jueves, 6 de octubre de 2011

El cerco de Bryansk: El desastre se abate sobre todos los Frentes Soviéticos - 06/10/1941.

Camaradas,

La jornada de hoy ha sido desastrosa para los Frentes Soviéticos Oeste, Bryansk y Reserva. Konev ha dado orden a los Ejércitos 16º, 19º y 20º de comenzar a retirarse hacia Vyazma, pero la mayoría de las unidades han quedado retenidas en su sitio por los ataques de infantería alemana del Cuarto y Noveno Ejércitos y han sido incapaces de romper el contacto. El 32º Ejército Soviético del Frente de Reserva de Budenny había situado cuatro divisiones de fusileros desplegadas en un arco alrededor de Vyazma que deberían haber sido capaces de mantener las rutas hacia el interior de la ciudad mientras las unidades de primera línea se retiraban hacia el este. Sin embargo, las divisiones del 32º Ejército Soviético se componen tan sólo de unidades de milicia que acaban de empezar a convertirse en unidades regulares y se han derrumbado por completo cuando han debido enfrentarse a inesperados ataques Panzer desde el norte y el sur.

Panzer, marsch!

Para las 20:00 horas de hoy, el Kampfgruppe de infantería motorizada de Hasso von Manteuffel perteneciente a la 7ª División Panzer ha logrado cortar la autopista de Minsk al norte de Vyazma. Mientras tanto, el XL y el XLI Cuerpo Panzer se han hecho con el control del nudo de carreteras de Spas-Demensk y han avanzado con rapidez hacia el noreste.

Sd.Kfz 250s.

Ayer, un bombardero ligero soviético Pe 2 avistó una columna compuesta de cientos de vehículos alemanes desplazándose sin oposición por encima de la autopista Moscú-Varsovia e informó de que no había unidades soviéticas a la vista por ningún lado. Los informes fueron calificados como erróneos –lo que indica el lamentable estado del Alto Mando Soviético- hasta que la 10ª División Panzer ha capturado la ciudad de Yukhnov y sus puentes sobre el Río Ugra a las 05:30 de hoy, 6 de octubre. En Moscú, Stalin ha recibido como si de una puñalada se tratara el hecho de que los Panzer se encuentren a menos de 200 kilómetros de la capital.

Una patrulla alemana marcha junto al Río Ugra, al sudoeste de Moscú. 

Al sur la situación es igual de mala para los soviéticos. Durante la mañana, la 17ª División del General von Arnim  ha logrado lo que ni siquiera el más optimista habría considerado posible: tomar la ciudad de Bryansk y el puente sobre el Desna en un golpe de mano avanzando desde el este.  La ciudad de Bryansk, llena de tropas, artillería pesada y unidades de policía simplemente ha caído. En vano han quedado almacenados en los arsenales más de 100.000 cócteles Molotov. En vano se dio la orden de que no se rindiera una sola casa sin combatir. Una de los más importantes nudos ferroviarios de la Rusia Europea ha caído en manos alemanas y, lo que es más importante, el enlace entre el Segundo Grupo Panzer de Guderian y el Segundo Ejército de von Weichs, que llega por el oeste, se ha logrado. Alrededor de Karachev y al norte de ella, la 18ª División Panzer y, subordinada a ella, el Regimiento de Infantería Grossdeutschland, proporcionan cobertura. Más al sur, a ambos lados de Dobrik, la 29ª División Motorizada de Infantería cubre los flancos de los Cuerpos. La trampa ha quedado cerrada en torno a tres Ejércitos Soviéticos – el 3º, 13º y 15º- con 26 divisiones. De hecho, el ataque ha sido tan repentino que Yeremenko no se ha dado cuenta de la presencia de fuerzas alemanas en las inmediaciones hasta que su propio Cuartel General ha sido atacado por Panzer y ha resultado herido. Yeremenko ha podido huir a pie hasta las posiciones del 3º Ejército Soviético al sur, pero el Frente de Bryansk ha perdido su liderazgo en un momento crítico.

Columna alemana, a unas pocas jornadas de marcha de Moscú.

Con Bryansk tomada y el XLVII Cuerpo Panzer situado detrás del 3º, 13º y 50º Ejércitos Soviéticos, von Bock ha dado orden a von Weichs de atacar con su infantería el frente de estos ejércitos y sellar la bolsa de Bryansk.  Alrededor de Vyazma, es cuestión de horas que otra gran bolsa de tropas enemigas quede formada.  ¡La victoria es nuestra!

Mit unsern Fahnen ist der Sieg!
Es lebe Deutschland!

miércoles, 5 de octubre de 2011

La reacción soviética ante el avance alemán - 05/10/1941.

Camaradas,

Al principio, la reacción de Stalin y de la Stavka al comienzo de la Operación Tifón ha sido de completo mutismo, dado que la mayor parte de su atención se ha encotnrado todavía centrada en las críticas situacioens en Leningrado y Ucrania. De hecho, tan despreocupado -o inconsciente- se encontraba Stalin respecto a la magnitud y trascendencia de la penetración de Guderian, que el 1 de octubre ordenó al Frente de Reserva transferir a todo el 49º Ejército a defender Kursk y Kharkov. Fue sólo cuando los ataques alemanes comenzaron el 2 de octubre a lo largo de todo los Frentes Oeste, Reserva y Bryansk, que la Stavka finalmente supo que había llegado la hora de preocuparse. El Alto Mando Soviético ordenó entonces al Comandante General Dmitri Lelyushenko, un experimentado oficial de blindados, que se dirigiera a Orel y asumiera el mando de varias unidades de reserva que se estaban formando apresuradamente en la zona como el 1º Cuerpo de Guardias Fusileros.

Yeremenko se inclina sobre un mapa... y suda.

Al sur, Yeremenko no era plenamente consciente del alcance de la penetración de Guderian, dado que muy pocas unidades soviéticas estaban en contacto con el Segundo Cuerpo Panzer después de la ruptura del 1 de octubre. Sin embargo, el reconocimiento aéreo soviético detectó columnas Panzer que se dirigían hacia el norte en dirección a Bryansk y Orel, así que Yeremenko comenzó a movilizar a sus limitadas reservas. Dos divisiones de fusileros del 13º Ejército recibieron orden de desplazarse al este para bloquear el avance de XLVII Cuerpo Panzer a través de Seredina Buda, pero para cuando la lenta infantería soviética comenzó a moverse, los Panzer ya los habían dejado atrás. Yeremenko también trató de desplazar otra división de fusileros y algunos restos de unidades acorazadas para bloquear la principal autopista que se internaba en Bryansk desde el sur, ignorante de que los Panzer alemanes más cercanos de hecho se estaban aproximando a la ciudad desde el este.

Batería soviética de morteros de 152 mm.

Al norte, Konev reunió todo lo que tenía y lo lanzo contra el Cuarto Grupo Panzer de Hoth tan pronto como se dio cuenta de que los alemanes habían logrado una gran penetración. Konev ordenó al Teniente General Mikhail Lukin, comandante del 19º Ejército, que se interpusiera en el camino de Hoth y empleara sus tres regimientos de morteros de la reserva (unos 100 morteros de 152 mm) contra las puntas de lanza alemanas. Por desgracia para el Frente Oeste Soviético, la artillería soviética había perdido gran parte de su capacidad de dirigir fuego indirecto, en particular contra un objetivo en movimiento. Después de que la artillería se mostrase incapaz de detener a los Panzer de Hoth, Konev recurrió a sus fuerzas móviles para contener a las puntas de lanzar alemanas. Konev tenía más de 400 tanques a su disposición, pero la mayoría eran ligeros T-26s. La mejor unidad blindada de Konev, la 143ª Brigada de Tanques, con alrededor de 30 T-34s, fue erróneamente enviada contra el VII Cuerpo de Infantería Alemán en vez de contra la punta de lanza Panzer. Entonces Konev ordenó a su segundo, el Teniente General Ivan Boldin, que organizase una fuerza de contraataque a partir de las reservas del Frente Oeste y el grupo de caballería del Comandante General Dovator. El 30º Ejército del Comandante General Khomenko también recibió órdenes de coordinar un contraataque de dos divisiones junto con el grupo operativo de Boldin.

Una unidad de caballería soviética afila sus sables antes de la batalla contra los Panzer.

Entre el 4 y el 5 de octubre, el grupo operativo Boldin (compuesto de dos divisiones de fusileros, una diezmada división motorizada y dos batallones de tanques ligeros) atacó desde el noreste la cabeza de puente sobre el Dniepr del LVI Cuerpo Panzer de Schaal cerca de Khol-Zhirkovski con dos divisiones de fusileros y algo de caballería. A pesar de los desesperados ataques soviéticos, el grupo de Boldin no sólo fracasó en su intento de rechazar a la 6ª y 7ª Divisiones Panzer, sino que además perdió 80 de sus tanques. El LVI Cuerpo Panzer persiguió a los soviéticos tras su retirada y destruyó a gran parte de su artillería. Después de menos de cuatro días de combates, el Frente Oeste de Konev se encontraba despanzurrado y éste era incapaz de cerrar el agujero. El caos reinaba en los cuarteles generales de vanguardia soviéticos, en particular debido a la falta de radios y de oficiales de estado mayor preparados. El grueso de la infantería soviética en el Frente Oeste simplemente se limitó a permanecer en sus posiciones hasta que eran aplastadas o rodeadas.

Tanque soviético consumiéndose entre las llamas.

La situación era todavía peor en el centro del frente, donde los ejércitos de primera línea del Mariscal Budenny estaban siendo rebasados rápidamente, mientras que sus fuerzas de segunda línea desperdiciaban sus tropas móviles en contraataques inútiles. A medida que los ejércitos del flanco izquierdo del Frente Oeste comenzaban a retirarse hacia Vyazma, los ejércitos del Frente de Reserva permanecieron inmóviles. El Cuarto Grupo Panzer capturó Kirov y Spas-Demensk el 4 de octubre y a continuación se adelantó para capturar intacto un puente sobre el Río Ugra en Yukhnov. Un parte importante del problema residía en que la mayoría de las unidades de Budenny eran bien restos de divisiones derrotadas en las batallas de Smolensko o bien unidades de milicia que todavía se encontraban en proceso de constitución; muy pocas de las divisiones del segundo escalón defensivo del Frente de Reserva eran de hecho capaces de llevar a cabo operaciones de combate serias. Más aún, el Frente de Reserva había sido desprovisto de combustible, munición y transporte en favor de otros comandos.

Nada ilustra mejor la derrota soviética que esta imagen.

Para el 4 de octubre, estaba claro que los Frente Oeste y Bryansk se encontraban en serios problemas, pero Stalin se negó a autorizar ninguna retirada. Tal y como se ha hecho todavía más obvio en el día de hoy, 5 de octubre, se avecina una gran catástrofe. Stalin finalmente ha permitido a la Stavka ordenar una retirada hacia Vyazma para salvar el Frente Oeste. Sin embargo, Stalin se encuentra muy disgustado con el mando de Konev y ha ordenado al General Zhukov regresar desde Leningrado para sustituirlo. De hecho, Stalin ha sopesado ejecutar a Konev, como había hecho con Pavlov por su responsabilidad en los cercos de Bialystok-Minsk en junio, pero finalmente ha preferido reservarlo para otras derrotas.

Tod dem Bolschewismus!
Es lebe Nationalsozialismus!

La Operación Tifón hace saltar por los aires el cerrojo soviético - 05/10/1941.

Camaradas,

El grueso del Grupo de Ejércitos Centro dio inicio a la Operación Tifón a las 05:30 horas del 2 de octubre, con cuarenta y ocho horas de diferencia respecto a Guderian. Dos Grupos Panzer y tres Ejércitos de Infantería atacaron de manera simultánea sobre un frente de 600 kilómetros de anchura: una ofensiva colosal. Los ataques por tierra fueron precedidos por una nutrida preparación artillera y ataque aéreos sobre las concentraciones de tropas soviéticas de vanguardia.

Tropas soviéticas bajo el fuego alemán.

El ataque del Cuarto Grupo Panzer contra el Frente de Reserva Soviético.

El Cuarto Grupo Panzer de Hoepner, trasladado desde el Grupo de Ejércitos Norte de Leningrado para la ofensiva contra Moscú, tenía asignada la misión de irrumpir a través de las defensas del 43º Ejército del Frente de Reserva del Mariscal Budenny, derrotar a las fuerzas soviéticas del segundo escalón y a continuación constituir la pinza derecha de una tenaza en torno al flanco sur de Vyazma. El XL Cuerpo Panzer de Stumme (2ª y 10ª Divisiones Panzer) sería el esfuerzo principal del Cuarto Grupo Panzer. El XLVI Cuerpo Panzer del General Heinrich von Vietinghoff, con los alrededor de 230 tanques pertenecientes a la 5ª y 11ª Divisiones Panzer, avanzaría sobre el flanco izquierdo del XL Cuerpo Panzer. El XII Cuerpo de Ejército, con dos divisiones de infantería, protegería el flanco derecho del XL Cuerpo Panzer. En reserva alrededor de Roslav, el LVII Cuerpo Panzer de Adolf Kuntzen se encontraba listo para explotar la penetración. El principal centro de suministros, situado a 25 kilómetros detrás de las zonas de despliegue del Cuarto Grupo Panzer, contribuía a reforzar la situación logística inicial de la unidad alemana.

Enfrente, el 43º Ejército del Teniente General Petr Sobennikov ocupaba un frente muy ancho con sólo cuatro divisiones de fusileros y dos brigadas de tanques. Las tropas soviéticas del Frente de Reserva habían tenido más de un mes de tiempo para atrincherarse detrás del Río Desna y el terreno cubierto de bosques de la zona favorecía la defensa. Normalmente, el cruce de un río bajo el fuego y la penetración de una zona fortificada suele ser una operación muy difícil, pero el Cuarto Grupo Panzer fue capaz de romper las defensas del 43º Ejército en poco más de un día. El XL Cuerpo Panzer cruzó el Desna y golpeó a la 53ª y 149ª Divisiones de Fusileros. Aunque se trataba de dos divisiones relativamente seguras de antes de la guerra, ambas fueron sido rápidamente abrumadas por una masa de más de 560 Panzer alemanes en un estrecho frente de ataque de 25 kilómetros de anchura. La presencia de la 2ª y 5ª Divisiones Panzer, ambas con sus efectivos completos y descansadas después de haber estado reponiéndose en Francia, ha añadido una gran potencia al ataque del Cuarto Grupo Panzer.

Columna Panzer avanzando en fila india.

En vano, Sobennikov ordenó a sus únicas reservas móviles -la 145ª y 148ª Brigadas de Tanques- contraatacar, pero fueron rápidamente reducidas. La tendencia soviética a lanzar carne de cañón blindada en forma de contraataques apresurados sólamente juega en favor de los alemanes, dado que expone a sus blindados a ser triturados por la Luftwaffe y los cañones antitanques alemanes; con demasiada frecuencia desde el 22 de junio, los soviéticos han estado arrojando sus reservas de tanques a la basura en contraataques dignos de aficionados. Tras malgastar sus tanques el 43º Ejército Soviético, el Cuarto Grupo Panzer ha avanzado a toda velocidad hasta su primer objetivo - el nudo ferroviario en Spas-Demensk. Mientras, el XII Cuerpo de Infantería se ha encargado de limpiar los restos del 43º Ejército.

La rapidez con la que el Frente de Reserva Soviético se ha derrumbado ha servido para confirmar las estimaciones de la Inteligencia del OKH que predecían un colapso inminente. El 33º Ejército del General Onuprienko, con cinco divisiones de fusileros, se trataba de una formación desplegada en segunda línea entre Spas-Demensk y Kirov que debería haber sido capaz de impedir cualquier explotación de la ruptura en el sector del 43º Ejército. Sin embargo, las divisiones de reserva soviética estaban situadas como las cuentas de un collar en un arco disperso y ni siquiera se encontraban atrincheradas. Además, tres de las cinco divisiones eran unidades de milicia de reciente formación. El XL Cuerpo Panzer de Stumme se ha limitado a pasar por encima de una división soviética tras otra hasta que el 33º Ejército Soviético ha sido apartado del camino del Schwerpunkt del Cuarto Grupo Panzer. El XLVI Cuerpo Panzer y el XII Cuerpo han ampliado la brecha del Frente de Reserva y hoy, 5 de octubre, Hoepner se encuentra listo para meter en liza a su fuerza de explotación, el LVII Cuerpo Panzer.

El ataque del Tercer Grupo Panzer contra el Frente Oeste Soviético.

El Tercer Grupo Panzer también comenzó su participación en la Operación Tifón con una barrera de artillería a las 05:30 horas del 2 de octubre. El Coronel General Hermann Hoth se ha mantenido al frente del Tercer Grupo Panzer durante los tres primeros días de la ofensiva hasta que hoy se ha tenido que trasladar al Grupo de Ejércitos Sur para ponerse al frente del Decimoséptimo Ejército.  Lo ha sustituido el Coronel General Reinhardt. El Grupo Panzer de Hoth dispone tan sólo de dos cuerpos Panzer y sus divisiones motorizadas de infantería estaban inicialmente en reserva. La misión de Hoth no era otra que pasar a través de los 19º y 30º Ejércitos del Frente Oeste Soviético, derrotar a las fuerzas de segunda línea y a continuación girar y deslizarse por el norte detrás de Vyazma para establecer contacto con el Cuarto Grupo Panzer. Al comenzar Tifón, el principal centro de suministros de Hoth se encontraba cerca de Smolensko, a unos 50 kilómetros al sur.

PzKpfw 38(t) en acción.

El esfuerzo principal de Hoth lo conformaba el LVI Cuerpo Panzer del General Ferdinand Schaal, con la 6ª y 7ª Divisiones Panzer en cabeza y la 14ª División de Infantería Motorizada en reserva. Schaal contaba con unos 250 Panzer operativos, la mayoría modelos checoslovacos PzKpfw 35(t) y PzKpfw 38(t). A pesar de ello, cuando el cuerpo atacó a la 91ª División de Fusileros del 19º Ejército del Teniente General Lukin, fue capaz de avanzar entre 5 y 10 kilómetros el primer día. En el flanco izquierdo de Schaal, el XLI Cuerpo Panzer del recién ascendido Coronel General Model (el anterior comandante de la audaz 3ª División Panzer que lideró el avance hacia Kiev de Guderian) atacó a la 162ª División de Fusileros Soviética con la 1ª División Panzer y la 129ª División de Infantería. Aunque los ataques de Schaal y de Model fueron mucho más débiles que el de las otras puntas de lanza blindadas alemanas y contra un enemigo numéricamente superior y atrincherado, los Panzer lograron separar al 19º y 30º Ejércitos Soviéticos y fueron capaces de abrirse paso a través de ellos en menos de dos días. La ofensiva de Hoth se apoyaba en ataques de infantería en mucha mayor medida que la de los otros dos Grupos Panzer - en parte debido a la debilidad de sus formaciones acorazadas y en parte debido al terreno plagado de bosques y lagos. A la izquierda de Hoth, el VI Cuerpo de Otto Förster atacó frontalmente el 30º Ejército del Comandante General Vasilii Khomenko y retuvo a las divisiones soviéticas de primera línea mientras la 1ª División Panzer atravesaba la principal línea de resistencia. A la derecha de Hoth, el V Cuerpo de Richard Ruoff atacó con tres divisiones de infantería y fue capaz de hacer retroceder a las divisiones de vanguardia del 19º Ejército Soviético, con lo que ensanchó el hueco para el LVI Cuerpo Panzer.

Una vez que el principal cinturón defensivo del Frente Oeste estuvo perforado, el primer objetivo operativo del Tercer Grupo Panzer lo constituían los puentes sobre el Río Dniepr en Kholm-Zhirkovski. A última hora del 3 de octubre, el LVI Cuerpo Panzer había logrado capturar los puentes intactos y se encontraba bien situado para avanzar hacia su objetivo principal: el cerco de Vyazma. El resto del Grupo Panzer de Hoth continuó eliminando los restos de la infantería del 19º y 30º Ejércitos de su sector mientras rechazaba contraataques locales..

El ataque de la infantería alemana.

Los tres ejércitos de infantería alemanes también han desempeñado un papel importante en estos primeros días de la Operación Tifón, aunque con menor dramatismo que las unidades Panzer. Von Bock ha preferido evitar tener que sufrir grandes pérdidas en ataques frontales contra las líneas fortificadas soviéticas, así que ha dado órdenes de que la mayoría de la infantería se mantenga rezagada hasta que los Panzer hayan logrado desbaratar concienzudamente el Frente Oeste de Yeremenko. Una vez los ejércitos soviéticos comenzaran a retirarse, los tres ejércitos de infantería deberían adelantarse y aplastarlos en las subsiguientes batallas de cerco.

La infantería alemana aguarda pacientemente la señal de avance.

El Noveno Ejército del Coronel General Strauss se encontraba desplegado con dos cuerpos en el flanco derecho del Tercer Grupo Panzer y un cuerpo sobre su flanco derecho. El ejército de Strauss no ha atacado hasta ayer, 4 de octubre, y su papel se ha limitado a retener al mayor número de divisiones de primera línea del Frente Oeste para evitar su retirada y de ese modo abocarlas a una batalla de cerco y aniquilación. Mientras las tres divisiones de infantería del XXVII Cuerpo del General Wäger llevaban a cabo una maniobra de señuelo contra las posiciones fortificadas del 16º Ejército Soviético alrededor de Yartsevo, el VIII Cuerpo del General Heitz desató un ataque de infiltración en la frontera entre el 16º y 19º Ejércitos Soviéticos. Sólo dos de las divisiones del Noveno Ejército se vieron implicadas en duros combates, pero el esfuerzo ha merecido la pena y el grueso del 16º Ejército Soviético ha quedado fijo en el sitio.

El Segundo Ejército del Coronel General Barón von Weichs comenzó una serie de ataques de fijación contra el 50º Ejército del General Mikhail Petrov al objeto de impedir que el Frente de Bryansk desviase tropas para enfrentarlas a la penetración de los Panzer de Guderian al sudoeste. El Segundo Ejército atacó con cinco de sus ocho divisiones de infantería el 3 de octubre, con el LIII Cuerpo de Weisenberger como esfuerzo principal, empujando directamente en dirección este hacia Bryansk. Los soviéticos habían esperado desde hace mucho un ataque directo contra Bryansk a lo largo de la carretera principal desde Roslavl, por lo que las defensas que se ha encontrado la infantería alemana son realmente poderosas. Al terminar el día de hoy, la infantería de von Weichs ha conseguido escasos progresos, pero sí que ha logrado forzar a Yeremenko a meter en liza a su mejor unidad en reserva, la 108º División de Tanques, para detener el avance del LIII Cuerpo. Con los Panzer de Lemelsen aproximándose ya a los suburbios sudorientales de Bryansk, von Weichs ha logrado su objetivo de mantener al Frente de Bryansk centrado sobre sí en lugar de sobre Guderian.

La infantería alemana, finalmente al ataque.

Por último, el Cuarto Ejército del Mariscal von Kluge no ha iniciado su ataque hasta el 4/5 de octubre, cuando ha lanzado a ocho de sus diez divisiones de infantería contra el 20º y 24º Ejércitos Soviéticos en la zona de Yelnya. Sobre el papel, von Kluge ha atacado a más de una docena de divisiones atrincheradas con sólo ocho divisiones - en circunstancias normales, una receta para la derrota. Sin embargo, von Kluge es un experto en preparar ataques ensayados de infantería y artillería y su ejército se encuentra mejor descansado y equipado que cualquiera de los otros ejércitos del Grupo de Ejércitos Centro. Así, mientras el IX Cuerpo de Geyer atacó a la izquierda para retener al 20º Ejército Soviético en Yelnya, los Cuerpos XX y VI han penetrado los sectores del 24º y 43º Ejércitos Soviéticos y comenzado a remontar el flanco del 20º Ejército. El XX Cuerpo de Materna conforma el esfuerzo principal y ha sido capaz de penetrar el 24º Ejército del Comandante General Rakutin y rodear a las fuerzas soviéticas en Yelnya.

Sin ningún apoyo significativo por parte de los Panzer, von Kluge ha sido capaz, antes de caer la noche de hoy, de aplastar y destruir cuatro divisiones de fusileros y a la 145ª Brigada de Tanques equipada con T-34s. El ataque de von Kluge ha supuesto un gran éxito al abollar el flanco izquierdo del Frente Oeste y crear el marco para el cerco de Vyazma. El Cuarto Ejército de Infantería también ha debido pagar un alto tributo, habiendo sufrido 198 bajas entre sus oficiales en sólo dos días de ataques, incluido el General Geyer, comandante del IX Cuerpo y el General Benignus Dippold, comandante de la 183ª División de Infantería.

Deutschland siegt an allen Fronten!
Sieg Heil!

martes, 4 de octubre de 2011

Guderian disloca el "inexpugnable" Frente de Bryansk de Yeremenko - 04/10/1941.

Camaradas,

El General Yeremenko ha estado reforzando su famoso Frente de Bryansk tan pronto como desde el 12 de agosto, inmediatamente después de su conversación con Stalin en un momento en que el ataque sobre Moscú parecía inminente, y ha seguido fortaleciendo su posición desde entonces. En su lugar, Guderian se dirigió hacia Kiev. Yeremenko se ha ufanado de que a finales de agosto Guderian habría sido capaz de atravesar su frente defensivo y que el avance hacia el sur, hacia Kiev, había sido su segunda mejor opción. Según Yeremenko, las uvas de Moscú colgaban demasiado alto para Guderian: por eso se había dirigido contra Kiev en su lugar.

Los Panzer avanzan con infantes montados en su carrocería.  En segundo plano se observa el humo de los combates.

Cabría esperar, por tanto, que seis semanas después, la ofensiva de Guderian contra el frente de Bryansk se encontrase con un oponente formidablemente preparado y una resistencia poco menos que inexpugnable. Sin embargo, con tenacidad, seguro de sus fuerzas y sin preocuparse de la vanidad de Yeremenko, Guderian se ha lanzado contra sus líneas en dirección a Bryansk, el importante nudo de vías de ferrocarril y carreteras.

Incluso en el momento del avance de Guderian hacia el interior de Ucrania, en agosto, la ciudad de Bryansk era una especie de misteriosa y siniestra amenaza en su flanco. Se sabe, por boca de los prisioneros, que el General Yeremenko y su estado mayor residen allí junto con contingentes especiales y unidades de élite. Se sabe que la ciudad constituye un punto clave en la defensa soviética de Moscú. Se encuentra escondida en espesos bosques, protegida por tierras bajas empantanadas. Desde ella los soviéticos han lanzado repetidos ataques contra el flanco expuesto de Guderian. Y ahora que el golpe decisivo contra Moscú está comenzando a cobrar forma desde la zona Roslavl-Smolensko, Bryansk y los ejércitos soviéticos en sus inmediaciones representan una gran amenaza al flanco de Guderian. La eliminación de esta amenaza es un requisito vital para el ataque principal sobre Moscú, así como la aniquilación de las poderosas fuerzas de cobertura en la zona de Vyazma.

Éste es el significado táctico de la doble batalla de Vyazma y Briansk.

Yeremenko contempla la situación con gesto grave.

Curiosamente, para sopresa de todos y en especial de los mandos soviéticos, el ataque de Guderian contra el frente defensivo de Yeremenko ha tenido éxito en su primer intento. La penetración se ha logrado en la zona del 13º Ejército Soviético.

Hace un fantástico tiempo de otoño. Las carreteras en el sector del Segundo Grupo Panzer todavía están secas. La punta de lanza del XXIV Cuerpo Panzer, la 4ª División Panzer, rueda a toda velocidad hacia delante como alma que lleva el diablo. Mientras persigue a su destacamento avanzado -que ya se dirige contra Dimitrovsk-Orlovskiy al mando del Comandante von Jungenfeldt- Guderian se reúne con el Comandante del Cuerpo y el Comandante de la 4ª División Panzer, los Generales Freiherr Geyr von Schweppenburg y Freiherr von Langermann-Erlenkamp. La gran pregunta es: ¿debería continuar el avance para derrotar por completo al 13º Ejército Soviético, que ya se encuentra confuso, o debería detenerse a las tropas para darles tiempo a reorganizarse y reabastecerse de combustible? Ambos generales aconsejan precaución: no dejan de recibir informes de que el combustible se está agotando y los hombres están agotados.

Punto de repostaje alemán en un bosque.

Un poco más tarde, cerca de la colina rematada con un molina de Sevsk, Guderian se reúne con el Coronel Eberbach, el Comandante de la 5ª Brigada Panzer. "He oído que le han obligado a parar, Eberbach," dice Guderian. "¿Parar, Herr Generaloberst?" pregunta sorprendido el Coronel. Añade con sequedad: "Estamos avanzando sin problema, y sería un error detenernos ahora." "¿Pero qué pasa con el zumo, Eberbach? Me dicen que se están quedando sin él." Eberbach suelta una carcajada. "Estamos rodando con el zumo del que no se ha informado al Batallón." Guderian, que conoce a sus hombres, se une a las risas. "De acuerdo, continúe adelante," le dice.

Los Panzer avanzan a través de una aldea soviética azotada por los estragos del combate.  A su encuentro acuden soldados soviéticos, con los brazos en alto.

De ese modo, los tanques de la 4ª División Panzer cubren 130 kilómetros, combatiendo todo el tiempo. El 13º Ejército Soviético se encuentra completamente desbaratado. Lo que Yeremenko creía imposible: la ciudad de Orel, 20 kilómetros detrás del frente de Bryansk, es conquistada por los tanques de Eberbach al mediodía del día 3 de octubre.  Las defensas del exterior de la ciudad de 110.000 habitantes son cogidas tan por sorpresa que no realizan un solo disparo. El primer vehículo con el que se topan los Panzer alemanes es un tranvía lleno de gente. Los pasajeros creen que las tropas soviéticas se adentran en la ciudad y saludan entusiasmados o, quizás, piensan que la Wehrmacht al fin ha llegado para liberarlos del yugo soviético.  En cuatro días, la 4ª División Panzer ha avanzado 240 kilómetros e inflingido 2.200 bajas al enemigo, capturado 16 tanques y 24 piezas de artillería a cambio de tan sólo 41 muertos y 120 heridos.

Las cosas van mal para el Frente de Bryansk de Yeremenko.  Las unidades de Guderian han dislocado por completo el flanco izquierdo del Frente   de Bryansk y capturado a 9.300 soldados soviéticos, 60 tanques y 109 piezas de artillería.  La 17ª y 18ª Divisiones Panzer del XLVII Cuerpo Panzer ruedan hacia Karachev y cortan la carretera Bryansk-Oral detrás de los Cuarteles Generales de Yeremenko. La trampa se está cerrando. Yeremenko ve el desastre que se le viene encima. Telefonea al Kremlin y solicita permiso para escapar. Pero Shaposhnikov, el Jefe de Estado Mayor, le interrumpe, urgiéndole a esperar un poco más.

Yeremenko esperará. El que no esperará será Guderian, y tampoco sus puntas de lanza acorazadas.

Panzer, marsch!
Es lebe der Generaloberst der Panzertruppen Heinz Guderian!

lunes, 3 de octubre de 2011

El Führer se confiesa ante el Pueblo Alemán - 03/10/1941.


Camaradas,

En el discurso pronunciado esta tarde en el Sportpalast de Berlín con motivo de la inauguración de la Campaña de Ayuda Invernal Winterhilfswerk 1941-1942, el Führer y Canciller Alemán Adolf Hitler ha dicho muchas cosas trascendentales para el futuro de Alemania y de Europa. En primer lugar, ha declarado que la finalidad de su discurso no es la de contestar a uno de los hombres de Estado que se han extrañado recientemente de su largo silencio. "El mundo podrá algún día comprobar qué es lo que ha tenido más importancia en los meses últimos, si los discursos de Churchill o las acciones del Führer."


Hitler ha puesto a continuación de relieve que le había sido muy difícil disponer del tiempo necesario para asistir a esta manifestación por el hecho de que precisamente en este momento se han comenzado en el frente del Este operaciones con las que se prepara un nuevo acontecimiento de formidables proporciones. "Desde hace cuarenta y ocho horas ha comenzado una nueva ofensiva de proporciones gigantescas que contribuirá a aplastar al enemigo del Este."

En nombre de los millones de combatientes alemanes, el Führer ha solicitado de la Patria que añada a todos sus demás sacrificios de este año los que requiere la Campaña de Ayuda Invernal. Ha puesto de relieve que la batalla que comenzó el 22 de junio tiene una importancia mundial y que solamente la posteridad podrá considerar toda la amplitud y alcance de este acontecimiento, el cual ha inaugurado una nueva era.

El impresionante marco del Sportpalast de Berlín.  20.000 personas de capacidad para escuchar en vivo y directo al Führer.

El Führer no ha querido esta guerra.

El Führer ha recordado después que él no había querido tampoco esta lucha, sino que había perseguido siempre un sólo objetivo, esencialmente definido por el programa del partido Nacional Socialista. "Jamás he sido infiel a este objetivo y jamás he abandonado este programa. Ni yo ni todos nosotros teníamos necesidad de esta guerra, ya que nuestras obras de paz habrían bastado para eternizar nuestro nombre. Por otra parte, no habíamos agotado nuestras creaciones, sino que en muchos terrenos nos encontrábamos tal vez sólo en el comienzo."

Hitler ha puesto después de relieve los principios en los cuales basó sus esfuerzos y que son: primero, la consolidación interior de la nación alemana; segundo, la obtención de la igualdad de derechos en el exterior, y tercero, la unión del pueblo alemán y, con ella, el restablecimiento de un Estado natural que había sido interrumpido artificialmente durante varios siglos.

Sus ofertas de paz fueron rechazadas.

Refiriéndose después nuevamente a los principios del Nacional Socialismo, el Führer ha dejado claro que dichos principios alejaban toda idea de guerra.

Pero una cosa era segura, y es que no queríamos en ninguna circunstancia renunciar al restablecimiento de la libertad alemana y con ella a las condiciones necesarias para el renacimiento de la Nación. Animado por este espíritu hice al mundo gran número de proposiciones. Todas las ofertas de paz que hice al mundo, las propuestas de desarme, las proposiciones destinadas a crear una economía razonable y un ordenamiento nuevo, fueron rechazadas.


A pesar de ello conseguimos poco a poco ejecutar, por medio de un trabajo de paz que duró varios años, la gran reforma del interior y también comenzamos a realizar la unión de la nación alemana, la creación del gran Reich alemán y la reabsorción de millones de compatriotas alemanes dentro de su Patria, volviendo de esta manera a poner a disposición del pueblo alemán el peso de su número y de su íuerza política. Durante este tiempo conseguí ganarme cierto número de aliados, a la cabeza de los cuales se encuentra Italia, dirigida por un hombre de Estado al que me une una amistad profunda e íntima. (Vivos aplausos.) Nuestras relaciones con el Japón, igualmente, no dejaron de mejorar. Teníamos además en Europa cierto número de pueblos y de Estados que no habían dejado nunca de manifestarnos una simpatía y una amistad siempre iguales, ante todo Hungría y algunos estados nórdicos.

La responsabilidad de Churchill.

A estos pueblos vinieron a unirse otros pero no, desgraciadamente, el pueblo cuya amistad quise procurarme toda mi vida, el británico. La responsabilidad de ello no incumbe al pueblo inglés en su conjunto. Los responsables son algunos hombres que en su odio feroz y ciego saboteaban todo intento de acercamiento de este género, ayudado en ello por ese enemigo internacional del mundo que conocemos todos: la judería internacional.

Entonces llegó por fin, el día, exactamente como en 1914, en que hubo que tomar una grave decisión. No vacilé en adoptarla, porque estaba convencido del hecho siguiente: si con mis medidas y mis ofertas de amistad no pude adquirir la amistad de Inglaterra, no sería posible adquirirla tampoco en el porvenir, y no quedaba más que el combate. Entonces agradecí al destino el que el combate pudiera desarrollarse bajo mi dirección (aplausos frenéticos.)

Estoy convencido de que una acuerdo racional con aquellos hombres es completamente imposible. Durante todos los meses en que me esforcé por llegar a un acuerdo, Churchill no hizo más que gritar que quería la guerra. Pues ya la ha tenido y todos sus compañeros belicistas que habían afirmado que sería una "guerra encantadora" y que se habían felicitado el 1 de septiembre de 1939, deben pensar hoy de otra manera. Y si hasta ahora, por casualidad, no se hubieran enterado de que esta guerra no será ciertamente un asunto encantador para Inglatera, terminarán por darse cuenta de ello, tan seguro como que ahora estoy delante de vosotros. Estos belicistas habían conseguido utilizar para sus fines a Polonia, me refiero tanto a los belicistas del antiguo como del Nuevo Continente. En aquel momento, Inglaterra no mendigaba todavía socorro en todas las partes del mundo, sino que prometía generosamente su ayuda a todos los que podían aceptarla.

La verdad y la mentira, frente a frente.

Entonces precisamente hice a Polonia las proposiciones de las que me veo obligado a hablar hoy por haber evolucionado los acontecimientos de manera que nosotros no habíamos concebido. Fue sin duda la todopoderosa Providencia la que impidió entonces que fuera aceptada mi oferta. (Grandes aplausos.) Desde entonces, ss desarrolla una lucha que ha puesto frente a frente a la verdad y la mentira, y, como siempre, esta lucha terminará con la victoria de la verdad.

En otros términos: sean cuales fueren los embustes del judaismo internacional y de sus cómplices democráticos, no podrán alterar en nada los hechos históricos. Y el hecho histórico es que hace dos años que Alemania aplasta a sus adversarios uno detrás de otro. (Aplausos ensordecedores.) Inmediatamente después del primer combate, tendí de nuevo la mano. Fui rechazado y desde entonces hemos visto todos que el belicista Churchill y sus cómplices aprovechaban inmediatamente toda oferta de paz hecha por mí para declarar que constituía una prueba de debilidad. Por consiguiente, renuncié a volver a intentar este camino: no puede haber más que una sola solución bien clara, una decisión de alcance mundial valedera para los cien años próximos.


Rusia traicionó el Acuerdo con el Reich.

En mis esfuerzos por reducir continuamente la extensión de la guerra me decidí en 1939 a enviar a Moscú a mi Ministro de Asuntos Exteriores, lo que representaba para mí tener que dominar mis sentimientos mis íntimos. Me esforcé por realizar un acuerdo y vosotros sabéis con qué honradez cumplí mis compromisos. Desgraciadamente, desde el principio se vio que en el otro lado la consecuencia de estos Acuerdos era una traición que liquidó primeramente todo el Noreste de Europa. Todos vosotros sabéis lo que representó entonces para mí contemplar en silencio cómo era estrangulado el pequeño pueblo finlandés. Lo que significó también que los Estados Bálticos fueran también sojuzgados, esto sólo podrá ser comprendido por aquellos que conocen la Historia alemana y que saben que no hay en aquellos Estados un solo kilómetro cuadrado de terreno que no haya sido labrado por colonos alemanes y cuya cultura y civilización no hayan venido de Alemania. A pesar de ello, guardé silencio.

Solamente cuando sentí, semana tras semana, cada vez más claramente, que Rusia veía llegar el momento de marchar contra nosotros, según iba recibiendo datos de que junto a nuestra frontera surgían aeródromos uno al lado de otro, que en dicha frontera se concentraban una tras otra Divisiones traídas de todas las partes del gigantesco Imperio Soviético, entonces me vi obligado a preocuparme a mi vez, porque en la Historia no hay excusa para el que comete una falta. Me siento responsable ante el pueblo alemán, en mi calidad de Führer del Reich alemán, de la existencia presente y, en la medida de lo posible, de su porvenir.

Rechacé las exigencias de Moscú.

En estas condiciones me vi obligado también a adoptar medidas defensivas. Estas medidas fueron de carácter puramente defensivo; sin embargo, en los meses de agosto y septiembre de 1940 se vio que ya no era posible retener en el Oeste a toda la Aviación alemana, ya que a mi espalda tenía un Estado que se aprestaba a entrar en acción contra nosotros en cualquier momento. Pero es cierto que hasta ahora no nos habíamos dado cuenta plenamente de la envergadura de los preparativos, ya por aquel entonces terminados.

Quise entonces, una vez más, aclarar todo el problema y por ello invité a Molotov a venir a Berlín. Me planteó las cuatro condiciones que ya conocéis: Primera: Alemania había de consentir en que Finlandia fuera liquidada por Rusia; no pude hacer otra cosa que negarme a dar el consentimiento solicitado. La segunda petición de Molotov fue saber si la garantía alemana dada a Rumania protegería a ésta contra un ataque ruso. También en este punto permanecí fiel a la palabra que había dado. No lamento el haberlo hecho (Aplausos), porque en Rumania también he encontrado un hombre de honor en la persona del General Antonescu, que se ha atenido ciegamente a la palabra dada. La tercera petición se refería a Bulgaria. Molotov reclamaba la creación de guarniciones soviéticas en Bulgaria con el fin de "garantizar" a dicho país. Lo que significaban estas guarniciones lo sabíamos por el ejemplo de Estonia. Letonia y Lituania. Hice observar entonces que esta garantía dependía de aquél a quien se quería garantizar. La cuarta petición se refería a los Dardanelos. No es extraño que Molotov quiera ahora desmentirla, pero es cierto que planteó esta exigencia y que yo la rechacé. Desde aquel momento observé con atención a la Unión Soviética.

El ataque sorpresa contra la Unión Soviética.

Ya en el mes de mayo la situación era tal que no quedaba ninguna duda de que Rusia tenía intención de precipitarse contra nosotros en cuanto se le ofreciera la primera ocasión. Me vi obligado a guardar silencio en aquella época, lo que fue muy difícil para mí. Era menos difícil guardar silencio con mi Patria, ya que ésta debe comprender que hay momentos en que es imposible hablar si no se quiere poner en peligro a la nación entera. Me costó mucho más trabajo callarme ante mis soldados, alineados, división por división, en la frontera del Este, y que no sabían de qué se trataba en el fondo. Era precisamente a ellos a quienes no podía hablar, ya que si hubiera dicho una palabra, ello no habría cambiado, ciertamente, la decisión de Stalin, pero en cambio habría perdido la única posibilidad que me quedaba: la del ataque por sorpresa.

La lucha más grande de la Historia.

Por ello me decidí a ser yo quien diera el primer paso. Entonces adopté, ahora puedo decirlo, la decisión más grave de toda mi vida, ya que un paso semejante abría una puerta detrás de la cual no había más que misterios.  Sólo el mundo futuro sabrá con detalle cómo llegó y cómo fue tan lejos.  Ahora uno puede apoyarse sólo en la fe, confiar en su nación y en la fortaleza de sus brazos.  Y entonces haré lo que a menudo dije en el pasado, pedir a Dios no ayuda en los tiempos de debilidad, sino que bendiga al que tiene voluntad y está dispuesto a luchar la santa y sacrificada lucha por su existencia. En la mañana del 22 de junio de 1941 comenzó la lucha más grande de la Historia. Desde entonces han transcurrido tres meses y medio y he podido comprobar que todo se ha producido según el programa preestablecido.(Frenéticos aplausos.) Durante todo este tiempo los dirigentes militares no se han dejado un solo momento arrancar la ley de la iniciativa. (Nuevos aplausos ensordecedores.)

Todas las operaciones se han desarrollado según el plan previsto, como anteriormente en Polonia en el Este, contra Noruega en el Norte, en la campaña del Oeste y en la de los Balcanes en el Sudeste. Hay una cosa que tengo que hacer constar aquí: no nos hemos engañado en la exactitud de nuestros planes; no nos hemos engañado tampoco en el valor histórico sin igual del soldado alemán; tampoco nos hemos engañado en lo referente a la calidad de nuestras armas, ni en la calidad y el funcionamiento irreprochable de nuestra organización del frente y de los espacios gigantescos de la retaguardia y, por último, tampoco nos hemos engañado acerca del pueblo alemán.


El enemigo está ya aplastado y no se volverá a levantar jamás.

Sin embargo, nos han engañado en una cosa: no sabíamos nada de los preparativos gigantescos de nuestro enemigo dirigidos contra Alemania y contra Europa, y no sabíamos que el peligro era tan grande y que hemos evitado, por escaso margen de tiempo, el aniquilamiento no sólo de Alemania, sino de toda Europa. Hoy puedo decirlo. (Aplausos frenéticos:) No lo había dicho hasta ahora, porque hoy puedo afirmarlo, en un momento en que el enemigo está ya aplastado y no se volverá a levantar jamás. (Los aplausos ensordecedores se prolongan durante varios minutos.) Había sido acumulada contra Europa una potencia de la que la nadie se puede hacer idea. Habría sido una segunda invasión de Genghis Khan. Este peligro ha sido eliminado, lo que se debe, en primer lugar, al valor, tenacidad y abnegación de nuestros soldados alemanes y de los sacrificios de los que han combatido en nuestras filas.

Por primera vez se ha manifestado en nuestro Continente algo parecido a un despertar. Al Norte se baten los finlandeses, verdadera nación de héroes. (Grandes aplausos.) En sus amplials comarcas esta nación se encuentra sola, con su fuerza, su valor, su bravura y su tenacidad. Al Sur combate Rumanía. (Aplausos.) Esta nación se ha repuesto con rapidez sorprendente de una de las crisis de Estado más graves que pueden afectar a un país gracias a la dirección de un hombre valeroso y resuelto. Y con ello os he demostrado ya la enorme amplitud del escenario de la guerra que se extiende desde el Océano Ártico hasta el mar Negro.

Los españoles entran ahora en la línea de fuego.

En estas regiones combaten hoy nuestros soldados alemanes, y en sus filas y al lado de ellos, los finlandeses, los italianos (aplausos), los húngaros (aclamaciones), los rumanos, los eslovacos (aclamaciones), los españoles, que entran ahora en la línea de fuego (aclamaciones), los belgas, los holanideses, los daneses, los croatas, los noruegos, hasta los franceses han venido a formar en las filas de este gran frente. (Aplausos.)

En varias ocasiones no hemos podido hablar porque ello habría sido poner prematuramente al adversario al corriente de la situación de la que, a causa del lamentable estado de sus servicios de transmisiones, no tenía conocimiento muchas veces más que al cabo de varios días, incluso de varias semanas más tarde. El comunicado de las Fuerzas Armadas alemanas es el comunicado de la verdad. Según las versiones inglesas no habríamos acumulado en el Este desde hace tres meses más que derrota tras derrota. Pero nos encontramos al este de Smolensko, nos encontramos ante Leningrado y nos encontramos en el Mar Negro. Estamos en las cercanías de Crimea y no son los rusos quienes están en Berlín (Risas.) Por lo tanto, si los rusos no han hecho más que vencer hasta ahora, desde luego no han explotado sus victorias, sino que han retrocedido 100 ó 200 kilómetros después de cada uno de sus triunfos, sin duda para inducirnos a darnos cuenta de las profundidades del espacio ruso. (Risas.)

Dos millones y medio de prisioneros.

La magnitud de esta lucha, por lo demás, queda ilustrada con algunas cifras. El número de prisioneros ha aumentado ahora hasta llegar a dos millones y medio. El número de cañones capturados o destruidos que se encuentran en nuestras manos es ya, en números redondos, de 22.000; el número de carros blindados destruidos o capturados, y por tanto en nuestro poder, es de más de 18.000; el de aviones destruidos y derribados, a más de 14.500. El espacio ocupado por nuestras tropas es el doble que el del antiguo Reich cuyo Gobierno asumí en 1933 y cuatro veces más grande que Inglaterra.


Hemos visto lo que el bolchevismo es capaz de hacer del hombre: un adversario que, por un lado, se bate como una bestia ávida de sangre y por el otro, como un ser dominado por la cobardía y el miedo a sus comisarios. El paraíso soviético, que tantas veces había sido descrito, será confirmado cuando termine esta campaña por millones de soldados, que atestiguarán que es como yo lo he descrito. Ellos han marchado por las carreteras de ese "paraíso", que no es más que una gigantesca fábrica de armas erigida a expensas del nivel de vida de sus hombres; una fábrica de armas contra Europa. Y nuestros soldados han obtenido sus victorias contra este enemigo cruel y bestial, con su armamento gigantesco. No puedo encontrar palabras para rendirles elogio. Lo que han realizado continuamente con su valentía y por medio de esfuerzos incomparables, es sencillamente imposible de imaginar.

Hazañas inimaginables del soldado alemán.

Todos ellos son iguales. Sólo sobresale de entre ellos el infante alemán, el hombre de tropa alemán. Tenemos en el Este Divisiones que desde la primavera han cubierto más de 2.500 kilómetros y hasta 3.000 kilómetros a pie. Al hablar de "guerra relámpago" son estos soldados los que merecen que sus proezas se califiquen de "acciones relámpago". Solamente existen aún algunas "retiradas relámpago" históricas que han superado la rapidez de estas acciones. Pero no se trataba de distancias tan grandes, ya que siempre se encontraban prepararados en los alrededores inmediatos de las costas. Al decir esto no quiero en modo alguno insultar al adversario; quiero solamente que se haga al soldado del Imperio alemán toda la justicia que se merece, ya que ha realizado hazañas inigualables. Y los esfuerzos realizados en la retaguardia de este frente son también gigantescos.

Obreros alemanes de la construcción de ferrocarriles adaptan el ancho de vía ruso al alemán.

Más de 25.000 kilómetros de vías férreas rusas han sido nuevamente abiertas al tráfico. La anchura de las vías férreas alemanas ha tenido que ser establecida en más de 15.000 kilómetros de dichas vías que no se adaptaban a ella. Detrás de este frente se organiza desde ahora, la nueva Administración, que hará lo necesario para que todos estos inmensos territorios sean aprovechados por la población alemana y por nuestros aliados si la guerra se prolonga. El provecho que se puede sacar de ellos será aún enorme y que nadie dude de que sabremos organizar esas regiones.

En el combate los hemos vencido.


Sé que no hay ningún adversario a quien no podamos derrotar con las cantidades de municiones de que disponemos actualmente. Si leéis algunas veces en los diarios noticias sobre los gigantescos planes de otros Estados que quieren llevar a la realidad, si os hablan de sumas que se cifran por miles de millones, es preciso, queridos compatriotas, que recordéis lo que os voy a decir: primero, hemos consagrado a esta lucha las fuerzas de todo un Continente; segundo, nosotros no hablamos de capital, sino de trabajo, y este trabajo lo realzamos a un rendimiento del 100 por 100; tercero, el que no hablemos de ello, no significa que no hagamos nada. Sé muy bien que los otros saben hacerlo todo mejor que nosotros. Construyen tanques que son invencibles, más rápidos que los nuestros, mejor blindados que los nuestros y que para andar no tienen necesidad de gasolina. Sin embargo, en el combate los hemos vencido, y esto es lo decisivo. (Aplausos.) Las máquinas que hoy ruedan, disparan y vuelan con nuestro Ejército no son las mismas con las cuales rodaremos, dispararemos y volaremos el año próximo.

Volveré de la guerra con el antiguo programa Nacional Socialista.

Cuando esta guerra haya terminado, será el soldado alemán quien la haya ganado, el soldado que representa la masa de nuestra nación, y junto con él serán la Patria y los millones de trabajadores los que habrán también alcanzado la victoria. Cuando esta guerra termine, volveré dee ella como un Nacionalsocialista aún más fanático de lo que he sido antes. Volveré de esta guerra con el antiguo programa de mi Partido, cuya realización me parece, tal vez, aun más importante que el primer día. En esta guerra se ha demostrado que los capitalistas, con sus engaños y embustes, que niegan a sus pueblos el derecho a la vida y los sacrifican a sus intereses financieros, hacen una política tan criminal como la de los comunistas, con su miseria social indescriptible. Por ello regresaré de la guerra aún más convencido de la verdad del Nacional Socialismo. Es preciso que consigamos después de ella la prosperidad de todos los que han combatido, ya que en ella se basa la prosperidad de toda Alemania. En el Estado futuro todos trabajarán según su capacidad. El programa del Nacional Socialismo será el vehículo del florecimiento de nuestro pueblo.

Dios no ha ayudado nunca a ningún cobarde ni tampoco a los que no trabajan, sino a los que luchan, se esfuerzan y se sacrifican. Pueblo alemán: Ayúdate a ti mismo, que Dios no te negará su ayuda.

Una ovación atronadora, que se ha prolongado durante largo espacio de tiempo, ha acogido las palabras finales del: Führer, a quien la multitud ha despedido en un mar de inmenso entusiasmo mientras las bandas militares interpretaban los himnos alemanes y que aún se ha prolongado durante largo tiempo después de marcharse el Führer.  Pueblo Alemán, ¡ahora ya sabes cuál es el camino hacia la Victoria!

Führer befiehl, wir folgen dir!
Ein Volk, ein Reich, ein Führer!