hasta ahora ha rechazado con firmeza todos los asaltos italianos. Gambarra ha hecho entrar hoy en liza a la 47ª División de Infantería Bari para reforzar a las desgastadas 38ª División de Infantería Puglie y 59ª División Alpina Cagliari, que durante cuatro días han intentado sin éxito desalojar a los griegos de sus posiciones. Las condiciones de combate son deplorables, cayendo en todo el frente una pesada lluvia que durante varios días les ha negado a los italianos la ventaja de que disfrutan en el aire.

Asalto de la División Puglie contra las posiciones griegas.

Avanti, per il Duce!

Lo dicho, la División Bari ha relevado hoy a la División Puglie en las posiciones de vanguardia dispuesta a efectuar un nuevo asalto contra la Colina Monasterio. La artillería italiana ha ejecutado un sofisticado despliegue de artillería levantando barreras de fuego rodante que han recorrido adelante y atrás las posiciones griegas, convirtiendo las montañas de la región Temepeleni en un paisaje lunar. A pesar del fanático coraje de los camisas negras de Mussolini, que sentían los ojos de su Duce observándolos, el primer asalto ha sufrido grandes pérdidas y no ha logrado alcanzar su objetivo. Los italianos han atacado una y otra vez en oleadas compactas hasta que, agotados y rechazados, han detenido su asalto frontal a plena luz y aguardado a la llegada de la noche. Entonces, la División Bari se ha reorganizado y lanzado un feroz ataque nocturno que la ha llevado hasta la cima de la Colina, pero que a la postre ha resultado rechazado por furiosos contraataques griegos. Miles de muertos han quedado sobre las laderas.

Viva l’Italia!

2 comentarios:

  1. Los italianos eran una sarta de incompetentes que siempre lo hacían todo mal. Tener a Italia como aliado de Alemania fue una de las decisiones estratégicas más estúpidas de la II guerra mundial. Solo Perú pudo tomar una decisión tan insensata al aliarse con Bolivia (sin marina de guerra y con ejército de pacotilla) en la guerra del Pacífico. Es una analogía perfecta

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  2. Pobres italianos. A mí me caen bastante simpáticos, con sus sueños imperiales y esas estatuas de Mussolini y del Fascio que recuerdan al Imperio Romano. Combatiendo al lado del Afrika Korps de Rommel tampoco lo hicieron del todo mal. Tampoco creo que a Hitler le hubiese gustado haberlos tenido de enemigos aunque, eso sí, tengo entendido que una vez dijo: "Qué no daría por cambiar el mulo italiano por el pura sangre inglés."

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