martes, 22 de septiembre de 2009

Desfile conjunto en Brest Litovsk - 22/09/1939.

Camaradas,

Desde que hace casi tres años se constituyera el Pacto Anti-Kommitern, pocos daban crédito a los contactos diplomáticos que el Reich había venido estableciendo con la Unión Soviética durante los últimos tiempos y que quedaron definitivamente cristalizados el pasado mes de agosto con la firma del Pacto de No Agresión entre ambas potencias.

Lejos de contentar a esas lenguas viperinas que presagiaban tan funestos augurios, el Reich ha sentado hoy un ejemplo de diplomacia y buena voluntad ante el mundo mediante la cesión de parte del territorio conquistado en Polonia a la Unión Soviética. Con ello ha fortalecido los lazos de unión con su aliado y alejado cualquier duda que pudiera quedarle respecto a nuestra sincera disposición hacia la paz. Si el Reich está dispuesto a interponer entre su frontera y la soviética un “colchón” polaco de varios cientos de kilómetros, ¿cómo podría estar en nuestros planes la agresión al Imperio de Stalin?. Si bien es cierto que el régimen comunista no ha sido nunca "cercano" a nuestros ideales, no es menos cierto que las relaciones entre dos naciones civilizadas deben ser llevadas con la mayor prudencia e inteligencia posibles. Ojalá sean las plutocracias capaces de seguir el ejemplo del Reich, que no ha renunciado en ceder territorio conquistado con un alto tributo en sangre. Por mucho menos de lo que hemos cedido a la Unión Soviética nos habríamos conformado. Sumamente vergonzoso nos parecería que Alemania consiguiera mantener la paz con la Rusia de Stalin y fracasara en hacer lo propio con Francia e Inglaterra.

Así, tras el encuentro amistoso de hace unos días, los ejércitos alemán y soviético han celebrado hoy un desfile conjunto en Brest-Litovsk con el que se ha rendido homenaje a la retirada alemana y consiguiente cesión de la ciudad a la autoridad soviética, lo que nos ha proporcionado algunas imágenes insólitas. Qué extraños se nos hacen ya esos campos de batalla de España en los que, hasta hace apenas unas semanas, esas mismas armas que hoy han desfilado a la par se batieran en sangriento duelo.

Palco de autoridades germano-soviético.

El General de Brigada soviético Semyon Krivoshein (derecha) felicitó al Mayor General Heinz Guderian (centro) por las victorias y le ofreció recibirles "en Moscú después de la victoria sobre el Reino Unido".

Homenaje a la bandera.

Sieg heil!

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