Diario de la Segunda Guerra Mundial desde el punto de vista de la Alemania Nacionalsocialista.
domingo, 14 de agosto de 2011
Polonia firma un pacto con el diablo – 14/08/1941.
sábado, 16 de octubre de 2010
Creación del Ghetto de Varsovia - 16/10/1940.
El establecimiento de “ghettos” judíos y la limitación de derechos de los judíos en elegir su lugar de residencia o desarrollar actividades económicas no es ninguna novedad. El comienzo de estos “reasentamientos” se remonta al siglo XI y han tenido lugar una y otra vez a lo largo de la Historia.
Después de muchas discusiones, negociaciones, visitas de campo y preparativos, se le presentó al Gobernador un plan. Finalmente hoy, el Gobernador Hans Frank ha dado las órdenes necesarias a todos los líderes locales y representantes de la ciudad de Varsovia para que se inicien los trabajos de reasentamiento y al Departamento de Reasentamiento que se haga cargo de la operación. Al mismo tiempo, ha emitido un Decreto (Decreto Núm. 40/50) referente al establecimiento de un distrito judío en Varsovia.
sábado, 2 de octubre de 2010
Planes del Führer para Polonia - 02/10/1940.
Bajo ninguna circunstancia debería el Gobierno General de Polonia convertirse en un área económica autosuficiente y uniforme capaz de producir todos o algunos de los artículos industriales que precise; debe constituir una reserva de mano de obra para que puede desempeñar para nosotros trabajos manuales (construcción de ladrillos, carreteras, etc). Por esto, será suficiente con que cada polaco del Gobierno General posea una pequeña huerta. No es necesaria la agricultura intensiva; el dinero que los polacos requieran deberán obtenerlo trabajando en Alemania. Al fin y al cabo, necesitaremos estos obreros baratos: sus bajos costes beneficiarán a todos los alemanes, a todos los trabajadores alemanes.
Por lo tanto, la existencia del Gobierno General reside en que exista una gran fuente de mano de obra para que cada año pueda afluir al Reich un gran contingente de mano de obra. Naturalmente, no debemos mezclarnos con sangre polaca, por lo que sería adecuado que junto a los agricultores polacos masculinos vengan al Reich agricultoras polacas femeninas. Lo que hagan los polacos entre ellos en los campos de trabajo no es de nuestra incumbencia. Ningún fanático protestante deberá interferir en estas cosas.
Por nuestra parte debemos ser implacables a la hora de impedir el surgimiento de “maestros polacos”; donde quiera que sean encontrados, deben, por muy duro que pueda sonar , ser eliminados. Los polacos sólo pueden tener un amo, y éste es el alemán. Dos amos no pueden y no deben coexistir uno al lado de otro, por lo tanto todos los representantes de la inteligencia polaca deberían ser eliminados. Esto puede sonar duro, pero así son las leyes de la vida.
sábado, 29 de mayo de 2010
Pírrico éxito aliado en Narvik - 29/05/1940.
jueves, 11 de febrero de 2010
Informe sobre las atrocidades polacas – 10/02/1940.
Que el Sarajevo de este conflicto hayan sido Polonia o Danzig no deja de ser más que un cuento de niños. El auténtico Sarajevo de esta guerra ha sido, y digámoslo bien alto, el dinero, el comercio y el miedo a que una nueva potencia dispute la competencia a los que han venido dominando el globo. En resumidas cuentas: el culpable de esta guerra ha sido el capitalismo.
jueves, 8 de octubre de 2009
Ante el Reichstag - 6/10/1939.
El Führer retornó victorioso a Berlín desde Polonia y el pasado 6 de octubre se presentó ante el Reichstag. Durante su discurso, el Führer una vez más tendió su mano abierta y rebosante de paz a las democracias, empecinadas en mantener el estado de guerra aun cuando ya no hay motivo para continuarla. Así es como fue recibido:

"Consulta" a mano alzada en el Reichstag sobre la aprobación de la gestión del Führer de la "cuestión polaca".
Somos conscientes de que ante semejante muestra de apoyo unánime por parte de un Parlamento legalmente constituido muchas voces se alzarán, especialmente desde el “frente” de las plutocracias, acerca de lo que para ellos debe constituir un flagrante atentado contra las libertades del pueblo germano y la conculcación de los inalienables derechos de sufragio universal de que toda nación civilizada debería gozar. ¿Cómo puede ser que ni la más leve oposición se haya hecho notar entre los representantes de una nación compuesta por más de 70 millones de ciudadanos?
Quizás debamos dejar de lado el hecho de que la trascendencia del momento pudiera ser de por sí razón suficiente para motivar una reacción tan generalizada. Así como Alemania entera se ha hecho gozoso eco de los últimos éxitos militares y políticos, seguramente tampoco se alzara ninguna voz protestante en el archidemocrático pueblo de Estados Unidos cuando sus atletas se colgaron las medallas en nuestras Olimpiadas. En ambos casos cabe posible considerar al evento en cuestión como plenamente satisfactorio a nivel nacional.
Pero en fin, es cierto, sí, que el gobierno nacionalsocialista, aun consiguiendo altos porcentajes de voto en las elecciones a las que se presentó, tampoco puede decirse que obtuviera un apoyo unánime, de lo cual cabría inferir que sus decisiones y actuaciones tampoco tendrían porqué ser secundadas hoy por la totalidad de sus ciudadanos.
Lo que subyace detrás es un problema de concepto en el que las democracias tienden a incurrir respecto a sus obligaciones para con el Estado. Porque, aun reconociendo que pudieran quedar alemanes hoy que no apoyasen las medidas que el gobierno del Reich ha debido adoptar para resolver sus conflictos fronterizos, lo que un gobierno enfrentado a la grave hora del destino no puede hacer es someterse a las variables voluntades del populacho.
Este problema se fundamenta en varios puntos, siendo uno de los más importantes la naturaleza cíclica de las democracias. En efecto, los proyectos que cada partido presenta a la ciudadanía sólo pueden circunscribirse a los escasos años en los que dura su legislatura. Al término de esos cuatro años, el partido democráticamente elegido deberá entregar el poder y someterlo a sufragio. Imaginémonos que, por algún loco casual, en la Alemania de hoy perviviera todavía el régimen democrático de la República de Weimar y que por un todavía más loco casual en unas hipotéticas elecciones de octubre de 1939 ganase la oposición al NSDAP, obligando al pueblo alemán a firmar una nueva deshonrosa capitulación.

Durante el discurso.
El ejemplo expuesto puede estar fuera de lugar en cuanto que una situación de emergencia nacional tal que una guerra bien podría constituir una excepción que interrumpiera dichos ciclos, incluso en la más tradicional de las democracias y como ya ha sucedido otras veces. Pero este mismo argumento puede aplicarse igualmente a cualquier gobierno democrático en paz. ¿Qué sucede cuando un partido político alcanza el poder en un sistema democrático? Pues que va a pretender perpetuarse en él. ¿Y cómo puede conseguir esto? Con una escala de valores como la que impera en las democracias capitalistas, de un solo modo: mejorando los balances económicos de la nación en el plazo de cuatro años. Esto implica que, durante su legislatura, las miras de un gobierno van a estar centradas única y exclusivamente en la situación económica de su país al cabo de cuatro años, el aumento del PIB, las exportaciones, la producción y la disminución del paro. Sus previsiones, sus medidas, sus esfuerzos, todo, no van a ir más allá de este objetivo. ¿Qué gobernante democrático se atrevería hoy a proponer seis años de austeridad con vistas a obtener frutos al cabo del séptimo año? Lo más probable es que el principal partido de la oposición fuera el que se llevara los laureles tras haberse hecho con el poder tras los cuatro primeros años de contención de gastos.
Esto arroja una lectura inquietante ante problemas que quizás en el futuro deban afrontar las naciones, como la progresiva degradación de sus sistemas productivos, la existencia de activos tóxicos en sus sistemas bancarios, detectables únicamente a largo plazo, el cambio climático, etc, problemas todos que requieren de una previsión y una actuación a largo plazo y que los sistemas democráticos capitalistas, tal y como se hallan constituidos hoy, no están en condiciones de afrontar.
Ante esta situación, nuestro Estado de Derecho se erige en una alternativa que no puede menos que inquietar a las Democracias en tanto que pone en duda el sentido de su propia existencia. Nosotros estamos convencidos que los gobernantes pueden, bien, ser políticos, pero no sólo deben ser políticos. ¿Acaso Platón habló de un sistema de partidos en su República? No, platón habló de filósofos, de hombres de oro nacidos y preparados especialmente para gobernar. Entonces, ¿cómo puede ser que un pusilánime sin educación cuyo único mérito en la vida haya sido haber contraído las amistades adecuadas llegue a convertirse en Ministro de una nación o, peor aún, en su Presidente o Canciller?
Reflexiones estas que dejaremos en el aire por el momento. Lo último que se desea recordar a las voces que sin duda se alzarán a raíz del regreso de nuestro Führer y su comparecencia ante el Reichstag es que, a pesar de todo lo que puedan decirnos, Alemania continúa y continuará más unida que nunca.
Siebzig Millionen, ein Schlag!
miércoles, 7 de octubre de 2009
Desfile de Victoria en Varsovia - 5/10/1939.
Los últimos días han sido jornadas de gran ajetreo que han mantenido al que aquí escribe demasiado ocupado en los asuntos de guerra, pero finalmente podemos volver a encaramarnos a nuestro estrado y proclamar con voz alta y clara: ¡la victoria es nuestra!
Algunas horas antes de que los combates cesaran por completo, el pasado 5 de octubre, se celebró el desfile de la victoria presidido por el mismísimo Führer del Reich alemán Adolf Hitler, quien no ha querido dejar de estar junto a sus soldados en estos felicísimos momentos.

Presidiendo el desfile.

El poder de la Wehrmacht ante su Führer.
Führer befiehl, wir folgen! Alle sagen Ja!

Varsovia saluda a los libertadores.
Sieg Heil!
Kameraden, die Rotfront und Reaktion erschossen, marschieren im Geist in unseren Reihen mit!
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Victoria en Varsovia - 30/09/1939.
Firma de la capitulación de Varsovia.
Armas y municiones rendidas en el centro de Varsovia.
Por cientos de millares se cuentan los prisioneros polacos.
lunes, 28 de septiembre de 2009
La caída de Varsovia - 28/09/1939.
¡Varsovia ha caído! Ayer se acordó el alto el fuego y se espera que el comandante polaco de las fuerzas armadas en Varsovia General Tadeusz Kutrzeba firme hoy la capitulación.
El asalto general comenzó en las primeras horas del 26 de septiembre. Las fuerzas alemanas hubieron de luchar valerosamente calle por calle y casa contra un enemigo que había decidido emboscarse cual alimaña entre las ruinas de su capital, destruida por la más insensata de las obcecaciones. Fue una lucha difícil plagada de muestras de empeño y valor durante la cual la Wehrmacht ha escrito algunas de las mejores páginas de la historia militar y que se ha visto culminada con la feliz victoria.

La Wehrmacht (y las Waffen SS) en las calles de Varsovia.
Roguemos sea éste el comienzo de una larga época de paz y prosperidad en Europa.
Sieg heil!
viernes, 25 de septiembre de 2009
Parte de guerra - 25/09/1939.
La Luftwaffe sobre Varsovia.Que no digan que no fueron avisados. Que no se quejen por que no se les hayan ofrecido alternativas. Que no se lamenten por los sufrimientos que pudieron haber evitado. En resumidas cuentas, que no duden de la clemencia del Reich. Porque mil y un veces fueron aconsejados, advertidos y mil y un veces rechazaron la paz. Pero el eslavo es así, terco como un buey. A pesar de que sus cabezas de gobierno y de ejército los hayan abandonado a su suerte en una lucha sin esperanza, a pesar de haber sido traicionados por sus mal llamados “aliados”, a pesar de encontrarse completamente rodeados por fuerzas superiores, a pesar de todo ello, la guarnición de Varsovia ha decidido mantenerse sobre las armas.

Por eso, tras varios días de cerco y ofertas rechazadas de capitulación, la Luftwaffe ha iniciado el asalto final contra Varsovia. Más de mil bombarderos en sucesivas oleadas están martilleando sin descanso las defensas de la capital polaca en los prolegómenos del que será el ataque final por tierra. Que Dios se apiade de los justos.
Der Sturm bricht los!
martes, 22 de septiembre de 2009
Desfile conjunto en Brest Litovsk - 22/09/1939.
Desde que hace casi tres años se constituyera el Pacto Anti-Kommitern, pocos daban crédito a los contactos diplomáticos que el Reich había venido estableciendo con la Unión Soviética durante los últimos tiempos y que quedaron definitivamente cristalizados el pasado mes de agosto con la firma del Pacto de No Agresión entre ambas potencias.
Lejos de contentar a esas lenguas viperinas que presagiaban tan funestos augurios, el Reich ha sentado hoy un ejemplo de diplomacia y buena voluntad ante el mundo mediante la cesión de parte del territorio conquistado en Polonia a la Unión Soviética. Con ello ha fortalecido los lazos de unión con su aliado y alejado cualquier duda que pudiera quedarle respecto a nuestra sincera disposición hacia la paz. Si el Reich está dispuesto a interponer entre su frontera y la soviética un “colchón” polaco de varios cientos de kilómetros, ¿cómo podría estar en nuestros planes la agresión al Imperio de Stalin?. Si bien es cierto que el régimen comunista no ha sido nunca "cercano" a nuestros ideales, no es menos cierto que las relaciones entre dos naciones civilizadas deben ser llevadas con la mayor prudencia e inteligencia posibles. Ojalá sean las plutocracias capaces de seguir el ejemplo del Reich, que no ha renunciado en ceder territorio conquistado con un alto tributo en sangre. Por mucho menos de lo que hemos cedido a la Unión Soviética nos habríamos conformado. Sumamente vergonzoso nos parecería que Alemania consiguiera mantener la paz con la Rusia de Stalin y fracasara en hacer lo propio con Francia e Inglaterra.
Así, tras el encuentro amistoso de hace unos días, los ejércitos alemán y soviético han celebrado hoy un desfile conjunto en Brest-Litovsk con el que se ha rendido homenaje a la retirada alemana y consiguiente cesión de la ciudad a la autoridad soviética, lo que nos ha proporcionado algunas imágenes insólitas. Qué extraños se nos hacen ya esos campos de batalla de España en los que, hasta hace apenas unas semanas, esas mismas armas que hoy han desfilado a la par se batieran en sangriento duelo.
Palco de autoridades germano-soviético.
El General de Brigada soviético Semyon Krivoshein (derecha) felicitó al Mayor General Heinz Guderian (centro) por las victorias y le ofreció recibirles "en Moscú después de la victoria sobre el Reino Unido".

Homenaje a la bandera.
Sieg heil!lunes, 21 de septiembre de 2009
Las ratas abandonan el barco - 21/09/1939.
Se ha confirmado la noticia de que el Primer Ministro polaco Ignacy Mościcki y el Comandante en Jefe de las fuerzas armadas polacas, Mariscal Edward Rydz-Śmigły, han abandonado el país. Tan increíble como cierto, las máximas autoridades de Polonia han dejado a su nación en la estacada durante uno de los momentos más claves en su Historia y, en lugar de intentar negociar una paz honrosa u oponer una heroica defensa a ultranza, no se les ha ocurrido otra cosa que poner pies en polvorosa, descabezando al gobierno y ejército polacos. A su llegada a Rumanía el pasado 18 de septiembre como simples inmigrantes ilegales en busca de asilo, ambos fueron puestos de inmediato bajo arresto.
No esperábamos semejante acto de cobardía, especialmente de un hombre como el Mariscal, "el primer polaco después del presidente", como hacía llamarse. En verdad nos gustaría saber en este caso quién ha tenido el honor de ser el primero y ha corrido detrás del otro. Bromas aparte, es cierto que si bien lo del pusilánime Ignacy, incapaz de aceptar nunca ninguna de las generosas propuestas que le hiciera nuestro Führer a fin de resolver el asunto del Corredor, no nos sorprende demasiado, lo que sí nos parece increíble es que el Mariscal se haya atrevido a pasar por alto las obligaciones de un líder militar de alto rango que de forma inextricable unen su destino al de sus tropas. El abandono del campo de batalla no tiene otro calificativo que la cobarde deserción. Más le habría valido al Mariscal haber tomado el ejemplo de los mariscales alemanes y prusianos, a ninguno de los cuales se le conoce haber sobrevivido nunca la derrota de su ejército, habiéndose sabido comportar siempre como fieles capitanes de navío que permanecen impertérritos en sus puestos sobre el puente de mando mientras sus buques se van a pique.
No deja de resultar irónico el gesto típico que exhibe el Mariscal en la fotografía aneja a este párrafo. Dentro la tradición polaca, el saludo militar se efectúa llevando sólo dos dedos a la visera en lugar de la palma entera, como suele ser habitual. Pues bien, cada uno de esos dos dedos simbolizan "Patria" y "Honor", precisamente las dos virtudes que el Mariscal y el Primer Ministro, el Primer Ministro y el Mariscal, han dejado tiradas por los suelos.
Los alemanes nos condolemos por la deshonra en que sus dirigentes han hecho incurrir al ejército y al pueblo polacos. Quizás debamos agradecérselo al fin y al cabo, puesto que tal vez haya sido por su cobardía y su incompetencia por lo que el éxito de nuestras armas esté siendo total. De cualquier modo, esta clase de gestos ponen en relieve las palabras del Führer respecto a la enorme falacia que constituye la nación polaca como tal, dado que al parecer ni siquiera las propias cabezas de su Estado y de su Ejército son capaces de dar la cara por ella.
Sea como sea, nuestro espíritu no ha desfallecer. Nosotros permaneceremos fieles siempre a nuestros principios y a nuestros ideales y continuaremos adelante en la lucha, como desde el primer día.
Meine Ehre heißt Treue!
sábado, 19 de septiembre de 2009
Anexión de Danzig - 19/09/1939.
Hoy es un gran día para el Reich. Un día de alegría inmensa que culmina el camino de liberación que Alemania inició en enero de 1933, cuando comenzara a vislumbrarse la luz al final del túnel. Un día en el que las atrocidades cometidas en Versalles quedan atrás, como el vago recuerdo de una pesadilla después de una mala noche. Un día en que al fin ya no es una locura pensar que todos los alemanes puedan estar bajo una misma bandera. Un día en el que se abre el paso a una nueva era de verdad, justicia y paz. El día en el que el Führer de Alemania Adolf Hitler entró en Danzig aclamado en loor de multitudes y el día en que la Ciudad “Libre” de Danzig fue incorporada al Reich.
Una imagen vale más que mil palabras, se dice. Por esto, hoy no escribiré más y os dejaré disfrutar con el documento de la victoria:
Danzig se engalana para recibir al Hombre.
Danzig grüßt seinen Führer!
Lo que veía el ojo del Führer.
Ídolo de masas.
Durante el ya histórico discurso del 19 de septiembre de 1939.
Es lebe Freier Danzig!
viernes, 18 de septiembre de 2009
Encuentro en Brest Litovsk - 18/09/1939.
El mundo entero ha contenido el aliento hoy al saber del encuentro entre la Wehrmacht y el Ejército Rojo en Brest Litovsk. Ante las crecientes muestras de hostilidad polacas y las constantes violaciones del espacio aéreo y terrestre soviético por parte de unidades militares de dicho país, la Unión Soviética se vio obligada ayer a emprender la ocupación preventiva de los territorios inmediatamente cercanos a su frontera a fin de prevenir nuevos atentados contra su seguridad nacional.
Así, apenas veinticuatro horas después del inicio de las hostilidades y tras un fulgurante avance que no puede atribuirse sino al enorme desgaste sufrido por el ejército polaco a manos de nuestras fuerzas, los ejércitos soviético y alemán se han dado la mano en Brest Litovsk. Y esto no sin que antes tuviera que reducir la Wehrmacht cierta oposición polaca, todo sea dicho.
Frotábanse ya las manos las plutocracias occidentales en su convencimiento de que, a pesar del pacto de amistad vigente, el encuentro entre dos potencias antagonistas como la nacionalsocialista y la soviética no podía degenerar en otra cosa que en un enfrentamiento armado en el que ambas acabarían desangrándose. Para su desconsuelo, el Reich ha cumplido fielmente los términos de su pacto y ha considerado al Ejército Rojo como lo que es: las fuerzas armadas de una potencia relevante en el escenario europeo con la que el Reich tiene establecidos poderosos vínculos de colaboración y amistad. Y de hecho, las muestras de sincera amistad entre ambas naciones han sido la tónica dominante en el encuentro.

Soldados alemanes y soviéticos se saludan ante un T-34.

Amigos compartiendo un cigarrillo.
Las democracias tiemblan ante la perspectiva de una Europa en la que sus dos grandes Némesis caminen en la misma dirección, contraria a la suya.
Freundschaft für immer zwischen Deustches Reich und Russland!
miércoles, 16 de septiembre de 2009
Parte de guerra - 16/09/1939.
El avance de los ejércitos alemanes en Polonia prosigue infatigable. Las ciudades de Radom y Gydnia han caído en nuestras manos tras los combates de los últimos días mientras en el sector de Kutno una contraofensiva polaca está siendo repelida con cuantiosas pérdidas. Así mismo, desde el frente se nos comunica que el cerco en torno a Varsovia se ha cerrado durante las últimas horas. Los prisioneros capturados se elevan a los centenares de miles.
La Wehrmacht: un ejército de paz.
En verdad que los alemanes, y el Führer como representante custodio de todos nosotros, no podemos menos que lamentarnos por el extremo al que han llegado las cosas. Nunca jamás deseó el pueblo alemán que la solución a la cuestión del corredor tuviese que pasar por una guerra. Nuestra voluntad ha sido siempre de diálogo amistoso, tal y como ha demostrado siempre el Führer con Polonia y con el resto de naciones con las que ha debido resolver ineludibles conflictos territoriales.

1935: El Führer asiste al Funeral de Estado de Su Excelencia Józef Piłsudski.
Que a todas las naciones del mundo les quede clara la voluntad de paz de Alemania y del Führer así como su deseo de terminar cuanto antes con esta guerra insensata que no comenzó sino con una no menos insensata agresión no provocada. No muy atrás queda la excelente relación que el Führer mantuvo con Józef Pilsudski, el más noble de los polacos y al que Dios tenga en su gloria. Ojalá su sucesor y sus actuales homónimos francés e inglés hubieran sabido estar a su altura. Y quién sabe; quizás todavía estén a tiempo, puesto que todavía hoy Alemania les tiende su mano rebosante de paz.
Es liebe Friede!



















