Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 1 de febrero de 2012

La máquina Enigma de los U-Boote vuelve a ser indescifrable - 01/02/1942.

Una máquina Enigma de tres rotores y sus partes (rotores, panel de bombillas, teclado y panel de conexiones).

Camaradas,

Los británicos han sufrido hoy un serio revés en la Batalla del Atlántico al haber adoptado los U-Boote alemanes un nuevo código de cifrado en sus máquinas Enigma para ponerse en contacto directo con los Cuarteles Generales del Almirante Karl Dönitz en París.  De pronto, los mensajes cifrados alemanes se han vuelto indescifrables para el Servicio de Inteligencia Británico.

El nuevo código empleado se denomina Tritón, y en él se emplea un rotor adicional además de los tres que se venían utilizando anteriormente en las máquinas Enigma, que empleaban el código conocido como Hydra.

Demostración del funcionamiento de la máquina Bombe.

El artilugio Bombe de Bletchley Park, la máquina automática de descifrado desarrollada por el matemático Alan Turing para reventar los códigos de Enigma, tan sólo tiene en cuenta tres rotores y por lo tanto no puede descifrar Tritón.

El cambio no ha tenido lugar tan sólo porque el Servicio de Inteligencia Alemán tenga la sospecha de que los británicos están descifrando Enigma, cosa que fue posible desde que el 9 de mayo de 1941 nuestros enemigos se apoderaran de un ejemplar a bordo del sumergible U-110. Más bien, refleja el deseo de Karl Dönitz por ejercer un control más estricto sobre las operaciones de sus Wolfpack de modo que puedan hundir todavía más buques enemigos.

Un operador de radio a bordo de un U-Boot junto a una máquina Enigma.

Los códigos de cifrado empleados por los U-Boote que se entrenan en el Báltico (Tetis) y en aguas costeras (Hydra) permanecerán sin cambios. Por lo tanto, la sala de rastreo submarina del Almirantazgo Británico todavía será capaz de monitorizar aquellos U-Boote que sean puestos en servicio así como los que entren y salgan del Golfo de Vizcaya y de las aguas noruegas. Sin embargo, la incapacidad para leer Tritón supondrá que, durante mucho tiempo, el Almirantazgo no sabrá las intenciones de los U-Boote que operan en el Atlántico, lo cual les impedirá alejar a sus convoyes de los Wolfpack y los dejará a merced de nuestros torpedos.

Dentro de la jerga de Bletchey Park, los mensajes Enigma en el indescifrable código Tritón procedentes de los U-Boote operando en el Atlántico serán conocidos pronto como el apelativo Shark (Tiburón), mientras que el resto del tráfico descifrable lo denominarán Dolphin (Delfín).

Funcionamiento de Enigma.

Diagrama de funcionamiento de Enigma.

Enigma es una máquina electro-mecánica que implementa un sistema de cifrado rotatorio, de modo que cada letra del alfabeto es substituida por otra tras pasar por tres discos de cifrado distintos. Cuando se pulsa una tecla en el teclado de Enigma, por ejemplo la correspondiente a la letra A, la corriente eléctrica procedente de la batería se dirige hasta el contacto correspondiente a la letra A del primer rotor. La corriente atraviesa el cableado interno del primer rotor y se sitúa, por ejemplo, en el contacto correspondiente a la letra J en el lado contrario. Supongamos que este contacto del primer rotor está alineado con el contacto correspondiente a la letra X del segundo rotor. La corriente llega al segundo rotor y sigue su camino a través del segundo y tercer rotor, el reflector y de nuevo a través de los tres rotores en el camino de vuelta. Al final del trayecto, la salida del primer rotor se conecta a la lámpara correspondiente a una letra, distinta de la A, en el panel de luces. El mensaje de cifrado se obtiene por tanto sustituyendo las letras del texto original por las proporcionadas por la máquina.

El principio elemental de los discos de cifrado de Enigma: la sustitución del alfabeto convencional por otro alfabeto.  A esta codificación se añade la variación en la posición de los rotores, lo que arroja varios trillones de combinaciones posibles.

Cada vez que se introduce una letra del mensaje original, pulsando la tecla correspondiente en el teclado, la posición de los rotores varía. Debido a esta variación, a dos letras idénticas en el mensaje original, por ejemplo AA, les corresponden dos letras diferentes en el mensaje cifrado, por ejemplo QL. En la mayoría de las versiones de la máquina, el primer rotor avanza una posición con cada letra. Cuando se han introducido 26 letras y por tanto el primer rotor ha completado una vuelta completa, se avanza en una muesca la posición del segundo rotor, y cuando éste ha terminado su vuelta, se varía la posición del tercer rotor. El número de pasos que provoca el avance de cada uno de los rotores es un parámetro configurable por el operario.

El funcionamiento de la máquina Enigma, en vivo.

Debido a que el cableado de cada rotor es diferente, la secuencia exacta de los alfabetos de sustitución varía en función de qué rotores están instalados en las ranuras (cada máquina dispone de cinco), su orden de instalación y la posición inicial de cada uno. A estos datos se les conoce con el nombre de configuración inicial, y son distribuidos, mensualmente al principio y con mayor frecuencia a medida que avanza la guerra, en libros entre los usuarios de las máquinas.

El funcionamiento recíproco de Enigma.  Si la "A" se codifica como "Z" en una máquina Enigma, en otra máquina enigma bajo idéntica configuración inicial, la "Z" se codificará como "A".

El funcionamiento de las versiones más comunes de la máquina Enigma es simétrico en el sentido de que el proceso de descifrado es análogo al proceso de cifrado. Para obtener el mensaje original sólo hay que introducir las letras del mensaje cifrado en la máquina, y ésta devuelve una a una las letras del mensaje original, siempre y cuando la configuración inicial de la máquina sea idéntica a la utilizada al cifrar la información.

De tres a cuatro rotores.

El reflector (a la izquierda, con una "C") y los tres rotores de una máquina Enigma de tres rotores.

Esto es posible debido a las propias características de Enigma. Dentro de la máquina hay, en la mayoría de las versiones, tres ranuras para poder introducir los rotores. Cada uno de los rotores se encaja en la ranura correspondiente de forma que sus contactos de salida se conectan con los contactos de entrada del rotor siguiente. El tercer y último rotor se conecta, en la mayoría de los casos, a un reflector que conecta el contacto de salida del tercer rotor con otro contacto del mismo rotor para realizar el mismo proceso pero en sentido contrario y por una ruta diferente.

La máquina Enigma de cuatro rotores.

El cambio principal que se ha introducido en la nueva versión de Enigma estrenada hoy se basa en la sustitución del reflector por un rotor estrecho y un reflector estrecho. En consecuencia, a todos los efectos las nuevas máquinas disponen de dos rotores de cuatro posiciones, denominados Beta y Gamma y dos reflectores estrechos, denominados Bruno y Cesar, que pueden ser empleados en cualquier combinación. Estos rotores estrechos no son avanzados por el rotor situado a su derecha de la manera en que lo son los rotores Beta y Gamma.

De izquierda a derecha, el reflector y rotor estrecho y los tres rotores convencionales.

La introducción del cuarto rotor no ha cogido por sorpresa a la gente de Bletchey Park. Material alemán capturado tan pronto como enero de 1941 hacía referencia a su desarrollo como una adaptación de la máquina de tres rotores, siendo la cuarta rueda del rotor una rueda reflectora.

Este gran desafío no puede ser resuelto por los británicos con los métodos actualmente existentes por varios motivos. Entre otros, la máquina Bombe diseñada para descifrar códigos de tres rotores, tardaría entre 50 y 100 veces más tiempo en descifrar cada mensaje, algo completamente inmanejable. Por lo tanto, la única solución es desarrollar una nueva Bombe de cuatro rotores y de alta velocidad, lo cual va a dar un sinfín de problemas. En estos momentos, en Bletchley Park se encuentran muy lejos de poder contar con una máquina similar.

Es lebe Deutschland!
Gott straffe Engelland!

lunes, 30 de enero de 2012

El Führer conmemora el IX Aniversario del Ascenso al Poder del NSDAP - 30/01/1942.


Camaradas,

El Palacio de los Deportes de Berlín, el Sportpalast, donde se celebra hoy la gran reunión conmemorativa del IX aniversario de la Subida al Poder del Partido Nacional Socialista, presenta un aspecto soberbio en el momento de comenzar la ceremonia. La amplia sala se encuentra profusamente: engalanada con banderas del Reich y de las naciones aliadas. En las primeras filas, frente a la estrada del Führer, se halla el Cuerpo diplomático en pleno, numerosos generales y personalidades alemanas, así como huéspedes de honor de las naciones aliadas y grandes mutilados del Ejército. El resto de la sala está completamente abarrotado de público y una inmensa multitud se congrega fuera del edificio para aclamar al Führer, quien a las cinco de la tarde ha hecho su entrada en la sala acogido por un inmenso clamor de entusiasmo.

En primer lugar ha tomado la palabra el Ministro de Propaganda del Reich, Doctor Goebbels, para saludar al Führer. El Ministro ha recordado en breves palabras la lucha .sostenida por el partido Nacional Socialista para conquistar el Poder. Después ha puesto de relieve la importancia decisiva de la guerra que Alemania está sosteniendo en la actualidad. "Los pueblos que hoy están unidos para la lucha por su existencia forman un solo bloque y marchan en juntos hacia la victoria definitiva." Goebbels ha terminado su alocución con palabras de homenaje al Japón y a Italia. Seguidamente ha tomado la palabra el Führer.

Un cámara retrata al Führer en el momento en que se sube a la tribuna de oradores.

Las mismas fuerzas han desencadenado esta guerra que la anterior.

El Führer ha comenzado haciendo un examen retrospectivo del pasado y a continuación se ha ocupado de la razón de la existencia de Alemania así corno de1 futuro del Reich y de su victoria.

Las mismas fuerzas que provocaron la primera guerra mundial son también responsables del conflicto actual. Estas fuerzas y estas potencias aspiran hoy al mismo objetivo que durante la Primera Guerra Mundial fue la verdadera razón de su lucha. No sólo las causas son las mismas, sino que los personajes son también los mismos.

En la Primera Guerra Mundial fue Inglaterra la principal propulsora del conflicto, la misma Inglaterra que ha conquistado y dominado, merced a una serie de sangrientas guerras y a la violencia, más de la cuarta parte de la Tierra. Inglaterra deseaba una Europa débil, una Europa dividida en su interior. Para alcanzar este fin sostuvo en Europa guerra tras guerra.

El Führer ha relatado después cómo Inglaterra, para mantener su posición predominante, ha combatido una tras otra, a España, a Holanda y más tarde, y con ayuda de toda Europa, a Francia.

El judío.  Instigador de la guerra ahora y siempre.

El judaísmo fue siempre la fuerza propulsora que provocaba desórdenes entre las naciones. Por parte de Inglaterra había dos motivos para hacer la guerra: la fuerza del que tenía la fuerza y quitar la fuerza al que no la tenía. Esto es lo mismo que pretenden algunas personas en el terreno de la política interior, que no quieren modificaciones en al orden social y que dicen que el rico debe seguir siendo rico y el pobre seguir siendo pobre. La lucha contra nosotros fue llevada en forma de una concentración de coaliciones. Churchill y los que le precedieron en el Poder hicieron durante años promesas de garantía a diversos Estados.

El Führer ha recordado después que en los tiempos en que se creó el Imperio británico Alemania se encontraba desgarrada por luchas: religiosas que costaron al pueblo alemán gran cantidad de sangre.

Sin embargo, tenemos una Historia mucho más antigua, y hubo una época en que había en Europa un poderoso Imperio Alemán, mientras que Inglaterra noera más que una pequeña e insignificante isla.

La Primera Guerra Mundial no fue perdida por nosotros a causa de los méritos de nuestros adversarios, sino por nuestra propia culpa. Las consecuencias de nuestro derrumbamiento fueron terribles, tanto desde el punto de vista político como el militar y el económico. Ningún pueblo ha pasado jamás por una prueba como aquélla.

Las luchas del Führer.

En aquella época de honda decadencia hice mi entrada en el terreno político con la firme resolución de volver a poner en pie a aquella Alemania. Para la mayor parte de la gente, esta resolución era una locura que ni los más allegados a mí podían comprender. Yo encuentro mi fuerza en esta resolución y en el conocimiento que tenía del pueblo. Era una lucha contra casi todas las costumbres de la vida y un combate contra los intereses más naturales. En aquella época era una heroicidad ser Nacional Socialista en un grupo, en una fábrica o en un salón. En aquella época, el Movimiento tenía que ser puesto a prueba y es evidente que yo tenía también que serlo. Saber soportar las victorias cabe dentro de las posibilidades de los débiles, pero soportar reveses del Destino sólo lo pueden hacer los fuertes.

El juicio del extranjero le deja completamente indiferente al Führer, que en tono irónico habla del trato que se daba en Ginebra y en otras partes a los demócratas de la Alemania de Weimar.  El Führer ha recordado después la magnitud del paro obrero y de la miseria económica en el mundo.

La pirámide del sistema capitalista.  Unos pocos privilegiados viven a costa de la mayoría.

Agrias críticas a Roosevelt y Churchill.

Cuando leo hoy que Roosevelt dará a América y América dará al mundo un nuevo sistema económico, afirmo que será un sistema miserable, un sistema con el cual el propio Roosevelt ha hecho ya bancarrota y que sólo espera salvar por medio de la guerra. Más tarde se hablará de Churchill corno del sepulturero del Imperio británico.

El Führer ha calificado después a Churchill como incapaz de crear ni construir nada, sino sólo capaz de destruir.

En cuanto a su comparsa de la Casa Blanca, del que no quisiera hablar, es un pobre loco. Cuanto más trabajamos, cuanto más orden creamos, más aumenta el odio contra nosotros. Con el fin de atraer a sus propios pueblos, los capitalistas se apoderan del programa de nuestro partido y repiten sus frases. Y además, al hacerlo, lo hacen imperfectamente.
.
El Führer ha hablado después del programa de política extranjera que trató de introducir después de su subida al Poder.

Desde entonces mi intención fue la de entrar en estrecha relación con tres países: Inglaterra, Italia y el Japón. Todos los intentos de llegar a una inteligencia con Inglaterra fueron completamente inútiles. Y sobre todo hubo un hombre al que ya he nombrado ya más veces: Churchill. Todos los intentos por entenderse con ese hombre fracasarán ante su idea fija: "Quiero que haya una guerra." Estaba rodeado por una camarilla de nulidades. Cuando un hombre como Wavell sirve para algo, se le destituye inmediatamente. No quiero hablar siquiera de los judíos. Igual que en el pasado, son nuestros antiguos enemigos.

La primera página del Daily Express del 24 de marzo de 1933, apenas dos meses después de la subida al poder del Führer, dejaba clara la postura judía ante la nueva Alemania: "Judea declara la guerra a Alemania.  Boicot a los productos alemanes."

La guerra terminará con el aniquilamiento del judaísmo.

Sabemos muy bien que la guerra sólo puede terminar con el aniquilamiento de los pueblos germánicos o con la desaparición del judaísmo de Europa. Ya dije el 9 de septiembre en el Reichstag que esta guerra no terminará como creen los judíos y no tengo miedo a hacer profecías. Los pueblos arios no serán aniquilados en Europa, sino que esta guerra terminará con el aniquilamiento del judaísmo. Por primera vez no serán otros pueblos los que verterán su sangre, sino que se empleará la vieja ley verdaderamente judía de "Ojo por ojo y diente por diente." Cuanto más se extienda la lucha, más se extenderá el antisemitismo. Que lo sepan los judíos. Llegará un día en que el más perverso enemigo del mundo en todos los tiempos dejará de desempeñar papel alguno durante por lo menos mil años.

Juntos con Italia y el Japón hasta la victoria final.

Alemania e Italia se encuentran ahora frente al mismo enemigo y por los mismos motivos se ven obligadas a llevar adelante la misma lucha de vida o muerte, unidas por completo una con otra. En las últimas semanas, cuando tenía tiempo, he leído mucho sobre la Revolución Fascista Italiana. Era como si tuviese ante mí la Historia de mi propio país. Ahora luchamos por el mismo camino y en los mismos campos de batalla. Hay soldados alemanes en África y soldados italianos en los frentes de combate del Este. Luchamos unidos y no hay que engañarse: ¡continuaremos esta lucha hasta la victoria común! Y ahora, he aquí que se ha unido a nosotros el tercer Estado con el que siempre. desde hace muchos años, quise mantener buenas relaciones. Ahora veremos quiénes serán más fuertes en esta lucha, si los que no tienen nada que perder y todo que ganar o los que tienen todo que perder y nada que ganar. Porque, ¿qué quieren ganar Inglaterra y América? Tienen tanto que no pueden hacer nada con lo que poseen. No tienen las preocupaciones que tenemos nosotros y, sin embargo, no son capaces de encontrar soluciones razonables para sus problemas. Cuando un arzobispo principesco británico ruega a Dios que envíe el bolchevismo a Alemania y a Europa como castigo, sólo le puedo contestar que los bolcheviques no vendrán a Alemania, pero que ya es otra cosa saber si no irán a Inglaterra.

El Führer con una pala durante la ceremonia de inauguración del Reichsautobahn, la primera autopista del mundo.

La obra del Nacional Socialismo.

El Führer ha hecho un resumen de lo que el Partido encontró cuando subió al Poder:

Todo estaba en ruinas, la economía destruida, varios millones de obreros parados, cuya cifra aumentaba cada semana, siete millones de obreros con trabajo intermitente, un enorme déficit en la Hacienda del Reich y en las regionales, los Ayuntamientos arruinados, los campesinos deshechos. Me atreví a dar la batalla en aquella época y la he ganado.

Después de exponer a grandes rasgos la gran obra de construcción llevada a cabo en el interior, el Führer ha añadido:

En 1935 comenzó ya a asomarse al exterior nuestra lucha por la libertad. Cuando la guerra comenzó había terminado ya una parte de la reconstrucción e iniciaba un programa de trabajo cultural, económico y social. Si esta guerra no se hubiera producido, se habría hablado de nuestra época, de nosotros y de mí como grandes creadores de obras de paz.

Quiero asumir toda la responsabilidad.

Debéis comprenderme por toda mi historia. Una vez pronuncié una frase que en el extranjero no se comprendió. Dije entonces: "Si la guerra es inevitable, prefiero dirigirla por mí mismo no porque tenga avidez de gloria a la que renuncio de buena gana y que no sería una gloria para mí; mi gloria estará, si la Providencia lo quiere, en mis grandes obras de paz que tengo intención de crear todavía. Quiero dirigirla porque creo que si la Providencia ha dispuesto que esta lucha tuviera que producirse por voluntad incomprensible, yo tenía que pedir a la Providencia que me confiara la carga de dirigir esta lucha. Quiero llevarla yo, no quiero rehusar la responsabilidad. Quiero soportar toda la responsabilidad como la he soportado hasta ahora. Sé que el pueblo tiene confianza en mí. El Pueblo Alemán puede estar seguro de una cosa: 1918 no volverá a repetirse mientras yo esté en vida. Nunca dejaré caer nuestra bandera.

El mundo entero lucha por la libertad al lado de Alemania e Italia.

Los aliados de la épica cruzada.

Interrumpido por entusiastas aplausos al nombrar a los países aliados, el Führer ha proseguido:

Estoy satisfecho de ver que nuestros soldados han encontrado tantos aliados. Al Sur, Italia; en el extremo Norte, Finlandia y, entre estos dos países, todas las demás naciones que han enviado también a sus hijos hacia el Este: Rumania, Hungría, Eslovaquia, y los croatas, los españoles, los belgas, e incluso los franceses, que toman parte en esta lucha, además de los voluntarios de los países germánicos del Norte y del Oeste. Verdaderamente, ésta es una guerra de toda Europa. Y, por último, en el Este tenemos a nuevo aliado que ha terminado ya con las frases ridículas dg algunos señores: el Japón.

Cripps aseguró hace algunos días que la Unión Soviética se estaba preparando desde hacía varios años para una guerra contra Alemania. Yo lo sabía y tenía la seguridad que se estaba jugando aquí un juego falso cuando me enteré de que Churchill llamaba la atención en sus sesiones secretas sobre este nuevo aliado en la misma hora en que Molotov salía de Berlín después de exponer sus exigencias que yo no podía aceptar. Y también en esta ocasión estoy agradecido al destino por que me haya colocado a la cabeza del Reich y de que me haya dado quince días o tres semanas de anticipación para asestar el primer golpe. Hemos visto que lo mismo ha ocurrido en el Asia Oriental. Tenemos que felicitar al Japón de que haya golpeado duramente en lugar de continuar regateando con unos embusteros innobles. Desde el 22 de junio, nuestros soldados combaten en el Este en una guerra que pasará a la Historia como la epopeya de nuestro pueblo.

La guerra submarina se intensifica.

En el mar, nuestras fuerzas marítimas, nuestros submarinos, pararán el golpe que Roosevelt tenía intención de asestarnos. Por medio de constantes declaraciones, Roosevelt tenía intención de alejar poco a poco al ejército submarino alemán del océano Atlántico y obligarle a actuar en un reducidísimo espacio que podría haber sido protegido por las fuerzas marítimas británicas. Éste fue el motivo de la disminución de las cifras de pérdidas causadas por nuestros submarinos, no la carencia de cualidades de nuestros marinos. Ahora, esta cifra ha aumentado de un modo enorme. Ya comprenderéis que era para mí muy difícil el tomar la resolución acerca de si debíamos terminar con las mentiras y engaños o, por amor de la paz, debíamos imponernos nuevas restricciones.

La acción del Japón nos liberó de esta dificultad. Ahora tendrán que utilizar convoyes en todos los océanos del mundo y podrán darse cuenta de cómo trabajan nuestros submarinos. Sean cuales fueren los planes que establezcan, los tenemos previstos todos, desde el Norte hasta el Sur y desde la costa del Atlántico hasta el Frente del Este. Seguimos corno una roca de bronce y en el sitio donde nos encontremos no abandonaremos una pulgada de terreno sin combate; y si lo abandonáramos, contraatacaremos de nuevo inmediatamente. Hemos tenido la satisfacción de saber ayer que el general d-i Grupo de Ejércitos, Rommel, con sus valerosos soldados de tanques alemanes e italianos, cuando el enemigo creía haberlo vencido, dio inmediatamente media vuelta y los rechazó. Esto seguirá ocurriendo hasta que la guerra termine con nuestra victoria. Ahora le toca la vez a nuestro Ejército aéreo, cuya gloria es inmortal.


El difícil paso de la ofensiva a la defensiva en el Este.

El paso de la guerra ofensiva a la guerra defensiva en el Este no fue cosa fácil. La defensiva no nos fue impuesta por los rusos. No hay idea de las dificultades que supone para nuestras tropas y para las de nuestros aliados en el Este, las temperaturas hasta de 45 grados bajo cero. En el momento en que era necesario realizar .este cambio difícil consideré mi deber asumir personalmente toda la responsabilidad. Quería estar aún más cerca de mis soldados y os aseguro que hoy sé lo que mis soldados han realizado, pero sé también que las mayores dificultades están ya detrás de nosotros. El invierno era la gran esperanza de nuestros enemigos en el Este, pero esta esperanza no se ha realizado. En cuatro meses hemos avanzado hasta llegar casi hasta Moscú y Leningrado. Ahora han pasado ya cuatro meses del invierno. El enemigo ha avanzado algunos kilómetros en algunos sectores mediante el sacrificio de hecatombes de sangre y vidas humanas. Esto da lo mismo. Pero dentro de algunas semanas, el invierno habrá terminado ya en el Sur y la primavera se acercará cada vez más rápidamente hacia el Norte. Llegará la hora en que la tierra vuelva a ponerse dura y firme y en que venceremos a! enemigo. Puedo deciros una cosa: nuestros soldados del frente tienen conciencia de poseer una enorme superioridad sobre los rusos. Compararles con los rusos sería una ofensa. Lo más importante es que el paso de la ofensiva a la defensiva se ha realizado y puedo decir que con éxito. El frente se mantiene y detrás de este frente se encuentra en pie una Patria alemana digna de sus soldados.

Recientemente hice un llamamiento al Pueblo Alemán, ya que lo que habíamos preparado para la protección contra el frío no podía bastar. Este llamamiento fue un verdadero plebiscito. Los demás hablan de democracia, pero la verdadera democracia es ésta que se ha manifestado durante estos días en que todo un pueblo ha entregado sus donativos voluntariamente.

¡Con nuestras banderas está la Victoria!

No sé si este año concluirá la guerra.

Puedo daros la siguiente seguridad: hoy, a 30 de enero, no sé cómo terminará este año. ¿Concluirá este año la guerra? No lo sé. Pero hay una cosa de la que estoy seguro: allí donde se presente un enemigo, le venceremos en este año como lo hemos vencido hasta ahora. Este año será nuevamente testigo de grandes victorias. No podemos comparar los tiempos actuales ni siquiera con la época de Federico el Grande. Federico II tuvo que combatir contra un enemigo cuya superioridad era verdaderamente aplastante. Nosotros poseemos el Ejército más fuerte del mundo y el Arma aérea más fuerte del mundo. Nuestros enemigos son tal vez superiores en número, pero cuando llegue la primavera estaremos numéricamente a su misma altura.

Los venceremos. Llegará nuestra hora. Sobre todo, ahora tenemos aliados. No vivimos en la época de la Gran Guerra. Lo que el Japón ha realizado por sí solo en el Este no es en modo alguno insignificante. No nos queda más camino que el de la lucha y el del triunfo. Esto será más difícil o más fácil, pero nunca será más difícil que la lucha que sostuvieron nuestros antepasados. El ruego de ese sacerdote diabólico que desea que Europa sea castigada por el bolchevismo no se realizará pero, en cambio, sí será oída la oración siguiente: Señor, danos fuerza para defender nuestra libertad, nuestro pueblo, nuestros hijos y nuestros nietos, y no sólo a nuestro Pueblo Alemán, sino a los demás pueblos de Europa. Porque esta guerra es una guerra de toda Europa y por ello de toda la Humanidad.

Una inmensa ovación, que se ha prolongado durante muchos minutos, ha acogido las últimas palabras del discurso del Führer y Canciller alemán, que ha durado dos horas. Poco después de las siete de la tarde, el Führer ha salido del Palacio de los Deportes, despedido por las aclamaciones de una inmensa multitud.

Der Führer sprach!
Adolf Hitler, Sieg Heil!

viernes, 27 de enero de 2012

La conspiración de Pearl Harbor - 27/01/1942.

Roosevelt, el rostro en la sombra responsable de que Estados Unidos fuera sorprendido en Pearl Harbor.

Camaradas,

Ayer, el Tribunal de Investigación Norteamericano que investigaba el ataque japonés contra Pearl Harbor, declaró culpables por dejación de deber al Almirante Husband E. Kimmel (Comandante en Jefe de la Flota de Estados Unidos) y al Teniente General Walter Short (Comandante en Jefe del Departamento Hawaiiano).  Los dos ya habían sido destituidos de sus puestos.

Pearl Harbor: ¿Lo sabía Roosevelt de antemano? ¿Hubo una maniobra para encubrir la verdad? Desde aquel 7 de diciembre de 1941 se ha especulado mucho sobre si el ataque a Pearl Harbour fue una sorpresa o, por el contrario, los americanos tendieron una trampa a los japoneses para que estos entraran en una guerra que los norteamericanos están seguros de ganar ganar. Así la opinión pública de los Estados Unidos, antibelicista, se decantaría contra el "Eje". Hoy ya no queda dudas de que esta tesis es auténtica. Este artículo así lo demuestra.

El 6 de diciembre de 1941 se le entrega a Franklin Delano Roosevelt un mensaje interceptado por la Marina de los EE.UU. Enviado desde Tokio a una de las embajadas japonesas en Washington, estaba cifrado en el código diplomático de alto nivel japonés (el código púrpura) y declaraba la intención de Japón de poner fin a las relaciones con los EE.UU. Una vez leída la transmisión de trece páginas, Roosevelt afirmó: "Esto significa guerra".

Un periódico estadounidense avisa el 30 de noviembre de 1941 del inminente ataque japonés.

Pero entonces hizo algo un tanto extraño: absolutamente nada. Sí, eso es. Conocía la secreta declaración de guerra de los japoneses pero nunca se lo comunicó a quienes necesitaban saberlo: el Almirante Husband E. Kimmel, comandante en jefe de la Flota de los EE.UU. en el Pacífico, en Pearl Harbor (Hawai) y el Teniente General Walter Short. Todos los militares sabían que, en caso de que los japoneses atacaran, el objetivo sería Pearl Harbor.

Al amanecer de la mañana siguiente, un escuadrón japonés bombardeó Pearl Harbor en un ataque sorpresa que resultó ser eso, una gran sorpresa. Por lo menos para Kimmel, Short y los otros 4.575 soldados americanos que allí murieron.

La sorpresa no lo fue tanto probablemente para los generales George G. Marshall y Leonar T. Gerow y los almirantes Harold R. Stark y Richmond Kelly Turner, altos rangos militares en Washington, y los únicos autorizados para revelar ese tipo de información confidencial a mandos desplazados. Kimmel y Short, sin embargo, no recibieron el mensaje descifrado de la declaración de guerra hasta por la mañana, cuando el ataque ya había comenzado en el Pacífico.

Los periódicos se hacen eco de la noticia.

Los comandantes en jefe del Ejército y la Marina de los EE.UU., Marshall y Stark respectivamente, declararían después que el mensaje no se les había enviado a Kimmel y a Short porque la cantidad de transmisiones diplomáticas interceptadas por los mandos en Hawai era tan grande que una más no serviría sino para confundirles.

Las investigaciones internas llevadas a cabo por el Ejército y la Marina durante las últimas semanas de 1941 y las primeras de 1942 han concluido que Stark y Marshall habían faltado a su deber al no informar a los mandos en Hawaii. Dichas conclusiones fueron ocultadas por el Ejército y, de cara al público, fue la Comisión Roberts (Roberts Commission) la que descubriría toda la verdad. Dirigida por el juez de la Corte Suprema, Owen Roberts, fue convocada a once días del ataque. Todo parece indicar que la Comisión Roberts ya había escogido a los responsables de antemano y manipuló la investigación para que los sospechosos parecieran culpables. Los cabeza de turco eran Kimmel y Short. Ambos crucificados por la opinión pública, fueron obligados a abandonar sus puestos y nunca se les concedieron los juicios a vista abierta que solicitaron. Uno de los miembros de la Comisión Roberts, el almirante William Standley, calificaría la actuación de Roberts de "retorcida como una serpiente".

En total se realizaron ocho investigaciones sobre Pearl Harbor. La más espectacular fue la realizada de forma conjunta por el Congreso y el Senado, que vino a reiterar las conclusiones de la Comisión Roberts. Durante las vistas, tanto Marshall como Stark testificaron, aunque cueste creerlo, no poder recordar dónde se encontraban la noche que se recibió la declaración de guerra. Más tarde, un amigo íntimo de Frank Knox, Secretario de la Marina de los EE.UU., revelaría que Knox, Marshall y Stark habían pasado la mayor parte de aquella noche con Roosevelt en la Casa Blanca, aguardando el bombardeo de Pearl Harbor y la consecuente oportunidad de EE.UU. para entrar en la II Guerra Mundial.

"¡Vengad Pearl Harbor!   Nuestras balas lo harán."  Roosevelt ya tiene la excusa perfecta para poner en marcha su máquina industrial y armar su país hasta los dientes.

A continuación se organizó una gran maniobra de encubrimiento. Unos días después de Pearl Harbor, Marshall se dirigió a sus altos oficiales: "Caballeros, esto va a la tumba con nosotros". El general Short, que una vez había considerado a Marshall como su amigo, se daría cuenta entonces de que éste había sido el cerebro de la trampa en la que había caído. Short comentaría después que se compadecía de su antiguo colega Marshall, ya que era el único general que jamás podría escribir una autobiografía.

Los mandos en Pearl Harbor ocultaron numerosas advertencias sobre un inminente ataque. La más sorprendente fue, con toda probabilidad, la señal de "viento ejecutor". Se trataba de una transmisión diplomática enviada a través de un falso boletín meteorológico de una estación de radio de onda corta japonesa. Decía "higashi no kaze ame", o lo que es lo mismo "viento del Este, lluvia". Los americanos ya sabían que éste era el código utilizado por los japoneses para referirse a la guerra con EE.UU. ¿Cuál fue la respuesta de los altos oficiales del Ejército? Negar la existencia del mensaje de "viento ejecutor" y eliminar toda constancia de su recepción. Pero el mensaje sí que existía y fue recuperado.

Marineros estadounidenses rinden homenaje a los muertos en Pearl Harbor.  Desconocen que sus propios dirigentes son los responsables directos de la muerte de sus camaradas.

Ajenos a toda esa nube de intrigas, misterios y criptografía, tres días antes del ataque, los servicios de inteligencia australianos sorprendieron a un grupo de portaaviones de la Flota Japonesa en dirección a Hawai. Enviaron a Washington la información de lo ocurrido, que Roosevelt ignoró tomándola por un rumor de intereses políticos difundido por los Republicanos.

El doble agente británico Dusko Popov, que filtraba información de Alemania, descubrió las intenciones de los japoneses y trató desesperadamente de advertir a Washington. Pero todos sus intentos fueron en vano. Y los suyos no fueron los únicos.

¿Por qué permitirían Roosevelt y los más altos comandantes del Ejército el sacrificio de la Flota de los EE.UU. en el Pacífico y de los miles de soldados que allí se encontraban -lo que se podía considerar perfectamente como una acto de traición? La decisión había sido tomada mucho antes de Pearl Harbor: la guerra contra las potencias del Eje era necesaria, y un ataque contra territorio americano convencería a la opinión pública.

Roosevelt, exultante, informa a la nación de que los Estados Unidos se halla en estado de guerra.  ¡Objetivo cumplido!


"Éste era el problema del Presidente" escribió el contraalmirante Robert A. Theobald, quien se encontraba al mando de los destructores en Pearl Harbor, "y su solución se basó en el simple hecho de que para protagonizar una pelea, hacen falta dos, pero uno de esos dos tiene que empezarla".

"Ese puñado de hombres, venerados y honorados por millones de personas" escribe el historiador John Toland "se convencieron a sí mismos de que era necesario faltar al honor por el bien de la nación y provocaron la guerra que Japón había tratado de evitar".

Pero ¿por qué? ¿Por qué tuvo Roosevelt la sangre fría de permitir el bombardeo de Pearl Harbor? "Por el bien de la nación..." o más bien "No me importa cuántos de nuestros hombres caigan mientras mueran japoneses". Es realmente triste que eligiéramos como presidente a un hombre hasta tal punto perturbado y siniestro.

Gott straffe Roosevelt!
Es lebe Nationalsozialismus!

viernes, 20 de enero de 2012

La Conferencia de Wannsee – 20/01/1942.

NOTA PREVIA: En esta entrada se ofrece una visión revisionista de la Conferencia de Wannsee, según corresponde a un diario desde el punto de vista de la Alemania Nacional Socialista.  Para una visión clásica de la Conferencia, consultar la siguiente entrada.  Tras este aviso a navegantes, espero que nadie se lleve las manos a la cabeza.  Demócratas sensibles abstenerse.

El lugar de la reunión: la villa situada en los números 56–58 de la ensenada Großen Wannsee del río Havel, situada en Wannsee, localidad al sudoeste de Berlín.

Camaradas,

La Conferencia de Wannsee ha sido una reunión que se ha celebrado hoy en Berlín entre un grupo de representantes civiles, policiales y militares del gobierno de Alemania y que ha tenido como tema central la "Solución Final del Problema Judío" (Endlösung der Judenfrage).

Cuadro de los asistentes a la conferencia.

Desarrollo y propósito.

Al principio de la Conferencia, Reinhard Heydrich ha recordado a todos los presentes que acaba de ser nombrado responsable encargado de la preparación de la Solución Final de la cuestión judía en Europa (Endlösung der europäischen Judenfrage). Será en adelante responsable del conjunto de medidas necesarias para la Solución Final de la cuestión judía sin tener en cuenta los límites geográficos.

Heydrich resume a continuación la política antijudía llevada hasta entonces:
• La exclusión de los judíos fuera de las esferas vitales del pueblo alemán.
• La exclusión de los judíos fuera del espacio vital del pueblo alemán.

Reinhardt Heydrich, organizador de la conferencia.

De hecho tras el avance fulminante del ejército alemán en el Frente del Este (Unión Soviética) Heydrich actúa, pues, en función de esta nueva situación:

Con la autorización previa del Führer, la emigración ha dado paso a otra posibilidad de solución: la evacuación de los judíos hacia el Este.

Invitación de Heydrich dirigida a Martin Luther para asistir a la conferencia.

No se podrían sin embargo considerar estas acciones más que como paliativos, pero las experiencias prácticas ya recogidas en este sentido son de una importancia significativa para la futura solución final de la cuestión judía.

Esta solución definitiva sólo podía, en efecto, ser realizada tras la guerra y esta solución había sido siempre considerada de la misma forma: la expulsión de todos los judíos de Europa. Eso fue lo que dijo expresamente Hitler al Embajador en París, Abetz: el Führer le dijo que tenía la intención de evacuar a todos los judíos de Europa después de la guerra.

El texto de Wannsee.

Primera página del Protocolo.

El Protocolo de Wannsee es el informe de la Conferencia que ha tenido lugar hoy, 20 de enero de 1942 y en la que han participado los Secretarios de Estado administrativamente interesados en la solución de la cuestión judía y los Jefes de Servicios encargados de su ejecución. Una lectura atenta del acta de la reunión, prueba que los alemanes consideran una "solución final territorial (eine territoriale Endlösung) de la cuestión judía", que desembocará en un "resurgimiento judío" en un espacio geográfico a determinar. Se trata de un texto donde no se nombran ni las cámaras de gas ni el exterminio, sino únicamente el traslado de los judíos al Este de Europa. Los detalles de esta conferencia, son numerosos, pero el alma del proyecto se ve reflejada en lo que sigue:

Entretanto, en vista de los peligros de la emigración durante la guerra y de las posibilidades en el Este, el Reichsführer SS y el jefe de la policía alemana habían prohibido la emigración de judíos.

El programa de emigración ha sido ahora reemplazado por la evacuación de los judíos hacia el Este como una posible solución ulterior, de acuerdo con la previa autorización del Führer.


Lógicamente esto sólo debe considerarse como un remedio temporal pero no obstante la solución momentánea del problema judío es de gran importancia.

Bajo la dirección adecuada los judíos deben ser llevados al Este, del modo oportuno, para su empleo como mano de obra, durante el curso de la solución final. En grandes grupos de trabajadores, separados por sexos, los judíos útiles para el trabajo serán enviados a dichas zonas y empleados en la construcción de carreteras, durante lo cual, sin duda alguna una buena parte perecerá por causas naturales.


Lista elaborada por Adolf Eichmann, uno de los asistentes a la conferencia, en la que se recoge el número de judíos existentes en cada nación europea.

Los restantes que por último consigan sobrevivir y ya que esta es sin duda la parte que encontrará la mayor resistencia, deberán recibir el trato adecuado puesto que ellos, por ser fruto de la selección natural, habrán de ser considerados como el germen del futuro judío merecedor de obtener su libertad.

En el programa para la realización práctica de la solución final, se peinará Europa desde el este al oeste. El territorio del Reich, incluyendo el Protectorado de Bohemia - Moravia, será el primero, únicamente por razones de problemas domésticos y otras necesidades sociopolíticas.

Los judíos evacuados deben ser primero llevados grupo tras grupo a los denominados guetos de tránsito, para desde allí transportarlos más hacia el Este.

Una importante precaución para la entera ejecución de las evacuaciones, tal y como más tarde ha explicado el SS General Heydrich, consiste en establecer exactamente la categoría de personas que deben incluirse.

Se tiene intención de no evacuar a los judíos mayores de 65 años, sino enviarlos a un gueto adecuado a su edad (se cree que Theresienstadt).

Junto con estas categorías de ancianos -de los quizá 280.000 judíos que el 31/10/1941 se hallaban en el viejo Reich y en Austria, puede que el 30% supere los 65 años- deberán ir a los guetos para ancianos aquellos judíos con importantes heridas de guerra y los que tengan condecoraciones (la Cruz de Hierro de 1ª Clase). Con esta solución apropiada las numerosas excepciones posibles serán suprimidas de un plumazo.


Un grupo de judíos son evacuados al este desde Riga en diciembre de 1941.  El Reich les proporciona toda clase de comodidades en su viaje.  Sobre todo, una nutrida escolta armada para protegerlos de los partisanos.

En relación con el problema del efecto de la evacuación judía en la vida económica, el secretario de Estado Neumann ha dicho que los judíos empleados en industrias de guerra vitales no deben ser evacuados por ahora en tanto que no haya substitutos disponibles.

El SS General Heydrich ha señalado que estos judíos, de acuerdo con las directivas aprobadas por él para la conducción de las evacuaciones actuales, no serán evacuados.

El secretario de Estado Dr. Buehler ha dicho que el Gobierno General aceptaría gustoso el comienzo de la solución final de este problema extraordinario y porque las obligadas previsiones de mano de obra no obstruirían el curso de esta acción... Además, de los dos millones y medio de judíos en cuestión, la mayoría no son útiles para el trabajo... sólo pide una cosa: que el problema judío de este territorio se solucione tan rápidamente como sea posible.

Conferencia de Wannsee, NG-2586-G.

El montaje de Hollywood.

Conclusión.

Ésta es la prueba documental concisa de que no existe un programa de exterminio; la política alemana consiste en evacuar a los judíos hacia el Este. Además, no es necesario capturar los documentos alemanes para conocer este hecho. Es bien sabido durante la guerra, y durante los inicios del programa de reasentamiento se ha dicho y se ha comentado incontables veces en la prensa aliada. En el caso de los judíos vieneses deportados a Polonia a comienzos de 1941, el New York Times ha dicho incluso que "encontraron sus nuevos hogares mucho más cómodos de lo que esperaban o nunca se atrevieron a esperar". Posteriores noticias acerca del programa de reasentamientos no lo describen tan favorablemente, pero por lo menos la prensa enemiga ha dicho aproximadamente lo que está ocurriendo.

Es llamativo el hecho de que estos documentos constituyen una prueba muy sólida de que no existió un programa de exterminio, sino de evacuación hacia el Este, y aún así, no serán omitidos por los exponentes del exterminacionismo, sino que al contrario, serán presentados constantemente como prueba de que el programa de exterminio existe en realidad. Según ellos, y sin aportar ninguna clase de pruebas, "la evacuación hacia el Este es la expresión en clave para exterminio".

Es lebe Nationalsozialismus!
Es lebe der Führer!

martes, 17 de enero de 2012

Alemania pierde al Mariscal von Reichenau, ejemplar soldado y Nacional Socialista - 17/01/1942.

Von Reichenau, gran soldado, alemán y Nacional Socialista.

Camaradas,

El Mariscal Walter von Reichenau, antiguo comandante del Décimo Ejército Alemán durante la Campaña Polaca, antiguo comandante del exitoso Sexto Ejército Alemán durante la Campaña en el Oeste y el Este y desde el pasado 19 de diciembre, comandante en jefe del Grupo de Ejércitos Sur, ha perdido la vida en desgraciadas circunstancias a los cincuenta y siete años de edad.

Al parecer, el pasado 12 de enero, después de salir para hacer sus habituales ejercicios matinales en la nieve a 20 grados centígrados bajo cero en Poltava, Reichenau sufrió un severo infarto al corazón. Tras ser ingresado en un hospital local, y por insistencia de Hitler, ha sido transportado hoy en avión hacia Alemania. Lamentablemente, el avión ha sufrido un accidente al aterrizar por combustible y, aunque Reichenau ha logrado sobrevivir, ha ingresado cadáver en el hospital de Leipzig.

Von Reichenau saluda al Führer durante una visita de éste al Frente Este en 1941.

El Führer ha ordenado de inmediato un funeral de estado para él y encomendado al recientemente relevado Mariscal von Rundstedt representarlo. El Führer se siente especialmente conmovido por esta muerte de un militar perteneciente a la más antigua tradición aristocrática prusiana pero al mismo tiempo un Nacional Socialista convencido desde el año 1932. El Führer ha emitido la siguiente orden del día a los soldados alemanes del Frente Este:

¡Soldados!

El 17 de enero, el comandante en jefe de un grupo de ejércitos, el Mariscal de Campo Walter von Reichenau, ha fallecido de un ataque cardiaco.

Al igual que durante su vida ha sido el portaestandarte de las ideas de una nueva era, también, como Mariscal de Campo en la guerra, ha sabido estar al frente de sus tropas. A menudo ha estado en el punto focal avanzado de la batalla. ¡Las Insignias de Asalto sobre su pecho lo hacían estar especialmente cerca de vosotros, mis Soldados de la Línea de Frente!

El impulso de este líder eléctrico ha conferido un nuevo lustre a las virtudes inmortales de la soldadesca sumergiéndoles en el contexto de la nueva era y empleando sus medios.


Retrato a todo color de Walter von Reichenau.

El Mariscal de Campo von Reichenau ha sido el primer jefe de un Ejército Panzer en la Historia. Yo se lo confié a él en la campaña polaca. Él lo condujo a la victoria. Con entusiasmo, sus hombres lo siguieron. En su persona vieron una combinación de auténticos ideales soldadescos y Nacional Socialistas. Con la firma convicción en la victoria final de nuestro Pueblo, él pasa ahora a la eternidad.

Ante esta vida que ha dedicado a sus soldados, a su Pueblo y al futuro de Alemania, el Ejército inclina la bandera de guerra del Reich. Honra a su glorioso Mariscal de Campo y valiente soldado. Su nombre vivirá para siempre en la historia del Pueblo Alemán y su Wehrmacht.

Adolf Hitler.

Feldmarschall Walter von Reichenau, ruhe in Friede!
Es lebe Deutschland!

viernes, 13 de enero de 2012

La paja en el ojo ajeno: Los Aliados deciden juzgar los crímenes del Eje – 13/02/1942.

Camaradas,

En un insólito ejercicio de hipocresía, los países Aliados occidentales han elaborado un irrisorio documento durante una conferencia inter-Aliada que se ha celebrado hoy en Londres mediante el cual se comprometen a juzgar los crímenes de guerra perpetrados por Alemania y sus Aliados.

¿Quién juzgará los crímenes de los "libertadores" si llegasen a ganar esta guerra?

La pregunta surge sola. Aparte de que la conducta del Reich, al menos hasta estas alturas de la guerra y salvo algún que otro incidente motivado por actos terroristas enemigos, se pueda considerar prácticamente intachable, ¿juzgarán también los Aliados sus propios crímenes, que no son pocos, y en particular los de sus amigos soviéticos? El alucinante documento reza así:

Texto de la resolución acerca de los crímenes de guerra alemanes firmados por los representantes de nueve países ocupados.

Dado que Alemania desde el comienzo del presente conflicto que ha surgido como consecuencia de su política de agresión, ha instituido en los países ocupados un régimen de terror caracterizado en particular por encarcelamientos, expulsiones en masa, ejecución de rehenes y masacres,

Y dado que estos actos de violencia están siendo perpetrados igualmente por los aliados y asociados del Reich en ciertos países por parte de cómplices de la potencia ocupante,

Y dado que resulta necesaria la solidaridad internacional para evitar la represión de estos actos de violencia simplemente mediante actos de venganza por parte del público general y al objeto de satisfacer el sentido de justicia del mundo civilizado,

"Listas negras para la desgracia negra."  Panfleto de propaganda Aliada en el que se urge a buscar a perseguir a los criminales alemanes tras la guerra.


Recordando que la ley internacional y, en particular, la convención firmada en La Haya en 1907 respecto a las leyes y costumbres de la guerra terrestre no permite a los beligerantes en países ocupados perpetrar actos de violencia contra civiles, imponer leyes por la fuerza y deponer las instituciones nacionales,

Los abajo firmantes, representantes del gobierno de Bélgica, el gobierno de Checoslovaquia, el Comité Nacional de la Francia Libre, el gobierno de Grecia, el gobierno de Luxemburgo, el gobierno de Holanda, el gobierno de Noruega, el gobierno de Polonia y el gobierno de Yugoslavia

1. Afirman que los actos de violencia así perpetrados contra poblaciones civiles son una desviación a las ideas aceptadas acerca de los actos de guerra y las ofensas políticas tal y como éstas son entendidas por las naciones civilizadas.

2. Toman nota de la declaración hecha a este respecto el 25 de octubre de 1941 por el Presidente de los Estados Unidos de Norteamérica y el Primer Ministro Británico.

3. Ponen entre sus principales objetivos de guerra el castigo a través del canal de la justicia organizada a aquellos culpables y responsables de estos crímenes, tanto si los han ordenado, perpetrado o han participado en ellos de cualquier forma.

4. Determinan en el espíritu de la solidaridad internacional ocuparse de que (A) aquellos culpables y responsables, sea cual sea su nacionalidad, sean perseguidos, entregados a la justicia y juzgados; y de que (B) las sentencias sean llevadas a cabo.

En fe de todo ello, los firmantes autorizados han firmado la presente declaración.

Es lebe Nationalsozialismus!
Es lebe Deutschland!

domingo, 1 de enero de 2012

Orden del Día del Führer a los soldados de la Wehrmacht - 01/01/1942.



¡Soldados!

Al igual que después de la campaña en Polonia, también decidí en julio de 1940, a pesar de amargas experiencias, tender mi mano para ofrecer la paz a los enemigos que nos habían declarado la guerra el 3 de septiembre de 1939. Mi mano fue rechazada, y mi oferta interpretada como un signo de debilidad.

Los hombres que ya habían azuzado para el estallido de la Primera Guerra Mundial antes de 1914 sentían la certeza de que una nueva coalición finalmente derrotaría al Pueblo Alemán y a sus estados aliados durante el año 1941. Los disolverían y, al mismo tiempo, los eliminarían. Así, no teníamos otra opción que calarnos nuestros cascos y pensar en la prosecución de la lucha.

La razón por la cual estos instigadores de la guerra internacionales decidieron no alcanzar la paz bajo ninguna circunstancia fue, además de sus intereses económico-capitalistas, la convicción de que finalmente serían capaces de destruir el Reich mediante la entrada de la Unión Soviética en la guerra contra Europa, una entrada que había sido preparada en secreto para el verano de 1941.




¡Ahora el año de 1941 queda detrás de nosotros! Ha sido un año de las más difíciles decisiones y de batallas extremadamente violentas. Sin embargo, entrará en la historia como el año de las más grandes victorias de todos los tiempos.

Los hijos de todos los territorios alemanes han combatido codo a codo con los soldados de nuestros aliados en los Balcanes, en Creta, en África, en el Mediterráneo y en el Atlántico. Desde el 22 de junio, mis Soldados, os habéis aferrado a vuestro terreno en el teatro oriental de guerra, desde las regiones en el lejano norte hasta las fronteras del Mar Negro. Habéis combatido en batallas, cuyo alcance y dureza os ha gravado severamente, pero que, en su éxito, suponen las más gloriosas hazañas militares de la Historia.

A través de vosotros, mis Soldados, la lucha por la existencia, que tan a menudo ha sido impuesta sobre nuestro Pueblo, ha sido coronada por victorias que han superado con mucho nada que se haya conocido en el pasado.




Vuestro valor, vuestro valor con el que habéis desafiado a la misma muerte, vuestra disposición al sacrificio, ha salvado no sólo a nuestra patria alemana sino, más allá de esto, a toda Europa. Nos dan escalofríos sólo de pensar el destino del que le hemos librado. Las mujeres y los niños y todos los demás trabajadores de la patria nunca podrán agradeceros lo suficiente lo que habéis hecho por ellos, mis Soldados del Frente Este.

Desde el 22 de junio habéis visto con vuestros propios ojos la clase de “paraíso” en el que la conspiración conjunta de los judíos capitalistas y de los judíos bolcheviques querían sumir a nuestra Alemania.




¡Mis Soldados!

Como Führer, como portavoz de millones de miembros de nuestro Pueblo, y como comandante supremo de la Wehrmacht, agradezco con todo mi corazón a todos los hombres valientes por el heroísmo que tantas veces han demostrado. Os saludo, soldados del Ejército y de las Waffen SS, especialmente a los del Frente Este, lleno de orgullosa alegría por mandar sobre esa rama de la Wehrmacht que siempre y en todo lugar ha soportado el mayor peso de la batalla, como también lo hace ahora aquí.

Toda la patria alemana admira a su Wehrmacht con una fe infinita. Me gustaría ayudaros a cada uno de vosotros, de la mejor manera que me resulte posible. Todos nosotros, frente y Pueblo unidos, recordamos con reverencia a los camaradas que sellaron su amor y lealtad hacia Alemania con su muerte. También damos las gracias a nuestros aliados caídos que lucharon en nuestras filas por sus países y por toda Europa.




¡Soldados del Frente Este!

En innumerables batallas durante el año 1941, no sólo habéis eliminado de las fronteras finlandesa, alemana, eslovaca, húngara y rumana al enemigo que estaba listo para lanzar un ataque, sino que también lo habéis hecho retroceder más de mil kilómetros al interior de su propio territorio. Su intento de provocar un giro de los acontecimientos durante el invierno de 1941-1942 y moverse contra nosotros una vez más, ¡debe fracasar y lo hará! Por el contrario, en el año 1942, después de todos los preparativos que se han llevado a cabo, nos enfrentaremos otra vez a este enemigo de la humanidad y lucharemos con él durante todo el tiempo que sea necesario hasta quebrar la voluntad destructiva del mundo judeo-capitalista y bolchevique. ¡Alemania no puede y no será arrastrada a una nueva guerra por su existencia o inexistencia por los mismos criminales cada veinticinco años! Europa no se puede estar deshaciendo en pedazos siempre, sólo para que un puñado de conspiradores anglo-americanos y judíos puedan hallar satisfacción para sus maquinaciones mercantiles en la insatisfacción del pueblo.

Es nuestra esperanza que la sangre que ha sido derramada en esta guerra sea la última durante generaciones. ¡Quiera Dios ayudarnos en ello en este nuevo año!

Adolf Hitler.