lunes, 4 de enero de 2010

Trampa mortal – 02/01/1940.

Camaradas,

Hasta nuestras manos ha llegado un relato de primera mano por parte de oficiales finlandeses acerca de lo que se conoce ya como la “trampa mortal” de Kiantajaervi, en la que los defensores finlandeses, tras haber rodeado a la 163 División del Ejército Rojo con unos 18.000 hombres, aguardaron durante diez días mientras el frío polar congelaba al enemigo y terminaron por conseguir el virtual aniquilamiento de la división en una batalla de dos días, consiguiendo la mayor victoria de la guerra hasta el momento para el Ejército Finlandés.


Finlandia: una fábrica de cadáveres rusos.

Un ataque directo sobre la división rusa, ampliamente superior en número, habría sido suicida para los finlandeses, así que apelaron a su mejor aliado, el clima, para ayudarlos. Después de arrastrar a los rusos hasta la trampa en el lado oriental de la “cintura” de Finlandia de 130 millas, los finlandeses esperaron a que el frío hiciera tal mella en los rusos que apenas pudieran levantar un rifle. Los rusos, aislados de sus bases de suministros, gastaron sus fuerzas en batallar contra los rigores del Ártico.


Maniobra de envolvimiento finlandesa.

Cuando los finlandeses finalmente atacaron al undécimo día, tanto los soldados rusos como sus caballos se encontraran tan débiles y helados que apenas podían mover sus miembros. Aunque debilitados por el frío y hambrientos, los rusos resistieron durante tres días. Al cuarto día toda lucha había terminado a este lado del lago.

Varios miles de rusos resultaron muertos y los supervivientes se dispersaron en pequeños grupos en los bosques, donde los perseguidores finlandeses y el frío se cobraron muchos más. Los muertos oscilan entre los 3.000 y 4.000. Fue una carnicería terrible. Los finlandeses, escondidos en bosques con los que se encontraban familiarizados, esperaron hasta que los rusos estuvieran a unos escasos veinte metros y entonces liberaron su fuego. Los congelados rusas fueron derribados sin apenas oportunidad de defenderse. Los finlandeses continuaron disparando hasta que todo estuvo quieto, por lo que fue imposible hacer prisioneros.


¡Hurra Stalin!

Esta victoria se considera especialmente importante puesto que al parecer, se han eliminado fuerzas cruciales de la guarnición de Moscú. Los rusos eran hombres jóvenes de la Rusia central, espléndidamente equipados con rifles y armas automáticas de primera calidad, dotados todos de miras telescópicas. La mayoría de las armas se dice que provenían de las famosas fábricas Skoda en Checoslovaquia. Los oficiales finlandeses, sin embargo, informan que estas tropas no tenían idea de cómo usas estas excelentes armas y que la mayoría disparaba sus rifles desde la cadera.

Quede constancia que, a pesar de todo, Alemania reafirma sus lazos de hermandad con la Unión Soviética y la anima a continuar demostrando que las suyas son de las fuerzas armadas más poderosas del mundo entero.

Es lebe Russland!
Es lebe Stalin!

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