viernes, 13 de mayo de 2011

El Führer explica al pueblo alemán el incidente Rudolf Hess - 12/05/1941.

Camaradas,

Después de más de 24 horas sin saber nada de Rudolf Hess, el Führer se siente aliviado; su Lugarteniente ha debido estrellarse con su avión antes de alcanzar su objetivo y poder llevar a cabo sus aviesas intenciones de pactar con el enemigo. En consecuencia, el Führer ha enviado a von Ribbentrop a Roma para apaciguar al Duce y él mismo ha elaborado un comunicado que ha sido retransmitido a lo largo y ancho del Gran Reich Alemán:

Retrato oficial de Rudolf Hess.

De acuerdo con fuentes oficiales del Partido, el camarada del Partido Hess a quien, debido a una enfermedad progresiva que ha padecido durante años, el Führer había prohibido continuar volando, ha conseguido hacerse con un avión a pesar de la mencionada orden.

Alrededor de las 18:00 horas del sábado, 10 de mayo, el camarada de Partido Hess despegó de Augsburgo en un vuelo del que no ha regresado hasta la fecha. La confusión de una carta que ha dejado detrás lamentable hace entrever signos de perturbación mental, por lo que existe el peligro de que el camarada de Partido Hess haya sido víctima de aluciones.

De inmediato, el Führer ha hecho arrestar a los adjuntos del camarada de Partido Hess tras comprobar que tenían conocimiento de estos vuelos y, contrariamente a las órdenes del Führer de las que eran conscientes, no los han impedido o informado acerca de ellos de inmediato.

Dadas las circunstancias, el movimiento Nacionalsocialista lamentablemente se teme que el camarada de Partido Hess se ha estrellado en algún lugar durante su vuelo o ha resultado muerto en un accidente.

Rudolf Hess junto al Führer durante los primeros años del movimiento.

A buen seguro que la redacción de este comunicado no ha debido de resultar un plato de buen gusto para el Führer, que hace tan sólo ocho días tuvo a Rudolf Hess a su lado en el Reichstag y al que encargó un importante discurso en Augsburgo con motivo de la festividad del primero de mayo. Sin embargo, el Führer es enemigo acérrimo de la mentira y, si la verdad pasa por reconocer al pueblo alemán que su Lugarteniente se ha vuelto loco, entonces el Führer no conoce otro camino. En seguida, el Embajador italiano Dino Alfieri ha enviado un telegrama al Berghof expresándole su simpatía por “la pérdida de su más querido camarada”.

Los británicos, que han estado aguardando el movimiento alemán, han obtenido la confirmación de la identidad de su invitado y en seguida han anunciado públicamente por radio la llegada de Hess a Escocia. Todo ello para horror del Führer, que confiaba que su Lugarteniente hubiese muerto en el intento de alcanzar suelo británico.

En primer lugar, el Führer ha querido solventar la cuestión de su sucesión asignando la oficina del Lugarteniente del Führer a la propia Cancillería, con Martin Bormann encargado de sus tareas subalternas. A continuación, ha preparado un segundo comunicado que ha sido entregado a la Agencia de Noticias del Partido Nacional Socialista (NSK), con el siguiente contenido:

Rudolf Hess imparte un discurso.

El examen de los papeles que Rudolf Hess ha dejado atrás han revelado que Hess ha vivido bajo la ilusión de que podría obtener un entendimiento entre Alemania e Inglaterra a través de su intervención personal con ingleses conocidos suyos. Tal y como ha confirmado la información procedente de Londres, de hecho ha saltado en paracaídas desde su avión sobre Escocia en las cercanías de la localidad que estaba intentando alcanzar y ha sido encontrado allí, aparentemente herido.

Tal y como se ha sabido dentro del Partido, Rudolf Hess, después de padecer durante años una grave enfermedad, había recurrido recientemente a varios remedios, practicantes de magnetoterapia, astrólogos y demás. En la actualidad se está investigando hasta qué punto estas personas deben ser consideradas responsables de incitar la perturbación mental que ha tenido como consecuencia que Hess dé este paso. También es igualmente posible, sin embargo, que Hess haya sido atraido conscientemente hasta una trampa por el bando británico.

El Führer y su Lugarteniente, hombro con hombro.  A nadie le duele más esto que a Adolf Hitler.

La manera en que ha procedido confirma la información dada en el primer comunicado – que Rudolf Hess sufre de alucinaciones. Mejor que nadie, él conoce las numerosas propuestas de paz que ha realizado el corazón honesto del Führer. Aparentemente, se ha engañado a sí mismo creyendo que mediante su sacrificio personal podría impedir lo que, a sus ojos, sólo podría terminar en la completa destrucción del Imperio Británico. Tal y como sus notas dejan entrever, Hess, el alcance de cuyos deberes quedan restringidos al Partido, como es bien sabido, no tenía una clara idea acerca de la implementación o de las consecuencias de este paso.

El Partido Nacional Socialista lamenta que este idealista haya sido víctima de alucinaciones con tales consecuencias. Esto no afecta de ninguna manera a la continuación de la guerra contra Inglaterra que ha sido impuesta sobre el Pueblo Alemán. Como el Führer declaró durante su último discurso, proseguirá hasta que los gobernantes británicos sean derrocados o se avengan a alcanzar la paz.

De esta magistral forma, con total sinceridad y sin dar lugar a la réplica británica, el Führer ha explicado al pueblo alemán la delicada huida a Inglaterra de su perturbado Lugarteniente.

Es lebe Nationalsozialismus!
Mit unsern Fahnen ist der Sieg!

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