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lunes, 19 de diciembre de 2011

La Fuerza de Ataque de Malta es aniquilada en un campo de minas – 19/12/1941.

Camaradas,

La presencia de la Royal Navy en el Mediterráneo ha llegado a su ocaso. Tras la heroica acción de ayer, en la que los torpedos humanos italianos destruyeron a los dos últimos acorazados con que contaba el Reino Unido en este teatro de operaciones, una acción precipitada por parte del Almirantazgo Británico, ansioso por compensar sus recientes fracasos en todos los mares del mundo con una gran victoria sobre los convoys de suministros del Eje, ha culminado hoy con la destrucción de una de sus grandes fuerzas navales estratégicas operativas: la Fuerza de Ataque de Malta, integrada por la Fuerza K al mando del Capitán W. G. “Bill” Agnew y la Fuerza B al mando del Capitán O'Conor.

El destructor británico HMS Legion en el puerto de La Valetta, Malta.

Todo comenzó durante la noche del pasado día 17, inmediatamente después de la Batalla de Sirte en la que tanto británicos como italianos prefirieron eludir el combate nocturno y rompieron el contacto tras un breve intercambio de fuego. Al amparo de la oscuridad, los Almirantes británicos Vian y Agnew dividieron sus fuerzas. Vian regresó a Alejandría con los tres cruceros y ocho destructores con los que había partido además de la 4ª Flotilla de Destructores al mando de Stokes mientras la Fuerza K de Agnew escoltaba a Malta al carguero Breconshire, incorporándosele durante el camino la Fuerza B, con un crucero (el otro se encontraba en reparación) y dos destructores. El Breconshire y sus escoltas llegaron a Malta a las 15:00 horas del 18 de diciembre.

Mapa de referencia.

Al mediodía del 18, la fuerza italiana se dividió también; tres buques se dirigieron a Trípoli, acompañados por la Fuerza de Cobertura Cercana, mientras que el cuarto buque mercante, el buque de suministros alemán Ankara, puso rumbo a Benghazi.  La Fuerza de Cobertura Distante Italiana permaneció a la espera en el Golfo de Sirte hasta el atardecer antes de regresar a base. En ese momento los británicos se dieron cuenta de que los italianos tenían un convoy en la zona; Vian lo buscó sin éxito en su camino de vuelta a Alejandría.

La Fuerza K se dirige a Trípoli y a su perdición.

En la tarde del 18, los británicos establecieron la posición del grupo Trípoli, y la Fuerza de Ataque de Malta con el crucero y los dos destructores de la Fuerza B y los dos cruceros y dos destructores de la Fuerza K  zarparon a las 18:00 horas para interceptarlos y compensar de algún modo el terrible golpe que los italianos acaban de ocasionarle a la Royal Navy en Alejandría esa mañana.

Esquema de las derrotas seguidas por el Neptune y el Kandahar tras chocar contra los campos de minas italianos.

Sin embargo, la operación de venganza de la Royal Navy no ha podido ser más desafortunada. Durante las primeras horas de hoy, 19 de diciembre, la fuerza británica se ha dado de bruces con un campo de minas del Eje a 32 kilómetros de distancia de Trípoli. El campo de minas ha cogido a los británicos desprevenidos, puesto que la profundidad del mar en la zona es de 180 metros, lo cual según los británicos es demasiado para poder plantar un campo de minas. El crucero HMS Neptune ha chocado contra cuatro minas y se ha ido a pique; el destructor HMS Kandahar también ha chocado contra una mina y ha quedado mortalmente averiado, siendo hundido por los británicos algunas horas después. Los cruceros HMS Aurora y HMS Penelope también han resultado seriamente dañados pero han sido capaces de regresar a Malta. En total, unos 830 marineros británicos, muchos de ellos neozelandeses a bordo del Neptune, han perdido la vida en este nuevo desastre para la Royal Navy.

Tras este incidente, la Fuerza de Ataque de Malta, que ha supuesto una gran amenaza para el tráfico naval del Eje hacia Libia durante la mayor parte del año 1941, ha quedado virtualmente aniquilada. Sus últimos despojos serán retirados a Gibraltar, lo que dejará visiblemente reducida la presencia naval británica en el Mediterráneo Central y concederá un respiro a los convoys del Eje que surcan el Mediterráneo justo en el momento en que Rommel, en plena retirada a través de Cirenaica hacia Tripolitania, más lo necesita.

Viva l'Italia!
Vinceremo!

domingo, 18 de diciembre de 2011

Los seis héroes de Alejandría: Los torpedos humanos de la Xª Flotiglia MAS hunden a los dos últimos acorazados de la Royal Navy en el Mediterráneo - 18/12/1941.


Camaradas,

Desde que comenzó la guerra, Italia ha estado buscando un momento propicio para lanzar a su mejor unidad de élite naval, la Decima Flottiglia MAS (Décima Flotilla de Vehículos de Asalto) o Xª MAS, en una acción decisiva contra los enemigos del Eje. Esta unidad especial de combate se había creado durante la Primera Guerra Mundial para lanzar misiones casi suicidas con barcos pequeños como lanchas, botes a remo, minisubmarinos, torpedos tripulados o buzos. Muy buenos resultados había dado en la Gran Guerra con los hundimientos de los mejores buques de Austria-Hungría, los acorazados Szent Istvan y el Viribus Unitis, entre otras acciones en las que la 10ª Flotilla MAS se convirtió en el ideal romántico de heroicidad gracias al maestro militar Gabrile D'Annunzio, protagonista de grandes proezas. La guerra actual también ha sido testigo de importantes logros de estas fuerzas especiales, como el hundimiento del crucero británico HMS York en la Bahía de Suda y algunos cargueros en Gibraltar. Pero el golpe maestro todavía estaba por llegar.

La Xª MAS fue creada para agrupar todos los medios de asalto de la Regia Marina, enumerados en esta interesantísima imagen.  Para el ataque contra Alejandría se emplearán los torpedos de marcha lenta TML, conocidos coloquialmente como maiale (cerdo).

A finales de 1941, la situación es muy proclive en el Mar Mediterráneo para lanzar en misiones especiales a la Décima Flotilla MAS después de los continuos reveses militares navales que han sufrido los Aliados a lo largo de todo el año. La Italia Fascista de Benito Mussolini no va a desaprovechar una oportunidad así, por lo que el Duce ha dado luz verde para atacar el talón de Aquiles británico: Alejandría.

Capitán Juno Valerio Borghese.

Características técnicas del submarino Scire y de los torpedos tripulados.

Se ha elaborado un plan en el que el submarino Scire, comandado por el capitán Valerio Borghese, transportaría a hombres de la Décima Flotilla MAS para que se infiltraran en el puerto de Alejandría con el fin de hundir a los dos únicos acorazados británicos en ese mar: el HMS Valiant y HMS Queen Elisabeth. Para dicha misión han sido escogidos el Teniente Luigi Durand de la Penne, quien ha sido puesto al frente de la operación, el Capitán Antonio Marceglia, el Capitán de artillería naval Vincenzo Martellotta, más los cabos buzos Emilio Bianchi, Mario Marino y Spartaco Schergat. Estos hombres a bordo de tres torpedos humanos equipados con 300 kilogramos de trilita explosiva, tripulados bajo el agua por dos de los voluntarios respirando desde bombonas oxigenadas, tendrían que acercarse a Alejandría y colocar las cargas bajo los barcos buceando. Después deberían escapar por sus propios medios, o bien entregarse prisioneros. Sin duda una misión así tiene pocas probabilidades de salir bien y requiere de un valor extraordinario.

Situación de la Gran Bretaña.

El puerto de Alejandría, visto desde el aire.´

Alejandría a finales de 1941 se ha convertido en el último refugio en el que se ocultan los restos de la Marina Británica (Royal Navy). El Almirante Andrew Cunningham, que comanda a toda la flota se encuentra en Alejandría, estudiando la difícil situación naval con la que se presentaría el nuevo año 1942. La única seguridad que tiene es que Alejandría está tan bien protegida, que mientras sus buques permanezcan allí, no les sucederá nada. Desde luego no sabe cómo de equivocado está.

El Almirante Cunningham posa, sonriente.  No tiene motivos para ello.

Gran Bretaña se encuentra en este 18 de diciembre de 1941 en una de las mayores crisis de su Historia. Ayer mismo había tendio lugar la Batalla de Sirte, durante la cual los británicos perdieron al crucero HMS Neptune a manos de los italianos. A la Flota Británica del Mediterráneo (Royal Mediterranean Fleet) le quedaban muy pocos barcos: su único portaaviones, el HMS Ark Royal, y el acorazado HMS Barham han sido hundidos por submarinos de Alemania. Gran cantidad de cruceros, los HMS Gloucester, HMS York, HMS Fiji, HMS Calcutta y HMS Galatea, también han terminado en el abismo marino. Los únicos portaaviones en ese mar, el HMS Illustrious y HMS Formidable, se encuentran fuera de combate recibiendo reparación especial en Estados Unidos, mientras que el HMS Eagle y el HMS Audacity son los únicos portaaviones que todavía operan en el Océano Atlántico. Por otra parte, la Flota Británica del Océano Pacífico acaba de dejar de existir cuando Japón hundió el pasado día 10 al acorazado HMS Repulse y al crucero pesado HMS Prince of Wales. La Flota Británica del Océano Indico, súmamente débil, es poco más que un juguete en manos japonesas.

El puerto de Alejandría.  Marcados con flechas, el Queen Elizabeth y el Valiant.

Sin portaaviones y con un número muy reducido de cruceros en el Mediterráneo, los acorazados HMS Queen Elisabeth y HMS Valiant son la única fuerza capaz de enfrentarse a los italianos. Protegidos dentro del puerto de Alejandría por redes antitorpedos y artillería antiaérea, junto a otros navíos menores y el petrolero SS Sagona de la Noruega Libre, los británicos confían en preservarlos, pues de perder a estos dos grandes barcos, el Mediterráneo quedaría en manos de Italia.

El ataque a Alejandría.


El submarino Scire en puerto, con los contenedores cilíndricos en los que almacena los torpedos tripulados.

Uno de los torpedos tripulados (maiale) es descargado del Scire.

Así van vestidos los héroes italianos, como extraterrestres.

Los tripulantes se aprestan a subir al torpedo.

El maiale se pone en marcha.

El "marrano", navegando.

¡Avanti!

Caída la noche de hoy, 18 de Diciembre de 1941, el submarino italiano Scire, ha depositado en el agua a tres torpedos humanos, cada uno con dos de los seis miembros de la tripulación de la Décima Flotilla MAS que van a llevar a cabo el raid sobre Alejandría. Despidiéndose de los marineros del submarino Scire, los tres torpedos humanos han navegado manualmente hasta Alejandría, bordeando el dique y el rompeolas, hasta la boca del puerto, la cual se encuentra cerrado por las barreras antisumergibles.

Rutas seguidas por cada uno de los tres maiale en el interior del puerto de Alejandría.

A las 23:30 horas, las barreras han sido abiertas para dejar pasar a unos destructores británicos. En ese preciso instante los tres torpedos humanos italianos se han colado sumergidos dentro de la rada de Alejandría sin ser vistos por nadie, ni siquiera los destructores sobre sus cabezas. Una vez en el interior, cada máquina bajo el agua se ha dirigido a sus objetivos. Dos de los torpedos humanos han colocaron sus explosivos sin problemas en el casco del acorazado HMS Queen Elisabeth y del petrolero SS Sagona. El torpedo humano del teniente Luigi Durand ha tenido mayores dificultades cuando su torpedo ha quedado enganchado en los cables del acorazado HMS Valiant, por lo que los italianos han tenido que abandonar la máquina y colocar las cargas de demolición a mano, aguantando la respiración con sus bombonas de oxígeno. Cuatro de los marineros italianos han sido descubiertos por los centinelas ingleses al salir a la superficie, dos en el agua y dos más fuera mientras mojados intentaban huír. Los otros dos han conseguido escapar vestidos de marineros tras deshacerse de sus trajes de buceo, saliendo después por la puerta principal del recinto, marchando a continuación a la ciudad y tomando luego un tren hacia el Cairo.

Diagrama en tres dimensiones de la incursión a Alejandría.

Cunningham ha sido despertado inmediatamente y se le ha informado de la presencia de aquellos italianos. Aterrado ante la posibilidad de un sabotaje o que fueran observadores de un ataque aéreo, ha dado orden de interrogarlos y tomar las medidas necesarias en el puerto, entre ellas el aumento de la seguridad, el tendido de más redes antitorpedos y la evacuación de todos los marineros dentro del HMS Valiant, justo donde los italianos han sido descubiertos. Los soldados británicos han sometido a un severo interrogatorio a Luigi Durand y sus hombres, pero todos han mantenido un silencio sepulcral, dando únicamente el nombre y su rango. Como no han conseguido sacar de ellos ninguna información, han llevado a Durand a bordo del acorazado HMS Valiant, encerrándole en una celda cerca de los pañoles de munición, esperando que, de haber colocado cargas explosivas, el miedo a morir le impulsara a confesar dónde se encuentran acopladas. Pero lo cierto es que Durand, a sabiendas de que podría llegar a morir dentro del buque a manos de sus propias cargas, ha optado por no hablar, demostrando un gran sentido del deber y patriotismo.

Luigi Durand della Penne, con traje de buzo.

Exactamente a las 5:45 horas de la madrugada del 19 de diciembre de 1941, una gran explosión ha roto el silencio de la noche en Alejandría. Se trata de las cargas situadas en el petrolero noruego SS Sagona, que han detonado según lo programado. El buque, cargado con 16.000 toneladas de combustible, ha saltado por los aires, dañando gravemente además al destructor HMS Jervis, anclado a su lado.  En realidad, la intención original era sembrar de bombas incendiarias la rada y conseguir incendiar todo el puerto.

A las 6:05, otra terrible explosión ha sacudido al acorazado HMS Valiant. En cuestión de segundos, el buque ha comenzado a hundirse junto con su único tripulante y prisionero, Luigi Durand, que milagrosamente, tras saltar la puerta de su celda con la explosión, ha podido escapar a través de los pasillos y angostos caminos del navío, y tirarse al agua. Justo en el instante en que ha abandonado el acorazado, el HMS Valiant se ha hundido.

Los acorazados Valiant y Queen Elizabeth, fuera de combate merced al valor de seis intrépidos italianos.

El último estallido que ha roto la noche y terminado de sembrar el caos ha sido la del acorazado HMS Queen Elisabeth. La detonación ha sido especialmente grande porque las cargas han estallado en la cámara de calderas, lo que ha provocado la muerte a 8 marineros de la tripulación y hecho que el almirante Cunningham salga despedido del puente, aunque sin sufrir daños físicos. La entrada de agua a través de la vía abierta ha sido lenta, por lo que todo el mundo ha podido ser evacuado del acorazado hasta que irremediablemente, al amanecer, el HMS Queen Elisabeth se ha ido a pique.

Resultado.

Escudo de armas de la Xª Flottiglia MAS.

Con este desastre naval que Italia le ha asestado en Alejandría, Gran Bretaña ha quedado definitivamente fuera de combate en el Mar Mediterráneo. Sin ningún portaaviones, ningún acorazado y con más del 50% de sus cruceros hundidos, el Reino Unido pasa a la defensiva sin posibilidad de recuperación. El Eje domina el "Marenostrum", y en especial Italia con su superioridad naval.

El Imperio Británico ha encajado hoy en Alejandría la que probablemente sea la mayor derrota naval que ha sufrido nunca en el Mar Mediterráneo. La Royal Navy ha quedado desarbolada. En un solo golpe de mano, ha perdido sus dos únicos y poderosísimos acorazados HMS Queen Elisabeth y HMS Valiant, además del petrolero SS Sagona hundido y el destructor HMS Jervis dañado.  Más de 70.000 toneladas de acero británico han ido a parar al fondo del puerto de Alejandría.  Nunca el Almirante Horatio Nelson, héroe de Trafalgar, hubiera imaginado un destino como este de esa flota mediterránea que con tanto esfuerzo le costó construir.

Esquema resumen de la operación que ha otorgado a Italia la superioridad naval en el Mediterráneo.

Italia solo ha tenido que lamentar la pérdida de sus seis marineros, que han caído prisioneros. Durand ha sido recapturado tras escapar por segunda vez del HMS Valiant y los dos que han logrado escapar han sido capturados a su llegada a El Cairo, capturados allí por las autoridades inglesas. Sin embargo, los seis marineros son desde este momento héroes de Italia, artífices de una hazaña que quedará registrada en los anales de la historiografía naval universal como una de las misiones bélicas con éxito más difíciles de lograr.

La acción de Alejandría va a tener consecuencias nefastas a largo plazo para nuestros enemigos. El Reino Unido ya no será una potencia en el Mediterráneo, nunca podrá superar al Eje. Pase lo que pase, el Imperio Británico pasará a segundo plano. Italia ha conseguido el final de su auge en el mundo.

Viva l'Italia!
Vinceremo!

sábado, 17 de diciembre de 2011

La Batalla de Sirte - 17/12/1941.

Camaradas,

El 13 de diciembre, la Regia Marina ultimaba los preparativos para enviar al Norte de África un gran convoy de ocho buques denominado M41. Aquella misma mañana, el intento italiano de hacer llegar a Trípoli un cargamento de combustible a bordo de dos cruceros ligeros había fracasado cuando ambos cruceros fueron hundidos por una fuerza de destructores británicos en la Batalla del Cabo Bon, por lo que los suministros del Convoy M41 adquirieron una importancia vital.

Preciosa fotografía de los poderosos acorazados italianos Littorio y Vittorio Veneto haciéndose a la mar.

El Convoy M41 partió finalmente el mismo 13 de diciembre con sus ocho buques mercantes divididos en tres grupos. La escolta la componían una fuerza de cinco destructores navegando a corta distancia y una Fuerza de Cobertura Distante compuesta de los acorazados Littorio y Vittorio Veneto, cuatro destructores y dos torpederos.

Mientras tanto, los británicos planeaban enviar suministros a Malta empleando el buque mercante rápido Breconshire, protegido por una fuerza de cruceros y destructores mientras los destructores que habían participado en el la Batalla del Cabo Bon y en ese momento se encontraban en Malta procedían a Alejandría escoltados por los grupos de la Fuerza de Ataque de Malta: la Fuerza K y la Fuerza B. Esta operación daría comienzo el 15 de diciembre.

HMS Upright.

El viaje del Convoy M41 empezó con mal pie; poco después de zarpar el día 13, un grupo fue atacado por el submarino británico HMS Upright; dos buques mercantes fueron hundidos; más tarde ese día otros dos cargueros colisionaron y tuvieron que regresar a base, mientras la Fuerza de Cobertura Distante fue avistada por el submarino HMS Urge. El acorazado Vittorio Veneto fue torpedeado y tuvo que dar la vuelta a su vez.

El Alto Mando de la Marina Italiana (Supermarina), abatido por estas pérdidas y un informe de que una fuerza británica de dos acorazados se había hecho a la mar, ordenó al resto de buques del Convoy M41 regresar a la espera de refuerzos. De hecho, la “fuerza de dos acorazados” consistía en una misión de señuelo llevada a cabo por el dragaminas HMS Abdiel.

El hundimiento del Galatea.

HMS Galatea.

Los británicos también preparaban su propia operación, pero su fuerza quedó mermada cuando el crucero ligero HMS Galatea resultó torpedeado y hundido por el U-557 justo antes de la medianoche del día 14. El U-557 fue hundido por accidente menos de 48 horas después por el torpedero italiano Orione.

El 15 de diciembre, el Breconshire partió desde Alejandría; con ella zarparon como escolta tres cruceros y ocho destructores a las órdenes del Contraalmirante Philip Vian. Ayer, día 16, los cuatro destructores de la 4ª Flotilla a las órdenes del Comandante G. Stokes salieron de Malta escoltados por la Fuerza K, compuesta por dos cruceros y dos destructores al mando del Capitán W.G. “Bill” Agnew.

El Convoy M42.

Ayer también, el convoy italiano de cuatro buques –renombrado M42- zarpó de Tarento recogiendo escoltas por todo el camino. La escolta cercana la proporcionaban siete destructores y un torpedero, proporcionando protección directa a los buques mercantes. Cuando llegaron a Sicilia también los acompañaba una “Fuerza de Cobertura Cercana” que incluía al acorazado Caio Duilio, tres cruceros ligeros y tres destructores.

El Littorio visto desde el Giulio Cesare durante unos ejercicios de tiro.

Un tercer grupo, la “Fuerza de Cobertura Distinta”, fue constituida también como apoyo lejano, consistente en los acorazados Littorio, Andrea Doria y Giulio Cesare, dos cruceros y 10 destructores. Se puede tener una buena medida acerca de la importancia de la misión por el hecho de que los italianos están empleando hasta 30 buques para escoltar cuatro buques de carga.

En ese momento, los dos grupos británicos también se encontraban en la mar navegando, sin saberlo, al encuentro de los italianos; las tres fuerzas estaban destinadas a cruzar sus derrotas al este de Malta.


Gráfico general de la Batalla de Sirte.

El 17 de diciembre, un avión italiano de reconocimiento avistó cerca de Sidi Barrani la formación británica que se dirigía hacia el oeste. Los italianos dedujeron que había salido de Alejandría para interceptar al Convoy M42. En consecuencia, aviones del Eje comenzaron a seguir al convoy británico y durante la tarde lo atacaron, sin lograr ningún impacto. Durante ese mismo día, las fuerzas salidas de malta de Agnew y Stokes se encontraron con el convoy de Philip Vian. Al atardecer, la flota italiana se encontraba muy cerca; aviones de reconocimiento lanzados desde los acorazados establecieron contacto con el convoy británico.

Almirante Italiano Angelo Iachino.

A las 17:42, las flotas establecieron contacto visual; el Almirante Angelo Iachino –comandante de las fuerzas italianas- se adelantó para proteger a su convoy. Vian también deseaba eludir el combate, así que con los británicos cediendo terreno y los italianos persiguiéndolos con cautela, los británicos fueron capaces de evitar el enfrentamiento con facilidad. Justo después de la puesta de sol, un ataque aéreo sobre los buques británicos les obligó a estos a responder con sus cañones antiaéreos, permitiendo a la fuerza naval italiana localizarlos al fin. Iachino acercó su Fuerza de Cobertura Distante y abrió fuego a 32.000 metros de distancia, fuera del alcance de los cañones británicos. De inmediato, Vian tendió una cortina de humo y maniobró para atacar mientras el Breconshire se alejaba, escoltado por los destructores Decoy y Havock.

Contraalmirante Británico Philip Vian.

Careciendo de radar y siendo conscientes de su derrota durante la batalla nocturna de Matapán, los italianos prefirieron evitar un combate nocturno. Esperando un ataque, Iachino disparó tan sólo durante 15 minutos antes de romper el contacto y regresar al oeste para proteger su convoy. Tan sólo dos destructores británicos sufrieron los efectos del fuego de artillería italiano. El HMS Kipling sufrió la pérdida de un marinero como resultado de un proyectil de 200 mm (8 pulgadas) que explotó sobre el agua cerca del buque, seguramente disparado por el crucero italiano Gorizia. El destructor australiano HMAS Nizan también resultó dañado de manera similar por el destructor italiano Maestrale.

Al final, los italianos han conseguido el objetivo principal de su misión: era conseguir que sus buques mercantes atravesaran con éxito el Mediterráneo hasta Libia, aunque quizás, las pérdidas sufridas durante los primeros días de la operación junto con los escasos daños infligidos al enemigo durante la batalla ante una fuerza británica muy inferior les hayan dejado un sabor agridulce.  Sin embargo, podemos decirles a los bravos marineros italianos que en breve tendrán buenos motivos para celebrar la gloria de su arma.  En efecto, faltan tan sólo unas horas para que la Regia Marina aseste un golpe tan demoledor a la Royal Navy que su presencia en el Mediterráneo ya no constituirá una seria amenaza para el Eje.

Viva il Duce!
Viva il Fascio Redentor!

martes, 13 de diciembre de 2011

La Batalla del Cabo Bon - 13/12/1941.

Camaradas,

El control del Mediterráneo está siendo objeto de una batalla enconada entre la Regia Marina Italiana y la Royal Navy Británica, con ambos bandos recibiendo el apoyo de buques y aviones de otros países. El mar es un sector crítico para el abastecimiento de las fuerzas italianas y alemanas en el Norte de África, así como para el mantenimiento de Malta como una base ofensiva británica. Sin Malta, Gran Bretaña no sería capaz de interceptar los convoys británicos e impedir así el envío de tropas y suministros a las fuerzas del Eje. En ocasiones, la demanda ha sido lo suficientemente elevada como para requerir el empleo de buques de guerra como transportes tanto por parte del Eje como de los Aliados.

Contraalmirante Antonino Toscano.

Cuando Italia declaró la guerra en junio de 1940, contaba con una de las mayores flotas del mundo, aunque su fuerza quedaba limitada al Mar Mediterráneo. Mientras tanto el Imperio Británico poseía recursos y poder naval suficientes como para mantener una poderosa presencia en la zona y reemplazar la mayor parte de sus pérdidas a través del simple expediente de redistribuir sus buques. Esto llevó al Comando Supremo Italiano a adoptar una actitud cautelosa y a tener cierta tendencia a evitar los enfrentamientos abiertos. El uso generalizado de los sistemas de radar y el desciframiento de los códigos navales italianos han sido otros dos factores que se han venido a sumar a la ventaja de las fuerzas navales británicas sobre la Regia Marina.

Crucero ligero Alberico da Barbiano.

La 4ª División de Cruceros Italiana, al mando del Contraalmirante Antonino Toscano y consistente en los cruceros ligeros Alberto di Giussano y Alberico da Barbiano, junto con el torpedero Cigno, partieron de Palermo con destino Trípoli transportando un cargamento urgente de combustible de aviación (casi 2.000 toneladas). El combustible es una necesidad vital de los cazas establecidos en Libia y, como el espacio a bordo de los cruceros es limitado, la tripulación ha tenido que situar los tanques sobre las cubiertas de los buques.

Crucero ligero Alberto di Giussano.

Entretanto, la 4ª Flotilla de Destructores Británica, compuesta por los destructores británicos HMS Sikh, HMS Maori, HMS Legion y el holandés Hr. Ms. Isaac Sweers, navegaban al mando del Comandante G. H. Stokes para unirse a la Flota del Mediterráneo en Alejandría.

Un destructor Aliado se aprovisiona de torpedos.

La Flotilla Británica fue avistada por aviones italianos, pero los cuarteles generales de la Regia Marina llegaron a la conclusión de que los británicos no serían capaces de alcanzar el Cabo Bon antes de que la 4ª División de Cruceros hubiese pasado. Sin embargo, los británicos, en base a las señales recibidas de Ultra, ordenaron a sus destructores interceptar a los cruceros italianos.

El destructor holandés Isaac Sweers regresa al puerto de La Valetta, en Malta, tras la batalla.

En el día de hoy a las 03:25 horas de la madrugada, las dos fuerzas se han encontrado cerca del Cabo Bon, junto a la costa tunecina. Aproximándose desde popa bajo la cobertura de la oscuridad y haciendo un uso efectivo del radar, los Aliados han sorprendido a los italianos, disparando sus torpedos y abriendo fuego a corta distancia. El crucero Di Giussano tan sólo ha conseguido disparar tres salvas durante el combate. Los dos cruceros italianos han resultado hundidos, con el Alberico da Barbiano convertido en un fenomenal infierno. Tras un breve enfrentamiento con el destructor holandés Isaac Sweers, el torpedero italiano Cigno ha rescatado a 500 supervivientes, mientras que otros han alcanzado la costa o han sido salvados más tarde por lanchas torpederas italianas. Más de 900 hombres han perdido la vida, incluido el Almirante Toscano. Toda la batalla ha durado unos meros cinco minutos.

Viva il Duce!
Viva il Fascio Redentor!

viernes, 25 de noviembre de 2011

El hundimiento del acorazado HMS Barham - 25/11/1941.

Camaradas,

A las 16:25 horas de hoy, mientras navegaba por el Mediterráneo para interceptar un convoy italiano junto a los acorazados HMS Queen Elizabeth y HMS Valiant y una escolta de ocho destructores, el acorazado británico HMS Barham ha resultado alcanzado simultáneamente por tres torpedos disparados desde el submarino U-331 al mando del Teniente Hans-Dietrich von Tiesenhausen.

El acorazado Barham de 30.000 toneladas, yéndose a pique.

Los torpedos han sido lanzados desde tan sólo 750 metros, lo que no ha dado tiempo al acorazado británico de efectuar ninguna acción evasiva, y han explotado tan cerca los unos de los otros que han abierto un gran agujero en el casco por el que se ha deslizado una columna de agua masiva. Mientras se escoraba a babor, sus pañoles de municiones han estallado y el buque se ha hundido rápidamente arrastrando consigo a 862 miembros de su tripulación.

El Barham salta por los aires.

La explosión ha sido capturada por la cámara de vídeo de John Turner, un cámara de Gaumont News que se encontraba en la cubierta del cercano HMS Valiant.

El espectacular video que recoge los últimos momentos del Barham.

El Almirantazgo Británico se ha enterado del hundimiento del Barham inmediatamente, claro está, pero el Alto Mando Alemán no ha recibido notificación alguna porque Tiesenhausen ha tenido que sumergirse rápidamente para escabullirse de los buques de escolta antes de que el Barham explotara, oyendo tan sólo la detonación del torpedo. Por ello, Tiesenhausen no ha podido esta seguro de si el Barham ha resultado hundido o tan sólo dañado y ha abandonado la zona.

Otro punto de vista de la explosión del Barham.

Los británicos han hecho gala de su habitual gusto por la manipulación informativa y, con la excusa de ocultar el hundimiento a los alemanes y proteger la moral británica, han censurado todas las noticias de la destrucción del Barham y de la pérdida de sus 862 marineros, urgiendo a todos los supervivientes a no discutir el incidente con nadie salvo sus familiares más cercanos.

Hans-Dietrich von Tiesenhausen luce su Cruz de Caballero.

Será en enero del siguiente año cuando el Almirantazgo admita la pérdida del Barham y cuando Tiesenhausen reciba la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro por su hazaña.

Es lebe unsere U-Boote!
Sieg Heil!

lunes, 14 de noviembre de 2011

El hundimiento del portaaviones HMS Ark Royal - 14/11/1941.

Camaradas,

El 12 de noviembre, desde el HMS Ark Royal despegaron 24 aviones Hurricane hacia Malta para reforzar la guarnición de la isla. El Almirante Somerville había recibido informes de que se había detectado a varios U-Boote ante la costa española, pero consideró que merecía la pena arriesgarse y se limitó a recordar a la Fuerza H que permaneciera alerta.

El portaaviones británico HMS Ark Royal.

Al día siguiente, 13 de noviembre, los temores británicos se confirmaron cuando a las 05:06 de la mañana, el U-205 disparó tres torpedos contra el HMS Ark Royal. Ninguno impactó contra el buque, pero su destino estaba sellado. También en la mar se encontraba el U-81 de Friedrich Guggenberger, quien había recibido un informe de que la Fuerza H estaba regresando a Gibraltar.

El destructor Legion se sitúa junto al escorado portaaviones Ark Royal.

A las 15:40 horas, el operador de sonar a bordo del destructor HMS Legion detectó un sonido no identificado, pero asumió que se trataba de las hélices de un destructor cercano. Un minuto más tarde, el portaaviones HMS Ark Royal fue alcanzado en medio del casco por un torpedo entre los tanques de combustible y el almacén de bombas y justo debajo del puente. La explosión agitó todo el buque, arrojó al aire a los aviones torpederos cargados y mató a un marinero. Un agujero de 40 x 9 metros quedó abierto en el lado de estribor por debajo de la línea de flotación por un torpedo que se estimaba había atravesado la quilla y explotado en el lateral del sistema de protección. El impacto provocó la inundación de la sala de máquinas de estribor, la centralita principal, los tanques de combustible y más de 32 metros de la quilla de estribor del buque. El tren de propulsión de estribor quedó desbaratado, provocando que la mitad trasera del barco perdiera potencia mientras que las comunicaciones quedaban interrumpidas en todo el buque.

Otro punto de vista del portaaviones durante su agonía.

Inmediatamente después del impacto del torpedo, el Capitán Loben Maund ordenó detener los motores por completo, pero se vio obligado a enviar a un corredor a la sala de máquinas cuando se descubrió que las comunicaciones estaban cortadas. La inercia del buque ha ampliado el boquete en el casco, y para cuando el portaaviones logró detenerse había embarcado tanta agua que comenzó a escorarse a estribor, alcanzando una inclinación de 18º en 20 minutos. Teniendo en cuenta la inclinación del portaaviones así como el destino de otros portaaviones como el HMS Courageous y el HMS Glorious, que se habían hundido rápidamente con grandes pérdidas en vidas, Maund dio orden de abandonar el buque. La tripulación fue reunida en cubierta para decidir quién permanecería a bordo para salvar al buque mientras el destructor HMS Legion se situaba al lado para llevarse al resto; como resultado de esto, no se iniciaron medidas de control de daños exhaustivas hasta 49 minutos después de producirse el ataque. La inundación se extendió sin control, exacerbada por puertas y escotillas que se habían dejado abiertas durante la evacuación de las cubiertas inferiores.

La tripulación del HMS Ark Royal se agolpa en cubierta para ser trasladada al destructor HMS Legion.

El agua llegó a la sala de máquinas central, que comenzó a inundarse por debajo. Cuando las calderas quedaron ahogadas, se perdió la energía eléctrica en todo el barco; el Ark Royal no disponía de generadores diesel de respaldo. Alrededor de media hora después de la explosión, el portaaviones pareció estabilizarse. El Almirante Somerville, decidido a salvar al HMS Ark Royal, ordenó a las escuadrillas de control de daños que regresaran al portaaviones antes de llevar al acorazado HMS Malaya a Gibraltar para organizar los esfuerzos de salvamento. Los marineros lograron reencender una caldera, proporcionando energía a las bombas de agua. El destructor HMS Laforey se situó al lado para proporcionar energía y bombas de agua adicionales mientras aviones Swordfish procedentes de Gibraltar llegaban para reforzar las patrullas antisubmarinas.

Una de las últimas imágenes del Ark Royal antes de irse a pique.

El remolcador Thames llegó desde Gibraltar a las 20:00 horas de ayer y fijó un cable de remolque al HMS Ark Royal. Sin embargo, el buque estaba perdido. La inundación ha continuado extendiéndose, provocando que las 02:05 y las 02:30 horas de la madrugada de hoy, 14 de noviembre la escora ha alcanzado 20º de inclinación. Cuando se ha vuelto a dar la orden de “abandonen el barco” a las 04:00 horas, la inclinación del portaaviones superaba los 27º. A las 04:30, toda la dotación que permanecía aún en el Ark Royal ha sido evacuada al destructor Legion; con la excepción del marinero que ha perdido la vida en el momento del impacto del torpedo, los británicos no han lamentado víctimas. Los 1.487 oficiales y marineros del buque han sido transportados a Gibraltar. La escora ha alcanzado 45º antes de que el Ark Royal volcase y se hundiese a las 06:19 horas. Los testigos han informado que el portaaviones ha rodado a 90º donde ha permanecido durante tres minutos antes de invertirse. El Ark Royal se ha partido en dos, la proa se ha hundido en un par de minutos, seguida por la popa.

El victorioso Capitán de U-Boot Friedrich Guggenberger, en una fotografía obtenida el pasado mes de octubre.

El epílogo del hundimiento del HMS Ark Royal no puede ser peor para su capitán, Maund, quien va a ser sometido a investigación y seguramente tenga que enfrentarse a un consejo de guerra por negligencia al no haber constituido a su debido tiempo equipos de control de daños y no haberse asegurado que el buque se encontraba preparado para afrontar cualquier posible daño. Al Capitán Friedrich Guggenberger, por el contrario, le aguarda la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro con Hojas de Roble.

Es lebe der Kapitänleutnant Friedrich Guggenberger!
Sieg Heil, Viktoria!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

La Batalla del Convoy Duisburg - 09/11/1941.

Camaradas,

La Regia Marina italiana ha recibido hoy un duro golpe en el Mediterráneo. Gracias a su sistema de descifrado Ultra, nuestros enemigos han roto el código C38m italiano y sabido que un convoy del Eje se encontraba a punto de partir hacia Libia. La presencia del convoy la ha confirmado un avión Martin Maryland en vuelo de reconocimiento desde Malta. En consecuencia, los británicos han destacado a la Fuerza K, compuesta por tres cruceros ligeros y dos destructores con base en Malta, y le han ordenado salir a la mar e interceptar el convoy.

Destructor italiano Fulmine, hundido en la batalla.

El convoy del Eje compuesto por siete buques mercantes había partido protegido por la 3ª División de Bruno Brivonesi con los cruceros pesados Trieste y Trento y cuatro destructores. Al convoy lo conocen los italianos con el nombre Beta, mientras que los alemanes lo llaman Duisburg, debido a la presencia de un mercante alemán con ese nombre, y transporta 34.000 toneladas de material, incluidas 17.000 toneladas de combustible y 389 vehículos a motor que el Afrika Korps necesita con urgencia. Además de la 3ª División de Brivonesi, otros siete destructores proporcionan escolta a corta distancia. 64 aviones italianos (incluidos seis hidroaviones) y 8 aviones alemanes proporcionan una cobertura aérea constante día y noche.

A pesar de este formidable despliegue defensivo, los británicos se han aprovechado de las ventajas del radar (que los italianos no poseen) y han desatado su ataque al amparo de la noche. Conocedores de la posición y derrota del convoy gracias a Ultra, la Fuerza K británica ha establecido contacto de radar a 14 kilómetros de distancia y ha maniobrado sin ser vista hasta adoptar una posición de ataque perfecta (no sólo al contraluz de la luna, lo que quiere decir que la luz de la luna recorta la silueta del convoy, sino también esperando a que los grandes buques de guerra de Brivonesi se encontrasen en el extremo opuesto, a dieciséis kilómetros de distancia y con el convoy situado entre ellos y la Fuerza K.)

Ilustración propagandística británica en la que nuestros enemigos se ufanan de la facilidad con la que están destrozando los convoys que el Eje envía a través del Mediterráneo.  Menos lobos...

La acción resultante ha sido una carnicería. Los británicos han abierto fuego primero con los cañones en punto muerto a menos de tres kilómetros de distancia contra los tres destructores más cercanos de la escolta. Uno ha sido hundido, otro se ha retirado a toda máquina y el tercero ha tendido una cortina de humo e intentado plantar batalla. A continuación, los británicos han cañoneado con saña a los siete mercantes del convoy, que han sido destrozados antes de que Brivonesi pudiera acudir en su ayuda. El Almirante italiano ha perseguido a los atacantes, pero finalmente ha debido detener la persecución debido a su inferior velocidad.

Como consecuencia de esta acción, el Gran Almirante Raeder se ha visto obligado a informarle al Führer en los siguientes términos: "Hoy, el enemigo disfruta de una completa supremacía en el aire y en el mar en la zona de las rutas de transporte alemanas.  Los italianos no son capaces de lograr ninguna importante mejoría debido a la situación del combustible y a su propia impotencia operativa y táctica."

Viva l'Italia! Viva il Duce!
Vinceremo!

martes, 20 de septiembre de 2011

Torpedos tripulados italianos atacan con éxito Gibraltar – 20/09/1941.

Camaradas,

Durante la noche de ayer a hoy, los torpedos humanos italianos de la 10ª Flotilla MAS se han apuntado un gran éxito contra el puerto de Gibraltar justo cuando está a punto de cumplirse un año desde la primera intentona.

Un torpedo tripulado italiano SLC o maiale surca las aguas.  Sus dos tripulantes, provistos de equipo completo de hombre rana, parecen venidos de otro planeta.

En efecto, mientras los aviones de la Regia Aeronautica desarrollaban su particular campaña de bombardeo contra Gibraltar, la Regia Marina Italiana decidió colocar en escena sus medios de asalto, representados por los buceadores de combate y los torpedos de baja velocidad pertenecientes a la 10ª Flotilla MAS de la que ya hemos relatado algunas hazañas.

Funcionamiento de los maiali.

Maiale (cerdo en italiano) es el apodo que las tripulaciones italianas han dado al "Siluro a Lenta Corsa" (SLC) o "Torpedo a Baja Velocidad", un tipo especial de sumergible tripulado por dos hombres ranas que las fuerzas especiales de la Real Marina Italiana han desarrollado para infiltrarse en el interior de los puertos enemigos y atacar a los buques amarrados.

Aspecto de un SLC.

Por lo general, los SLC se encuentran encerrados en cilindros colocados en la cubierta de un submarino nodriza, en el interior del cual se encuentran los operadores. Para poner en el mar los SLC, el submarino se tiene que acercar los mas posible al puerto objetivo, teniendo en cuenta las dificultades naturales y los obstáculos tendidos por el enemigo.

Submarino italiano con dos maiale en el interior de sendos contenedores cilíndricos.

Una vez fuera del sumergible, los hombres sacan a SLC de los cilindros y comprueban que no hayan sufrido daños durante el viaje. Comprobado esto, proceden a toda velocidad hacia la embocadura del puerto, siguiendo las indicaciones de la brújula luminosa. Suele ser habitual elegir noches de luna nueva para evitar ser descubiertos por el enemigo.

Durante el acercamiento, los tripulantes mantienen la cabeza afuera del agua para orientarse y respirar aire natural; mientras se acercan al sector de vigilancia de las centinelas enemigas, reducen la velocidad y, en caso de peligro, el SLC realiza una rápida inmersión, desapareciendo bajo el agua.

Esquema de un maiale.

En la embocadura del puerto se encuentra casi siempre una red de protección. Para superarla el maiale busca un pasaje por debajo de tal red, si existe, o, en caso contrario, lo crea con el alza-red o la corta-red. Una vez en el interior del puerto, a baja velocidad y con media cabeza fuera del agua, el SLC se dirige hacia el objetivo asignado (un barco) hasta acercarse a unos 30 metros. Después se sumerge hasta debajo del barco.y a continuación emerge lentamente hasta tocar el casco del barco objetivo.

Aproximación final al objetivo.

Mientras el piloto controla el maiale, el otro hombre procede a fijar una cuerda entre las dos aletas que se encuentran en cada lado del casco. Una vez fijada la cuerda, se saca la cabeza del maiale, donde se encuentra la carga con 300 kilos de explosivo, y se une con la cuerda, ajustando el reloj de la explosión entre las siguientes dos horas y media.

Después de haber hecho todo esto, el SLC se aleja emergiendo lentamente, y regresa al submarino.

Tres intentos fallidos y éxito final.

La primera incursión contra Gibraltar fue planeada para el 24 de septiembre de 1940. El submarino nodriza Scire, especialmente modificado para colaborar en las misiones realizadas por la flotilla, abandonaba la base naval de La Spezia con la orden de trasladar hasta las proximidades del enclave británico tres torpedos tripulados o Maiali con sus respectivas tripulaciones.  Desgraciadamente para los componentes del equipo italiano, la incursión tuvo que ser anulada al saberse que los buques de la armada inglesa habían levado anclas poco antes de producirse la llegada del submarino a la zona de operaciones.

El Scire, 

Los contenedores cilíndricos del Scire, al mando del Capitano di Corvetta Junio Valerio Borghese, transportaron nuevamente en su interior tres Maiali destinados a ser botados frente a Algeciras el 30 de octubre de 1940. Como sucedió en la vez anterior, a través de la misión codificada como BG 2 tampoco se obtuvo ningún resultado positivo. En esta ocasión los Maiali hicieron honor a su nombre (cerdos), planteando a las tripulaciones un sinfín de problemas técnicos.

El Capitán Tesei desprendió la cabeza de guerra de su torpedo y abrió las válvulas con el propósito de provocar su hundimiento. En lugar de ello, el ingenio decidiría por su cuenta enfilar hacia la costa española para terminar embarrancado en la playa de La Línea. Posteriormente, Tesei y su segundo en la acción, el Sergente Pedretti, no tuvieron dificultades para regresar a Italia desde el territorio español.

Un SLC navega por debajo del agua.

En mayo de 1941, las aguas de Gibraltar albergaban la presencia del portaaviones HMS Ark Royal y los cruceros HMS Renown y HMS Sheffield, tres objetivos susceptibles de ser atacados por el personal de la 10ª Flotilla MAS. El 23 de mayo, el Scire partió de La Spezia con tres Maiali a bordo. Las tripulaciones no lo acompañaban, sino que aguardaban en Cádiz esperaban la llegada del submarino embarcados en el petrolero Fulgor, internado en España desde el comienzo de la guerra. Poco antes de iniciar la misión fueron trasladados en secreto al Scire.

Sin embargo, mientras se encontraban realizando la incursión descubrieron que toda la operación había sido organizada en balde, cuando comprobaron que los tres buques de guerra habían partido con rumbo al Atlántico para participar en la caza del Bismarck. Pese a ello trataron de dirigir su ataque contra un mercante, aunque sin éxito, debido a la recurrente aparición de problemas mecánicos. Tras el fracasado intento, las tripulaciones regresaron a Italia vía España.

El operador de un SLC coloca los explosivos bajo el casco de uno de los mercantes Aliados mientras el conductor aguarda.

La cuarta ha sido la vencida, y los torpedos italianos finalmente han logrado apuntarse un éxito en Gibraltar. Durante la noche de ayer a hoy, el Scire ha regresado a Gibraltar con un nuevo complemento de tres Maiale. En esta ocasión, los pilotos italianos han logrado atravesar las defensas del puerto y situar sus cargas bajo dos buques cisterna (Fiona Shell y Denbydale) y un buque de municiones (Durham). Los explosivos han detonado y los tres buques se han ido a pique, resultando además gravemente dañado por la explosión un gran buque mercante que permanecía amarrado en las inmediaciones. Después de hundir sus Maiale, los tres italianos han logrado llegar a Algeciras sin novedad. En breve regresarán a Italia y estarán listos para otra misión.

Viva l’Italia!
Vinceremo!