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sábado, 25 de junio de 2011

El T-34 desafía a los Panzer - 25/06/1941.

El amenazador aspecto del T-34.

Camaradas,

Los campos de batalla de la Guerra Civil Española se convirtieron en el "laboratorio" de las potencias que deseaban poner a prueba sus nuevas armas.  La oportunidad que se les brindó fue única y las conclusiones que extrajeron de dicha experiencia, muchas y valiosas.

Tanques BT-5  soviéticos destruidos durante la Batalla del Ebro.  Las tripulaciones se quejaron de la escasa protección de su blindaje y de la tendencia del vehículo a incendiarse cuando era alcanzado.

La Unión Soviética fue una de las potencias que enviaron al campo de pruebas de España sus nuevos ingenios bélicos.  La experiencia les resultó provechosa, y el Ejército Rojo regresó de España con lecciones diversas acerca del uso de las fuerzas blindadas empleadas por el bando republicano: por un lado el armamento usado por sus tanques BT y T-26 era bueno y hasta llegó a ser envidiado por la sección blindada de la Legión Condor, pero el blindaje era sumamente deficiente, carne de cañón de los cañones de 37 mm Pak 36 alemanes.  Las experiencias del oscuro conflicto Soviético-Japonés de Khalkhin Gol en las fronteras de Manchuria y Siberia entre 1938 y 1939 recalcaron la poca protección de esas unidades, además de su tenebrosa tendencia a sufrir incendios internos.

Después de una serie de propuestas en las cuales se buscaba resolver esos problemas y aprovechar los datos obtenidos en colaboración con la misma Alemania en el desarrollo de vehículos blindados, los prototipos del vehículo blindado que vendría a subsanar esas deficiencias fueron terminados en 1940.  Se le designo T-34 para conmemorar el año de 1934, que fue cuando se emitieron los decretos que hicieron que la fuerza acorazada soviética se expandiera.

"Radiografía" de un T-34.

Características del T-34.

El diseño del T-34 es innovador en diversos aspectos, su propulsión se basa en motor que incluía un motor diesel de aluminio que evitaba los incendios por combustible.  El armamento principal es un cañón de 76,2 mm (mas adelante substituido por el mas eficaz F-34), cañón sumamente versátil ya que puede disparar munición antitanque y de fragmentación.  Por su cañón, se le conoce también como T-34/76.  La suspensión elegida es una variante de la usada por los tanques Christie, lo que permite una gran velocidad a campo través.  Además, el ancho de las orugas permite que el T-34 pueda atravesar lugares en los que otros tanques simplemente se atascan.  Al estar dotado de transmisión trasera, deja libre espacio suficiente para que el tanque cuente con una silueta más baja que diseños comparables en occidente.

Partes de un T-34 modelo 1940.

Alzado, planta, perfil izquierdo y perfil derecho de un T-34 modelo 1940.

Un detalle interesante del T-34 es el empleo de blindaje inclinado a fin de lograr mayor protección sin tener que aumentar físicamente el grosor de acero requerido.




Detalle de la inclinación de las planchas de blindaje del T-34.

Para calcular el nivel de protección del blindaje inclinado, se puede usar la siguiente formula :

Protección (P) = Blindaje (b) / Sin (ángulo de inclinación (a))

Problema de trigonometría típico en las escuelas soviéticas: ¿Cuál es la distancia que un proyectil deberá atravesar si incide con un ángulo "a" contra una plancha de blindaje de "b" milímetros de espesor?

De ese modo el blindaje frontal, al tener un grosor de 45 – 47 mm de espesor pero una inclinación de 30 grados, posee el equivalente aproximado de ¡94mm de blindaje!. (Otras fuentes lo ubican por encima de 110 mm, mientras que una evaluación inglesa lo reduce a 75mm; se ha usado esta fórmula por aportar los datos mas cercanos al promedio).

Blindaje equivalente en función del grosor de las planchas y su inclinación.  Los datos sobre espesor de blindaje varían de una fuente a otra.  Además, la experiencia en el campo de batalla y las “mejoras” que cada fábrica individual incorpora hacen también variar estos valores, que deben de tomarse como datos aproximados.

Este blindaje es muy superior al de sus oponentes, por ejemplo, el Panzer III modelos H y J, tienen planchas de 50 mm de blindaje frontal y el J planchas agregadas de 20 mm, pero al estar prácticamente en forma vertical, están en desventaja frente al T-34.  Además, su armamento de 37 mm no es mucho más efectivo que los garbanzos ante el blindaje del T-34.  El nuevo modelo de cañón de 50 mm KwK 38 con que se ha dotado a algunos Panzer III es ligeramente mejor, pero en la práctica se ha seguido revelando insuficiente.

El Panzer IV no lo tiene mucho mejor.  Su blindaje en los modelos anteriores al H, disponen 50 mm de placa base en el frente y al igual que el Panzer III en inclinación vertical.  Sus cañones de 75 mm L24 cortos están diseñados para disparar munición de alto explosivo (Sprenggranaten) más propia para el apoyo, aunque también podían usar la K,Gr.rot.Pz. perforante y la Gr.38 HL (tipo carga hueca), ambas capaces en teoría de dañar al T-34 en sus versiones mejoradas a distancias de combate.  El problema es que se necesita una tripulación muy bien entrenada para disparar esas municiones con precisión, debido a sus bajas velocidades iniciales de disparo.  Los tanques ligeros Panzer II y Panzer I , así como los Panzer 38(t) son mucho más débiles en todo aspecto y el T-34 directamente los apabulla.

El T-34 en las fuerzas blindadas soviéticas.

Un grupo de T-34s recién salidos de la fábrica aguardan su traslado por ferrocarril hasta el frente.

Cuando comenzó la Operación Barbarroja el 22 de junio, la producción de T-34 había alcanzado los 1.225 tanques. Sin embargo, tan sólo 967 han sido entregados a las unidades. El resto se encuentran todavía en la fábrica o en tránsito hacia unidades y escuelas de entrenamiento. En 1941, el Ejército Rojo se encuentra en plena reorganización de sus unidades acorazadas como respuesta al éxito de las divisiones Panzer.

En agosto de 1940 los soviéticos formaron nueve cuerpos mecanizados masivos y en abril de 1941 decidieron tener constituidos otros 21 para el final de 1942. Estos Cuerpos Mecanizados no eran otra cosa que unas gigantescas y torpes formaciones del tamaño aproximado de un Grupo Panzer alemán con un contingente teórico de 1.031 tanques organizados en torno a dos divisiones de tanques y una motorizada. Tan sólo cinco de estos nuevos cuerpos han recibido un número significativo de los nuevos tanques pesados T-34 y KV en el momento en que la guerra en el este ha estallado. Dos cuerpos, el 4º Cuerpo Mecanizado del Distrito Militar Especial de Kiev y el 6º Cuerpo Mecanizado del Distrito Militar Especial Occidental han recibido la mitad de estos tanques. Otros tres cuerpos mecanizados, el 3º, 8º y 15º han recibido más de 100 nuevos tanques KV y T-34.

La evolución hasta el T-34: A-8 (BT-7 modelo M), A-20, T-34 modelo 1940 y T-34 modelo 1941.

El 22 de junio de 1941, los cuerpos mecanizados soviéticos se encuentran equipados con 19.221 tanques, siendo la inmensa mayoría los anticuados tanques ligeros T-26 y BT. Resulta muy significativo el dato de que la Wehrmacht ha invadido la Unión Soviética con tan sólo 3.350 de los 5.640 Panzer con que cuenta.

Sin embargo, estas cifras ocultan los graves problemas de que adolece la fuerza blindada soviética. Los tanques basados en tecnología de primeros de los años 30 no tienen una gran durabilidad. De media, los tanques soviéticos de la generación T-26 y BT tienen una esperanza de vida de unas 100 horas, después de las cuales necesitan ser sometidos a importantes revisiones que incluyen un reemplazo completo de motor. El gigantesco arsenal de tanques soviéticos se encuentra en un lamentable estado de reparación en 1941, con un 29 por ciento de sus máquinas que requieren ser revisadas y hasta un 44 por ciento que directamente necesitan ser reconstruidas. Como consecuencia, los tanques soviéticos son muy poco funcionales y rápidamente caen averiados después de unas pocas jornadas de combate.

El interior de un T-34 desde el punto de vista del conductor.  El T-34 tiene pocas florituras y hace uso de controles de dirección elementales.  Las dos botellas de aire comprimido en la parte delantera son para ayudar a arrancar el motor en clima frío.

Los nuevos tanques KV y T-34 son sin duda un impresionante complemento para los cuerpos mecanizados soviéticos, pero incluso en este punto tienen problemas nuestros enemigos. Debido a la incompetente gestión del Mariscal K. Kulik, la producción de municiones para los nuevos cañones de tanque de 76,2 mm ha sido retrasada, de modo que cuando la Operación Barbarroja ha comenzado tan sólo están disponibles alrededor del 12 por ciento de los proyectiles requeridos. En consecuencia, la mayoría de los tanques T-34 han entrado en acción sin proyectiles perforantes, contando tan sólo con proyectiles de alto explosivo, mientras que muchos tanques ni siquiera disponen de una carga completa de municiones. Los dos tipos de tanque son nuevos y no están probados, habiéndose revelado en seguida importantes problemas técnicos relacionados con su embrague y cambio de marchas. La precipitación a la hora de producir cada vez más y más tanques ha supuesto que los soviéticos no se han preocupado de las piezas de repuesto, de modo que la mayoría de unidades tienen demasiado pocas y muy pocos si acaso algún vehículo de recuperación Voroshilovets.

T-34s en marcha.

Además de los problemas técnicos con los propios tanques, los cuerpos mecanizados distan mucho de estar listos. El único cuerpo que ha llevado a cabo maniobras a gran escala es el 4º Cuerpo Mecanizado, que llevó una serie de ejercicios especiales entre agosto y octubre de 1940 para examinar la organización y tácticas de los nuevos cuerpos. En abril de 1941, una de sus experimentadas divisiones, la 10ª, fue transferida para constituir el núcleo del nuevo 15º Cuerpo Mecanizado y hubo de ser creada una nueva división, la 32ª.

Por otro lado, las purgas de Stalin se han llevado por delante a tantos oficiales que los cuerpos tan sólo disponen entre el 45 y 55 por ciento de su complemento. El Ejército Rojo se encuentra tan necesitado de comandantes de cuerpo que su plantel incluye a N. V. Feklenko en al frente del 19º, quien demostró ser un completo desastre como comandante de cuerpo de fusileros en el conflicto soviético-japonés de Khalkin Gol y I. N. Khabarov al mando del 17º, quien ha sido sometido a consejo de guerra por su actuación en Finlandia en 1940. Los nuevos comandantes de cuerpo son por lo general más jóvenes y mucho menos experimentados que sus homólogos alemanes; los comandantes soviéticos tienen principalmente en torno a cuarenta años y en tiempos menos caóticos no habrían pasado de comandantes de división. La situación es todavía peor en el caso de los suboficiales: tan sólo hay entre el 19 y el 36 por ciento del número necesario. Para rematar la situación, el T-34 es una máquina tan nueva que muchas dotaciones de tanques soviéticas han tenido su primer contacto con él tan sólo unos pocos días antes del comienzo de la Operación Barbarroja. Alrededor de un cuarto de las tropas han sido reclutadas en primavera y no han recibido entrenamiento militar de ningún tipo. La mayoría de los comandantes soviéticos se pueden considerar afortunados si sus conductores de T-34 han recibido entre tres y cinco horas de instrucción.

El T-34 en la Operación Barbarroja.

Un final demasiado habitual para dos T-34, modelo 1940 en primer plano y modelo 1941 en segundo.  Han quedado atascados en una marisma por la ineptitud de sus tripulaciones.

Los alemanes se han comenzado a encontrar con los tanques soviéticos T-34 desde el primer día de la campaña. Su aparición ha supuesto un gran trauma para la infantería alemana, puesto que sus proyectiles antitanque de 37 mm simplemente rebotaban contra su espeso blindaje a distancias mayores de 300 metros. En el sector del Grupo de Ejércitos Centro, con el Tercer Panzergruppe de Hoth ha avanzado hacia Minsk y pasado por delante de los aletargados cuerpos mecanizados soviéticos. El 6º Cuerpo Mecanizado del General M. G. Khatskilevich, la más poderosa formación blindada en Bielorrusia con 238 T-34s y 114 KVs, no ha comenzado a moverse hasta el atardecer de ayer 24 de junio, cuando atacó a las formaciones de infantería del XX Cuerpo de Ejército que seguían el avance de los Panzer al oeste de Grodno. La infantería alemana ha gastado rápidamente su munición tratando de rechazar los incesantes ataques de los T-34s y KVs, pero finalmente han sido los ataques de los bombarderos en picado Ju-87 Stuka los que han dislocado el ataque soviético, matando al propio Khatskilevich.

Al norte, cerca de la capital lituana de Vilna, el 3º Cuerpo Mecanizado del General A. V. Kurkin disponía de 109 tanques T-34 y KV. Su 5ª División de Tanques intentó detener el avance de la 7ª División Panzer en los puentes Alitus sobre el río Nieman el propio 22 de junio. Los T-34 eran claramente muy superiores a los tanques alemanes PzKpfw 38(t), pero la 5ª División de Tanques ha sido finalmente rechazada tras resultar diezmada por los ataque aéreos alemanes. Un contraataque que los soviéticos habían planeado llevar a cabo cerca de Rasienai al día siguiente nunca se materializó debido a la velocidad del avance alemán, que los dejó atrás.

Un T-34 modelo 1941 recién salido de la fábrica abandonado en Ucrania.  El modelo 1941 está dotado con el cañón mejorado de 76,2 mm F34.  Este vehículo en particular está dotado con una de las nuevas torretas fundidas que han entrado en producción poco antes del comienzo de Barbarroja.

El 24 de junio, la superviviente 2ª División de Tanques atacó a la 6ª División Panzer, inflingiéndole algunas pérdidas, pero la escasez de combustible y municiones le impidió explotar su éxito más allá. Las batallas de tanques se prolongarían aún durante algunos horas, hasta que al llegar el día de hoy, pocos de los T-34s del 3º Cuerpo Mecanizado continúan operativos.

La mayoría de los primeros encuentros con los tanques T-34 no han sido duelos tanque contra tanque, sino que han tenido lugar con cañones remolcados de 37 mm pertenecientes a las unidades Panzerjäger de las divisiones de infantería. Los informes de la infantería alemana permiten hacerse una idea del pavor que les han ocasionado sus primeros encuentros con el T-34: “Un tipo de tanque completamente desconocido apareció ante nosotros. Abrimos fuego de inmediato, pero el blindaje no pudo ser perforado hasta que la distancia se redujo a 100 metros. Los proyectiles perforantes se clavaban en el blindaje como alfileres a 200 metros.” Otro informe rezaba así: “Media docena de cañones antitanque han disparado contra el T-34 en lo que se ha asemejado a una tamborrada. Pero el tanque ha continuado avanzando impertérrito a través de nuestras líneas como un imbatible monstruo prehistórico.”

Pieza antitanque de 37 mm alemana en acción.

El cañón de 37 mm no ha tardado en recibir el mote de “el picaporte” después de estos encuentros. En sus despachos oficiales, los comandantes alemanes han comenzado a mencionar el “terror de tanques” que asalta a la infantería cada vez que aparecen tanques del Ejército Rojo. Por su parte, los oficiales soviéticos han notado con satisfacción que la aparición de los nuevos tanques, en especial el pesado tanque KV, provoca que la infantería alemana huya.

Un incidente bastante significativo lo ha protagonizado una tenaz dotación de un cañón antitanque de 37 mm que ha informado haber disparado 23 veces contra un tanque T-34, consiguiendo tan sólo abollar el anillo de la torreta. Pero este particular incidente también ayuda a explicar la decepcionante actuación de los T-34. Aunque pueden aterrorizar a la infantería alemana, las tripulaciones de T-34 carecen de la suficiente experiencia para usar de manera efectiva su nuevo tanque. Después de encajar 23 proyectiles, este T-34 ni siquiera ha sido capaz de acertar al cañón alemán.

Un T-34 abandonado en una calle ucraniana.  Sujeta en la parte trasera hay una rueda de transmisión de repuesto - un recordatorio de los problemas mecánicos que suelen castigar a estas máquinas.

Muchas tripulaciones de T-34, bien debido a su pobre entrenamiento o a la falta de munición, han preferido aplastar a los cañones antitanque bajo sus orugas. La Wehrmacht ha aprendido rápido y a menudo está empleando sus cañones antiaéreos de 88 mm y a la artillería de la división como armas provisionales para enfrentarse a la amenaza que representan los tanques T-34 y KV. Sin embargo, estar armas son relativamente escasas y se encuentran muy desperdigadas por todo el frente.

Posición antitanque alemana triturada por los T-34.

El primer encuentro con el nuevo T-34 en Ucrania tuvo lugar el 22 de junio, cuando una columna de la 11ª División Panzer fue atacada por el flanco por 30 T-34s del Regimiento de Entrenamiento de Tanques de Lvov. Un total de tres Panzer IV y dos Panzer III quedaron fuera de combate. Durante los siguientes días, la 10ª División de Tanques del 15º Cuerpo Mecanizado forcejeó con la 11ª División Panzer.

El primer enfrentamiento a gran escala en Ucrania ha tenido lugar al sur de la ciudad de Radzekhuv a partir de la noche del 23 de junio. Dos batallones de tanques PzKpfw III destrozaron una columna blindada de la 10ª División de Tanques, destruyendo 46 BT-7s pero perdiendo varios Panzer a su vez al ser atacados por otra columna perteneciente a la 32ª División de Tanques del 4º Cuerpo Mecanizado.

T-34 modelo 1941 capturado por la Wehrmacht.

El testimonio de los tanquistas alemanes que se han debido enfrentar a estas máquinas en ocasiones resulta desgarrador. Así, una dotación de Panzer III ha dejado escrito lo siguiente: “Cabe destacar que el Panzer del Teniente Steup alcanzó varias veces a un T-34, una vez a unos 20 metros y cuatro veces a 50 metros con el proyectil PzGr. 40 sin ningún efecto reseñable… Los T-34s se acercaban más y más aunque se encontraban constantemente bajo nuestro fuego. Los proyectiles no perforaban el blindaje, sino que rebotaban a los lados.” Por otro lado, un oficial de Panzer del Pz. Abt. 4 informaba: “Una y otra vez nuestros tanques están siendo reventados por impactos frontales. Las cúpulas de los comandantes en los PzKpfw III y PzKpfw IV han estallado por completo, revelando que el blindaje es inadecuado y que el ensamblaje de las cúpulas es defectuoso. También es prueba de la gran precisión y penetración del cañón de 76,2 mm del T-34 ruso… El antiguo ritmo y espíritu ofensivo de la fuerza blindada alemana se evaporará y será sustituida por un sentimiento de inferioridad dado que las tripulaciones saben que pueden ser destruidos por tanques enemigos mientras todavía se encuentran a una gran distancia. ” Aunque la superior habilidad de las dotaciones de los Panzer compensa en parte la inferioridad tecnológica de sus monturas, resulta muy desmoralizador cuando sólo “los impactos contra las ruedas dentadas traseras tienen éxito, así como impactos afortunados contra el anillo de la torreta.”

A pesar de las ventajas de los T-34s y KVs, los contraataques soviéticos no han dejado de desinflarse. El General Soviético Morgunov ha escrito lo siguiente: “La falta de vehículos de recuperación y de piezas de recambio para el KV y T-34 junto con defectos de producción y un uso inepto por parte de tripulaciones pésimamente entrenadas. El reconocimiento de posiciones antitanque enemigas en muy pobre. Las unidades son bombardeadas sistemáticamente mientras se encuentran en marcha, mientras se preparan para la acción y durante el propio ataque. Movimientos a gran escala de 800 a 900 kilómetros son llevados a cabo sin el menor rastro de nuestra propia fuerza aérea. La coordinación con la artillería es pobre. Las zonas boscosas y pantanosas resultan infranqueables para los tanques. La resistencia de las numerosas fuerzas enemigas es tenaz. Hay una gran escasez de munición antitanque para los tanques T-34 y KV. Todo esto ocasiona a los cuerpos mecanizados bajas terribles y la pérdida de una parte sustancial de su equipo.”

Así, las unidades Panzer alemanas están barriendo todos los contraataques del Ejército Rojo y continuando su empuje hacia el este. Es de prever que continúen encontrándose con tanques T-34 a lo largo de toda la campaña, pero eso sí, cada vez en menos números y con dotaciones tan inexpertas como las que se han encontrado hasta ahora. De lo que los soviéticos pueden estar seguros es de que la Wehrmacht no tardará en aplicar las oportunas medidas -tanto provisionales como definitivas- para que la balanza tecnológica vuelva a estar inclinada de nuestro lado.

Im Osten nun marschieren wir!
Mit unsern Panzer ist der Sieg!

sábado, 18 de junio de 2011

Panzer: Historia del Arma Acorazada Alemana hasta Barbarroja - 18/06/1941.

Panzer - ¡Tu arma!

Camaradas,

Panzer. A lo largo de la Historia, pocos vocablos han obtenido tanta popularidad en menos tiempo. En los últimos veinte meses, la palabra “Panzer”, que en alemán significa “coraza”, se ha ganado por méritos propios el derecho a reemplazar al inglés “tank” como término definitorio del arma acorazada en los ejércitos de todo el mundo. Admirada por nuestros amigos y temida por nuestros enemigos, todos el mundo reconoce en “Panzer” la llave con la que el Tercer Reich del Führer Adolf Hitler ha abierto las puertas de Europa hacia el principio de un Nuevo Orden libre de capitalismo y comunismo. En el día de hoy, a cuatro días vista del comienzo de la Operación Barbarroja, ha llegado el momento de repasar su historia.

De Adolf Hitler a Heinz Guderian: Nacimiento del Arma Acorazada Alemana.

El Führer tiene claro lo que necesita Alemania: Panzer.

En 1932, el Führer declaró lo siguiente: “La siguiente guerra será muy diferente de la última.  Los ataques de infantería y las formaciones en masa están obsoletas. Los combates frontales entrelazados que se prolongan durante años en frentes petrificados no regresarán… Retomaremos la superioridad de las operaciones móviles.” Tan sólo un año más tarde, ya como Canciller, el Führer tendría ocasión de ver por primera vez el instrumento que le permitiría llevar a cabo ese nuevo estilo de guerra cuando asistió a un ejercicio de exhibición experimental de una fuerza blindada integrada por tanques, vehículos blindados, motocicletas y cañones antitanque. Quedó tan impresionado que se volvió hacia aquellos que lo acompañaban y declaró: “¡Eso es lo que necesito! ¡Eso es lo que voy a tener!” Los Panzer eran la herramienta que estaba destinada a hacer realidad la visión del Führer.

Tanques fabricados con 45 kilos de cartón eran empleados para entrenar a los soldados en las nuevas técnicas de combate acorazado durante los años 20.  Durante esos años evolucionó el empleo de la velocidad mecanizada como arma, no sólo como un tipo de protección.  En palabras de Guderian, resultaba crucial "ser capaz de moverse más rápido que el viento; seguir moviéndose a pesar del fuego defensivo del enemigo y de esa manera ponerle más difícil la construcción de posiciones defensivas frescas."

El nombramiento en 1933 de los Generales von Blomberg y von Reichenau como Ministro de Guerra y Jefe de la Oficina del Reichswehr, respectivamente, supuso el primer paso hacia la creación de la nueva arma. Los dos estaban a favor de las nuevas ideas que se estaban planteando y se encontraban más que dispuestos a favorecerlas. En 1934, la designación del General Freiherr von Fritsch como Comandante en Jefe del Ejército allanó el camino de Heinz Guderian, un entusiasta oficial que en 1922 había estado empleado en el Departamento de Transporte Motorizado, que había estudiado el empleo de los tanques en la Gran Guerra, proponiendo por vez primera su empleo como arma ofensiva y no como arma defensiva móvil y que ya en 1929 se había dado cuenta de que “los Panzer, operando por su cuenta o en conjunción con la infantería nunca podrán obtener una importancia decisiva. Lo que se necesita son divisiones acorazadas que incluyan todas las armas de apoyo necesarias para permitir a los Panzer combatir con plena efectividad.”

El Führer con von Blomberg, von Fritsch y un tercer General no identificado (de espaldas) durante unas maniobras del Ejército el 7 de septiembre de 1935.

A la sazón, en junio de 1934 Guderian fue nombrado Jefe de Estado Mayor del nuevo Inspectorado de Tropas Mecanizadas, sólo por debajo de Oswald Lutz. A este primer paso le siguió un segundo en octubre del mismo año – la creación de la primera unidad Panzer: la Brigada Panzer I, a la que ayudaron enormemente la denuncia formal de las cláusulas militares del Tratado de Versalles por parte del Gobierno Nacionalsocialista y los nuevos tanques de entrenamiento que estaban saliendo de las cadenas de producción.

Demostración del arma acorazada alemana durante un festival de cosecha en Brückeberg el 1 de octubre de 1935.

En julio de 1935 una división Panzer mejorada llevó a cabo con gran éxito una serie de maniobras que demostraron a todos los asistentes que el movimiento y control de masas de tanques en el campo de batalla era una realidad factible, mientras que dos meses antes una ejercicio de ensayo había estudiado incluso el empleo de un cuerpo acorazado completo. Sin duda, había llegado el momento del nacimiento de una nueva arma. Hitler, Blomberg y Fritsch sintieron que habían aguardado suficiente y, el 27 de septiembre de 1935, se instituyó el Comando de las Tropas Acorazadas, al que seguiría el 15 de octubre la creación de tres divisiones Panzer: la , y . Los protagonistas del nuevo concepto de guerra habían vencido.

Preparándose para la guerra.

Desfile de Panzer en Nüremberg en 1935.

El año 1938 supuso el hito final para el desarrollo de la fuerza acorazada alemana. Fue testigo de la creación de otras dos divisiones: la y Panzer, y la creación de la estructura de mando que otorgaría a la fuerza blindada un estado como arma independiente igual a cualquier otra. El 20 de noviembre de ese año Hitler nombró a Guderian, entonces General der Panzertruppen al frente de la 2ª División Panzer, Jefe de las Tropas Móviles, con autoridad sobre el desarrollo y entrenamiento de las fuerzas mecanizadas de Alemania (así como de la caballería), un poder que se le había negado al Comando de las Tropas Acorazadas. Hitler le llegaría a conceder incluso acceso directo a su persona, diciendo: “Juntos comprobaremos que se lleva a cabo la necesaria modernización.”

El Führer almuerza con varios oficiales alemanes a un lado de la carretera entre Franzensbad y Eger, los Sudetes, en 1938.  A la izquierda de la fotografía puede distinguirse a Guderian.

Guderian se sumergió en su nuevo trabajo con su habitual energía. Había mucho que hacer, dado que la fuerza Panzer todavía estaba lejos de estar lista para la guerra. En 1938 las tropas tanquistas no habían comenzado incluso a entrenarse a nivel de compañía y los mandos operativos distaban mucho de ser competentes hasta en la más rutinaria de las tareas, tal y como se evidenció en unas maniobras a gran escala que tuvieron lugar antes de 1939. Los fallos en los servicios de suministro y reparaciones se hicieron patentes ante todo el mundo durante el Anschluss en marzo de 1938, cuando entre el 25 y el 30 por ciento de los tanques implicados se averiaron en la carretera hacia Viena. Durante la subsiguiente ocupación de los Sudetes y de Checoslovaquia se apreció una clara mejoría. No obstante, conviene recordar que durante el episodio austriaco, la 2ª División Panzer, aunque mal preparada, cubrió 675 kilómetros en sólo 48 horas, cumpliendo su exigente plan de movimientos – un portentoso ejemplo de lo que estaba por venir.

Un PzKw II enarbolando el estandarte de su regimiento encabeza un desfile en Berlin poco después del Anschluss austriaco.  Acerca de esta operación, Guderian escribiría: "Las tropas blindadas alemanas aprendieron una serie de importantes lecciones... En cualquier caso había quedado probado que nuestras creencias teóricas acerca de las posibilidades operativas de las divisiones Panzer estaban justificadas...  La marcha nos enseñó que era posible desplazar más de una división motorizada por una misma carretera.  Nuestro punto de vista en lo que respecta el establecimiento de los cuerpos motorizados y su empleo operativo prevalecían."

Pero no todo fueron facilidades. A pesar de que se había logrado convencer al Estado Mayor Alemán de aprobar la creación de las primeras tres divisiones Panzer, algunos de sus oficiales como Ludwig Beck continuaron favoreciendo el trasnochado concepto de emplear a los tanques como apoyo de la infantería, en flagrante contradicción con la nuevas ideas que Guderian encabezaba. En octubre de 1937, como consecuencia de esta política, la 4ª Brigada Panzer compuesta de dos regimientos de tanques (un cuarto del total de regimientos disponibles en ese momento) fue creada para proporcionar apoyo a la infantería, seguida de la creación de la 6ª Brigada Panzer en 1938.

Una versión del PzKw I empleado como vehículo de entrenamiento en las escuelas Panzer de los primeros tiempos.  Aquí está saltando sobre una trinchera llena de nuevos reclutas a modo de prueba de su valor.  Lutz deseaba hacer de sus tropas Panzer "las más duras del Ejército, de modo que se pueden comportar de la mejor manera en las difíciles obligaciones que exigirán de ellos sus máquinas y sus tácticas."

Otra derrota para el principio de concentración preconizado por Guderian llegó con el establecimiento de tres divisiones ligeras en noviembre de 1938 que se sumaron a la que ya se había incorporado desde el ejército austriaco. Estas cuatro divisiones ligeras, que con el tiempo se convertirían en divisiones Panzer adicionales, eran básicamente formaciones de infantería motorizada con un “refuerzo” compuesto por un batallón Panzer de apoyo y un regimiento de reconocimiento, y se encontraban bajo el control de la caballería. Representaron el último intento de un arma muerta por obtener un atisbo de control sobre las nuevas tropas motorizadas.

Un ataque simulado de tanques e infantería durante una exhibición en el estadio de Nüremberg antes de la guerra, en una época en que los defensores del nuevo concepto blindado tenían que batallar contra aquellos que todavía consideraban que los tanques eran un medio de reducir los nidos de ametralladoras y por lo tanto tan sólo tenían papel como apoyo de la infantería.  Se oponían al establecimiento de los ejércitos Panzer porque, creían, la defensa antitanque se había vuelto demasiado poderosa.

En consecuencia, a pesar del éxito de Guderian al transformar la 4ª Brigada Panzer en la 10ª División Panzer en abril de 1939, de los 33 batallones Panzer y 3.195 tanques con que la Wehrmacht contaba en septiembre, tan sólo unos dos tercios (24 batallones y 1.944 tanques) se encontraban en las filas de las 6 divisiones Panzer. Y no sería hasta 1940 en que el Alto Mando tendría la suficiente confianza para situar todos los tanques de Alemania dentro de la estructura de las divisiones Panzer.

Cuatro hombres que han tenido y están destinados a seguir teniendo una considerable influencia en los designios de la fuerza acorazada alemana:  Hitler, Halder, Guderian y Hoth.  La ocasión es la entrega de la Cruz de Caballero de la Cruz de Hierro a los tres el 27 de octubre de 1939.  Guderian, que en la fotografía estrecha la mano del Führer, ha escrito que esta condecoración "me pareció principalmente un reconocimiento a mi larga lucha por la creación de una nueva fuerza blindada."

Pese a todas estas dificultades, en 1939 el arma acorazada alemán contaba –y sigue contando hoy- con una ventaja decisiva sobre sus enemigos: su organización y método de guerra. Francia y Gran Bretaña, que juntas poseían muchos más tanques que el Reich, organizaron sus fuerzas blindadas sobre los principios de apoyo a la infantería y reconocimiento. Polonia, el más inmediato adversario de Alemania, dispersó sus tanques ligeros, que sumaban unos 660, por todo su ejército, con la excepción de una brigada acorazada, mientras sus generales depositaban mayor fe en la eficiencia de sus cargas de caballería que en la combinación de cañones y blindados. Las divisiones Panzer, en cambio, luchaban bajo otras reglas. Unas reglas que han resultado claves para ha otorgarles la victoria sobre Polonia, Francia y Gran Bretaña, y que seguirán otorgándosela, junto con la ayuda de Dios, en la Cruzada contra la Unión Soviética.

Organización.

La unidad básica de organización de la fuerza acorazada alemana es la división Panzer. Se trata, en teoría, de un equilibrado equipo de todas las armas –tanques, antitanques, infantería, artillería e ingenieros- ensamblados juntos para producir la combinación de máxima fuerza de ataque, alta velocidad campo a través y una alta flexibilidad en la respuesta a la acción enemiga según lo exijan los movimientos rápidos e independientes de la guerra blindada. El tanque es el elemento dominante, pero dista mucho de ser el supremo. De hecho, el tanque, operando con tácticas equivocadas y sin el adecuado apoyo de las otras armas, puede revelarse como un arma de combate inadecuada.

El cuerpo principal de una división Panzer, posiblemente la de Rommel, durante el avance en Francia de 1940.  En la imagen se muestran unidades Panzer, de infantería motorizada, de reconocimiento y de suministro.

La composición inicial en 1935 de las primeras tres divisiones Panzer era realmente impresionante. Cada una disponía de una brigada Panzer de dos regimientos con cuatro batallones cada uno – unos 560 tanques (cada batallón compuesto de 4 compañías con 32 tanques cada uno además de unidades de cuartel general)- una brigada de infantería motorizada de un regimiento con dos batallones y un batallón de motocicletas, un regimiento de artillería motorizada, un batallón antitanque, un batallón de reconocimiento, una compañía de ingenieros (que pronto se ampliaría a un batallón) y unidades de señales y servicios. Las maniobras en tiempo de paz mostraron que había un deficiente equilibrio entre los tanques y la infantería motorizada, por lo que ésta última fue ampliada a cuatro batallones (estando dotadas en 1938 las nuevas divisiones panzer de dos regimientos de infantería motorizada con dos batallones cada uno).

División Panzer típica en 1935.

Se juzgó entonces que se había alcanzado la proporción adecuada entre las dos principales ramas de combate. Pero las circunstancias de los años que estaban por venir no tardarían en alterar esta situación, de modo que las divisiones Panzer no tardarían en ser prácticamente irreconocibles con respecto a sus primeras formaciones de 1938.

División Panzer típica en 1939.

El aspecto más serio ha sido la considerable y continua disminución en su dotación de tanques, que tuvo lugar nada más comenzar la movilización general para la guerra, cuando cuatro compañías de cada división, un cuarto del total, fueron retiradas para conformar unidades de reserva y reemplazo. Por lo tanto, con la fuerza por compañía reducida a 22 máquinas, el total nominal de tanques en cada división se redujo a 328 Panzer. No tardarían en llegar nuevos recortes. Después de la Campaña de Polonia, de las cuatro nuevas divisiones Panzer que se crearon a partir de las divisiones ligeras, tres poseían tan sólo tres batallones de tanques de tres compañías cada uno (unos 240 Panzer) y una recibió tan sólo dos batallones (alrededor de 160 Panzer).

División Panzer típica en 1940.

La mayor y más drástica reducción llegaría después de la Campaña de Francia. La Campaña del Oeste había confirmado a la fuerza acorazada como el elemento decisivo del Ejército Alemán, y el Führer se dio cuenta de que para acometer con éxito la Operación Barbarroja resultaba crucial aumentar el número de divisiones Panzer. Para conseguir esto había tres opciones – reducir la fuerza de cada división, aumentar la fabricación de armamento o una combinación de ambos. El tiempo apremiaba y, mediante una orden emitida en septiembre de 1940, el Führer decretó la ampliación del número de divisiones Panzer de 10 a 21 mediante el simple expediente de disolver la brigada Panzer y dividir en dos la dotación de tanques de cada división, de modo que la composición media se volvió entonces de un regimiento de tanques de sólo dos batallones – unos 160 tanques (seis divisiones poseían tres batallones con unos 200 tanques). Al mismo tiempo, el componente de infantería fue aumentado a cinco batallones, lo que supuso una completa inversión de la relación original entre tanques e infantería. Las divisiones Panzer contaban ahora con 6-9 compañías Panzer junto con 15 compañías de infantería cuando originalmente habían contado con 16 compañías Panzer junto con 9 compañías de infantería.

División Panzer típica en 1941.

Esta nueva debilidad organizativa podría no importar en el caso de una operación corta y audaz, tal y como se ha demostrado en la reciente Campaña de los Balcanes en la que cinco de las nuevas divisiones Panzer han sido empleadas con gran éxito, pero quizás se revele fatal en un conflicto que se prolongue más allá de tres meses. Sin embargo, nuestro Führer ya ha explicado que la Unión Soviética, después de una enconada resistencia fronteriza, se derrumbará al cabo de pocas semanas. “No tenemos más que pegar una patada en la puerta, y todo el edificio se derrumbará,” ha dicho nuestro Führer y, como todo el mundo sabe, nuestro Führer siempre tiene razón…

Equipamiento.

PzKw Is desfilan en Nüremberg en 1938.  Ciertamente conforman una espectacular imagen pero, como Guderian diría, nadie "podría haberse imaginado que un día tendríamos que entrar en acción con este pequeño tanque de entrenamiento..."  Uno de sus principales defectos lo constituía el hecho de que posee una torreta de un solo hombre, de modo que el soldado que la ocupaba se encontraba demasiado atareado, dado que tenía que dirigir al conductor, cargar y disparar las ametralladoras, manejar la radio y, posiblemente, controlar las tácticas.

Antes de la guerra, los hombres detrás del arma acorazada alemana creían que, si se imponía un nuevo conflicto europeo al Reich, la Wehrmacht iría a la guerra equipada con un tanque ligero (el futuro PzKw III -Panzerkampfwagen: vehículo blindado de guerra-) que formaría la principal fuerza de combate y un tanque medio (el PzKw IV) como apoyo. Sin embargo, debido a dificultades de diseño y producción, fue necesario introducir a corto plazo un tanque de entrenamiento hasta que los principales vehículos hicieran acto de presencia. Como resultado, en 1934 emergió una máquina muy ligera –el PzKw I-, armada tan sólo con dos ametralladoras, poco adecuada para la acción bélica tal y como quedó demostrado en la Guerra Civil Española, donde llegarían a operar hasta 180 unidades.

Un PzKw I toma parte en la invasión de Noruega, 1940.  Tan sólo un batallón de tanques independiente, el Panzer Abteilung zbV.40 a las órdenes del Teniente Volckheim, fue enviado a ayudar a la infantería en esta campaña.  Para el momento en que ha concluido su fabricación, ya entrado el año 1941, se han producido no menos de 1.500 unidades.

De hecho, el PzKw I estaba desfasado incluso antes de su aparición, de modo que nuevos retrasos en la producción de los futuros tanques principales de batalla obligaron a los diseñadores a desarrollar otro tanque ligero mejorado – el PzKw II. Pero éste, también, era inadecuado, y al llegar 1939 su blindaje ya no le protegía contra las armas antitanque contemporáneas, y su armamento de 2 cm era superado por prácticamente todos los vehículos extranjeros similares.

Un PzKw II supera una pronunciada loma llena de barro.  Aunque obsoleto desde el principio de la guerra, la vida útil del PzKw II está destinada a alargarse como vehículo de reconocimiento.

El primer modelo del PzKw III fue completado en 1936. Su armamento ha sido objeto de mucha controversia. Guderian desde el principio quiso que hubiera estado equipado con un arma de 5 cm dado que ésta le habría otorgado ventaja sobre el blindaje que se esperaba pronto equiparía a los tanques extranjeros. Sin embargo, y como la infantería ya estaba equipada con cañones antitanque de 3,7 cm, y para simplificar la producción, no se consideró deseable fabricar más de un tipo de cañón y proyectil antitanque ligero.

Un PzKw III con el cañón corto de 3,7 cm durante la Campaña de Francia, 1940.

Su armamento era el mayor defecto en lo que, por lo demás, era un tanque avanzado y de excelentes características, superior a la mayoría de la misma clase entre 1939 y 1941. Aunque en 1938 el Departamento de Armamento reconoció su error y autorizó la instalación de un cañón corto de 5 cm, los PzKw III armados con dicha pieza aparecieron por primera vez durante el transcurso de la campaña de Francia de 1940.

Un PzKw IV en 1939, armado con el cañón corto de 7,5 cm.  Se pretendía que fuera un tanque de apoyo, pero los acertados principios detrás de su diseño le permitirán mejorar su armamento y blindaje hasta convertirse en la columna vertebral de las divisiones Panzer.

El primer PzKw IV hizo su aparición en 1936. Su diseño es similar al del PzKw III –de hecho, muchas de sus piezas son intercambiables- pero es más pesado y está armado con un cañón corto de 7,5 cm capaz de disparar proyectiles antitanque o explosivos diseñados para su papel de apoyo,

Éste era el estado del arma acorazada alemana al comienzo de la guerra. El que se había propuesto como el principal tanque de batalla (el PzKw III), que debía haber constituido tres cuartos de la fuerza Panzer alemana, de hecho sólo suponía la trigésimo segunda parte (1/32). De un total de 3.195 máquinas con que contaba la Wehrmacht el 1 de septiembre de 1939, 1.445 eran PzKw Is, 1.226 PzKw IIs, 215 vehículos de mando PzKw I, 98 PzKw IIIs y 211 PzKw IVs.

Polonia, 1939.  Un mensajero en motocicleta recibe un mensaje de un tanque de mando PzKw I, un modelo especialmente construido con una torreta fija para los comandantes de regimiento, batallón y compañía. 

Los siguientes meses vieron una continua mejora de la situación, y para el 1 de abril de 1940, los PzKw IIIs constituían una décima parte del total. De 3.381 tanques, 1.062 eran PzKw Is, 1.086 PzKw IIs, 329 PzKw IIIs, 280 PzKw IVs y 243 tanques de mando (máquinas usadas principalmente para la coordinación más que para el ataque). En su orden de batalla los alemanes incluían además 143 PzKw 35(t)s y 238 PzKw 38(t)s, modelos checos introducidos como medida temporal para cumplir con los requisitos de un arma en expansión. Vehículos robustos, estaban armados con dos variantes de cañones antitanque de 3,7 cm de baja potencia. Sin embargo, la proporción de tanques en los listados no se reflejaban con fidelidad en las unidades de combate, y para la invasión del Oeste en mayo, los 349 PzKw IIIs y los 278 PzKw IVs conformaban en torno a un séptimo y un noveno respectivamente de la fuerza total de 2.574 tanques (del resto, 523 eran PzKw Is y 955 PzKw IIs, 135 tanques de mando, 106 PzKw 35(t)s y 228 PzKw 38(t)s).

La composición actual de la fuerza acorazada alemana para la inminente invasión de la Unión Soviética revela una clara mejoría aunque, todo sea dicho, todavía habría mucho que mejorar. Los tanques desfasados todavía suponen una proporción significativa del total de 3.332 con que la Wehrmacht cuenta en la actualidad – los 180 PzKw Is y 746 PzKw IIs juntos representan algo menos de las dos séptimas partes. El PzKw III no ha obtenido aún la superioridad numérica, estando listas tan sólo 965 máquinas junto con 439 PzKw IVs. Aunque el PzKw 35(t) ya no se encuentra en servicio, el PzKw 38(t) ha triplicado sus números hasta alcanzar las 772 unidades.

Espectacular fotografía del 2º Regimiento Panzer de la 2ª División Panzer, listo para iniciar un desfile en 1936.  

Por suerte, las divisiones Panzer tienen su punto fuerte en la velocidad y maniobrabilidad, y en ambas nuestras máquinas están perfectamente dotadas. Los PzKw Is y PzKw IIs que entraron en acción en septiembre de 1939 pesaban sólo 6 y 9 toneladas respectivamente y podían conseguir, en carretera, un radio de acción con el depósito de combustible lleno de entre 150 y 160 kilómetros a una velocidad máxima de 40 km/h. Los PzKw IIIs y PzKw IVs que constituirán las puntas de lanza de la Operación Barbarroja dentro de cuatro días pesan unas 20 toneladas y tienen radios de acción de 175 y 200 km a velocidades máximas de 45 y 50 km/h respectivamente. Por muy terribles y numerosos que sean los monstruos mecánicos que Stalin pueda lanzar contra ellos, gracias a su velocidad, a su movilidad y, sobre todo, a la pericia de sus tanquistas y al liderazgo de sus líderes, el arma blindada alemana se alzará con la victoria.

Mit unsern Panzer ist der Sieg!
Im Osten nun marschierern wir, für Adolf Hitler kämpfen wir!
Sieg Heil!

miércoles, 13 de abril de 2011

Los panzer ruedan por las calles de Belgrado - 13/04/1941.


Camaradas,

La conquista de Belgrado se ha convertido en una auténtica carrera contra el reloj en la que diversas unidades alemanas han pugnado entre sí por ser la primera en llegar a la capital del país que ha osado desafiar al Reich y al Führer. El desenlace, eso sí, ha sido del gusto de todos y la Cruz Gamada ya ondea sobre Belgrado.

Columna blindada alemana, cuando todavía se encontraba a 81 kilómetros de Belgrado.

Nosotros, que gracias a la información privilegiada a la que tenemos acceso, ya sabemos que el audaz SS Hauptsturmführer (Capitán) Fritz Klingenberg con ocho soldados consiguió la rendición oficial de Belgrado, pero para los cuarteles generales de la Wehrmacht este suceso ha pasado desapercibido y la toma de la capital de Yugoslavia no se ha producido hasta el día de hoy cuando los tanques han entrado definitivamente en sus calles.  De hecho, dado que tres fuerzas de ataque distintas han convergido sobre Belgrado simultáneamente, el Alto Mando del Ejército no ha sido capaz de determinar de inmediato cuál ha sido la primera en alcanzar la capital enemiga.

Los ejércitos alemanes convergen sobre Belgrado.

Como se ha dicho ya, hacia primera hora de la tarde de ayer, 12 de abril, el SS Obersturmführer Fritz Klingenberg del Regimiento Motorizado de élite SS Reich, tras encontrarse todos los puentes sobre el Danubio destruidos, llevó a una patrulla de nueve soldados de las SS al otro lado del río a bordo de botes neumáticos capturados. La patrulla entró en Belgrado sin oposición y a las 17:00 izó una bandera alemana en lo alto del edificio de la delegación alemana. Unas dos horas más tarde, el alcalde de Belgrado entregó oficialmente la ciudad a Klingenberg, a quien acompañaba un representante alemán del Ministerio de Asuntos Exteriores, previamente internado por los yugoslavos.

Los alemanes llegan a Belgrado siete días después del comienzo de la Campaña de los Balcanes.

El General Edwald von Kleist y otros oficiales alemanes, en Belgrado.

En los cuarteles generales del Segundo Ejército Alemán no han tenido noticias durante veinticuatro de los elementos de la 8ª División Panzer que se sabía estaban aproximándose a los suburbios occidentales de Belgrado. Finalmente, a las 11:52 de hoy, el oficial de operaciones de la división ha enviado el siguiente mensaje:

Durante la noche, la 8ª División Panzer ha entrado en Belgrado, ocupado el centro de la ciudad, e izado la bandera con la Swástika.

Von Kleist saluda a sus panzer mientras atraviesan Belgrado.

Sin embargo, dado que las comunicaciones existentes entre el Segundo Ejército y el Primer Grupo Panzer son mucho más fluidas, un poco antes de la llegada del mensaje de la 8ª División Panzer, el cuartel general ha recibido el siguiente comunicado:

El Grupo Panzer von Kleist ha tomado Belgrado por el sur. Las patrullas del regimiento motorizado de infantería Gross Deutschland han entrado en la ciudad por el norte. Con el General von Kleist al frente, la 11ª División Panzer ha estado rodando hasta el interior de la capital desde las 06:32.

Otro punto de vista del saludo de von Kleist a sus unidades.

Por lo tanto, la carrera por Belgrado ha culminado en un ajustado final en el que las tres columnas alemanas han alcanzado su objetivo casi simultáneamente.  Después de este espléndido éxito de la Wehrmacht, que marca el final de la primera fase de la Campaña, el Führer ha emitido su Directiva de Guerra Número 27 con detalles técnicos “relativos a las siguientes operaciones en los Balcanes.”  Al tiempo, ha decretado la integración en el Reich alemán de las antiguas regiones austriacas de Eslovenia alrededor de Maribor

Como consecuencia de las nuevas órdenes del Führer, el Primer Grupo Panzer va a ser transferido de inmediato del Duodécimo al Segundo Ejército, mientras que el XLVI Cuerpo Panzer ha sido puesto bajo el mando directo del Grupo Panzer para la siguiente fase de la operación: la persecución y destrucción final de los restos del Ejército Yugoslavo.

Sieg Heil, Viktoria!

viernes, 23 de abril de 2010

La Sickleforce se desmorona - 23/04/1940.

Camaradas,

Las tropas británicas de la Sickleforce, en retirada desde hace varios días desde que fueran batidas en Lillehammer, han buscado refugio en la localidad de Tretten.  Los británicos, en una retirada que los ha tenido sin sueño durante treinta y seis horas y casi sin descanso durante una semana, han perdido mucho de su equipo y apenas contaban con armas de apoyo cuando el ataque alemán en la orilla oriental del río Lågen se ha desencadenado a la 1 de la tarde.

Enfrentamiento en Tretten.

Después de una hora de combate, la amenaza sobre la carretera principal ha llevado a los británicos a lanzar al combate a su compañía de reserva. En este momento, tres tanques alemanes se han abierto paso por la carretera sin que los rifles antitanques británicos hayan podido detenerlos, incapaces de perforar sus blindajes.

Las tropas británicas en la orilla occidental han recibido la orden de retroceder para impedir a los tanques abrirse camino por la vía de ferrocarril hasta la posición principal, pero finalmente los panzer han atravesado la posición británica principal sobre la carretera, cortando en dos a las tropas británicas mientras la propia localidad de Tretten ha sido atacada por la artillería.

Deutsche Panzer in Norwegen!

Las tropas al oeste del Lågen se han retirado apresuradamente a través del puente situado en Tretten, que los británicos han podido mantener luchando desesperadamente durante algunas horas, pero sus tropas al este del río han quedado finalmente aisladas y abandonadas a su suerte. Después de una retirada de 45 millas a bordo de autobuses locales confiscados, el General Morgan tan sólo ha podido contar a 9 oficiales y unos 300 hombres de su fuerza original.

La lenta retirada: desde Lillehammer hasta Åndalsnes.

La 148ª Brigada, aniquilada en su primer gran enfrentamiento, ya no existe como fuerza de combate. Morgan ha enviado a los supervivientes de vuelta a Åndalsnes para su evacuación.

Mientras tanto, la 15ª Brigada ha desembarcado hoy apresuradamente en Molde y Åndalsnes para relevar a la 148ª Brigada y retrasar algunos días la inexorable derrota británica. ¡Más carne para la trituradora germana!

Sieg Heil!