martes, 30 de marzo de 2010

Discurso de Churchill en Londres - 30/03/1940.

Camaradas,

Winston Churchill ha pronunciado esta noche un discurso por la radio de Londres en el que ha vuelto a dejarse en evidencia.

Churchill ante los micrófonos, congestionado por alguna copa de más.

El Imperio británico y la República francesa están ahora unidos en unión indisoluble para conseguir el triunfo de sus altos fines y se ha realizado ya un gran progreso en todos los sentidos para mejorar nuestras fuerzas, ampliar nuestras defensas y adaptar toda nuestra economía y nuestra manera de vivir al servicio de la causa común.

Hasta ahora el tiempo ha estado con nosotros, pero el tiempo es un aliado voluble. Hay que esperar una intensificación de la lucha y nosotros, ciertamente, no estamos dispuestos a asustarnos ante ella. No debemos jactarnos ni hablar en términos de vana suficiencia o exceso de confianza. Sabemos lo terrible que es la tarea que nos hemos impuesto, cuando, después de luchar por la paz durante tanto tiempo, nos hemos comprometido a terminar con la amenaza alemana de manera que quede aclarado el camino del progreso humano y que todas las naciones puedan respirar tranquilamente durante un largo periodo.

En los convoyes hay seguridad.

Los barcos de todas las naciones, incluso de las amigas de Alemania, son víctimas de la guerra submarina y de minas alemanas. En los convoyes franceses e ingleses hay seguridad. Solamente uno por cada 500 barcos neutrales que han aceptado la protección de nuestros convoyes ha sido hundido. Pero, fuera de ellos, han sido destruidos cerca de doscientos barcos neutrales. Durante los últimos quince días han sido hundidos 15 barcos neutrales y solamente un barco inglés. Las naciones neutrales se ven obligadas a inclinarse y a ayudar a la victoria de esta nación, que es la autora de tantos desastres, lo que nosotros no podemos aceptar como una verdadera interpretación de la neutralidad.
 
La ingenuidad de Churchill: un mal de la Humanidad.

Bélgica y Holanda pudieran verse envueltas en la guerra.

El frente Occidental está tranquilo y en el día de hoy no ha ocurrido, hasta ahora, nada en el aire ni en el mar, pero hay más de un millón de soldados alemanes dispuestos a luchar al primer aviso sobre toda la longitud de las fronteras de Bélgica, Holanda y Luxemburgo. En cualquier momento, estas naciones neutrales pueden verse envueltas en una avalancha de fuego y acero. Esta es hoy la situación de Europa. Nadie puede dudar de que estamos decididos a terminar con este odioso estado de alarma y amenaza, de una vez para todas.
La famosa labor de justicia inglesa.

Nadie duda ahora de que Inglaterra y Francia han actuado con justicia a emprender esta labor. Nadie querrá tampoco que detengamos nuestra acción antes de terminar nuestra oscura labor de justicia.

Es lebe Deutschland!

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