lunes, 28 de marzo de 2011

El Führer reúne al Eje para aplastar la rebelión yugoslava - 28/03/1941.

Camaradas,

Decidido a dejar bien atados todos los cabos, el Führer ha convocado hoy en la Cancillería del Reich a los Embajadores de Hungría y Bulgaria, con los que ha discutido las perspectivas de una acción militar conjunta de los dos países al lado de Alemania contra Belgrado.  El Führer no ha solicitado la colaboración de Rumanía porque ya cuenta con ella como base para el despliegue de las fuerzas alemanas y porque el país del Conducator tiene asignada la tarea de proteger la retaguardia de Europa frente a la Unión Soviética.

Líneas de avance proyectadas por la Wehrmacht.

A continuación, el Führer ha enviado a Benito Mussolini el siguiente telegrama:

¡Duce!

Los acontecimientos me obligan, Duce, a comunicarle a través de telegrama, el medio más directo, mis puntos de vista acerca de la situación y de las decisiones que han resultado de ella.

1. Desde el principio, he considerado a Yugoslavia el factor más peligroso del conflicto con Grecia. Desde el punto de vista meramente militar, le intervención alemana contra Tracia apenas habría podido justificarse en absoluto a menos que la actitud de Yugoslavia fuera equívoca y pudiera terminar amenazando el flanco izquierdo de las columnas en avance sobre nuestro enorme frente.

2. Por esta razón, intenté por todos los medios y con completa honestidad incluir a Yugoslavia dentro de nuestra comunidad de intereses. Por desgracia, estos esfuerzos han sido frustrados.

3. En el momento actual, para ser sinceros, no considero que la situación sea desastrosa, pero en cualquier caso es lo suficientemente difícil para que nosotros, de nuestra parte, debamos evitar incurrir en errores si no queremos que toda nuestra posición se vea comprometida.

4. Por lo tanto, ya he tomado todos las medidas necesarias para ser capaz de atajar a través de los medios militares que resulte necesario cualquier crisis.
Ya se han impartido, también, instrucciones para cambiar nuestras órdenes de marcha en Bulgaria.
Ahora debo solicitarle, Duce, que no emprenda ninguna nueva acción ofensiva en Albania durante los próximos días. Considero necesario que cubra y proteja los más importantes pasos desde Yugoslavia a Albania con todas las fuerzas disponibles. No son medidas que deban prolongarse durante un periodo de tiempo largo, sino medidas de emergencia destinadas a evitar que surja una crisis durante las siguientes dos o tres semanas.
También considero necesario, Duce, que refuerce sus tropas en el frente italo-yugoslavo con todos los medios a su disposición a la mayor brevedad.

El Duce pasa revista a una unidad de tropas motorizadas.

5. También considero necesario, Duce, que se mantenga un absoluto secreto con respecto a todo lo que hagamos ahora y ordenemos sea hecho, y que sólo sean informadas aquellas personas que de manera imprescindible deban saber algo sobre ello. La divulgación de nuestras medidas preventivas las tornaría totalmente inútiles.

6. Hoy he convocado a los Ministros de Bulgaria y Hungría y les he informado a grandes rasgos de mi percepción de la situación, esforzándome en atraer su interés mediante una descripción de las consecuencias positivas y negativas que podrían surgirless en el caso de complicaciones militares.
Duce, sin la colaboración de Hungría y Bulgaria, con toda seguridad resultaría imposible llevar a cabo las operaciones con la rapidez que los acontecimientos podrían hacer necesario bajo algunas circunstancias.
Le informaré sobre este punto, Duce, con mayor detalle en algún momento de mañana si me resulta posible.

7. El General von Ritelen, siempre que pueda coger el avión, le dará un puntual informe mañana, Duce, y le comunicará con detalle las medidas militares que hemos adoptado y que están siendo completadas durante la noche.

Si mantenemos el secreto sobre estas medidas entre nosotros, Duce, no dudo que, en el caso de que nos veamos obligados a actuar, los dos obtendremos un éxito que no será en ningún caso inferior al que obtuvimos en Noruega hace un año.

Estoy absolutamente convencido de ello.

Por favor, acepte mis más calurosos saludos de camarada.

Su Adolf Hitler.

Matsuoka charla con el Reichsmarschll Góring.

Mientras tanto, la visita a Berlín del Ministro de Asuntos Exteriores Japonés Yōsuke Matsuoka ha continuado, y hoy ha mantenido varias conferencias con Göring, von Ribbentrop, Funk y otros dirigentes del Reich con los que ha compartido valiosas reflexiones políticas. Al mediodía, y a pesar de sus obligaciones, el Führer ha celebrado un almuerzo oficial con Matsuoka.

Es lebe der Führer!
Viva il Duce!

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