domingo, 28 de marzo de 2010

La manzana noruega está madura - 28/03/1940.

Camaradas,

El Consejo Supremo de Guerra aliado ha celebrado hoy en Londres su sexta reunión. Gran Bretaña ha sido representado por el Primer Ministro Neville Chamberlain, Lord Halifax, Winston Churchill, Oliver Stanley y Sir Kingsley Wood. Ha sido la primera reunión a la que ha asistido Paul Reynaud, el nuevo Primer Ministro francés, a quien han acompañado César Campinchi, el Ministro Naval, Victor Laurent-Eynac, el Ministro de Aviación, Charles Corbin (el embajador francés), Alexis Léger, el General Maurice Gamelin, el Almirante Darlan, el General Vuillemin y el General Koeltz.

Sexta Reunión del Consejo Supremo de Guerra.

Los aliados han evidenciado sus muchos desencuentros y las dificultades con las que deben bregar los políticos del muy imperfecto sistema democrático. Por un lado, los británicos se han opuesto con firmeza a los planes franceses de bombardear los campos petrolíferos rusos en el Caúcaso para privar al Reich de los suministro de petróleo soviético. Los franceses estaban de acuerdo en la operación de minado del curso del Rhin con el objeto de dañar puentes y sabotear el tráfico fluvial. Sin embargo, Reynaud no ha sido capaz de obtener la aprobación de su Gabinete para dicha operación, por lo que los británicos se han negado a aprobar la operación de minado de las aguas costeras noruegas. Políticamente, el principal logro de esta reunión ha sido el comunicado conjunto en el que se ha declarado que “ambos Gobiernos acuerdan mutuamente que durante la guerra actual ni negociarán ni concluirán un armisticio o tratado de paz excepto mediante acuerdo mutuo.”

Representación alegórica de las reuniones del Consejo Supremo.

El contenido de esta reunión, salvo el comunicado público al que nos hemos referido en último lugar, ha quedado en el más estricto secreto y sólo a través de nuestro extraordinario servicio de información se lo hemos hecho llegar a los lectores.  La situación oficial hacia Noruega, sin embargo, huele ya a chamusquina desde hace mucho tiempo.  Así, en estos días los periódicos aliados se están haciendo eco de una serie de noticias que dejan a las claras la actitud "respetuosa" que los anglofranceses están tomando con Escandinavia.  En el diario Le Temps, ha podido leerse textualmente que “...a causa de la sistemática violación de las aguas noruegas, practicada desde el comienzo de la guerra por los barcos alemanes, los Aliados se considerarán desligados en delante de la obligación de respetarlas.”

El inminente escenario de guerra.

Los Aliados han demostrado que para ellos no existen las leyes ni los derechos internacionales. Los países escandinavos tienen el deber de observar con gran atención la tendencia de las maniobras aliadas, que van encaminadas a convertir el norte de Europa en un nuevo escenario de la guerra. La actitud de Alemania contra los intentos de las potencias occidentales en el norte es sobradamente conocida. Alemania no permitirá ninguna acción de las potencias democráticas en los países escandinavos ni en el terreno diplomático ni en el militar, que pudiera dar por resultado la extensión del conflicto. Alemania es consciente de que Inglaterra no respetará en el porvenir los derechos de los estados neutrales. Por su parte, Londres y París saben muy bien que en el Oeste no podrán nunca conseguir nada porque se encuentran ante una barrera infranqueable. Por esta razón están descubriendo claramente su deseo de querer extender el teatro de la guerra, por todos los medios, al norte y al sur de Europa.

Es lebe Europa!

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