miércoles, 6 de enero de 2010

Seis derribos en cuatro minutos - 06/01/1940.

Camaradas,

Amanece en el día de Reyes. En la base aérea de Utti, cuatro escuadrones de cazas finlandeses Fokker D.XXI aguardan. A las 9:30 la vigilancia aérea informa de la presencia de aviones enemigos: “¡Siete bombarderos enemigos están siguiendo la carretera del norte!”


Formación de Fokker finlandeses con sus bonitas insignias nacionales.

Los pilotos del escuadrón saltan a sus cazas, calientan motores y encienden sus radios. El teniente Jorma Sarvanto y su escolta despegan, aunque el escolta tiene que regresar de inmediato debido a una avería en el motor.


Teniente Jorma Sarvanto.

Detrás despega una segunda patrulla, pero el Teniente Sarvanto se encuentra solo cuando descubre la formación enemiga compuesta por siete bombarderos DB-3.  Están a punto de comenzar los cuatro minutos más importantes de su vida.

Gana altitud manteniendo el sol a su espalda, consiguiendo cegar a los artilleros de cola, y se sitúa detrás de los bombarderos. A pocos metros de distancia abre fuego contra el fuselaje del bombardero situado en el extremo izquierdo de la formación y después contra la cola del bombardero más retrasado. Entonces, apunta cuidadosamente al motor derecho del bombardero en cabeza y abre fuego también. El motor arde. Después dispara sobre el motor del bombardero de cola, que también se prende. Los dos bombarderos en llamas abandonan la formación.

Jorma Sarvanto se felicita pero vuelve a atacar. Consigue averiar los dos motores de otro bombardero, que pierde altitud echando humo. Escupe metal sobre los otros bombarderos, resuelto a derribarlos a todos. Hasta seis bombarderos caen bajo su fuego. Finalmente, agotadas las municiones, debe regresar a la base.


Restos de uno de los bombarderos derribados.

Columnas de humo en el aire y metales retorcidos en el suelo es todo lo que queda de la formación soviética, de la que únicamente ha sobrevivido un bombardero. Entre el primer disparo y el último, tan sólo han transcurrido cuatro minutos. El Teniente Jorma Sarvanto es hoy ya un héroe de Finlandia.

De corazón, lo sentimos por nuestro camarada Josef Stalin, pero ante semejante hazaña no podemos permanecer impasibles.

Es lebe Jorma Sarvanto!
Es lebe Josef Stalin!

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