miércoles, 28 de abril de 2010

La batalla de Otta - 28/04/1940.

Camaradas,

La localidad de Otta se sitúa a unas diez millas de Kjörem valle arriba sobre una lengua de tierra entre dos corrientes de agua, donde el río Otta, un afluente del Laagen, discurre hacia su destino desde el noroeste. La carretera principal sigue la orilla izquierda del Laagen, con un desvío que se dirige a la ciudad a través del puente mientras el ferrocarril y una carretera secundaria siguen la orilla derecha. Dos collados de pendientes pronunciadas, uno en la orilla izquierda a milla y media de la ciudad y el otro a la derecha mucho más cerca, ofrecen a los defensores la posibilidad de defender cualquier asalto con fuego cruzado letal. De hecho, los británicos han emplazado sendas compañías en cada uno de los collados, manteniendo al resto dentro y detrás de la ciudad, donde los cinco cañones antitanques que todavía les restan han sido cuidadosamente ubicados.

Vista de Otta desde el norte, mostrando los dos collados.

A las siete de la mañana los ingleses que defienden Otta han recibido la visita de los bombarderos de la Luftwaffe, que han logrado ablandar sus posiciones. Hacia las 10:30, 150 soldados de infantería con tanques y artillería han avanzado contra el flanco derecho francés a lo largo de la carretera junto a la vía del ferrocarril. La defensa británica ha logrado contener a nuestros valientes, y a continuación hemos vuelto a recurrir a la táctica habitual que tantos éxitos nos ha reportado en los últimos días: un amplio despliegue en ambos flancos, artillería contra cualquier objetivo que se localiza y el acoso incesante de las unidades de vanguardia enemiga por parte de aviones volando al ras.

Los panzer han lanzado sendos asaltos por los dos flancos, pero en la orilla derecha no tenían espacio suficiente para maniobrar y en la izquierda se han topado con el fuego efectivo de las piezas antitanque británicas. Nuestros valientes soldados han lanzado un asalto audaz a través del río a bordo de botes de goma para atacar las posiciones británicas en la orilla izquierda, pero ésta y otras maniobras de flanqueo han tenido escasos progresos.

La batalla de Otta.

El largo camino a través de los valles Romsdal y Gubrandsdal desde Lillehammer hasta Åndalsnes, pasando por Dombaas y por todos los lugares donde Gran Bretaña ha sufrido dolorosas derrotas: Tretten, Kvam, Kjörem y Otta.

Sin embargo, con el paso de las horas el incesante acoso de nuestras tropas ha hecho a los británicos acortar más y más sus líneas, haciendo a las compañías de los collados retirarse cada vez más arriba. Finalmente, el General Pager ha dado la orden de retirada, que ha comenzado a las 10 de la noche. Los ingleses han volado el puente y destruido las últimas piezas de artillería que les quedaban. Sus últimas unidades se han retirado valle arriba hacia Dombaas, a treinta millas.

Finalmente, el Gobierno británico se ve obligado a afrontar la realidad de que la campaña de Trondheim es un fracaso. Ni la Sickleforce ni la Mauriceforce han logrado nada. Entre las dos han sufrido ya 1.560 bajas y se encuentran en serio peligro de perder el resto de sus hombres. El Alto Mando británico ha llegado a la conclusión de que debe llevárselos a casa.

Tropas francesas a punto de desembarcar en Narvik.  El Führer se complace de que sean tan amigos de los animales como para proveer a sus perros de salvavidas.

En el norte, en cambio, los Aliados parece que siguen albergando esperanzas de que van a poder desalojar a la Wehrmacht de Narvik.  Establecidos desde el 14 de abril en Harstad, una pequeña localidad portuaria treinta millas al norte de Narvik, los británicos han recibido hoy el refuerzo de una unidad francesa: la 27ª Semi-Brigada de cazadores alpinos.  Habrá que enseñarles a morder la nieve (a falta de polvo), si es que se deciden a atacarnos de una vez...

Sieg Heil!

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