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sábado, 10 de diciembre de 2011

Rommel levanta el asedio de Tobruk - 10/12/1941.

Por primera vez en su vida, Rommel se bate en retirada - una experiencia mortificante. "Qué humilde aprende uno a ser," le confiesa a su esposa Lucie en una carta. Su primera parada será en la línea Gazala.

Camaradas,

El Octavo Ejército Británico ha tardado un tiempo en darse cuenta de que Rommel está retrocediendo, dado que la retaguardia alemana está decidida a ceder terreno sólo a su propio ritmo. Rommel ha ordenado que la maniobra sea una retirada combatida, y sus fuerzas no están por la labor de ponerles las cosas fáciles a los británicos. Cuando el XXX Cuerpo trató de avanzar hacia Sidi Rezegh, el Mayor General Gott de hecho pensó que Rommel había recibido refuerzos, a la vista de la tenaz oposición. Norrie y Ritchie mantuvieron una conferencia y estuvieron de acuerdo en lo que sugerían los informes de Inteligencia acerca de que estaba teniendo lugar una retirada y que el enemigo ante el XXX Cuerpo está reaccionando con tanta furia precisamente para cubrir esta retirada. Ritchie le encomendó a Norrie mantener la presión, pero tratar de soslayar los focos de resistencia allí donde sea posible. A Godwin-Austen mientras tanto se le ha encomendado la tarea de barrer todas las fuerzas del Eje al norte entre Tobruk y Bardia. Más tarde se encargarán de aquellos soldados germano-italianos que mantienen sus posiciones sobre la frontera. Mientras tanto permanecerán embotellados en sus posiciones fortificadas.

De izquierda a derecha: Norrie, Ritchie y Gott.

El 8 de diciembre el Octavo Ejército se encontraba de nuevo en movimiento. La 23ª Brigada de la 70ª División irrumpió de su corredor y avanzó a El Adem. Al sur, la 7ª División Acorazada rodó hacia el noroeste dentro del desierto por debajo de Tobruk hasta un nudo de caminos al que se acabaría denominando “Knightsbridge.” La 4ª División India continuó marchando para enlazar los frentes de los Cuerpos XIII y XXX. Estos avances transcurrían lentamente mientras la fuerzas de Rommel se retiraban paulatinamente. Las cansadas tropas británicas tanteaban a su enemigo, mordisqueando sus talones y de cuando en cuando atrapando a unidades desprevenidas que eran demasiado lentas para escapar. La Fuerza Aérea del desierto acosaba los movimientos del Eje, pudiendo prestar su ayuda la RAF ahora que disponía de bases aéreas cerca de la acción desde que las pistas cerca de Gambut y en torno a Tobruk habían sido capturadas. Aún así, los dos bandos no cesaban de separarse y las líneas de vehículos del Eje sobre los caminos dirigiéndose hacia el oeste podían ser fácilmente identificadas por los pilotos de la RAF, que atacaban sin miedo a ser alcanzados ellos mismos. Una baja notable de estos ataques aéreos ha sido el comandante de la 90ª División Ligera, el Mayor General Max Sümmermann, muerto hoy durante la retirada.

Mayor General Sümmermann.

El 9 de diciembre los dos bandos efectuaron cambios de mando. En el lado del Eje, la guerra en el desierto todavía sigue bajo el control de los italianos y la cadena de mando por encima de Rommel todavía pasa a través del Comandante en Jefe del Norte de África, el General Bastico, hasta el Comando Supremo, con el Mariscal Ugo Cavallero en Roma. Sin embargo, Rommel ha sido nombrado comandante de campo de todas las fuerzas del Eje en el teatro, lo que le permite mover a las fuerzas italianas dónde y cómo desee sobre el campo de batalla.

Erwin Rommel junto a Ettore Bastico y otros oficiales germano-italianos.

Los cambios en el bando británico han consistido en una reorganización de las fuerzas en el terreno. El XIII Cuerpo de Godwin-Austen ha pasado a controlar las operaciones contra el enemigo en retirada. Ritchie ha decidido que sólo un comandante de cuerpo debería ser capaz de ejercer el mando de todas las fuerzas al oeste de Tobruk. Estas fuerzas serán abastecidas mediante la base de suministros en Tobruk y puesto que el XIII Cuerpo ya se encuentra allí tiene sentido que la tarea de perseguir a Rommel corresponda a Godwin-Austen. Norrie tiene la sensación de que dichas operaciones que requieren gran capacidad de movimiento deberían darse al XXX Cuerpo, que incluye más unidades móviles y que por tanto es más adecuado para la tarea, pero Auchinleck tiene la intención de hacer retroceder al Cuerpo de Norrie de vuelta a Egipto como reserva del Cuartel General. En consecuencia, Ritchie ha ordenado a la única brigada acorazada activa que todavía le queda al XXX Cuerpo, la 4ª Brigada Acorazada de la 7ª División Acorazada, que sea transferida al XIII Cuerpo. La 22ª Brigada de Guardias ha sido puesta bajo el mando directo de Ritchie, que le ha ordenado dirigirse a través del desierto sur para capturar el puerto de Benghazi y detener la posible huida del enemigo hacia Tripolitania.

Columna motorizada británica rueda al interior de Tobruk.

Hoy, día 10 de diciembre, la 27ª División Italiana Brescia y la 102ª División Trento han completado su retirada del perímetro entorno al lado occidental de Tobruk. En consecuencia, el asedio al que ha estado sometida la plaza desde el 11 de abril a todos los efectos ha quedado levantado. No obstante, la Operación Crusader no ha terminado todavía y aún les va a quedar mucho trabajo a los británicos antes de que logren expulsar por completo a las fuerzas del Eje en Cirenaica y mucho más trabajo todavía y muchas sorpresas desagradables antes de logren hacerlo de toda Libia. Mas lo cierto es que Tobruk ha sido liberado y que Rommel se está batiendo en retirada, por lo que todo el mundo hoy en el campamento británico está de enhorabuena. Allá en Londres, Churchill tiene la excusa perfecta para abrir una nueva botella de bourbon.

Der Sieg wird unser Sein!
Nichts für uns, alles für Deutschland!

jueves, 1 de diciembre de 2011

El Afrika Korps vuelve a cerrar el cerco en torno a Tobruk - 01/12/1941.

Una escena de la acción en Belhamed.  Los neozelandeses han sido aplastados sin misericordia.

Camaradas,

La 15ª División Panzer se ha lanzado hoy contra la 4ª Brigada Neozelandesa en Belhamed. Tras feroces combates cuerpo a cuerpo, el 20º Batallón Neozelandés ha sido aplastado. A continuación los Panzer han girado hacia el sureste y atacado los restos de la 6ª Brigada de Nueva Zelanda. La 4ª Brigada Acorazada ha acudido en ayuda de los vapuleados neozelandeses, pero los alemanes ya les tienen tomada la medida y la situación se ha tornado sin esperanza para los británicos. Después de algunas órdenes confusas y retrasos, las dos unidades Aliadas se han retirado – los neozelandeses hacia el norte para unirse a su 4ª Brigada y los tanques hacia el sur dentro del valle bajo el escarpado.

Los neozelandeses tratan de defenderse desesperadamente. 

Pero no hay esperanza para ellos.  El Afrika Korps siembra la muerte y la desolación entre ellos.

La 2ª División Neozelandesa del Mayor General Freyberg se encuentra al final de sus límites físicos. Sus unidades han sido tan severamente castigadas que han terminado por convertirse en una deslavazada colección de individuos. El veterano general ha perdido permiso una vez más para retirar a la 4ª y 6ª Brigadas del campo de batalla y esta vez el Teniente General Norrie se lo ha concedido. Los restos de la División Neozelandesa han recibido órdenes de retroceder de vuelta a Egipto para reorganizarse y reequiparse. Mientras se retiraban del escarpado norte y se dirigían al este, el anillo del Eje se ha cerrado por completo en torno al perímetro de Tobruk volviendo a poner a la fortaleza bajo estado de sitio.


Dos escenas de la retirada de los restos de la 2ª División Neozelandesa.  El Afrika Korps se acerca por el oeste.

Rommel ha conseguido despejar todo el terreno al sudeste de Tobruk, excepto el área en torno a El Duda, aunque con un alto coste en hombres y equipo. El Afrika Korps se encuentra muy cansado así como todas las formaciones del Eje que han combatido con los británicos. Rommel admite que la batalla se ha convertido en una guerra de desgaste y el pronóstico para sus fuerzas es grave puesto que, al contrario que los británicos, él no es capaz de traer tropas frescas hasta primera línea.

La derrota de la 2ª División de Nueva Zelanda en Sidi Rezegh.

Ritchie también es consciente de esto y está decidido a proseguir la ofensiva. Auchinleck ha dejado al comandante del Octavo Ejército a cargo de la batalla mientras él organiza en la retaguardia la llegada de nuevas fuerzas. Con la División de Nueva Zelanda en retirada, su lugar en el frente lo va a ocupar la 4ª División India. La 2ª División Sudafricana ha llegado desde Egipto y asumido la tarea de derrotar las posiciones del Eje a lo largo de la frontera con la 5ª Brigada de Nueva Zelanda bajo sus órdenes. La 1ª División Acorazada ha llegado también a Egipto desde Inglaterra y en estos momentos se encuentra desembarcando nuevos tanques, artillería y equipo para el Octavo Ejército. Otras unidades y formaciones están siendo transferidas desde Siria y Chipre. El Octavo Ejército mantiene e incluso incrementa sus fuerzas mientras que Rommel ve cómo todas sus unidades se han desgastado. A pesar de la indudable victoria que ha cosechado hoy Rommel, las probabilidades de victoria del genial comandante alemán disminuyen cada día.

Es lebe der General der Panzertruppen Erwin Rommel!
Sieg Heil, Viktoria!

lunes, 28 de noviembre de 2011

El Afrika Korps presiona a los neozelandeses y amenaza con volver a sellar el cerco de Tobruk - 28/11/1941.

Camaradas,

Tras descubrir que la 15ª División Panzer se les ha escapado de las manos durante la noche, las dos brigadas acorazadas británicas han recibido órdenes de proteger el avance de los sudafricanos a través del desierto, que se apresuran a incorporarse al sector de Sidi Rezegh. Por suerte para ellos, la 21ª División Panzer está todavía muy retrasada y los únicos tanques que amenazan a los sudafricanos pertenecen a la 132ª División Acorazada Italiana Ariete. El Grupo de Apoyo se ha bastado para impedir a los italianos avanzar hacia el oeste. Mientras tanto, se le ha urgido al General de Brigada Pienaar a trasladar a su 1ª Brigada Sudafricana lo antes posible hasta el risco norte, en concreto el Punto 175, donde debe unirse a la 6ª Brigada Neozelandesa. Sin embargo, al finalizar la jornada los sudafricanos se encuentran todavía muy lejos de su objetivo, habiendo cubierto tan sólo 18 de los 35 kilómetros hasta el Punto 175 cuando han debido detenerse al caer la noche.

El plan de contraataque de Rommel contra el corredor de Tobruk según un mapa en posesión de von Ravenstein.  Las dos divisiones Panzer atacan codo a codo, con la 21ª División Panzer a la derecha, atravesando las posiciones de la 90ª División Ligera, seguida por la División Ariete.

Sobre el propio risco, en el triángulo en torno a Belhamed, El Duda y Sidi Rezegh, las dos brigadas de Nueva Zelanda han soportado otro periodo de incesantes bombardeos y contraataques a pequeña escala, al igual que los hombres y tanques de la 70ª División en el extremo del corredor de Tobruk. Pocos suministros han podido ser enviados a la 4ª y 6ª Brigadas neozelandesas desde el este, dado que su retaguardia se encuentra en su mayor parte bajo el control de las columnas alemanas que se desplazan hacia el oeste tras la incursión de Rommel en la alambrada. Las reservas de víveres y munición se les agotan a los kiwis. Los cuarteles generales del XXX Cuerpo y los cuarteles generales de retaguardia de la División de Nueva Zelanda se trasladan ambos al interior del perímetro de Tobruk para una mayor seguridad.

El General Johann von Ravenstein es interrogado por el Capitán neozelandés Nash tras su captura.

Rommel siente que se encuentra en una posición excelente para reconquistar todo el risco norte y volver a sellar el perímetro de Tobruk. En consecuencia, ha dado orden de asaltar la zona Belhamed-El Duda con la recién llegada 21ª División Panzer atacando desde el norte y la 15ª División Panzer desde el sur. Pero antes de que esta maniobra haya podido ser puesta en práctica, la 21ª División Panzer ha perdido a su comandante, quien ha sido capturado cerca del Punto 175 por los neozelandeses. Lo ha reemplazado el Mayor General Böttcher, quien a su vez ha sido sustituido como jefe del Grupo de Artillería por el Coronel Mickl.

Panzer rollen in Afrika vor!
Ein Volk, ein Reich, ein Führer!

domingo, 27 de noviembre de 2011

El Octavo Ejército Británico estrena comandante y rompe el cerco de Tobruk - 27/11/1941.


Idílica representación del encuentro de la guarnición de Tobruk y sus liberadores.  El enlace está condenado a ser interrumpido de nuevo.

Camaradas,

Al aterrizar en sus cuarteles generales de El Cairo, Auchinleck se ha tenido que enfrentar al problema de qué hacer con el Teniente General Cunningham. Ha tomado la decisión de sustituirle al frente del Octavo Ejército, pero no está seguro de con quién. La elección más obvia estaría en uno de sus comandantes de cuerpo, Norrie o Godwin-Austen, pero se encuentran en medio de una batalla y a un movimiento así seguirían otros a lo largo de toda la cadena de mando para cubrir los huecos. El cambio en el Octavo Ejército debe hacerse de inmediato aunque ninguno de los oficiales aptos para la tarea se encuentre en el teatro. Auchinleck tampoco dispone de tiempo para que le envíen uno por Inglaterra, por lo que ha buscado a uno en sus propios cuarteles generales y decidido que su Jefe de Estado Mayor adjunto, el Mayor General Neil Ritchie, tendrá que ser ese hombre.

Neil Ritchie, nuevo comandante del Octavo Ejército.

Neil Ritchie está muy por debajo de los comandantes de cuerpo de Auchinleck, con escasa experiencia en dirigir a tropas de combate. No ha estado al frente de ninguna unidad mayor que un batallón sobre el campo de batalla, pero las circunstancias actuales son críticas y el Octavo Ejército necesita un nuevo hombre en la cúspide. El ascenso de Ritchie tiene toda la pinta de una solución temporal hasta el final de la Operación Crusader. Aunque es cierto que la tarea sea a todas luces demasiado grande para él, podrá contar con la ayuda del comandante en jefe para asegurarse de que todo transcurre como la seda. Auchinleck le ha informado a Ritchie acerca de cómo siente que debería progresar la ofensiva y a continuación le ha dejado al nuevo comandante acudir a sus cuarteles generales y zambullirse en la batalla. El comandante en jefe en cualquier caso quiere mantener bajo su control el resultado de Crusader y en cuanto la ofensiva ha parecido encauzarse, se ha trasladado a los cuarteles generales del Octavo Ejército en Maddalena.

Comandantes de tanques de la 32ª Brigada Acorazada en la zona de El Duda, donde se ha producido el enlace.

Inmortalización de la liberación (fugaz) de Tobruk.  La primera ilustración se ha basado en esta fotografía.

Los neozelandeses caminan junto a los tanques de Tobruk en El Duda tras el enlace.

Prisioneros italianos capturados por las tropas británicas durante la batalla de ruptura.

El Octavo Ejército ha dado la bienvenida a su nuevo comandante celebrando nada más ni nada menos que con la liberación del asedio de Tobruk, que ha tenido lugar durante la mañana de hoy. La 70ª División del Mayor General Scobie finalmente ha logrado reunirse con fuerzas amigas. El día antes parecía que esto no iba a suceder, dado que la 2ª División de Nueva Zelanda había quedado retenida durante su ataque contra El Duda. En consecuencia, Scobie ha decidido que sus hombres tienen que seguir presionando desde el interior del cerco y tomar la plaza ellos mismos. Así, con la ayuda de los tanques de la 32ª Brigada Acorazada, el 1º Regimiento Essex ha irrumpido desde el corredor y conseguido tomar la localidad. Pronto, un destacamento neozelandés del 19º Batallón de Nueva Zelanda y un escuadrón del 4º Regimiento de Tanques Reales se han encontrado en Belhamed completando el enlace entre las dos fuerzas. Aquello que Rommel tanto se había esforzado en evitar ha sucedido.

Movimientos tácticos de los últimos días.  Aunque los británicos han logrado un éxito al establecer contacto con la guarnición de Tobruk, el Afrika Korps se dispone a caer sobre ellos.

Este momento de triunfo para los británicos no ha durado mucho. Los duros combates a lo largo del collado norte les ha costado un alto precio a los neozelandeses y las cosas están a punto de ponerse mucho peor para ellos. Avanzando desde el este hacia su retaguardia se encuentran los Panzer del Afrika Korps. En cabeza rueda la 15ª División Panzer a lo largo del sendero Trigh Capuzzo, con la 21ª División Panzer, algo retrasada por los acontecimientos en la frontera, desplazándose por la carretera costera, la Via Balbia. Las noticias no han tardado en llegar a Norrie, que ha decidido enviar a sus dos brigadas acorazadas contra los alemanes mientras el Grupo de Apoyo mantiene a raya a la 132ª División Acorazada Ariete en el lado sur del campo de batalla.

Un vehículo blindado de la 21ª División Panzer rueda de vuelta al oeste.

Panzer, marsch!

Rommel regresa al frente de Tobruk a poner orden.

La 15ª División Panzer ha sido avistada finalmente sobre Trigh Capuzzo justo al oeste de Gasr el Arid. El Mayor General Gott ha dado orden a la 22ª Brigada Acorazada de dirigirse de frente contra los Panzer y a la 4ª Brigada Acorazada de atacar su flanco. En ese momento la 22ª tiene 45 tanques operativos mientras que la 4ª tiene 77. Por su parte, la 15ª División Panzer cuenta con unos 50 tanques. La batalla de tanques que ha seguido a continuación ha repetido el patrón de los anteriores enfrentamientos, con un combate confuso hasta que la luz ha comenzado a desvanecerse, momento en el que los británicos han abandonado el campo de batalla y se han retirado. Sin tanques enemigos ante él, Neumann-Silkow ha ordenado reabastecerse de suministros y combustible de inmediato y con su 15ª División Panzer ha continuado avanzando en la oscuridad hasta una posición en el escarpado norte desde la que continuar su avance al día siguiente, dejando a los tanques británicos descansando tranquilamente a su retaguardia. El nuevo comandante del Octavo Ejército había dado orden al XXX Cuerpo de que debía impedir a los tanques enemigos penetrar el área al oeste de Sidi Rezegh, pero una división Panzer ya ha logrado escabullirse de los tanques de Gott. Ritchie también ha enviado a lo vapuleados restos de la 1ª Brigada Sudafricana hacia el norte para reforzar las posiciones neozelandesas sobre el risco septentrional.

Gott straffe Engelland!
Es lebe das Deutsches Afrika Korps!

sábado, 13 de agosto de 2011

Los australianos de Tobruk se cansan de salvarles el culo a los británicos - 13/08/1941.


Soldados australianos en Tobruk, muchos de ellos con cascos alemanes y en un tris de convertirse al Nacionalsocialismo.

Camaradas,

Definitivamente la rutina se ha aposentado entre la guarnición australiana de Tobruk. En las cartas que escriben a casa cada vez se trasluce más el hastío, el aburrimiento, que a medida que transcurren los meses se transforma en resignación. Un joven australiano ha escrito a su madre: "Estoy muy contento aquí; ¡no sé porqué! No hay pájaros que canten, ni flores ni césped ni árboles ni ríos que contemplar, pero sencillamente soy feliz... me imagino que disfruto de la compañía y disfruto el maravilloso sentimiento de camaradería que se respira en Tobruk Más o menos estamos aislados del mundo, y tenemos una tarea y sólo una tarea, que no es otra que mantener este lugar. Ésta es una experiencia que siempre recordaré con agrado. Más adelante será un privilegio poder decir: 'yo estuve allí...'"

Las ratas del desierto, hartas de combatir por el Imperio Britanico.

El efecto que la situación está produciendo en Australia a las madres, esposas y novias de estos soldados es una creciente repugnancia por que sus hombres estén viviendo como salvajes en un desierto inmundo, sin comida adecuada, y que se sientan felices por jugar a las cartas continuamente, nadar, combatir y dormir. ¿Qué sucederá cuando regresen a casa, si es que llegan a regresar alguna vez a casa? Cada día que pasa se sienten más engañados en Australia: las tropas de los Dominios soportan sobre sus hombros el peso principal de los combates mientras los británicos se tumban a la bartola.

Panfleto de propaganda alemana arrojado sobre Tobruk en el que se conmina a lo australianos a rendirse.

La consecuencia ha sido una grave tormenta política. Las promesas que se hicieron a Robert Menzies, el Primer Ministro de Australia, de que los australianos combatirían en un cuerpo unificado han caído en saco roto: hasta la fecha, han sido enviados a Grecia y Siria, transportados de manera apresurada a Cirenaica para ayudar a un derrotado Ejército Británico y por lo visto están siendo abastecidos por destructores de la Real Marina Australiana, no de la Real Marina Británica. Australia, y no le faltan motivos, se siente traicionada por la Gran Bretaña y la opinión pública clama a viva voz que los australianos sean retirados de Tobruk.

Soldados de la 9ª División Australiana, a bordo del barco que los llevará fuera de Tobruk.

Estas exigencias han sido puestas sobre la mesa ante Churchill, y a punto han estado de provocar la renuncia fulminante de Auchinleck, el nuevo Comandante Británico de Oriente Medio, sobre la base de que no cuenta con la confianza del Gobierno Australiano. Auchinleck también ha sido reprendido por el propio Churchill por haber desplegado la recién llegada 50ª División de Northumbria en Chipre en lugar de en el desierto. Al igual que hiciera con Wavell, Churchill ha presionado a Auchinleck para desatar cuanto antes una ofensiva contra Libia.

Los primeros soldados polacos ocupan el lugar de los australianos. 

Finalmente, los británicos han hallado la solución. Los australianos serán reemplazados por los polacos, a quienes los británicos han conseguido engañar para convertirlos en sus nuevos conejillos de indias. A finales de julio, los primeros oficiales polacos han aparecido en los Cuarteles Generales de Tobruk. Ahora, mediados de agosto, la 18ª Brigada Australiana al completo será relevada. Los primeros barcos han llegado ya al puerto de Tobruk cargados con la carne de cañón polaca que seguirá sacándole a los británicos las castañas del fuego.

Gott straffe Engelland!

miércoles, 29 de junio de 2011

El asedio de Tobruk desde el aire - 29/06/1941.

La Luftwaffe, dueña y señora del Mediterráneo.  El X Fliegerkorps con sus 260 aparatos de primera línea (Junkers Ju 87 Stuka y Messerschmitt Bf 109s en su mayoría) sigue haciendo hincar las rodillas a la RAF.

Camaradas,

Los británicos han bautizado la franja de agua entre Mersa Matruh y Tobruk con el nombre de “La Carrera Suicida” y “El Pasillo de Bombas”. La dura tarea de aprovisionar a la guarnición de Tobruk, las ratas del desierto australianas alojadas en la sitiada plaza sobre la que Erwin Rommel mantiene un férreo cerco, ha recaído sobre los destructores de la Royal Navy, incluidos los de la Royal Australian Navy HMAS Stuart, Vampire, Vendetta, Voyager y Waterhen al mando del Capitán Hector Waller, a los que Lord Haw-Haw ha denominado “La Flotilla de Metal para Desguace”.

Las pérdidas de la Royal Navy no han dejado de aumentar, haciendo merecedor al muelle de Alejandría desde el cual parten hacia Tobruk los buques de guerra británicos el nombre de “La Celda de los Condenados”. El HMS Fiona y el Chackla, dos valiosos buques de pasajeros indios requisados por la Royal Navy resultaron hundidos en abril, y durante todos estos meses el Almirante Andrew Cunningham no ha cesado de enviar toda clase de buques, incluidos goletas italianas, antiguos mercantes griegos y embarcaciones de desembarco remolcadas para las que el Alto Mando Británico no ha podido hallar una operación anfibia que llevar a cabo.

Una ametralladora Bren en un montaje antiaéreo siendo utilizado desde el interior de las ruinas de Tobruk.  El fuego antiaéreo es una tarea de todas las armas, y contra los aviones que vuelan a baja altitud los cañones grandes son tan poco efectivos como extremadamente vulnerables.  A pesar de que las armas de menor calibre como la Bren puedan parecer poco efectivas, mediante una cuidadosa combinación de arcos y armas, es posible desplegar una cortina de fuego con la que enfrentarse a los intrusos sea cual sea el punto desde donde ataquen.

El puerto es la arteria vital que permite que el flujo de sangre de Tobruk fluya. El General al mando de la guarnición, Leslie Morshead, ha abogado por acumular una reserva de suministros y municiones para sesenta días seguida de un mantenimiento diario. A día de hoy, los británicos todavía no han logrado ni mucho menos alcanzar esa reserva de dos meses. De hecho, sus convoys de suministros están trabajando contra el reloj. La principal prioridad de los británicos es la evacuación de los heridos y de los prisioneros, para lo cual ha estado empleando dos buques hospitales, el Vita y el Devonshire. Sin embargo, después del bombardeo de ambos durante el mes de abril, los destructores han asumido dicha tarea.

El destructor HMAS Waterhen y el buque hospital Vita.  Dos horas después de la llegada a Tobruk del Vita el puerto fue atacado por más de 40 bombarderos en picado Stuka.  El Vita fue sometido a un fiero ataque por parte de una docena larga de Stukas y se vio forzado a embarrancar en la playa, pero sólo después de que el Waterhen hubiese logrado evacuar a 437 pacientes, seis doctores, seis enfermeras y 47 marineros heridos a quienes trasladó de vuelta a Alejandría.

Durante el mes de mayo la Royal Navy desembarcó 1.688 hombres y 2.593 toneladas de suministros en Tobruk y evacuó 5.918 hombres incluidos prisioneros y aquellos que se consideraba sobraban de cara a los combates defensivos. El 18 de mayo los bombas de la Luftwaffe acertaron a otro buque hospital, el Aba. El 12, el HMS Ladybird, una vieja cañonera había sido bombardeada y hundida ante la vista de cientos de australianos de la guarnición. Se encontraba amarrada en el extremo occidental del puerto cuando poco antes de las 15:00 horas se desató el ataque aéreo. Algunos de los Stukas se lanzaron contra las baterías antiaéreas mientras el resto iban a por la cañonera. Casi de inmediato resultó alcanzada en la popa, matando e hiriendo a la tripulación situada en la parte de atrás del barco. Otra bomba estalló en la sala de máquinas, reventando a los hombres que manejaban las ametralladoras antiaéreas sobre la cubierta. Poco después, se hundió.

Un cañón antiaéreo "pom-pom" en acción en el puerto de Tobruk.  Los británicos han emplazado en sus buques cualquier arma automática que han sido capaces de encontrar para ampliar la intensidad del fuego de protección.  Hasta siete buques de escolta han sido hundidos en el puerto, que a pesar de ello no ha quedado desmantelado en ningún momento.  Algunos de los buques de escolta hundidos, como el Ladybird, han continuado usando sus cañones incluso descansando sus cascos sobre el fondo del puerto. 

Un soldado australiano, T.W.Pulsford, que observaba la escena desde los muelles, escribió lo siguiente:

El Ladybird era un viejo amigo nuestro. Sus viajes arriba y abajo por la costa le habían ganado una gran reputación entre las tropas, y muchas veces habíamos escuchado los proyectiles de sus cañones aullar sobre nuestras cabezas para estrellarse en las posiciones alemanas fuera del perímetro. Pero no ha habido más – hoy ha llegado su fin. Corrimos a la playa y contemplamos a esos hombres del Ladybird ser traidos a la costa, muchos de ellos con grandes trozos de piel y carne quemada colgando de sus pechos, brazos y piernas… Un hombretón gigantesco estaba ahí plantado desnudo hasta la cintura con un gran agujero en su costado del que manaba la sangre a lo largo de su cuerpo y pierna hasta el suelo. Con voz queda, se dirigió a los otros y dijo: “No pasa nada, muchachos, tendremos otro maldito barco la semana que viene…” Me alejé de este pequeño grupo de hombres reventados, quemados y moribundos que todavía poseían cierto espíritu que no podía ser doblegado por las bombas o el fuego.

Aun hundido, los australianos han continuado utilizando el Ladybird como plataforma artillera.

Si el constante ataque aéreo causaba un gran desgaste a los hombres de la guarnición, aquellos que la abastecían no lo pasaba mucho mejor. El marinero Anthony Heckstall-Smith ha escrito lo siguiente:

No conozco nada más terrorífico o desmoralizador que ser bombardeado en picado, especialmente en el mar. En tierra no es tan personal. Pero en el mar, no cabe ninguna duda de quién es el objetivo. Lo que es más, no hay forma de buscar cobertura.

Una vez en el puerto el mal trago no había terminado en absoluto, los barcos todavía tenían que descargarse, y no han sido pocas las ocasiones en que los aviones de la Luftwaffe y de la Regia Aeronautica se aprovechaban de los periodos de carga y descarga para practicar su puntería contra blancos estáticos.

El HMS Auckland, herido de muerte y a punto de partirse en dos.

El primer día del mes de junio, Morshead ha enviado una petición urgente de gasolina. El 3 de junio el Pass of Balhama, transportando 750 toneladas de combustible, aceite y lubricantes, ha salido de puerto y, unas pocas semanas después ha vuelto a salir, escoltado por los buques de escolta antiaérea HMS Auckland y Parramatta. Su salida de Alejandría se produjo el 22 de junio y todo fue bien hasta el 24, en que cayeron bajo el ataque de bombarderos italianos Savoia SM.79. Fueron capaces de esquivar sus bombas, pero esa misma tarde una gran fuerza de aviones alemanes, incluidos Stukas, se abatió sobre ellos aullando con sus sirenas. El Auckland resultó alcanzado por una bomba que reventó en pedazos toda la popa por encima del nivel del agua, silenciando la artillería y bloqueando su timón a 30 grados. A pesar de que casi colisiona con el Parramatta, sus cañones de proa continuaron disparando hasta que resultó alcanzado de nuevo por otras tres bombas en una rápida sucesión.

La primera se estrelló contra la enfermería, la segunda aniquiló el puente y a todos sus ocupantes y la tercera desapareció en el interior de sus tropas. Gravemente escorado hacia babor, se había dado ya la orden de abandono del buque cuando una tremenda explosión sacudió al buque escolta levantándolo cinco pies del agua. Continuó dando saltos durante unos 20 segundos hata que quedó claro de que su espalda se había roto. Muchos de los miembros de la tripulación se precipitaron al agua y otros muchos resultaron muertos mientras los esquifes, balleneros y lanchas que constituían la abigarrada flotilla de abastecimiento británica volcaron. A las 18:29 horas, cubierta de llamas y humo negro, se hundió.

El final del HMAS Waterhen.

Justo cuando el otro buque de escolta, el Parramatta, se acercaba a recoger supervivientes, tuvo lugar otro ataque aéreo. El capitán del Parramatta se vio en la terrible disyuntiva de optar por abandonar a los hombres en el agua, posiblemente matando a muchos de ellos al zigzaguear esquivando las bombas y torpedos que pronto caerían. Pero su primer deber era proteger al transporte de combustible y se puso manos a la obra mientras sus hombres arrojaban botes, cinturones y chalecos salvavidas a los marineros que chapoteaban en el agua mientras los aviones de la Luftwaffe picaban sobre ellos para enfilarlos con sus ametralladores y cañones. Durante casi media hora el Parramatta combatió a los Stukas, logrando derribar a uno de ellos y averiando a otros. Finalmente, la puesta de sol dio fin a su tormento.

Navegando por un mar lleno de desvencijados restos de barcos y cuerpos, la tripulación del Pass of Balhama, que se habían subido a sus botes temiendo que algún impacto cercano detonase su carga inflamable, volvieron a subir a bordo en cuanto los destructores Vendette y Waterhen entraron en su campo de visión, pero fueron incapaces de arrancar los motores. El Waterhen se encargó entonces de remolcar al buque cisterna mientras el Parramatta se apresuraba a transportar a 160 supervivientes del Auckland al hospital subterráneo situado en Mersa Matruh.

El Pass of Balhama, cargado hasta los topes.

El Waterhen logró remolcar al Pass of Balhama hasta Tobruk, pero ése sería su último viaje. Hoy, 29 de junio, cuando los destructores HMAS Waterhen y HMS Defender se aproximaban hacia Tobruk, han caído bajo el ataque de los bombarderos. Un Ju 87 Stuka al servicio de la Regia Aeronautica y pilotado por un italiano le ha hecho encajar una bomba que ha perforado la sala de máquinas, dañándolo irremisiblemente. El Defender se ha acercado hasta su costado para rescatar a la tripulación justo en el momento en que un U-Boot ha llegado a escena. El Defender ha logrado espantar al intruso y a continuación ha tratado de remolcar al Waterhen, pero éste se encuentra herido de muerte y ha terminado uniéndose al Auckland en el fondo de “el Pasillo de las Bombas.”

Es lebe unsere Luftwaffe!
Gott straffe Engelland!

jueves, 16 de junio de 2011

Operación Battleaxe: Los Panzer toman la iniciativa - 16/06/1941.

Camaradas,

Los británicos parecen no haber aprendido la lección y actúan como si no quisieran admitir todavía que el Afrika Korps es un enemigo demasiado grande para sus mandíbulas. En lugar de abandonar su patética ofensiva y retirarse hasta Alejandría, donde cuentan con suficientes barcos como para embarcar a toda su fuerza y evacuarla hacia algún otro remoto dominio de su vasto Imperio, lejos de las invencibles fuerzas del Eje, insisten en seguir alimentando la Operación Battleaxe.

Pieza de artillería antitanque de 88 mm alemana, una barrera infranqueable para los británicos.

Así, el General Bersford-Peirse ha desarrollado un plan para el día de hoy: la 11ª Brigada de Infantería continuará su ataque contra el Paso Halfaya, la 22ª Brigada de Guardias mantendrá sus posiciones y la y la Brigadas Blindadas operarán de manera combinada enfrentándose juntas a la 5ª División Ligera alemana.

Erwin Rommel dirige los movimientos del Afrika Korps.

El General Rommel, gracias a su servicio de Inteligencia, tiene una clara imagen de la situación británica, incluidas sus pérdidas, sus problemas y las nuevas órdenes del día que ha dictado Bersford-Peirse. Su principal motivo de preocupación se centra en las fuerzas emplazadas en el Paso Halfaya, que se encuentran atrapadas entre la 22ª Brigada de Guardias y la 11ª Brigada de Infantería. A pesar de estar resueltos por luchar hasta el final, nuestras tropas no cuentan con demasiados proyectiles ni municiones. En consecuencia, Rommel ha decidido que la 5ª División Ligera, que para la medianoche de ayera hoy casi había alcanzado ya Sidi Azeiz, se dirija hacia el sur hacia Sidi Omar y a continuación hacia el este hacia Sidi Suleiman y finalmente hacia el noreste hacia el Paso Halfaya, golpeando a la 11ª Brigada de Infantería enemiga por la retaguardia. Para evitar el redespliegue de los tanques Matilda británicos, tanto para reforzar a la 7ª Brigada Blindada –tal y como Berseford-Peirse ha planeado- como para ayudar a las fuerzas británicas en el Paso Halfaya, el General Walter Neumann-Silkow de la 15ª División Panzer ha recibido la orden de efectuar un ataque limitado contra Capuzzo. Dado que los británicos pretenden iniciar sus operaciones poco después del amanecer, Rommel ha ordenado que los ataques comiencen cuando todavía sea de noche.

Soldados indios escriben en su vehículo "Del Paso Khyber al Paso del Infierno", en referencia a la pesadilla que están padeciendo intentando abrirse camino a través del Paso Halfaya.


El Paso Halfaya resiste.

La 11ª Brigada de Infantería ha reanudado sus ataques contra el Paso Halfaya, pero se ha encontrado con los mismos problemas de ayer. Las fuerzas alemanas al mando del Capitán Wilhelm Bach, aunque superadas en número y cortas de suministros, se encuentran totalmente rodeadas y no podrían retroceder aunque quisieran, por lo que se aferran al terreno con fanática determinación. Los británicos no logran hacerles retroceder un palmo ni forzar una sola brecha en sus defensas durante todo el día.

Resumen táctico de la Operación Battleaxe durante ayer y hoy.

El contraataque alemán es rechazado en Capuzzo.

El General Neumann-Silkow ha comenzado su ataque contra Fort Capuzzo a las 06:00 de la mañana. Ha desplegado a 80 tanques de su 8º Regimiento Panzer en dos columnas y atacado Capuzzo por ambos lados. Por desgracia, su ataque ha comenzado con mal pie y la 15ª División Panzer se ha dado de bruces con la artillería pesada de 25 libras que los británicos habían traido durante la noche y tanques Matilda atrincherados. Para las 10:00 de la mañana, la 15º División Panzer tiene fuera de combate a cincuenta tanques y, a pesar del ardor de los soldados alemanes, a las 12:00 se han visto obligados a retroceder. Poco después la 22ª Brigada de Guardias Escoceses ha avanzado hacia el oeste, capturando los barracones de Sollum para impedir a las fuerzas del Eje tanto flanquearles por el este como establecer contacto con la guarnición alemana en Halfaya.


Batalla de tanques en el flanco oeste.

Desde antes del amanecer, la 5ª División Ligera ha comenzado a avanzar hacia el sur rebasando el extremo occidental del Risco Hafid. La 7ª Brigada Blindada ha seguido el ritmo de los vehículos alemanes por el este, y al acercarse a Sidi Omar se le ha unido el 7º Grupo de Apoyo de Artillería.

Panzer, marsch!

Durante la escaramuza, los tanques británicos han logrado algunos éxitos contra vehículos de transporte alemanes no blindados, pero se han visto superados cada vez que se han enfrentado a los Panzer, que han hecho uso de tácticas sumamente efectivas supervisadas personalmente por el propio Erwin Rommel. Los Panzer IV, armados con cañones de 75 mm y proyectiles explosivos con un alcance de 2.750 metros, han abierto fuego desde una distancia muy superior a los cerca de 450 metros de alcance con que cuentan los tanques británicos. A pesar de que los proyectiles explosivos no han logrado destruir los tanques británicos, han diezmado a las piezas de artillería de 25 libras remolcadas, y el Grupo de Apoyo se ha retirado.

Un reportero de guerra italiano filma a unos Panzer que persiguen al enemigo en retirada.

Sin artillería de que preocuparse, los Panzer IV y los Panzer III armados con cañones de 50 mm han podido acercarse con seguridad a los tanques enemigos y perforar el delgado blindaje de los tanques cruiser mientras ellos mismos permanecían fuera del alcance de los cañones británicos. Si los tanques británicos trataban de adelantarse para atacar a los Panzer, entonces estos se retiraban con rapidez detrás de una pantalla de cañones antitanque mientras elementos blindados ligeros alemanes maniobraban alrededor de los flancos británicos. Para empeorar las cosas a la 7ª Brigada Blindada, la fiabilidad de sus tanques ha dejado mucho que desear y han sufrido numerosas averías mecánicas en pleno combate.

Tanque Matilda fuera de combate.

Al caer la tarde, los dos regimientos de la 7ª Brigada Blindada se han retirado al este de la alambrada fronteriza y el 7º Grupo de Apoyo de Artillería ha hecho lo propio aún más lejos. A las 19:00 horas, la 5ª División Ligera ha vuelto a desatar un fuerte ataque contra la 7ª Brigada Blindada que ha terminado sólo cuando se ha cerrado la noche y que ha debilitado todavía más a los británicos, dejándoles con menos de veintiún tanques en funcionamiento, menos de la mitad de los que contaba al comenzar el día. La 4ª Brigada Blindada ha sufrido también un considerable vapuleo y se ha vista reducida a tan sólo diecisiete Matildas.

Die Panzer rollen in Afrika!
Sieg Heil!

miércoles, 15 de junio de 2011

Comienza la Operación Battleaxe - 15/06/1941.

Camaradas,

Los británicos han desatado su esperada ofensiva en el Norte de África. Con el nombre Operación Battleaxe (Hacha de Guerra), su objetivo no es otro que el de lograr la destrucción de las fuerzas del General Erwin Rommel y conseguir una victoria decisiva en el Norte de África. En el peor de los casos, el ataque al menos debería lograr la liberación de la asediada plaza de Tobruk.

Escuadrón de tanques Matilda al asalto.

Al frente del asalto se sitúa el nuevo Comandante del XIII Cuerpo de Ejército Británico, el General Noel Bersford-Peirse, que ha sustituido al General Philip Neame, quien en estos momentos permanece cautivo en un campo de prisioneros de Italia.

Para lograr sus objetivos, los británicos necesitan capturar los puestos fronterizos del Paso Halfaya, Fuerte Capuzzo y Sollum durante el primer ataque. La tarea ha sido encomendada a la 4ª División India apoyada de cerca por los tanques Matilda de la 4ª Brigada Blindada. A pesar de los refuerzos de material desembarcados por el Convoy Tiger, las formaciones británicas se encuentran muy debilitadas; en concreto, la 4ª División India tan sólo dispone de una de sus brigadas; encontrándose las otras dos en Siria y Abisinia, respectivamente. La 22ª Brigada de Guardias se va a incorporar al ataque para suplir esta debilidad.

En total, nuestros enemigos cuentan con más 20.000 soldados y 190 tanques. Una vez hayan logrado perforar las líneas alemanas, la 7ª División Blindada (que tan sólo dispone de dos de sus tres brigadas) deberá adelantarse, unirse a la 4ª Brigada Blindada e irrumpir hacia Tobruk. Una vez logrado esto, la 7ª División Blindada, reforzada con las tropas australianas de la guarnición de Tobruk, deberá asegurar una línea que discurra a lo largo del Eje entre Derna y Mechili.

La artillería alemana bombardea la plaza de Tobruk.  La Inteligencia alemana ha advertido a Rommel de la ofensiva británica y éste, en previsión de un intento de los australianos por intentar la ruptura, ha querido mantener a las ratas de Tobruk pegadas al fondo de sus trincheras.

Un plan fabuloso sobre el papel, pero que se resquebraja por varios puntos. En primer lugar, el General Archibald Wavell estima que Rommel cuenta con 13.000 soldados y 100 tanques desplegados sobre la frontera entre Libia y Egipto y con otros 25.000 soldados y 200 tanques alrededor de Tobruk, 80 millas al oeste, pero la realidad es que los británicos van a enfrentarse a los cerca de 200 Panzer con que Rommel dispone en primera línea, de los que alrededor de 100 son los temibles Panzer III y Panzer IV.

En efecto, el genial estratega alemán ha dispuesto a la 5ª División Ligera en reserva y desplegado sobre la frontera a la totalidad de la recién llegada 15ª División Panzer, de la que ha extraido un puño blindado de 100 tanques listo para golpear a los enemigos del Reich donde más les duela. El resto de las unidades de la división se encuentran desperdigadas en varios puntos fuertes a lo largo de la línea defensiva del Eje, que cuenta también con varios elementos de la División Italiana Trento. Además, Rommel ha dispuesto una robusta primera línea defensiva tras haber ordenado adelantar todas sus piezas antitanque, incluidos los cañones de 88 mm, los cuales pueden atravesar con facilidad el grueso blindaje de los Matildas.

Piezas de 88 mm en la arena del desierto.

El fallido ataque sobre el Paso Halfaya.

A las 05:15 de la madrugada, en el lado derecho del frente británico, la Fuerza Costera al mando del General de Brigada Reginald Savory ha comenzado a avanzar hacia su objetivo: el Paso Halfaya.

El Grupo Halfaya, que se encuentra a lo alto del macizo montañoso con varias unidades de infantería y algunas baterías de artillería, apoyadas por una docena de Matildas, debía haber abierto fuego a las 5:40 contra las fuerzas del Eje estacionadas en Halfaya para cubrir el avance de los tanques y de la infantería, pero las baterías han quedado atascadas en la arena blanda. El Grupo Halfaya ha atacado finalmente a las 06:00, quince minutos después de que la lucha hubiese comenzado debajo del macizo al oeste, tan sólo para toparse con la artillería antitanque de los defensores alemanes e italianos, que ha abierto sobre ellos un fuego implacable. Al cabo de unas horas los británicos han perdido a todos sus Matildas salvo uno y los destacamentos del Eje han rechazado a la infantería.

Infantería india al servicio del Imperio Británico vierte su sangre en el Paso Halfaya.

A las fuerzas británicas que atacaban por debajo tampoco les ha ido mucho mejor. De entrada, cuatro de sus Matildas han quedado fuera de combate tras adentrarse en un campo de minas que se suponía había sido despejado, bloqueando a los otros dos tanques que rodaban detrás y reduciendo la fuerza blindada a meras casamatas. La infantería india ha efectuado varios intentos para alcanzar el Paso, pero han sido rechazados una y otra vez con cuantiosas bajas.

Los británicos conquistan Fort Capuzzo y punto.

En el sector central, el 7º Regimiento de Tanques Reales ha pasado por encima de la Cota 206 y alcanzado Fort Capuzzo al mediodía, logrando dispersar a sus defensores que se han retirado hacia el norte para unirse a la 15ª División Panzer desplegada entre ellos y Bardía. Poco después, los británicos han sido sometidos a duros contraataques por parte de un batallón del 8º Regimiento Panzer de la 15ª División Panzer. A las 18:30 horas, tras habérseles unido la 22ª Brigada de Guardias han logrado rechazar un último contraataque de los Panzer.

Mapa de referencia.

En realidad, los contraataques alemanes han sido poco más que tanteos, dado que el astuto Erwin Rommel no ha querido lanzar a la batalla a toda la 15ª División Panzer sin antes haber obtenido una visión general de la situación. En su lugar, la táctica principal del 8º Regimiento Panzer ha sido la de lanzar alguna breve escaramuza y entonces fingir una retirada desordenada para incitar a los tanques Matilda a perseguirlos y conducirlos directamente a una pantalla de piezas antitanque ocultas. Ninguno de los dos bandos ha tenido que lamentar daños de consideración durante estas acciones. Sin embargo, en respuesta a la captura de Capuzzo, y preocupado ante un posible ataque sobre Sollum y Bardia, Rommel ha dado orden de que la 5ª División Ligera, situada en Sidi Azeiz, se encuentre preparada para un posible contraataque.

Rommel sigue los combates desde un vehículo.  Al fondo, un tanque italiano M13/40.

El asalto contra el Risco Hafid, rechazado.

En el lado occidental del frente británico, nuestros enemigos han lanzado al ataque a su 7ª Brigada Blindada, situando al 2º Regimiento de Tanques Reales equipado con sus viejos tanques cruiser por delante del 6º Regimiento de Tanques Reales, al que se ha dotado del último modelo de tanques Crusader traídos por el Convoy Tiger de modo que pueda ser empleado como un arma sorpresa.

Infantería italiana resiste en sus puestos el bombardeo británico.

Hacia las 09:00 de la mañana, la fuerza ha alcanzado el Risco Hafid (que de hecho consiste en tres riscos independientes). Después de que el 2º Regimiento de Tanques Reales cruzara el primer risco, los británicos han caído en una emboscada de cañones antitanque enterrados que disparaban en punto muerto. Dos tanques británicos han quedado destruidos sobre el terreno antes de que el resto se retirara. La brigada británica se ha visto entonces en un serio aprieto, puesto que todos sus tanques están equipados con proyectiles antitanque y no cuentan con municiones explosivas con las que poder reducir a la infantería y artillería enemigas.

Los británicos han solicitado apoyo de su artillería, pero ésta se encuentra muy lejos al sudoeste y tardará unas horas en llegar. Mientras tanto los británicos han decidido intentar efectuar un ataque por el flanco. De ese modo, un pequeño destacamento blindado ha rodado hacia el lado occidental del Risco Hafid con la orden de adentrarse en el primer valle. En primera instancia, el ataque ha ido bien, y los tanques británicos han cogido desprevenidas a las tropas del Eje, pudiendo ametrallar sus trincheras y, eso sí, perdiendo un tanque en el proceso. Sin embargo, al acercarse a la Cota 208 en su avance hacia el este, el comandante británico al mando se ha apercibido de las fortificaciones y ha ordenado retroceder debido a la falta de efectivos. Sin embargo, los británicos tan sólo cuentan con un equipo de radio cada cinco máquinas y cinco de los tanques no han recibido la orden y han continuado hacia la Cota 208, donde los cañones alemanes de 88 mm los han destruido uno a uno.


Poco después de esto, los británicos han sido informados por sus aviones de reconocimiento de que una unidad de Panzer alemanes se dirigen hacia ellos y se han alejado de los riscos para desplegarse en campo abierto ante la inminente batalla entre blindados. A las 17:30 los observadores británicos han informado de que, aparentemente, las defensas alemanas se retiran del Risco Hafid. Pensando que se trata de la ocasión ideal para atacar, un escuadrón blindado se ha lanzado hacia los riscos. Tras despejar el primero, todo parece indicar que los informes de los observadores son correctos, llegando a avistarse incluso a algunos camiones alemanes retirándose de la segunda cresta remolcando sus piezas de artillería. Los británicos, exultantes, han iniciado la persecución, pero en cuanto han atravesado el segundo risco, las fuerzas del Eje han hecho saltar la trampa y disparado sobre los tanques Crusader a quemarropa con piezas de artillería antitanque ocultas. En cuestión de minutos, once de los Crusader han quedado destruidos y seis más gravemente dañados. La infantería del Eje también ha inflingido numerosas bajas a los británicos.

En ese preciso momento, más de treinta tanques del 5º Regimiento Panzer de la 5ª División Ligera han llegado por el oeste, procedentes de Sidi Azeiz. Tras los vapuleos recibidos y la cercanía de la noche, la 7ª Brigada Blindada se ha terminado retirando.

Resumen táctico de las operaciones durante el primer día de Battleaxe.

Conclusiones al término del primer día.

Al término del primer día de la Operación Battleaxe, el único objetivo que los británicos han logrado capturar ha sido el del Fuerte Capuzzo. Durante los ataques, nuestros enemigos han dejado sobre el terreno un considerable número de tanques. El 2º Regimiento de Tanques Reales de la 7ª Brigada Blindada tan sólo cuenta con veintiocho tanques de sus cincuenta originales y el 6º Regimiento de Tanques Reales con veinte de cincuenta. Muchos de los tanques que han quedado fuera de combate pero que todavía son reparables, han quedado abandonados sobre el terreno cuando la 7ª Brigada Blindada se ha retirado del Risco Hafid, permitiendo a los alemanes capturarlos. Por otro lado, la 4ª Brigada Blindada, de su fuerza original de un centenar de Matildas tan sólo dispone de treinta y siete. Las pérdidas alemanas en Panzer han sido prácticamente insignificantes.

Es lebe Deutsches Afrika Korps!
Es lebe Erwin Rommel!