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viernes, 25 de noviembre de 2011

Renovación del Pacto Antikomintern contra la Internacional Comunista - 25/11/1941.


Camaradas,

El gran salón de los diplomáticos en la Cancillería del Reich en Berlín no tiene más decoración que la de sus propias líneas asépticas, que el azul gobelino de dos tapices y que la luz cruda y terriblemente blanca de las arañas de Bohemia, enormes, que cuelgan de las cabezas de los invitados como dos racimos de alambres, de cristal y de frutos eléctricos.

Este sistema solar interior, que contrasta con el gris sucio del invierno en la calle, recibe todavía los refuerzos de los focos para la cinematografía y el de los centelleos constantes que lanzan en abanico, desde sus máquinas, los reporteros gráficos. Tan clara como esta sala es el propósito de los que allí se reúnen hoy: nueve Ministros de Asuntos Exteriores (España. Alemania, Italia. Hungría. Bulgaria, Croacia, Dinamarca. Finlandia y Rumania); el General Oshima Embajador del Japón; el Ministro del Manchukuo, Lu-I-Wen, y el Vicepresidente de Eslovaquia. Es la prórroga por cinco años del Pacto Antikomintern por las naciones que habían firmado ya el Acuerdo y la adhesión de otros siete Estados. Es el compromiso entre todos ellos de “informarse mutuamente sobre la actividad de la Internacional Comunista y el de deliberar sobre las necesarias medidas de defensa para llevarlas a la práctica en estrecha colaboración".

La firma orginal del Pacto Antikomintern en noviembre de 1936.

La declaración del Sr. Serrano Súñer, probablemente, resulta la más precisa de todas las que allí se hacen. Tan breve como cristalina. Antes de que España se adhiriese al Pacto Antikomintern —en marzo de 1939— ya el país estaba empeñado en esta acción, "porque nuestra guerra no fue una contienda interior, sino una lucha de ideologías y conceptos morales de valor universal". "Frente a la amistad de los paladines de 1a democracía con las hordas del Kremlin —añade—, españoles, alemanes e italianos sellábamos con sangre una hermandad de héroes más fuerte que todos los pactos para defender a toda costa, contra los bárbaros, los valores esenciales de una civilización en la que estamos educados y cuyo término no podemos, aceptar.”

El Sr. Serrano Súñer habla en español —la traducción de sus palabras habría de ser leída luego—, pero su voz- parece que traspasa el misterio de un idioma desconocido para la mayoría de los que escuchan, porque la atención y el estatismo de la sala entera son absolutos. Habla luego de la División Azul y de su orgullo de formar en las filas del ejército de Europa que combate contra el mayor enemigo de la Humanidad. "Por todo ello —termina diciendo— este acto de hoy a nadie podrá parecer insólito, ni mucho menos,1a presencia de España en él, como no sea a pueblos y hombres que, ciegos por el orgullo, la soberbia o el egoísmo, estarían dispuestos a precipitar al mundo entero en el abismo de su propia ruina."

Representación de la ceremonia de hoy por parte de la propaganda Aliada.  A esta clase de ceguera es a la que se refiere Serrano Súñer.

El ritmo de la sesión va conducido por el gigante von Dornberg, jefe de protocolo, cuyos dos metros y mucho más de altura, y cuya barba roja y joven se mueven de un lado para otro como un edificio dotado de la facultad de marcha.

Otras declaraciones han precedido a la del Ministro de Asuntos Exteriores español. Después comienzan a hablar los representantes de los nuevos Estados adheridos, mientras von Ribbentrop entorna ios ojos para evitarles la ceguera de la luz, mientras el Conde Ciano lee unas notas que le entrega a un secretario y mientras el Sr. Bárdossy, jefe del Gobierno de Hungría, conserva, a la izquierda, del señor Serrano Súñer, una inmovilidad que desorganiza ligeramente alguna vez para inclinar su cabeza hacia la del representante de España y cruzar con él algunas palabras. La última declaración es la del Sr. Tuka. con unos lentes de cristales muy gruesos. Lee su discurso en muchas y grandes hojas de papel, sobre cada una de las cuales, y a causa del tamaño de las letras, sólo han podido copiarse seis o siete palabras. Está casi ciego. La sesión no ha durado más de dos horas. La máquina diplomática funciona hoy a gran marcha, porque la oratoria es breve y clara como la luz del Gran salón de la Cancillería. En ese tiempo se han pronunciado 14 declaraciones —algunas de ellas dobles por añadidura de la versión alemana— y se han estampado 108 firmas en el Protocolo, cuyo texto reza así:

El Gobierno del Reich Alemán, el Gobierno Real Italiano y el Gobierno Imperial Japonés, así corno el Gobierno Real Húngaro, el Gobierno Imperial del Manchukuo y el Gobierno Español, reconociendo que los acuerdos contraídos con el objeto de contener la actividad de la Internacional Comunista han evidenciado su utilidad, en la convicción también de que los intereses concordantes de sus países exigen igualmente en el porvenir una estrecha cooperación contra el enemigo común, han decidido prorrogar por cinco años la validez de los acuerdos en cuestión, y para este fin han decidido las siguientes estipulaciones:

Artículo 1°. El Pacto contra la Internacional Comunista, tal comto resulta del Acuerdo y del Protocolo complementario del 25 de noviembre de 1936 y del Protocolo del 13 de noviembre de 1937, y al cual se han adherido Hungría, por el Protocolo de 24 de febrero de 1939; Manchukuo, por el Protocolo de 24 de febrero de 1939, y España por el Protocolo de 27 de marzo de 1939, es prorrogado por cinco años, a partir del 25 de noviembre de 1941.

Artículo 2º. Los Estados que por invitación del Gobierno del Reich Alemán, del Gobierno Real italiano y del Gobierno Imperial Japonés, como signatarios originales del Pacto contra la Internacional Comunista, tengan la intención de adherirse a este Pacto, entregarán por escrito sus declaraciones al Gobierno del Reich Alemán, el cual, por su parte, avisará a todos los demás Estados firmantes de la recepción de esta declaración. La adhesión entra en vigor el día en que sea recibida por el Gobierno del Reich Alemán.

Artículo 3º. Este Protocolo está redactado en lengua alemana, italiana y japonesa, y cada uno de estos textos es considerado como original. El Protocolo entra en vigor el día de su firma. Las altas partes contratantes acordarán antes de que expire el plazo de cinco años previsto en el artículo 1°, la forma futura de su colaboración, en fe de lo cual, los abajo firmantes, provistos de los poderes de sus Gobiernos respectivos, firman y sellan este Protocolo.

Hecho en seis ejemplares, en Berlín, a 25 de noviembre de 1941. año XX de la Era Fascista y 25 día del 11 mes del año XXV de la Era Showa.

Tod dem Bolschewismus!
Es lebe Nationalsozialismus! Es lebe Freiheit!

martes, 27 de septiembre de 2011

Primer Aniversario del Pacto Tripartito - 27/09/1941.


Camaradas,

Hoy hace un año que en Berlín fue firmado el Pacto tripartito entre las potencias del Eje Germano-Italiano y Japón. Tres grandes naciones, descontentas con el orden establecido, se unieron con el fin de establecer un Nuevo Orden. Alemania e Italia están llamadas a hacerlo en Europa y África y Japón en Asia oriental. No sólo coinciden las ideologías según las cuales se rigen los destinos de las tres potencias, sino también sus intereses. Únicamente a través de la derrota de la Gran Bretaña, apoyada ya resueltamente por los Estados Unidos, podrán los tres asociados realizar su amplio programa, y hacia ese fin combaten con todas sus fuerzas.

Las potencias del Eje y sus Aliados en julio de 1941 (en negro; Aliados occidentales en azul y Unión Soviética en rojo.  En la actualidad se han producido algunos cambios: el avance en la Unión Soviética ha alcanzado Leningrado, Kiev y el Mar Negro y, por otro lado, Siria, Líbano e Irán se encuentran bajo el control de los Aliados.

El triángulo que forman los tres Estados comprende una enorme extensión, dentro de la cual están situados otros países, por ejemplo la Rusia soviética. Ello quiere decir que el Eje está, geográficamente, separado del Japón. Los intereses políticos de esta potencia, lo mismo que el corazón de los nipones, están al lado de Alemania, pero las realidades geográficas y económicas tienen también sus exigencias y ello explica las negociaciones entre Washington y Tokio. Sin embargo, éstas no impiden ni impedirán que el Japón siga fiel al Pacto de Berlín. El Japón no puede renunciar a su programa ni abandonar los territorios ya conquistados sin poner en peligro su situación como potencia de primera categoría.

El documento original del Pacto Tripartito, abierto por su página en japonés.  A la izquierda, la firma de las tres partes.

El Japón mantiene su neutralidad vigilante: el acuerdo de No-agresión firmado por Matsuoka en Moscú en abril de este año le permite dejar de participar en la guerra contra Rusia. Tampoco se lo pide Alemania. Con ocasión del aniversario del Pacto, los discursos pronunciados y los telegramas cambiadas han sido cordialísimos y vuelven a afirmar la solidaridad entre el Eje germano-italiano y el Imperio del Sol Naciente. El Führer, en particular, ha dirigido sendos telegramas al Duce de Italia y el Emperador del Japón, con el siguiente contenido:

La bandera alemana e italiana ondean juntas.

¡Duce!

En este día en el que, hace un año, Alemania, Italia y Japón unieron fuerzas en el Pacto Tripartito, me acuerdo de usted con sentida amistad. El Pacto Tripartito ha asentado las bases para un futuro Nuevo Orden; a él numerosas y constructivas naciones se han adscrito entretanto. El pacto continuará siendo un garante de éxito de las tareas que todavía nos quedan por delante.

Sólo las generaciones futuras se darán cuenta de que fue la determinación de los pueblos unidos en el Pacto Tripartito la que salvo al mundo de la explotación de las potencias alienígenas a esta zona y de la amenaza mortal del Bolchevismo.

Adolf Hitler.

Carta del Führer al Emperador Shōwa Hiro Hito.

En el aniversario de la conclusión del Pacto Tripartito, deseo expresar las sentidas muestras de solidaridad con la gran nación del este que brotan de mi persona y del Pueblo Alemán. Con gran simpatía, el Pueblo Alemán continúa la lucha del pueblo japonés en la protección de su existencia y de los derechos vitales de los pueblos del Oriente Asiático bajo el liderazgo de Japón. Tengo la certeza de que, en cooperación con elos pueblos aliados en el Pacto Tripartito, Japón logrará los objetivos que garantizarán al pueblo Japonés y a todo el Oriente Asiático un futuro próspero.

Con este espíritu, saludo a Su Alteza en este día.

Adolf Hitler.

Es lebe die Achsenmächte!
Es lebe die Neue Ordnung!

domingo, 12 de junio de 2011

El Führer recluta a Rumanía para la Gran Cruzada contra el Comunismo – 12/06/1941.

Camaradas,

Mientras nuestros enemigos derrotados pierden el tiempo con resoluciones inútiles, el Führer continúa perfilando los últimos detalles de la invasión de la Unión Soviética. En el día de hoy, 130 divisiones alemanas se agolpan sobre la frontera a lo largo de un frente que se extiende a lo largo de miles de kilómetros desde el Océano Ártico hasta el Mar Negro.

El Führer y el Conducator salen juntos del Führerbau.

Durante la mañana de hoy, el Führer se ha reunido con el Jefe de Estado de Rumanía, el Conducator Antonescu, en el interior del Führerbau en Munich, donde ha tenido lugar una importante conversación. Antes de la reunión, Antonescu ha depositado unas coronas de flores en el monumento a los caídos durante el Putsch de 1923 en la Plaza Königlicher: el Ehrentempel.

El encuentro del Führer y Antonescu inmortalizado por la Prensa alemana.  Al fondo, el Ehrentemple.

El comunicado que ha trascendido a la Prensa acerca de la entrevista que han mantenido el Führer de Alemania y el Conducator de Rumanía ha sido bastante aséptico, resaltando en los términos habituales el acuerdo total que tienen ambos países en sus puntos de vista y destacando que la base de las conversaciones ha estado en la colaboración política, económica y militar preconizada en la adhesión al Pacto Tripartito que firmó Rumanía en su tiempo.

Heil Conducator!

La realidad del encuentro ha sido mucho más profunda, pero por obvios motivos no se ha podido hacer pública: el Führer le ha informado al General Ion Antonescu nada más ni nada menos que de su intención de atacar la Unión Soviética y le ha solicitado el apoyo militar de Rumanía en la colosal empresa. A cambio de su apoyo, le ha prometido que devolverá a Rumanía las provincias de Bukovina del Norte y Besarabia, que fueron anexionadas por Stalin en junio de 1940.  Rumanía se convierte así en el primer país del mundo al que el Führer revela sus intenciones.  Antonescu se ha mostrado entusiasmado ante la idea de participar en la Cruzada cristiana contra el Bolchevismo infiel y le ha prometido su apoyo. “Por supuesto, estaré allí desde el primer día. Si usted se lanza contra los soviéticos, siempre podrá contar con Rumanía.”

Es lebe Rumanien!
Es lebe Deutschland!

viernes, 25 de marzo de 2011

Yugoslavia se une al Eje - 25/03/1941.

Camaradas,

Las radios inglesas lanzaron anoche, a los cuatro vientos hasta ultima hora un aluvión de vituperios y amenazas contra Yugoslavia en un último intento desesperado de situar a la nación Balcánica en su órbita. Sin embargo, Yugoslavia ha dado hoy una respuesta contundente a dichas amenazas.

Momento en que Yugoslavia rubrica su entrada en el Pacto Tripartito.

En efecto, a las 3 y cinco minutos de la tarde de hoy, en el Palacio de Belvedere, en Viena, se ha verificado la adhesión de Yugoslavia, como quinto .país que adopta esta orientación, al Pacto Tripartito. Han asistido al solemne acto von Ribbentrop, Ministro de Asuntos Exteriores del Reich, el Primer Ministro y el Ministro de Asuntos Extranjeros de Yugoslavia, Dragiša Cvetković y Aleksandar Cincar-Marković, respectivamente; el Conde Ciano, Ministro de Asuntos Exteriores de Italia; el Embajador del Japón en Berlín, General Oshima; el Ministro de Eslovaquia Cernak; el de Hungría, Sytójay; el de Rumania, Bossy y el de Bulgaria, Draganoff como representantes de los Estados adheridos al Pacto. También han estado presentes numerosos corresponsales de la Prensa alemana y extranjera.

Tras la firma, Cvetković y von Ribbentrop se estrechan la mano.

El texto del protocolo firmado.

Los representantes de Alemania, Italia y Japón, por una parte, y el Gobierno yugoslavo, por otra, acuerdan lo que sigue:

Artículo primero. Yugoslavia se adhiere al Pacto firmado en Berlín entre Alemania, Italia y Japón el 27 de septiembre de 1940.

Artículo segundo. En el caso de que las Comisiones técnicas previstas en el articulo cuarto del Pacto tripartito hayan de ocuparse de cuestiones que interesen aYugoslavia, serán invitados a tomar parte en las deliberaciones representantes de este país.

Artículo tercero. Este protocolo se añadirá al texto del Pacto Tripartito y entra en vigor el día de su firma. El presente documento va redactado en alemán, italiano, japonés y yugoslavo, y cada una de las copias será considerada como original.

Dragiša Cvetković.

Declaraciones del Ministro de Asuntos Exteriores yugoslavo.

Cvetković, después de la firma del protocolo de adhesión de su país al Pacto Tripartito, ha realizado las siguientes declaraciones:

El fin primordial y casi único de la política exterior de Yugoslavia ha sido y será siempre mantener la paz que disfruta el pueblo y reforzar su seguridad. Yugoslavia ha cultivado ya las mejores relaciones con el gran Reich alemán antes de la unión de los intereses comunes, impregnados de amistad y plena confianza. Yugoslavia ha creído siempre, desde su constitución como nación independiente, que su unidad no es fruto de toda una combinación nacida en un acuerdo, sino efecto natural de largas y duras luchas sostenidas por los serbios, croatas y eslovenos, luchas que han encontrado en Alemania una comprensión correcta. Del mismo modo, Yugoslavia concluyó en 1937 un importante Tratado con Italia y análogos convenios de amistad han sido .firmados con Bulgaria y Hungría. Yugoslavia no tiene reivindicaciones exteriores que presentar y, por consiguiente, sus intereses vitales exigen que el sureste de Europa sea preservado de una nueva extensión de la guerra y que se refuerce la economía europea.

La colaboración general es el único camino posible para salvar al continente y a su civilización milenaria. Sólo de esta forma, Europa encontrará las bases de su reorganización que significará la liberación de viejos prejuicios y de todos los obstáculos morales y materiales que se han presentado hasta ahora. Todos los tratados políticos y económicos firmados durante estos últimos años por nuestro país se inspiran en el deseo de realizar una paz mejor organizada en esta parte de Europa.

Al adherirse hoy al Pacto Tripartito, Yugoslavia lo hace con el propósito de asegurar su porvenir pacífico mediante la colaboración con Alemania, Italia y el Japón; contribuyendo por su parte, a la organización de la nueva Europa. Con este gesto cumple, además, su.deber supremo para consigo misma y para con la comunidad europea.

Cvetković y el Príncipe Pablo, satisfechos ante el logro diplomático que ha obtenido hoy Yugoslavia y que la mantendrá alejada de las garras de la guerra.

El Eje no pedirá el paso de tropas por Yugoslavia.

Los Gobiernos de las Potencias del Eje han dirigido al Gabinete yugoslavo sendas notas con el siguiente texto:

Señor Primer Ministro: Refiriéndome a las entrevistas que se han celebrado hoy con ocasión de la adhesión de Yugoslavia al Pacto Tripartito, tengo el honor de confirmar en nombre del Gobierno Alemán, que las Potencias del Eje no exigirán a Yugoslavia durante la guerra que permita el paso de tropas o transporte de tropas a través del territorio yugoslavo. Sírvase Vuestra Excelencia aceptar la expresión de mis sentimientos respetuosos y cordiales.

Recepción del Führer a los signatarios.

Después de la ceremonia de Belvedere, el Führer y Canciller del Reich Adolf Hitler ha celebrado en el mismo Palacio Belvedere una recepción oficial en honor de todos los representantes de los países adheridos al Pacto Tripartito. Seguidamente se ha celebrado un banquete de gala. Después del almuerzo, el Führer se ha trasladado con sus invitados al salón inmediato, donde se ha servido el café. Hitler ha conversado una vez más con los Ministros yugoslavos asi como con el Conde Ciano y el Embajador japonés y regresado más tarde al hotel. Las manifestaciones de entusiasmo de decenas de miles de vieneses lo han acompañado durante todo el trayecto.

Éstas son las primeras flores que la primavera ofrece a las potencias del Eje. Tanto en Berlín como en Roma y Tokio la satisfacción es inmensa y el agua de sus fuentes innúmeras, si alguna vez pudo llorar —y nosotros no la oímos—, canta ahora en un preludio de victoria bajo un sol espléndido. La única nota triste de la jornada la han puesto algunos exaltados en Belgrado y algunas ciudades de Serbia que, en cuanto se ha hecho pública la adhesión de Yugoslavia al Pacto Tripartito, han provocado graves disturbios.

Es lebe Jugoslawien!
Es lebe der Dreimächtepakt!

martes, 1 de marzo de 2011

Bulgaria se une al Eje - 01/03/1941.

Camaradas,

La adhesión de Bulgaria al Pacto Tripartito a las dos menos cuarto de la tarde de hoy en este Versalles del sudeste de Europa que es el Palacio Belvedere de Viena, equivale quizá al más duro golpe que la diplomacia del Eje ha asestado a la diplomacia adversaria a lo largo de la guerra. Bulgaria es, desde este momento, mucho más que una nación amiga de Alemania, Italia y Japón: es una nación aliada.

FirmaBúlgaraDelPactoTripartito

El solemne acto de la adhesión de Bulgaria al Pacto tripartito se ha celebrado en la misma sala del Palacio Belvedere donde hace sólo unos meses se verificó la primera adhesión: la de Hungría. Han tomado parte en la firma el Ministro de Asuntos Extranjeros del Reich, Joachim von Ribbentrop; el Ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Conde Galeazzo Ciano; el embajador del Japón, General Hiroshi Oshima; el Primer Ministro búlgaro, Bogdan Filov; los Ministros de Hungría y Eslovaquia y el ercargado de Asuntos Extranjeros de Rumania. A la derecha de Von Ribbentrop se ha sentado el profesor Filoff, y a la izquierda, el Conde Ciano.

Poco antes de la hora señalada para el acto, los huéspedes del Gobierno alemán han llegado al Palacio donde prestaba guardia de honor una compañía de Infantería. Von Ribbentrop ha recibido en la escalinata principal a los representantes de las potencias adheridas al Pacto y estrechado efusivamente las manos de Filov. Después de las presentaciones, el Ministro alemán ha conducido al resto de personalidades a la sala donde debía celebrarse la firma y en la que se hallaban reunidos todos los representantes de la Prensa del Reich y extranjera.

En una breve alocución que ha abierto la ceremonia, Ribbentrop ha saludado a todos los Ministros y Embajadores reunidos y declarado que el Gobierno bulgaro había expresado su deseo de unirse al Pacto concertado el 27 de septiembre de 1940 entre Alemania, Italia y el Japón.

Un instante de la ceremonia.

Nos encontramos, pues, aquí para registrar solemnemente la entrada de un cuarto país en el Pacto tripartito; y yo me felicito de que esta cuarta nación sea precisamente Bulgaria que, de un modo moral, siempre ha estado a nuestro lado.

Bulgaria es el cuarto de los países adherentes y estoy convencido de que no será el último que venga a nosotros. Estoy también convencido de que a medida que se conozcan los verdaderos fines políticos de los países del Eje y la potencia realizadora que hay detrás de ellos, otros Estados se declararán solidarizados con ellos. Las finalidades perseguidas por el Pacto Tripartito han sido siempre las mismas: asegurar el derecho a la vida de los pueblos en los espacios que corresponden a sus fuerzas vivas.

Después de las victorias de los años 1939-40, los pueblos reunidos en la esfera de influencia del Pacto Tripartito y los que se unirán todavía al mismo se elevan a centenares de millones de habitantes. Inglaterra se opone actualmente a la evolución de Europa y del Extremo Oriente, pero esta evolución no puede ser detenida. Inglaterra, que ha desencadenado sin escrúpulos esta guerra y que se ve ahora frente a una catástrofe, hace un último esfuerzo desesperado. Pero su fuerza no es ya suficiente. En realidad, está ya rota. En el año 1941 se aclararán definitivamente las nieblas de la propaganda inglesa. En lugar de los embustes ingleses, ocuparán nuevamente la atención del mundo, en la prinjavera, hechos tangibles y decisivos que asegurarán la victoria de los pueblos jóvenes y sus espacios vitales. En la lucha emprendida entre la juventud y la vejez, será necesariamente la juventud la que obtenga el triunfo que asegure su libertad. El fundamento político de esta libertad y su símbolo será para siempre el Pacto Tripartito.

El momento de la firma.  A la izquierda, Filov, a la derecha, von Ribbentrop.

Seguidamente, un secretario ha dado lectura al protocolo de adhesión que consta de los tres artículos siguientes:

Primero. Bulgaria se adhiere al Pacto Tripartito concertado el 27 de septiembre de 1940 en Berlín entre los Gobiernos de Alemania, Italia y Japón.

Segundo. En virtud de esta adhesión, los representantes que designe el Gobierno búlgaro serán invitados a tomar parte en las deliberaciones de las Comisiones mixtas previstas eri el citado Pacto.
Tercero. El presente protocolo sé añadirá al texto del Pacto Tripartito pasando a formar parte integrante de él. Se redacta en los idiomas alemán, italiano, japonés y búlgaro, y cada copia será considerada como original.

Este protocolo entra en vigor hoy, día de la fecha. Viena, 1 de marzo de 1941.

Después de la firma del documento, el Führer ha celebrado una recepción de estado a la que han asistido los representantes de todas las naciones del Eje. Después, el Führer ha enviado el siguiente telegrama al Rey Boris:

Le pido a su Majestad en este momento en que Bulgaria una vez más ha materializado su solidaridad con Alemanua, Italia y Japón mediante su adhesión al Pacto Tripartito, que acepte mis mejores deseos para el bienestar de Su Majestad y para el próspero futuro de Bulgaria.

Es lebe Bulgarien!
Es lebe der Dreimächtepakt!

miércoles, 13 de octubre de 2010

El Nuevo Orden del Eje "amenaza" a Inglaterra con la paz mundial -13/10/1940.

Camaradas,

Joachim von Ribbentrop le ha escrito una carta a Stalin en la que ha tratado de suavizar los miedos del líder soviético sobre la “ocupación” alemana de Rumanía. Inglaterra, explica en su misiva, es responsable de la guerra, que de cualquier modo ya ha sido ganada por Alemania. Los movimientos alemanes en Finlandia y Rumanía así como el Pacto Tripartito que se plantean como acciones contra Rusia son en realidad una gran ayuda para Rusia. Los problemas surgidos se deben a los esfuerzos de los diplomáticos y de los agentes secretos británicos en su afán de sembrar la semilla de la discordia entre Alemania y Rusia. Para frustrarlos, Ribbentrop propone a Stalin que envíe a su Ministro de Asuntos Exteriores Molotov a Berlín para que el Führer pueda “explicarle personalmente sus puntos de vista en lo que respecta al futuro modelado de las relaciones entre nuestros dos países”.

"Nuestra nación está posicionada en un lugar privilegiado para desempeñar un papel creativo y decisivo en el Nuevo Orden que está cobrando forma a nuestro alrededor." Adolf Hitler.

Ribbentrop concluye su misiva haciendo alusión a un hipotético futuro ideal en el que las Cuatro Potencias –la Unión Soviética, Italia, Japón y Alemania- adoptarán una política conjunta a largo plazo y delimitarán sus intereses a nivel mundial.

Stalin y Ribbentrop se estrechan la mano tras la firma del Pacto de No Agresión el pasado 23 de agosto de 1939.

Mientras tanto, el Ministro de Asuntos Exteriores japonés, Yosuke Matsuoka, en un insólito movimiento, ha intentado acercar a los Estados Unidos a la órbita del Eje:

Yosuke Matsuoka, un hombre que sabe escoger a sus amigos.

El Nuevo Orden Mundial previsto por las tres Potencias, en el que las barreras económicas y las divisiones geográficas naturales de la tierra quedarán destruidas para siempre, se instalará de un modo que promueva la prosperidad de todos los pueblos. Las tres naciones, Japón, Alemania e Italia, estarían muy contentas de recibir a otras potencias en nuestra alianza, tanto si Estados Unidos como cualquier otra nación deciden unirse a nosotros en el espíritu de un Nuevo Orden.

Con estos movimientos diplomáticos, las potencias del Eje dan pasos hacia el restablecimiento de la paz mundial. Enfrentado a estas ansias de pacificación y hermandad entre los pueblos, Inglaterra se alza como gran bastión belicista, vasto Imperio Colonial dotado de infinidad de recursos que arrebata a otros pueblos y que nada quiere saber de paz. En Inglaterra se consumen de pánico ante la idea de que los planes de paz del Eje prosperen y tanto la Unión Soviética como los Estados Unidos desoigan los cantos de sirena británicos que pretenden arrastrarlos hacia la guerra y abracen la paz del Nuevo Orden.

Es lebe Neuordnung!